“Crear una nueva cultura no significa sólo hacer individualmente descubrimientos «originales»; significa también, y especialmente difundir críticamente verdades ya descubiertas, «socializarlas», por así decir, y especialmente convertirlas en base de acciones vitales, en elemento de coordinación y de orden intelectual y moral.”

(Antonio Gramsci)

miércoles, 14 de febrero de 2018

14 enero / 2018


‘En la Patagonia’

Bruce Chatwin


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2018 / Diario

“Siglos de siglos y sólo en el presente ocurren los hechos”
(J. L. Borges)


Un intento.

Cuando una entabla consigo misma un diálogo más o menos impiadoso (aprovechando que nuestras fantasías narcisistas bajan la guardia), descubre sin necesidad de esforzarse mucho que dentro del propio presente, a veces de forma soterrada, ocurren ese tipo de hechos a los que Carlo Ginzburg llama la ‘microhistoria’, esos pequeños aconteceres, anomalías históricas, que acaban por ser en casi todos los casos  ignotos, prácticamente desconocidos también para la inmensa mayoría (Aunque no siempre hayan sido ocultados por los guardianes del orden establecido). Desconocidos incluso para esas personas que presumen con inmoderada ostentación de padecer ‘una omnívora pasión por los saberes más extraños o imprevisibles’ (constatación que formulo sin alegría).

Por ejemplo, y aunque sepamos, ‘los muy informados’, meramente de oídas, que dos grandes compañías multinacionales como Bayer y Monsanto se han fusionado, ¿qué sabemos verdaderamente en concreto sobre este ‘lejano’ asunto ‘financiero y globalizador’ que, en principio no parece ni tan siquiera a la élite de ‘los muy informados’, nos afecte muy directamente en nuestro presente vital? (“El 75% de las enfermedades crónicas viene de la comida industrial.”).

El caso es que una, ‘accidentalmente’, lee, en entrevista periodística a ‘una mujer menuda e intelectual’ (parece ser que muy conocida en ciertos círculos ecosocialistas e incluso ‘gubernamentales’, como en su día el Zapatero del PPSOE) llamada Vandana Shiva:

“-La reciente fusión de Bayer y de Monsanto ha provocado el repentino control del 35% del mercado global de semillas de maíz, el 28% de las de soja, el 70% de las de algodón y el 69% de las tolerantes a herbicidas.

-Solo la firma de la fusión ya ha subido el precio de todas las semillas un 5,5%, y las de algodón un 20%. Si queremos verdaderamente ser dueños de nuestras vidas, hemos de ser dueños de nuestras semillas. Nos estamos quedando sin semillas, los biopiratas las acumulan todas por su importancia estratégica.
Hoy la concentración de poder es de tres grandes empresas mundiales que monopolizan este bien de la humanidad. Hemos de preguntarnos ¿quiénes son los grandes zares y quiénes los nuevos siervos? Si miramos el caso de el inexplicable uso del veneno glifosato en Europa, la razón detrás de esta victoria solo se llama poder económico e influencia política.
Monsanto también ha comprado la gran base de datos Clime Data, que le proporciona algoritmos y patrones del clima. Plantix es una aplicación informática que detecta plagas, y proporcionando una foto de la planta te indica qué producto aplicar, cuando 200.000 personas mueren al año por el efecto de los pesticidas. Seguimos exportando pesticidas y devastación.”   



Y hablando de semillas recuerden aquello de que el pensamiento es la semilla de la acción. Y en ciertos casos de la inacción, que servidora, también en cuerpo propio, es algo que tiene muy pero que muy corroborado. Hay quien sostiene que precisamente la ‘inacción’ es una conducta (o 'comentario culto') que se ejerce para incomodar. Y yo me pregunto, incomodar, ¿a quién? ¿a los que actúan? ¿a los que actúan así en general o en acciones concretas? ¿votar en unas elecciones es actuar y no votar representa una forma de inacción? ¿Cada forma de actuar está estrechamente relacionada con su correspondiente manera de no actuar?

Escribió Kundera en ‘La lentitud’: “El grado de lentitud es directamente proporcional a la intensidad de la memoria; el grado de velocidad es directamente proporcional a la intensidad del olvido”. ¿Podemos considerar a la memoria acción y al olvido inacción o son dos conceptos que no se avienen al caso? ¿Protestar en voz alta es actuar pero hacer lo mismo en nuestro  fuero interno es muestra de inacción? ¿Es actuar acostumbrarse a sufrir todo tipo de humillaciones hasta insensibilizarse a ellas? ¿Consideramos inacción leer historias sublevantes sin ni siquiera cambiar de nalgada? ¿Impera la inacción allí donde se practica un género de vida tranquila, solvente, y casera? ¿A qué viene la prisa de la gente cuando se trata de pasar facturas? ¿Existe la inacción pura?

‘La miseria no se extinguirá (inacción) mientras duren el fasto y los refinamientos de la vida mundana (acción)’.
¿Hay acciones y acciones; existen inacciones e inacciones? Desde luego que fogoso no era, pero en su inacción, afirmó, tampoco es que fuera más allá de lo que dicta la mesura. ¿Qué tipo de acción o inacción, alterna o simultánea, nos puede permitir diferenciarlas en los distintos procesos prácticos? Para él, tanto la acción como la inacción, tenían el mismo aspecto vacío e insensible, y ningún asomo de dulzura en esos rostros ‘humanistas’ que nos ‘ofertaban’. ¿Es la acción siempre transformadora y la inacción siempre reaccionaria? Ya no soy un ‘activo’ jovencito. Gracias a la inactividad, que resultó no ser provisional, me he quedado atrás en la vida. ¿La acción? ¡Qué bien finge que piensa!


Por fin, cuando llegada la hora del bocadillo pararon las máquinas y las obreras interrumpieron su actividad, llegó ese momento de calma y de quietud, ese momento de belleza embriagadora que a algunas nos reduce a un pedazo de carne feliz, y nos ayuda a liberarnos de las mezquinas contrariedades. Y por unos minutos convertía aquella fábrica del pueblucho inmundo en un patio de recreo de un pueblecito encantador… justo hasta que volvía a sonar la sirena… ¡las innumerables mudanzas!

¿Y a cuento de qué ese interés en diferenciar la acción de la inacción? ¿Será la pertinaz curiosidad por saber… de los ‘activistas’ menores?


ELOTRO


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