jueves, 31 de agosto de 2017

31 de julio / 2017



“Relatos”
Borís Pilniak


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Beckettiana innombrable


“Pasar del frío al calor, oscuramente, de lo helado a lo hirviente, de efectos similares…
Él sabe que son palabras, no sabe si son las suyas, así empieza esto…”
(Beckett)

En abierta contradicción con la cháchara cotidiana… lo suyo sería enmudecer. Pero mucho me temo que eso es lo que buscan. Y, por lo que a mí respecta, como que no (‘es que no he dicho nada todavía’). Lo último ejercer de colaboracionista (incluso un reptil se puede dejar caer) instalado –voluntariamente- en el aterrorizado parloteo de los condenados al silencio: ¿acaso es inútil multiplicar las ocasiones de error?

La mayoría de las palabras son demasiado débiles para socavar. Sobre todo las palabras que forman las frases, los pensamientos, digamos poco divertidos: esas no cambian nada. Claro que, aunque no lo parece, tampoco lo pretenden. El chorro de palabrería, entre saliveos y gorgoteos diversos, se les debe de antojar como una gracia irresistible: el trabajo de desgaste va por buen camino. No actúan así con miras pedagógicas, desde luego.




 Se instruye, es lo esencial:
‘No, allí donde no puede instruirse, la cabeza no puede funcionar, no sabe más que el primer día, no hace más que oír y sufrir, sin comprender, eso debe ser posible. Le ha salido una cabeza, después la oreja, para que rabie mejor, eso debe de ser. La cabeza está allí, pegada a la oreja, llena tan solo de rabia, es cuanto importa, de momento. Es un transformador, en el que el ruido se vuelve furia y temor, sin la ayuda de la razón. Es cuanto se necesita de momento.”

Nos colocan la realidad lejos, demasiado lejos para que se pueda llegar hasta ella, ni siquiera con un escobón. En fin, en cualquier caso llegaremos hasta el fin, veamos que tienen para asustarnos en cuestión de espantajos. Pero no caminéis todos a la par, que eso tampoco sirve para nada. Debemos, eso sí, evitar la confusión, pues hay que evitar la confusión, en espera de que todo se confunda (hay que ver lo que hay que oír). Pero quizá, en vista de que no puede cerrar el ojo, se haga un día la claridad, poco a poco, o rápidamente, o de golpe. Que se haga la luz, pues, no será forzosamente una catástrofe. No, todavía no es el momento de hacer tal cosa (¡Cielo santo lo que hay que encajar!) Esto avanza, esto avanza: el espectáculo parece flojo (se ve, el ojo lo prueba y se esfuerza en  sondear las tinieblas, pero al otro ojo, que no parpadea, le cuesta ceder), ¡faltan dedos que sepan asir y soltar!  ¡una verdadera masturbación! Pero, quién nos lo iba a decir, ya no hay miembros que obedezcan (Además, la cuestión no es esa).


“”Sí, sé que son palabras, hubo un tiempo en que lo ignoraba, como sigo ignorando que se trata de las mías…”
(Beckett)



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miércoles, 30 de agosto de 2017

30 de julio / 2017


Georges Duby

“El caballero, la mujer y el cura”

El matrimonio en la Francia feudal


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Por favor, no embarulléis vuestro espíritu con vanos pensamientos…

Algunas veces el lenguaje es canto, no análisis; es imagen, no verdad. Demasiadas veces ese tipo de lenguaje es el que forma nuestros moldes imaginativos. Y a partir de ahí ‘representamos’, es representación en cuanto cada uno expone –decía Pavese-, mientras procura una manera no cursi de contar, su caso al público (mayormente desasosiegos psicológicos). También nos recordó el poeta que, en el sueño, eres autor y no sabes cómo acabará. Cierto que no está al alcance de todos el estilo seguro, asentado. A pesar de que –sigue Pavese- todo es repetición, rehacer el camino, retornar. En realidad, también la primera es una ‘segunda vez’. Somos todo costumbre. La riqueza de la vida –continúa Pavese- está hecha de recuerdos, olvidados. Y sin el peculio de signos que cada uno de nosotros se hace en la vida, estás aviado. En el sistema antiguo se contaban las cosas increíbles como si fuesen reales; sin embargo contar las cosas reales como si fuesen increíbles es lo moderno. No son los hechos lo que interesa, no el relato sino el relatar. El cine narra visualmente, la novela representa verbalmente. Tener coraje y tener razón: los dos polos de la historia. Y de la vida. El uno, por lo general, niega al otro. La gran tarea de la vida es justificarse. Justificarse es celebrar un rito. Siempre. Justificarse es envolver la realidad (‘son la cualidad más vistosa de los objetos, pero no son los objetos’) en una costra de iniquidad e indiferencia.




