“Crear una nueva cultura no significa sólo hacer individualmente descubrimientos «originales»; significa también, y especialmente difundir críticamente verdades ya descubiertas, «socializarlas», por así decir, y especialmente convertirlas en base de acciones vitales, en elemento de coordinación y de orden intelectual y moral.”

(Antonio Gramsci)

miércoles, 9 de mayo de 2018

09 mayo / 2018


Cartas por la revolución
Marcello Musto


*

2018 / Diario

“La imbricación de lo social y lo político toma formas caricaturescas: un propietario cuenta en sus memorias cómo dijo a los obreros contratados en 1934 que: ‘cinco pesetas al día, era cuando ‘vosotros’ ganasteis las elecciones; ahora que las hemos ganado ‘nosotros’ son tres pesetas”

(Pierre Vilar)





Harta de leer tanta pavada, muy de vez en cuando una tropieza con párrafos tan gratificantes como el que sigue:

“Naturalmente, no le discutiré el derecho al escepticismo, pero el escepticismo es un lujo de minoría... Al resto le serviremos la felicidad bien cocinada y la humanidad engullirá gozosamente la divina bazofia.”


“Excuso decirle que los directores del movimiento eran unos cínicos estupendos, que no creían absolutamente en nada. Nosotros les imitaremos. Seremos bolcheviques, católicos, fascistas, ateos, militaristas, en diversos grados de iniciación.”

(Roberto Arlt “Los Siete Locos”)

Y claro, no PODEMOS dejar de pensar en la basura que nos rodea…

Arlt veía en el hombre una criatura doliente que soporta un equilibrio espantoso: de un lado lo sabe todo, del otro lo ignora todo. Algunos ilusos, los que creen que el hombre lo sabe o acaba por saberlo todo, piensan que la cosa cambiará cuando los hombres reparen en qué se funda su desdicha. 

Parecen ignorar que sólo una privilegiada minoría es depositaria absoluta de la ciencia y el poder. Y que las escasas excepciones a esa regla conforman ese otro grupito de mentes, por decirlo así, ‘que lo saben todo’, al menos saben todo lo necesario para conocer la raíz del problema de la explotación y la opresión que sufren bajo el capitalismo la mayoría de los trabajadores asalariados. No todos ni en el mismo grado, claro está. Y en consecuencia el hecho de que este grupito de sabios cobardones que prefieren, en vez de tratar de remover los cimientos de esta podrida sociedad, pasar por ignorantes y callar y aislarse con su inofensivo filosofar en sus marfileños aposentos, podría ser una prueba de la 'escarmentadora' eficacia del bastón en la espalda de los pueblos. Aunque hablando de eficacia no debemos de olvidar ‘los palos ideológicos’ que a su modo doblan el espinazo mental del rebaño, en especial el de sus miembros más jóvenes, siempre tan estúpidos y entusiastas a pesar de la inocultable ferocidad de los tiempos que corren.

Claro que este juvenil espectáculo, todos los tiempos para los esclavos han sido feroces, me retrotae a mi propia y entusiasta estupidez, lo que, por si fuera poco lo que arrastro en el presente, aploma aún más las raquíticas alas de mi mente…


“…me pincharía, y como un globo me desinflaría de todo ese viento de mentira…”
(Roberto Arlt)



ELOTRO


*    

No hay comentarios:

Publicar un comentario