“Crear una nueva cultura no significa sólo hacer individualmente descubrimientos «originales»; significa también, y especialmente difundir críticamente verdades ya descubiertas, «socializarlas», por así decir, y especialmente convertirlas en base de acciones vitales, en elemento de coordinación y de orden intelectual y moral.”

(Antonio Gramsci)

martes, 30 de enero de 2018

30 de diciembre / 2017



Vandana Shiva: "Este sistema ha destruido el 75% del planeta; si sigue nos dejará un planeta muerto"


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“…sabéis tan bien   como nosotros que la cuestión de la justicia,  tal como van las cosas en     este mundo, se plantea entre los que son  iguales en poder, mientras que los fuertes hacen lo que pueden y los débiles sufren lo que deben.”       
(TUCÍDIDES)


Pocas cosas le parecían a Marx (¡Proletarios de todos los países, uníos!) tan indispensables para la conquista del poder político (¿un destino común?), sin duda el gran deber de la clase obrera a juicio del mismo Marx (ELOTRO Marx, Groucho, dejó dicho: “El secreto del éxito es la honestidad, si puedes evitarla está hecho.”, confío en que se aprecie el símil), como la unidad de acción y la solidaridad de todos los explotados (donantes voluntarios o involuntarios de la plusvalía que engorda al monstruo), de todos los trabajadores.

Y no por casualidad, ‘Divide y reinarás’ es la consigna maquiavélica que ‘ellos’ (los patronos capitalistas) siguen aplicando con éxito, y su trabajito y dinerito les cuesta, al que, ‘fuera de foco’, califican como bando enemigo y, a la que el bando enemigo, o sea, ‘nosotros’ (los trabajadores), en la práctica seguimos respondiendo,  estúpidamente correspondiendo, cada uno y cada una  bien afincado en su islita individual, pero al fin y al cabo de forma unitaria y unánime, con un desprendido y cagado colaboracionismo: ¡Sea, pues! (como dijo aquél: ‘a la gente le gustan los pensamientos que no le obligan a pensar.’)


De entrada, una cuestión que conviene concretar y aclarar (digo al que le convenga, porque ya se sabe que en asuntos tan sustanciales siempre hay quien prefiere –tanto en uno como en otro bando- nublar, oscurecer, enredar…), tiene que ver con con la concreta composición de ese ‘ellos’ objetivamente, y en la práctica de la vida real, unido, y que en consecuencia de ese modo actúa y se comporta en el seno de esta sociedad dividida por intereses de clase, y ese ‘nosotros’ subjetivamente desunido (paradójicamente contra sus propios intereses de clase), que da como resultado teórico-práctico la socorrida afirmación: así nos va.

El caso es que en general se reconoce, porque además les sale gratis (hace un par de años se me informó, seguramente por error, de un ‘joven y ya prestigioso’ escritor ‘muy rojo’ –integrante, ver los lametazos vicevérsicos, de la cofradía literaria PCE-IU-UP- que cuando elabora o tiene en cartera una información críticamente ‘incendiaria’ sobre, por ejemplo, el ‘cursi’ de Muñoz Molina, no la hace pública con su firma, pero no por cobardía, justifican, sino para evitar perjudicarse así mismos -la versión crematística del ‘qué dirán’- al incomodar al mundo editorial o periodístico que, aunque sea muy por debajo de sus merecimientos, al fin y al cabo ‘le da de comer y alguna cosilla más…’. Pero con las mismas se la pasa, la crítica ‘incendiaria’, a otro intelectual que ‘labura’ a pequeña escala, de rango menor y encuadrado como simple ‘compañero de viaje’ -¿relaciones de interdependencia asimétrica?- , que por lo que sea no ‘hace carrera en los medios’ -¿diferenciación y especialización?-, para que éste ponga su jeta ‘socialmente inferior’ y le dé curso ‘revolucionario’ al temita, obra del oportunamente anónimo y, ‘en realidad’, ‘solidario intelectual rojo con un prestigio, que defender’. Qué verdad es que la mentira sólo engendra mentira, y qué cierto el tópico que afirma que mintiendo se entiende la gente, Pili), que hay, que realmente existen ‘los matices’ que, en ciertos casos, llegan a significar diferencias relevantes, determinantes (incompatibilidad severa) e incluso antagónicas. Cosa que no es moco de pavo teniendo en cuenta que ‘la predominante mayoría silenciosa’ considera que “los que no ‘obedecen’ sus mismitos silencios ‘ideológicos’ son, como poco, ‘gentes’ con una extraña manera de pensar y de actuar”. Es lo que tiene ejercer, en la teoría y en la práctica, de ‘mayoría realmente contante y sonante’.




“Miradas nuevas para agujeros viejos”
(Miguel de Cervantes)

Pero si seguimos con los ‘matices’ debemos de ‘arriesgarnos’ (hasta hace un cuarto de hora ni siquiera se atrevían a dar nombres) y sopesar con cierto rigor, nada que ver con auto-erigirnos en  comisarios políticos de ningún tipo de pureza homologada ni homologadora, si nos encontramos frente a ‘diferencias’ de carácter irrelevante o por el contrario ante disimilitudes o desigualdades notables que, según nuestr ‘buen criterio’, que también tenemos derecho a tenerlo, atañen a lo esencial. Como diría Marx, una vez descartados los gentiles enemigos implícita y explícitamente manifiestos y confesos (OTAN SÍ. Porque qué cojones…), solo nos queda distinguir a los infiltrados camuflados como supuestos amigos que ‘militan’ en nuestras filas (OTAN de entrada NO. Porque a veces ni tú mismo sabes si estás a favor o a favor de algo que favorece tu carrera…), y quiénes verdaderamente son, porque esa es su constatable praxis (Radicalmente, ‘de ir a la raíz de las cosas’: Anticapitalista, Antimperialista, Eco-socialista, Feminista…), de los ‘nuestros’, de los que como nosotros mismos tratan de luchar cada día, según sus muy diversas posibilidades y capacidades, por la emancipación de los trabajadores, por el derrocamiento del criminal, con todas las letras, sistema capitalista que nos explota y oprime, además de estar dejando el planeta para el arrastre.

ELOTRO


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