Ora en broma, ora en serio.
El estado de cosas parecía calculado para poner a prueba la paciencia de cualquiera. En fin, no queda otra, hagamos política (accesorio obligatorio del carnaval) como legítima defensa. El ‘relato político’, el dominante, el que se supone que debemos combatir (repugnancia ante el relato que sólo es relato, ya sea de una realidad ataviada de ficción o de una ficción disfrazada de realidad), tiene un principio, un desarrollo y un final; la vida, no. Por principio, no lo olvidemos, esa es la lógica del enemigo (‘Las artes representativas son meras imitaciones de la realidad’ / Platón) y, mal que nos pese, nos hallamos en su campo de gravitación ideológico. Stendhal dejó dicho que una novela “es un espejo que uno lleva mientras recorre el camino”, pero no podemos ignorar (‘se necesitan muchos huevos para descolgarse del ‘caballo ganador’, chaval) que son ellos los fabricantes del ‘espejo’, los que determinan la ‘hoja de ruta’, los vigilantes del tráfico y de los transeúntes, los cobradores del peaje, los que te multan y te barren al trullo… así que, si aún así quieres ir contra la ortodoxia y hacer callo, mira a ver si en algún sitio queda hueco para practicar alguna forma de realismo honesto… con la realidad que ellos y sus asalariados  nos escamotean, quiero decir.



“Como Cézanne cuando le da peso a una manzana, ¿me comprende?”
(Simenon)

Como cuando  Giulio Andreotti dijo aquello sobre el asesinato de Pasolini: "Se lo ha buscado" léase: por maricón y cerdo comunista. Andreotti se las sabía todas a la hora de ‘construir ficciones y mentiras irrebatibles’, era un consumado experto en encubrir crímenes de la extrema derecha, de algunos de los cuales hemos sabido después que era el verdadero autor intelectual, y, efectivamente, lo hacía ‘dando peso’ a un atillo de manzanas: ‘terroristas’, ‘comunistas’, ‘subversivos’ y otros significantes sólidamente anclados en el muy reaccionario y odioso ‘sentido común’ (Gramsci dixit), en el discurso hegemónico del poder. Pero no nos confundamos, ‘el peso’ está muy bien repartido: en la ‘manzana’ sí, pero también en la ‘composición’, en el ‘encuadre’ y lo que descarta, en el ‘color’, en la ‘pincelada’, en el ‘título y la cartela’, en el espacio de la ‘representación’… y, sobre todo, en el ojo domesticado que mira, claro está. ¿Me explico?

ELOTRO



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martes, 29 de agosto de 2017

29 de julio / 2017

Junichiro Tanizaki
“Cuentos de amor”


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“Temo al hombre de un solo libro”
(Tomás de Aquino)


Pragmático, no pragmático…

“Recuerdo la historia de un crítico de la antigua Grecia que había osado criticar con dureza los poemas de su soberano y había sido condenado a un año de trabajo en las canteras de piedra. Al cumplirse su condena, el soberano lo mandó a llamar y le preguntó si estaba dispuesto a rever su postura, a lo que el crítico, dirigiéndose a la puerta por la que había entrado, se limitó a responder: “Otra vez a las canteras...”.
(Guillermo Piro)


Marx no tardó mucho en encontrar a los que ya nada tenían  que perder. Desde entonces los explotadores han procurado que los explotados tengan, o crean tener, algo que, si no se portan bien, pueden perder. Algo. Y les funciona. Mira a ver.



A veces se descubre (quien tenga ojos para verlo) que  los calificados como opuestos en el plano teórico ocupan, en la práctica, la misma trinchera. Esto cuando menos complica su presunta calidad de opuestos, ¿no? ¿Puede haber victoria o derrota de una parte sobre la otra cuando, en el campo de la realidad práctica, se verifica que los ‘opuestos’ comparten la misma trinchera y, en esencia,  los mismos intereses?

Si se afirma que las dos partes en pugna han perdido, ¿qué se supone que debemos concluir? ¿qué diantres han perdido? ¿acaso su ‘teórico’ disfraz de adversarios? Y cuando se  elude lo que piensa el contrario, ¿se demuestra la propia incapacidad de tomarse en serio al enemigo? Y si efectivamente ese es el caso, ¿en que lugar queda el propio pensamiento? ¿en qué nivel de cobardía e inmoralidad?



