Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

domingo, 13 de agosto de 2017

13 de julio / 2017



Mezcolanza de chismes y comadreos literarios.

“abrid los escotillones para que vea”
Para lo que hay que ver (anónimo fatalista de lo más vulgar y de lo menos anónimo). ‘Otro triunfo como éste, y estamos perdidos’, dijo un tal Pirro tras contar las bajas de no sé qué batalla victoriosa. Verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada le llamaba puño. ‘La verdad anda sobre la mentira como el aceite sobre el agua’, aseveración metafórica que, según consta negro sobre blanco, puso en boca de don Quijote un tal Cervantes. ¡Haber perdido los miembros y conservar los dientes, que escarnio! (Nota: el exclamador no incluye, aunque lo parezca en la breve cita, al miembro viril, del que sin embargo puntualiza en frase subsiguiente que ya ha tiempo que dejó de ser viril). Uno se acaba por acostumbrar a todo. ‘Por la costumbre se forma casi otra naturaleza’ (Cicerón, ¿en modo protomarxista?). Costumbre: Manera habitual de actuar o comportarse. Práctica tradicional de una colectividad o de un lugar. Comedia de costumbres (ejemplarizantes). Elemento constituyente fundamental del así llamado ‘sentido común’. El emperador Augusto solía decir a sus servidores: ‘Apresuraos lentamente’, ¡coño, jefe, eso es vista! ‘La denuncia traducida al arte -escribió Rodolfo Walsh-, se vuelve inofensiva, no molesta para nada, es decir, se sacraliza como arte’. Palabra de emperador, ¡oído cocina! Ideas (directrices) que se quedan grabadas en alguna parte del cerebro como si la propaganda publicitaria, que te suelta sin interrupción el cargamento entero,  fuera un buril. ¿Cómo producir signos ideológicos que sean realmente efectivos para el que oye y calla como para el que fabrica y difunde? Las medias vidas de los que nada tienen, de los que ni rechistar pueden. O eso tienen asumido, interiorizado, tras una especie de lobotomía, pero una lobotomía que nada tiene que ver con aquellas lobotomías por la fuerza… y, tras el incalificable delito de violación de cerebros, cuando hemos quedado reducidos a un estado próximo a la idiocia más absoluta, rematan:  ‘…y vendrán al plato como buenos palomos’. Todos felices, (‘Se abren rectos, defecan y se cierran) nada de felicidad en el ambiente (no hay tedio como el tedio intestinal). No está del todo bien interpretar literalmente un texto, pero resulta mucho peor despreciar completamente esta opción. Gracián: ‘Arte era de artes saber discurrir, pero ya no basta: menester es adivinar, y más, en desengaños’. Ya lo avisó el sabio de la torre, el bueno de Montaigne: ‘Hay que prestarse a los demás y darse a sí mismo’.  Y por su parte Marx: ‘Con la edad llega la sabiduría, al menos, de no malgastar las fuerzas’. Las necesidades deben su existencia y su modo de ser al hecho de que existan determinadas mercancías. La necesidad sigue al consumo pisándole los talones. Hay que limitarse a consumir –según Anders- remordimientos prefabricados, pues, ‘no comprar’ se considera por el rebaño consumidor, una especie de sabotaje de ventas. Beckett escribió una obra que dura treinta segundos y que consiste en una inspiración y una expiración profunda acompañada de un aumento y disminución de la luz escénica. Son esas cosas que durante toda la vida te hacen la puñeta a dosis escalonadas. Ojalá ella hubiera podido estarse quieta y dejarme contemplar. Pero no, ella insistía, y para colmo con desgana, ninguna tenacidad en sus actos, ésta era otra de las cosas que me disgustaban de ella…

¿Vamos a dejar que nos endilguen semejante camelo como si fuéramos tontos del culo? …no estoy dispuesto a aguantar más este coñazo, como hay Dios que…

ELOTRO



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