Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

jueves, 20 de julio de 2017

19 de junio / 2017


“Igualdad de oportunidades” 
JOHN E. ROEMER

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“Walt Disney, el gran corruptor de menores
y la mayor catástrofe estética, moral
y cultural del siglo XX”

(Rafael Sánchez Ferlosio)



LA FORJA DE UN PLUMÍFERO
(llamado Ferlosio)

Etapas literarias

“Mi padre, pensando, sobre todo, en cierto culto estilista de escritores italianos, solía decir que lo peor que puede pasarle a un escritor es convertirse en autor de ‘bellas páginas’. Ése fue, sin embargo, mi primer gran yerro. Pero, tal vez cegado por el cariño y porque la invención era a veces divertida, no supo advertirlo en el Alfanhuí, donde no faltan ejemplos demoledores de ‘bella página’. Lo cual me ha sugerido ahora dividir, un poco abstractamente, tres fases de escritura como éstas: primero incurrí en ‘la prosa’, o sea, la ‘bella página (el Anfanhuí); después quise divertirme con el habla (El Jarama), y finalmente, tras años de gramática, encontré la lengua (representada no tanto en la última novela, sino particularmente en los escritos no literarios).



Contra Disney

“Hasta la crema de la intelectualidad se toma en serio inmundicias no sólo estéticas sino también ideológicas, como Casablanca o Lo que el viento se llevó; ya que las convenciones del ‘derecho narrativo’, además de ser ideológicas ya en cuanto formas o más bien fórmulas en sí, se han convertido también en eficaz instrumento pedagógico, potenciador de ideologías. El paradigma supremo de semejante función educativa es Walt Disney, el gran corruptor de menores y la mayor catástrofe estética, moral y cultural del siglo XX”.



Hipotaxis

“Cuando dejé toda lectura de obras literarias y empecé a dedicar mis ocios a la historia y a los documentos del ayer, especialmente de los siglo XVI, XVII y XVIII, creí poder sacar la conclusión de que el enorme desarrollo de la hipotaxis en el castellano se fue formando especialmente a partir del lenguaje administrativo y sobre todo del de la Administración de La Yndias, que acabó coronando en lo que yo llamo ‘la gran prosa barroca”.


“Lo que me hace desconfiar de estas filosofías o teodiceas mías es la recurrencia general y sistemática —que muchos pueden encontrar fatigosa y hasta fastidiosa— de la binariedad, no solo en parejas aisladas, sino, más a menudo, combinadas en grupos de opuestos y afines, como aquellas seis muchachas andaluzas que formaban dos grupos de tres hermanas cada uno, en que las del primero se llamaban Dolores, Angustias, Martirio y las del otro Remedios, Consuelo, Socorro”.


(Rafael Sánchez Ferlosio)

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“Por conocida se tiene –‘el que tiene, conoce’- a la anécdota o quizá más bien leyenda-urbana-escatológica sobre el emperador Vespasiano, que habiendo mandado instalar letrinas públicas de pago por toda la ciudad y dado que cierto cortesano de confianza -de la de poner las manos en el fuego-, le preguntase –de forma que pareciese intempestiva que era el modo y manera que había sido previamente consensuado entre las partes nunca pilladas con las manos en la masa y en plena rueda de prensa ‘presencial’- si no juzgaba impropio para el decoro del Imperio –aquí los periodistas ‘de provincias’ ahogaron ineficazmente y a coro sus convulsas carcajadas- recabar tributos de tan pudenda necesidad, tomó una moneda –tan falsa como las otras veintinueve que contenía el coqueto orinal que casualmente ése día decoraba  el atril imperial- y acercándosela a la nariz y olfateándola con evidente delectación y falta de entendimiento, dijo: Non olet…”

ELOTRO



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