La vía pragmática, bien parapetada en sus pretextos consoladores y en su ortodoxia exclusivista, arrogante, excluyente y autosuficiente, además de relegar, de forma desconcertante, a un segundo plano las ideas (despreciando así ‘el fruto’ de la interrelación dialéctica que necesariamente se da en todo proceso ‘vivo’ teórico-práctico), suele terminar por crear categorías teóricas que, y esa es la paradoja, en sustancia no pasan de ser torpes y apriorísticos ‘constructos-político-culturales’ sin la más mínima relación o vínculo ‘material’ con la práctica y, por tanto, la única función de este pragmatismo-sin-nexo-con-la-práctica  se demuestra en la práctica real como un simple envoltorio de  esos inexistentes o turbios contenidos  que, en el mejor de los casos, han devenido (las concepciones  pragmáticas, aunque lo disimulan, nunca están en sincronía con lo contemporáneo, como la experiencia cotidiana prueba), en ‘formas y contenidos’ manifiestamente desfasadas, en meras formulaciones ‘ideológicas’  de naturaleza espuria y petrificada. O, por decirlo de otra manera: en la realidad realmente existente la así llamada vía pragmática, únicamente ‘produce’, justamente, aquello que de modo convincentemente natural, aunque ostentoso, proclama desechar y combatir (Oscar Wilde: “La naturalidad es la pose más difícil de conseguir”). Y lo hace, ay, desde el muy pragmático púlpito-pedestal del  pragmatismo. O sea, una especie de ‘brazo pragmático-colaboracionista’ al servicio del poder establecido. Pero el caso es que encuentra caluroso eco. Y mayoritario. Cosas del hegemónico ‘sentido común’, muy pragmático él.

“La forma lingüística no es sólo la condición de transmisibilidad, sino sobre todo la condición de realización del pensamiento”

(Emile Benveniste)



ELOTRO


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lunes, 28 de agosto de 2017

28 de julio / 2017

Grandes ejercicios militares alrededor de Venezuela
 Manlio Dinucci



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“Aparte de Dios, nada perfecto y aparte del diablo, nada tan malo que no pueda ser elogiado bajo algún aspecto”
(Anónimo)

Como nos muestran gentes tan ‘experta’ y variopinta (sic) como los politólogos de o cercanos a IU o Pablo Iglesias o los troskos de Sin Permiso, se puede opinar sobre el atentado de Barcelona sin tocar uno de sus principales ‘hilos o aspectos’: la OTAN y su Gladio, ¡Vaya usted a saber por qué no se puede ni mentar el brazo terrorista del Imperio!, ¿Será ‘Por el bien del Imperio’, ese magnífico título de Josep Fontana?

Sólo pensar, ¡menudo despropósito!, que a USA le pueda venir bien una cadena de atentados terroristas en Europa: París, Niza, Londres, Manchester, Berlín, Barcelona… le pone a uno la carne de pollo de Kentucky…

Y hablando de ‘verdaderos’ despropósitos, me viene a la memoria aquél que cometió el dibujante Carlos Romeu en las páginas de El País (Langley), denunciando el genocidio del ejército israelí sobre la indefensa población de la Gaza palestina. Bastó una llamada del embajador israelí en Madrid, o quizá fue del Mosad, a Cebrián, y una colleja de éste al baboso Estefanía, para que el indisciplinado humorista fuera puesto inmediatamente de patitas en la calle. Todo ‘Por el bien del Imperio’ y ‘su’ totalitaria Libertad de Expresión (En el mundo libre las orejeras ideológicas sólo la gastan los ‘rojos’).

Menos mal que cualquier ‘despropósito verbal’ no tiene ningún vínculo de sentido con la realidad realmente existente: las sanciones económicas contra Rusia, el cerco nuclear contra su territorio, la implantación de gobiernos nazis (Ucrania) en sus fronteras, las provocaciones desde Polonia… la llamada al orden a Alemania sobre su intolerable dependencia del gas ruso pudiendo abastecerse por ‘un poquito de dinerito más’ en casa del papaíto USA, y al resto de miembros de la OTAN, incluido Spain, sobre la necesidad de duplicar su ‘aportación’ económica a los planes armamentísticos y bélicos del Imperio (que incluyen también el descarado acoso a la ‘lejana’ China)


Implicada Alemania en los atentados de Cataluña



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En fin, menos mal, otra vez, que todo despropósito, ligue o desligue asonancias o disonancias, no es más que un inofensivo juego de palabras, y que afortunadamente no pasan de ser sin-sentidos verbales, un pueril juego de libre recreación que sólo busca (¿no?) liberarse de la ‘estrechez’ del sentido, de la lógica y de la jerarquía verbal y, en definitiva, de las ‘verdades corrientes’ y los ‘puntos de vista ordinarios’ (‘La ideología dominante se sospecha que es, faltaría más, la ideología de la clase dominante’)

En fin, que no debemos de olvidar que vivimos o sobrevivimos en una sociedad donde, inevitablemente, las ideas y las conductas se ven seriamente empozoñadas por la cultura hegemónica. Y es por eso que no resulta fácil desempeñar en su seno un rol (‘pongamos que una vez al mes, lo que no sería exorbitante’), crítico, que revalúe y reconsidere conceptos y significados, diametralmente opuestos a las normas, reglas y tradiciones ‘convencionales’.

