“Crear una nueva cultura no significa sólo hacer individualmente descubrimientos «originales»; significa también, y especialmente difundir críticamente verdades ya descubiertas, «socializarlas», por así decir, y especialmente convertirlas en base de acciones vitales, en elemento de coordinación y de orden intelectual y moral.”

(Antonio Gramsci)

martes, 20 de marzo de 2018

17 febrero / 2018


Nada queda de la izquierda en Italia
Nicola Melloni


*



2018 / Diario

“Cuando en el mundo reina el desorden,
nada parece fuera de lugar”

(Don DeLillo)




Siguiendo a Marx, véase el capítulo 24 de El Capital,  escribió Rafael Chirbes: “No hay riqueza inocente. Toda fortuna procede de una injusticia originaria, cuando no de un crimen, que es lo más probable; si el dinero sirve para algo, es para comprar la inocencia de tus descendientes”. Y es que, de nuevo siguiendo el ejemplo de Marx, hay que ir al origen y la raíz de las cosas si de verdad queremos encontrar las respuestas correctas (‘…de otro modo, el pasado histórico sería arroyo sin fuente, árbol sin raíces, algo subjetivo, autogenerado e indigno de confianza…’). Por ejemplo a la pregunta de cuándo y por qué se fundó la Guardia Civil. En la muy neoliberal Wikipedia podemos encontrar textos como el que sigue:

“Una fecha, 13 de mayo de 1844, Francisco Javier Girón, II Duque de Ahumada, funda la Guardia Civil y se convierte en el primer Director General. El motivo: el grave problema de seguridad que existía en las zonas rurales de España tras finalizar la Primera Guerra Carlista.”

Pero el lector curioso, el que más que entretenimiento busca saber, es seguro que con estos insustanciales textos propagandísticos no sacia una pizca de su hambre intelectual, puede, por qué no además, ir un poco más allá del enfoque limitado, interesado  y grandilocuente pero igualmente insatisfactorio de la versión oficial, digo la dominante, la de los vencedores, y en su lugar ‘investigar’ en otras posibles versiones (otras perspectivas que no excluyan los auténticos conflictos causados por ciertos intereses antagónicos -¡el imperativo económico!- entre las clases sociales), digamos no-oficiales, o sea, la de los vencidos y por eso expoliados, lamentablemente sin representación en las bancadas de la 'Real Academia de la Historia' (para la que por cierto, Franco no fue un criminal dictador sino un 'estadista autoritario'. ¿Tiene o no tiene cojones la cosa?).

Y, por ejemplo en este caso concreto, aventurarse a vincular la fundación de la Benemérita (‘Instituto armado de naturaleza militar’) ‘también’ con el contexto histórico, socioeconómico, que ‘la parió’ (que diría un ‘fosilizado’ materialista histórico, Garzón dixit), o sea, con la inmediatamente anterior desamortización de Mendizábal (1836-1837) y el mafioso y subsiguiente reparto del botín, cucamente amañado entre el privilegiado centenar de grandes y nobles familias que en aquel entonces (¿igual que ahora?) mangoneaban España. Y claro, aquel descarado saqueo, confiscación, robo de bienes, sobre todo de tierras (medios de producción, Marx dixit), tendría que ser posteriormente defendido (porque siempre hay chusma rencorosa que se queja y no se resigna a su situación de desarmada y desposeída), con las armas del poder realmente existente, contante y sonante.

Y dado que por aquellos años del siglo XIX el negociete de la ‘seguridad privada’ aún no había hecho acto de presencia por aquí (En USA, aprovechando la construcción esclavista del ferrocarril,  comenzó en 1860), qué mejor solución que fuera el propio Estado el que se hiciera cargo de la protección y seguridad de los bienes violentamente incautados ‘por la nobleza’, para que esos mismos inocentes y ‘nobles’ incautadores, y herederos, pudiesen disfrutarlos en paz por los siglos de los siglos...

Y  la confirmación objetiva de aquello que escribió Chirbes sobre los potentados ‘de nacimiento, de toda la vida’: ‘Toda fortuna procede de una injusticia originaria…’, podemos encontrarla, ciertamente que desde ‘otro relato’, bien cerquita, blanqueada y aumentada (La familia de Franco atesora unos 600 millones de euritos), en nuestros días, llevando a cabo  otra exhaustiva, aunque modesta investigación, otra cosa no se dejan, en torno a la famosa y elitista secta denominada: IBEX 35.



Un tal Rubén Juste de Ancos escribe:

“…la mitad de las empresas del IBEX 35 no pagan el impuesto de sociedades aquí, a pesar de que suponen el 50% del PIB español. En esta carrera, 2010 fue un año clave, con el rescate de Zapatero a las constructoras: “Los intereses del Estado se confundieron con los del IBEX, tanto que la campaña de publicidad de la patronal de las constructoras (#estoloarreglamosentretodos), se tomó como un gesto de patriotismo, cuando en realidad era una campaña de presión”.
No es de extrañar que las diez personas más ricas hayan doblado su fortuna desde 2008. ¿Cómo es posible? Muy sencillo: una cuarta parte de los miembros de sus consejos de administración ha sido alto cargo del Gobierno en algún momento de estos últimos 40 años.
Más que puertas... compuertas giratorias.”

Más aquí:


ELOTRO


*

1 comentario:

  1. Harto ya de decir, ya no sé qué decir. Lo peor es que tampoco sé qué hacer.
    "Son gritos en el Cielo y en la Tierra son actos"

    ResponderEliminar