“Crear una nueva cultura no significa sólo hacer individualmente descubrimientos «originales»; significa también, y especialmente difundir críticamente verdades ya descubiertas, «socializarlas», por así decir, y especialmente convertirlas en base de acciones vitales, en elemento de coordinación y de orden intelectual y moral.”

(Antonio Gramsci)

viernes, 2 de febrero de 2018

02 enero / 2018


'Lawfare': la vía "justa" al neoliberalismo







2018 / Diario

Por el cambio… de costumbres.


“Entra en ti mismo sin llamar.”
(STANISLAW JERZY LEC)



Entrar en uno mismo sin avisar, sin pedir permiso, sin pensar en las consecuencias, es  una forma absurda de violencia infligida sobre uno mismo (el Yo y ELOTRO son irreales, no existen esas personas ‘por separado’), diríase una especie de auto-daño. Algo que, por cierto, has puesto en práctica muchas, diría que demasiadas veces… ¿te parece edificante?


-Si tú lo dices… por cierto, no sé si te has dado cuenta de que has dicho edificante… ¡edificante!... ¿y tú pretendes que me deje ver por la Revolutionary Road contigo? ¿Todavía sigues con la vaina esa de la infraestructura, estructura, superestructura…? Y una cosita más, ¿Aún sigues esperando que suba ese grado mágico que producirá ‘inevitablemente’ el cambio cualitativo revolucionario?


Sí, puedo decirlo y lo digo… aunque sea con el lenguaje del opresor… pero ya veo que hoy no se puede contar con tu generosidad interpretativa. Y también digo que no vale la pena discutir esta cuestión de forma tan demagógica, chistosa y limitada: fuera de foco y sólo entre tú y yo. No es algo que, eso pienso, nos incumba o afecte en exclusiva, y por eso lo traigo aquí, donde sólo nos ven juntos, ¿quién se pega a quién?, pero no revueltos, cuatro gatos… y alguna rata que se cuela. Tu oposición a dialogar públicamente y a la intemperie (no me dirijo únicamente a ti sino que lo hago también y en primer lugar a nuestro escaso aunque selecto público lector, y no precisamente para alagarlo ni ‘entretenerlo’) sobre asuntos que inconcebiblemente para mí siempre has considerado  privados, ¿privados de qué?, y que sepas que siempre me ha parecido una torpe excusa, un subterfugio para, de hecho, escurrir el bulto con todas sus lamentables implicaciones, y diferir ‘sine die’ el necesario, y añadiría cada día más indispensable, debate sensible e inteligente, o sea crítico, y la impostergable discusión sobre los juicios (a ser posible sustanciando el qué, el cómo, el porqué) y conductas que, coincidentes o no, practicamos y también aquellas en que verdaderamente diferimos, y sobre, y esta me parece la cuestión clave, si realmente conformamos tú y yo un grupo, una potencial ‘unidad de acción’ que, en su caso, persiga los juicios verdaderos que guíen nuestra praxis.


Einstein: “La teoría es asesinada tarde o temprano por la experiencia.”


Unión, digo, todo lo contradictoria que se quiera (cierto que nos retratamos cuando realizamos distinciones valorativas pero, ¿acaso un desdoblamiento puramente clónico de lo homogéneo no tendría unos efectos tan estériles como realmente tristes?), más allá de las consabidas desavenencias, disparidades y enfrentamientos que, por mi parte estimo que resultan, en su conjunto, más en grado complementario que antagónico (entendido este último como principio de exclusión, que yo, romántico impenitente, prefiero reservar a nuestros odiosos enemigos de clase).

Busco aclararme, no auto-complacer al ego (uno, el realmente existente, no dos) que, nos guste o no, compartimos y co-alimentamos (que si uno prefiere mear de pie, que si ELOTRO se inclina por orinar sentado). Por mi parte (parte de la ‘cuenta propia’ y al mismo tiempo común) no considero ‘nuestra imagen pública objetiva’, la que ambos insoslayablemente constituimos e ineludiblemente contribuimos a proyectar, como un instrumentable objeto-fetiche (ni mucho menos dos, así que, no le des más vueltas, tanto en la road como en la home ‘nos ven juntitos’…¿por qué será?).

Digo yo que habrá que ejercitar la inteligencia y, de forma consciente,  asumir y corregir nuestra falta de entrenamiento en lo que se refiere sobre todo a detectar y señalar, en nuestra incesante interrelación, la manifiesta existencia (curiosamente siempre minimizada por tu parte) de tangibles concordancias tanto teóricas como prácticas. Y en lo tocante al consiguiente hábito de cuidarlas añadiría  ya de camino hacerlas florecer, además de  ponerlas en valor, ¿no te parece?

-¿Me estás vendiendo promesas de futuro o un tratamiento rejuvenecedor?

Para nada, ya sabes de sobra, o deberías saber, que opino  que es el ciego y desaforado consumismo (también de estimulantes ‘ajenos a las ideologías’) el que nos consume (a los dos, verdugos y víctimas simultáneamente). Por el contrario y huyendo de las supuestas prácticas autocomplacientes, te estoy proponiendo, y te adelanto que se admiten tiras y aflojas, una actividad evaluadora a ejecutar de forma autónoma y conjunta que, precisamente, al menos no aliena, ¿no es cierto?.

-Si tú lo dices… pero ahora déjame ver el ‘partido’, porfa…

Faltaría más cari, te dejo con tu nuevo 'Politzer': 'fútbol es fútbol'... nada que ver con actividades de 'manual estalinista',  alienantes y de embrutecimiento masivo... menudo tu volantazo de 'Partido a partido'... porque lo de pensar se ve que no toca... total, la historia ha terminado... ¿no?

-Menudas trabas te estás poniendo... Pili.

De todas maneras siempre existe el eventual riesgo de derrota... Pili.

(En fin, como decía aquél, si quieres convivir, aprende a esperar.)


“Cuando el mito se transforma en realidad, ¿de quién es la victoria, de los materialistas o de los idealistas?”
(STANISLAW JERZY LEC)


ELOTRO


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