ELOTRO

“Pero las lámparas sin criados no brillarán siempre, antes al contrario, se apagarán, poco a poco; sin criados que las vuelvan a cargar, enmudecerán al fin”
(Beckett)


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domingo, 27 de agosto de 2017

27 de julio / 2017


“El fascismo social”

Freddy Ñáñez


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“Así, recibidas por el oído, o gritadas por el ano, con una bocina, así devolveré las palabras por la boca, en toda su pureza, y en el mismo orden, en la medida que me sea posible.”
(Beckett)

Os lo dije. Que el infierno nos trague. Con el lenguaje más vulgar o el más refinado nos venden los mismos manjares (Íñigo Errejón: ‘Lo fundamental es producir la seguridad de que hay otras formas de construir un futuro’), la misma materia fecal (Otra vez, el mismo día, primero en el diario.es de Soros y ahora en el panfleto de Langley: Errejón: “Sólo habrá gobiernos progresistas si nos entendemos con el PPSOE” El diputado de Podemos defiende en esta entrevista "una idea fuerte de España"), las mismas mentiras irrebatibles (sabemos cómo pero, ¿desde dónde rebatir? ¿cómo romper esta relación unilateral que nos impide responder y en la que todos recibimos el mismo ‘pienso’ –en doble sentido-.), como pomada milagrosa. 

Entre elogios injuriosos e injurias elogiosas nos cuelan panaceas universales que, eso prometen, curan todas las desventuras y males. Nunca damos con el sentido oculto, ese que, como bien sospechamos en la intimidad, vive encubierto en la médula del hueso, pero es evidente que no nos atrevemos, mucho miedo a contrariar al patrón es lo que hay, a romper el hueso (ruptura como que no… mejor repartir flores y firmar petitorios) y así poder chupar la sustanciosa médula… ¡al ladrón, grita el ladrón!

Nos escupen: ¡Jamás entráis en calor si no es a palos! y, esta sí que es verdad irrebatible,  pues por una vez no se trata de ninguno de los acreditados métodos de persuasión eclesiásticos, sino de que los hechos sencillamente les dan razón… Al revés te lo digo para que me entiendas.

¡Renuncio a mi parte del paraíso si miento! Cada golpe que se da contra el viejo mundo, eso se dice en el ‘medio intelectual’ aunque se les escapan  grandes risotadas, facilita el nacimiento del nuevo (pero está mal dicho, pues se ve al ventrílocuo). Transfiriéndolo a un plano diferente, porque nunca se sabe qué puede pensar la gente, y procurando cumplir con las exigencias mínimas en materia de comprensibilidad, podríamos decir (jugando con los contrarios) que cada día fracasamos peor. Y eso que ‘ellos’, a los que consta que aceptamos crédulamente y sin preguntas incómodas este camelo tan descarado, ya no tienen ninguna necesidad de emplear medios directamente coercitivos (salvo en última instancia), les consta nuestro servil consentimiento de antemano… la dignidad se nos escapa por el ano, ¿no te parece, hermano?

Quizás nos convenga trabajar –Günther Anders dixit- para lograr que la discusión salga del ‘medio intelectual’. Y para variar podríamos probar a escuchar más la voz del vecino que la de los ‘notables’, a dejar de hacer teatro por miedo a actuar verdaderamente, a poner algo de nuestra parte (‘acciones, no happenings, no apariencias de acciones’) para quitarnos de encima la aplastante propaganda del establishment. Y sí, ya contamos con que en ese caso los medios de incomunicación nos harán aparecer como una secta fuera de toda realidad (de la suya, claro, la que ‘ellos’ fabrican y representan cada día). Pero, quizás así, algunos descubran que ‘el lodo que llevaban pegado procedía, como suele suceder, de las botas de quienes los pisoteaban’….

ELOTRO


“Uno solo, después otros. Uno solo vuelto hacia lo todoimpotente, lo todoignorante, que es su obsesión, y después hacia otros. Hacia aquél del que quiere ser alimento, él, el hambriento, y el cual, no teniendo nada del hombre, no tiene otra cosa, no tiene nada, no es nada.”

(Beckett)


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sábado, 26 de agosto de 2017

26 de julio/ 2017

LA CANTANTE CALVA
Eugène Ionesco

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“Nosotros es tan personal como Yo, y, si cabe, muchísimo peor persona”
(Rafael Sánchez Ferlosio)

La libertad de Mercado, la Libertad de Expresión, la Libertad de Enseñanza… será por libertades. El capitalismo y su así llamada democracia burguesa, si se me permite la anacrónica y disfuncional expresión y, ya de camino, que ‘descubra este Mediterráneo’,  las tiene todas en cartera, y además como cualquiera puede constatar a través de la televisión, la prensa, la radio o las redes: las promueve y respeta y, llegado el caso, las defiende a rajatabla caiga quien caiga. Eso sí, lo hace a su manera, es decir, a su estricta conveniencia.

En el lenguaje del poder, palabras (que arrastran ‘su’ significante y ‘su’ significado ‘convencional’) como ‘libertad’, ‘democracia’ ‘terrorismo’ o ‘verdad’ funcionan invariablemente (si se pone un poquito de atención incluso se puede verificar por cuenta propia), como versátil comodín ideológico, como ventajoso naipe multifuncional.

A modo de ejemplo:
“El deber de un profesor que acepta el dinero de una universidad por su trabajo, es enseñar la verdad establecida, no meterse en la búsqueda de la verdad”




Este pedazo de pasaje, potencialmente instructivo, ilustrativo, didáctico o iluminador, perteneciente a un artículo publicado en el ‘Journal de Chicago’ (según cita del catedrático imperial John Kenneth Galbraith que a su vez cita el provinciano bachiller Rafael Sánchez Ferlosio), viene a cuento, gracias a su espléndida ‘ejemplariedad’, de cierto profesor universitario (del que desafortunadamente nada se nos dice sobre la específica materia que impartía en sus clases), cuya insólita osadía consistió sencillamente en buscar la ‘verdad’, y lo llevó a cabo impelido por lo que se debió oler como caso de corrupción política (¡Qué fuerte tía! ¡En USA también cuecen longanizas como las que atan a los perros del candelabro!) sucedido, muchos años atrás, en la ‘democrática’ ciudad de Chicago, metrópoli en la que vivía y trabajaba nuestro pedagogo y, se supone, utilizaba el transporte público. O no, pero para el caso lo mismo da.

La cuestión es que nuestro valiente  ‘profe’ buscó, y con tan mala suerte, que encontró lo que no debía buscar y no debía encontrar y, añadiendo un imprudente uso de su ‘libertad de expresión’, no dudó en denunciar públicamente (de nuevo la fuente no especifica el ‘media’) que la, por antonomasia, ‘Empresa de Transportes’ de la ciudad se había hecho, tramposamente, con el ‘totalitario’ monopolio del servicio (violando de paso la sacrosanta ‘Libertad de Mercado’) por medio, eso sí, de generosos sobornos (que inmersos en su cómoda ignorancia y merecido descanso mental, pagaban los ‘inocentes’ contribuyentes) a las personas adecuadas  que, sin duda meritoriamente, ocupaban los puestos oportunos en las pertinentes y democráticas instituciones. Ni que decir tiene que nuestro temerario ‘educador’ universitario (desde el democrático parecer de la autoridad universitaria culpable de confundir, en el mejor de los casos, la libertad con el zafio libertinaje bolchevique), fue inmediatamente y sin más trámites sindicales puesto de patitas en la puta calle. Asuntillo así resuelto que, evidentemente, nada tiene que ver con la sacrosanta ‘Libertad de enseñanza’, y que tal y como elocuentemente se afirma en el entrecomillado párrafo del artículo arriba mencionado: la cosa va de otra cosa. Va de fumigar con pesticidas las malas hierbas, cualquier odioso brote de pensamiento crítico que pretenda, ¡habrase visto!, enmendar la plana a la ‘verdad establecida, fijada y consolidada’ por la autoridad competente, ¿no es cierto?



Lo cierto es que Todo, también en democracia, tiene necesariamente (¿el innombrable reino de la necesidad democrática?) un límite, sobre todo las muy delicadas y vulnerables libertades. Y ese preciso límite marca la palpable frontera (¡ojo al palpar con las cuchillas y la electrificación!) entre los afortunados ciudadanos que gozan ‘cuerdamente’ de las libertades y aquellos otros perturbadores profesionales que, valiéndose maliciosamente de ellas, pretenden subvertirlas mientras abusan de su (mal) uso. Luego ese límite-coraza, lejos de significar, como pretende la contumaz propaganda comunista (cierto que vencida pero aún no aniquilada), una intimidatoria restricción de la libertad, es en realidad ‘el muro amigo’ que cobija y defiende a los de dentro, a los  ‘buenos y sensatos usuarios’ de las libertades ‘temporalmente recortadas’ y, al mismo tiempo, el obstáculo, desgraciadamente no infranqueable, que busca  impedir ('es el ejército el que crea al enemigo' porque 'los aviones que van cargados de bombas quieren ir también cargados de razón') la maliciosa y recurrente invasión de los bárbaros subversivos. Eso, más o menos así, se nos dice.

También se nos hace saber ¡Hay que ver el imponente poder pedagógico de la publicidad! que la generosa democracia también exige (¡porque se ve obligada por los malos! -el guión es el patrón porque para eso es del patrón-) pagar algún que otro pequeño tributo ‘no-democrático’ (que no se sabe a cuento de qué o se sabe de sobra), y es que no sale gratis, (aunque lo parezca que no lo parece), defenderse y por así decir luchar ‘preventivamente’ contra (aquí ‘el comodín’) las ‘tiranías’ exteriores (nada mejor para la 'cohesión social') o, por también nombrar, los ‘terroristas manifiestamente auto-infiltrados’ más acá del susodicho límite-escudo protector (como el de la base yanqui de Rota).
(Se ruega no disparar sobre el parodista).

ELOTRO


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viernes, 25 de agosto de 2017

25 de julio / 2017


Así “tranquiliza” Estados Unidos a los europeos
Manlio Dinucci



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“El único medio de renovación consiste en abrir los ojos y contemplar el desorden. No se trata de un desorden que quepa comprender. He propuesto que lo dejemos entrar, porque es la verdad.”

(SAMUEL BECKETT)



«La respuesta posmoderna a lo moderno consiste en reconocer que, puesto que el pasado no puede destruirse —su destrucción conduce al silencio—, lo que hay que hacer es volver a visitarlo; con ironía, sin ingenuidad. Pienso que la actitud posmoderna es como la del que ama a una mujer muy culta y sabe que no puede decirle “te amo desesperadamente”, porque sabe que ella sabe (y que ella sabe que él sabe) que esas frases ya las ha escrito Liala. Podría decir: “Como diría Liala, te amo desesperadamente”. En ese momento, habiendo evitado la falsa inocencia, habiendo dicho claramente que ya no se puede hablar de manera inocente, habrá logrado sin embargo decirle a la mujer lo que querría decirle: que la ama, pero que la ama en una época en que la inocencia se ha perdido. Si la mujer entra en el juego, habrá recibido de todos modos una declaración de amor. Ninguno de los interlocutores se sentirá inocente, ambos habrán aceptado el desafío del pasado, de lo ya dicho que es imposible eliminar; ambos jugarán a conciencia y con placer el juego de la ironía… Pero ambos habrán logrado una vez más hablar de amor».
(Umberto Eco).




«sin calzones»

“La invocación a las personas de pelo corto (igual a limpieza) en todos los países resulta más cómica todavía si recordamos (cosa que los incultos señores filisteos, desde luego, ni sospechan) que la moda del pelo corto que ellos elogian fue introducida por los sans-culottes como protesta contra la aristocracia, que llevaba peluca. Como tantas veces, la ignorancia es fuente de la historia, no sólo de quienes la escriben, sino de quienes la hacen.”
(Günther Anders)


“Alguien debió de haber calumniado a JOSEF K., puesto que, sin haber hecho nada malo, fueron a arrestarlo una mañana”
 (KAFKA)

“El totalitarismo considera a las masas no como a seres humanos autónomos, que deciden racionalmente su propio destino y a quienes hay que dirigirse, por tanto, como sujetos racionales, sino como simples objetos de medidas administrativas, a quienes hay que enseñar, por encima de todo, a ser humildes y obedecer ordenes”
 (ADORNO)



«En la época de la reproducción técnica de la obra de arte lo que se atrofia es el aura de ésta. (...) Conforme a una formulación general, la técnica reproductiva desvincula lo reproducido del ámbito de la tradición. Al multiplicar las reproducciones pone su presencia masiva en el lugar de una presencia irrepetible. Y confiere actualidad a lo reproducido al permitirle salir, desde su situación respectiva, al encuentro de cada destinatario».
(BENJAMIN, Walter, La obra de arte en la época de la reproductibilidad técnica)

“El principio del sistema impone presentarle todas las necesidades como susceptibles de ser satisfechas por la industria cultural, pero, de otra parte, organizar con antelación esas mismas necesidades de tal forma que en ellas se experimente a sí mismo sólo como eterno consumidor, como objeto de la industria cultural”
(HORKHEIMER Y ADORNO)



«Tal como señalaba la Escuela de Frankfurt, la cultura de los medios de comunicación se produce en el seno de una organización industrial de la producción en la que los productos se generan de acuerdo con los códigos y modelos de las industrias de la cultura, que están organizadas de acuerdo con los modelos industriales de producción. Qué códigos son operativos y cómo están codificados en los artefactos e, por consiguiente, una función del sistema de producción. En un sistema comercial de la cultura de los medios de comunicación la producción está organizada de acuerdo con unos géneros bien definidos con sus propios códigos y modos de producción. El cine, la televisión, la música popular y otros géneros de la cultura de los medios de comunicación están muy codificados en sistemas de empresa comercial que están organizadas de acuerdo con unos códigos y unas fórmulas muy convencionales.»

(D. KELLNER)


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jueves, 24 de agosto de 2017

24 de julio / 2017

«Pensamiento Crítico»
El debate por las ciencias sociales a partir de y en el seno de la revolución cubana
Néstor Kohan


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Párrafos de:
Karl Marx
ELEMENTOS FUNDAMENTALES PARA LA CRÍTICA DE LA ECONOMÍA POLÍTICA
(BORRADOR) 1857 – 1858


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“Y por desgracia hay más necesidades que la de irse pudriendo tranquilamente…”
(Samuel Beckett)


Fue gran moda hacerse pintar so pretexto de mecenazgo. Y así lo hicieron los Wittgenstein, fabricantes de armas, ricos  entre los llamados nuevos ricos del fin de siglo. Que, entre otros, eligieron a Klimt.

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Hay gente que se indigna cuando no la dejan en paz y que se indigna cuando la dejan en paz. Y mucho además.

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‘Intelectuales proveedores de La Casa Real’, Manuel Vázquez Montalbán dixit.

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“La crítica sirve para develar el trabajo oculto de las ideologías culturales, para tomar partido a favor o en contra de determinados comportamientos de los signos, y para estimular la imaginación del lector o del espectador en una perspectiva emancipadora.”
(Nelly Richard)

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“Algún pelanas ha escrito hace poco que Manolo Sacristán  buscaba desesperadamente discípulos; más bien le abrumaban las influencias no elegidas, y en particular las indeseadas influencias sobre los pelanas.”
(Antoni Domènech)

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León Felipe:

“¡Qué lástima si este camino fuese de muchísimas leguas
y siempre se repitieran
los mismos caminos, las mismas veredas
los mismos ganados, las mismas recuas
los mismos farsantes y las mismas sectas!”

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“Yo escribo como consigo escribir”
(Italo Calvino)

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Marx: Base económica y sobrestructura.

“El resultado al que llegamos no es que la producción, la distribución, el intercambio y el consumo sean idénticos, sino que constituyen las articulaciones de una totalidad, diferenciaciones dentro de una unidad. La producción trasciende tanto más allá de sí misma en la determinación opuesta de la producción, como más allá de los otros momentos. A partir de ella, el proceso comienza nuevamente. Se comprende que el intercambio y el consumo no puedan ser lo trascendente. Y lo mismo puede decirse de la distribución en cuanto distribución de los productos. Pero como distribución de los agentes de la producción, constituye un momento de la producción. Una producción determinada, por lo tanto, determina un consumo, una distribución, un intercambio determinados y relaciones recíprocas determinadas de estos diferentes momentos. A decir verdad, también la producción, bajo su forma unilateral, está a su vez determinada por los otros momentos. Por ejemplo, cuando el mercado, o sea la esfera de cambio, se extiende, la producción amplía su ámbito y se subdivide más en profundidad. Al darse transformaciones de la distribución se dan cambios en la producción en el caso, p. ej., de la concentración del capital o de una distinta distribución de la población en la ciudad y en el campo, etc. Finalmente, las necesidades del  consumo determinan la producción. Entre los diferentes momentos tiene lugar una acción recíproca. Esto ocurre siempre en todos los conjuntos orgánicos.”

(Karl Marx, ELEMENTOS FUNDAMENTALES PARA LA CRÍTICA DE LA ECONOMIA POLITICA (BORRADOR) 1857 – 1858)

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“Lo que les hace falta a esos señores es dialéctica. Nunca ven otra cosa que causa por aquí y efecto por allá. El que esto es una abstracción vacía, el que tales opuestos polares metafísicos únicamente existen en el mundo real durante la crisis, en tanto que todo el vasto proceso se produce en forma de interacción (si bien de fuerzas muy desiguales, siendo con mucho el movimiento económico el más fuerte, el más elemental y decisivo), y el que todo es relativo y nada absoluto: esto nunca terminan de verlo. Para ellos Hegel nunca existió.”


(F. Engels)


ELOTRO


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miércoles, 23 de agosto de 2017

23 de julio / 2017


“Si Venezuela cae, la humanidad cae”
Luis Hernández Navarro



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Sartre: ‘el ser aislado en su ser’

“Descubrimos, entre las cosas, ciertos seres que se llaman rostros. Pero no tienen 1a existencia de las cosas. Estas no tienen porvenir y el porvenir rodea a lo rostros como una vestidura. Las cosas están arrojadas en medio del mundo, él las rodea y aplasta pero para ellas no hay mundo: no hay más que el empujón absurdo de las masas más próximas. La mirada, por el contrario, porque percibe a distancia, hace aparecer súbitamente el universo y por ello mismo, se evade de él. Las cosas están apiladas en el presente, ellas tiritan en su sitio, sin moverse; el rostro se lanza por delante de sí mismo en el espacio y el tiempo. Si llamamos trascendencia a esa propiedad que tiene el espíritu de sobrepasarse y de sobrepasar a todas la cosas, de escaparse de sí para irse a perder allá lejos, fuera de sí, no importa dónde pero más allá, entonces el sentido de un rostro es el de ser la trascendencia visible.”

“Un rostro sin ojos es una bestia completamente aislada, una de esas bestias incrustadas en el casco de los buques, que mueven el agua con sus patas para atraer hacia ellas los detritos flotantes. Pero de pronto los ojos se abren y la mirada aparece: las cosas saltan hacia atrás; las orejas, las narices, todas las bocas inmundas de la cabeza continúan mascando solapadamente los olores y los sonidos, pero nadie presta atención. La mirada es la nobleza de los rostros pues mantiene al mundo a distancia, y percibe a las cosas donde ellas están.”

“Lo que quiero es restablecer al hombre”, dice Sartre de Merleau-Ponty, “no tal como era él para sí mismo, sino tal como ha vivido en mi vida, tal como lo he vivido en la suya. No sé en qué medida seré verídico. Se me encontrará discutible y pintándome en negativo por la manera en que yo lo pinto…”

“En realidad el ser es opaco respecto de sí mismo precisamente porque está lleno de sí. Esto es lo que expresamos mejor diciendo que el ser es lo que es…El ser-en-sí no tiene un interior que se oponga a un exterior. Lo en-sí no tiene secreto: es masivo. En un sentido, uno lo podría llamar una síntesis. Pero ella es la más indisoluble de todas: la síntesis de sí consigo. De lo que se desprende evidentemente que el ser está aislado en su ser y que no mantiene ninguna relación con lo que no es él. Es lo que es y esto significa que, por sí mismo, no podría ni siquiera no ser lo que no es; hemos visto en efecto que no implicaba negación alguna. Es plena positividad. No conoce, pues, la alteridad: no se pone jamás como otro que un ser diverso; no puede tener relación alguna con el otro. Es el mismo indefinidamente y se agota en serlo.”

“Pues me parece que la principal característica de la realidad es que no se está nunca garantizado al tratar con ella y que las consecuencias de nuestros actos son solamente probables. Pero (para un comunista) todo está resuelto de antemano; hay una esencia de la historia y el encadenamiento de los hechos es riguroso, por lo tanto, uno apuesta a lo asegurado…, el mito materialista conduce a ciertos espíritus a asegurarse profundamente acerca del resultado de su esfuerzo. No pueden, piensan, no triunfar. La historia es una ciencia, sus resultados están escritos, no hay más que leerlos. Esta actitud es muy evidentemente una de fuga… Lo que buscan en el comunismo no es una liberación sino un refuerzo de la disciplina; a nada temen tanto como a la libertad; y si ellos han renunciado a los valores a priori de la clase de la que salieron, es para reencontrar los a priori del conocimiento y los caminos ya trazados en la historia. Nada de riesgos ni de inquietud, todo es seguro, los resultados están garantizados. De golpe la realidad se desvanece y la historia no es más que una idea que se desarrolla.”

“Todo ocurre como si el mundo, el hombre y el hombre-enel-mundo no llegaran a realizar sino un Dios fracasado. Todo ocurre, pues, como si el en-sí y el para-sí se presentaran en estado de desintegración relativamente a una síntesis ideal. No que la integración haya ocurrido jamás, sino precisamente al contrario a causa de que ella está siempre indicada y es siempre imposible. Es el fracaso perpetuo el que explica a la vez la inseparabilidad del en-sí y el para-sí y su relativa independencia.”

“…hasta ahora nunca he podido reconocer mis intenciones o mi pensamiento en los artículos y libros que dicen hablar de mí. Parecían referirse a otro.”

“La moral considera a la actividad humana como una sucesión de actos en el presente. Es analítica. El problema es: qué hacer en tal circunstancia. Hasta la moral kantiana ofrece criterios para acciones aisladas: ¿debe uno mentir? (se subentiende: en esa circunstancia) ¿debe uno devolver el depósito que le ha sido confiado? Para el moralista […] la conducta humana no es un proyecto ligado a la elección originaria, sino una suma de reacciones a sucesos cualesquiera que tal vez se presenten como consecuencia de una necesidad objetiva, pero que en relación con el agente moral son casuales. Hoy la prueba será un amigo que se arruina. Mañana la prueba será un niño que se ahoga, etc. En breve, la moral es un medio para triunfar en una sucesión de pruebas sin regla. Pero la vida humana es una empresa en medio de la Historia, y es a nivel de la empresa y por la totalidad de la misma que la moral debe intervenir. Es verdad que la psicología analítica pone en evidencia los humores y una moral “pueril y honrada” enseña a vencerlos, pero esto carece de interés. Si Ud. está permanentemente irritado en las relaciones con su mujer, sería vano tratar de vencer sus cóleras de día en día. En verdad ellas son un testimonio de que la relación básica ha fracasado, que la empresa es costosa. Es a ese nivel de la empresa de formar una pareja en 1947 que conviene interrogarse y cambiar, de ser posible. La sabiduría analítica es pasividad, resignación: no emprender nada y tratar de ser lo menos malo posible de día en día. Ello mutila al hombre impidiéndole ser proyecto.”


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