Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

lunes, 10 de julio de 2017

09 de junio / 2017




Picasso, Rockefeller, Guernica, Vietnam, MOMA, Napalm…


“Lo que se considera trivial pasa inadvertido; y lo que pasa inadvertido se acepta sin rechistar”
(Günther Anders)


Wikipedia: “La Matanza de My Lai  fue una conocida masacre de civiles que perpetró una unidad militar del Ejército de Estados Unidos durante la guerra de Vietnam.
El 16 de marzo  de 1968 las tropas de Estados Unidos lanzaron una operación en la región de Son My en la búsqueda de vietcongs.  Al segundo teniente (equivalente a alférez) William Laws Calley  y su sección le fue asignada la zona My Lai.  Al llegar a la zona de aterrizaje los helicópteros dejaron a los soldados y se desplazaron a la posición de espera. A lo largo de cuatro horas, Calley y sus hombres violaron a las mujeres y las niñas, mataron el ganado y prendieron fuego a las casas hasta dejar el poblado arrasado por completo. Para terminar, reunieron a los supervivientes en una acequia.
Los pilotos y artilleros vieron cómo Calley disparó su arma contra ellos y ordenó a sus hombres que hicieran lo mismo hasta matar a todos los habitantes de la zona (es decir, ancianos, mujeres y niños). Por "defectos" en la investigación, no se sabe la cifra exacta de asesinados, pero se estima que debió estar entre 347 y 504.”

Por aquellas fechas, ¡los felices sesenta!, este tipo de ‘hazañas bélicas’ todavía encontraban hueco en los todopoderosos medios de desinformación: ‘Life’ y ‘The New York Times’. La verdad saltaba a la vista y aquello no se podía aceptar sin rechistar. Así que parte de la intelectualidad estadounidense que se sintió consternada por la carnicería decidió ‘hacer algo’, ¿por qué no dar, de forma pública, un pequeño tiento al gobierno estadounidense?

Primer tiento: directivos y personal del MOMA decidieron editar unos carteles reproduciendo las fotos de la matanza (‘madres desfiguradas y bebés espantosamente quemados por el NAPALM lanzado desde aviones estadounidenses) de My Lai a modo de collage junto a unos textos de denuncia.

Segundo tiento: Intelectuales de prestigio, entre ellos directivos del MOMA, aunque por supuesto no figuraba el gran capo Alfred H. Barr, deciden escribir una carta a Picasso pidiéndole que, en señal de protesta ante el gobierno USA, retire el Guernica (auténtico icono contra la casta militar)  de la sala del MOMA donde se exhibe en ‘custodia’.

Los dos tientos fueron frenados en seco por el señor Rockefeller, auténtico amo, entre otros modestos bienes, del MOMA. Los ingenuos directivos que acudieron a su despacho con las propuestas salieron de allí extraordinariamente pálidos, diríase como aterrorizados, o sea, un poquito acojonados. El tal Rockefeller debió de ser muy convincente a la hora de recordarle a aquellos inocentes lacayos quién pagaba y mandaba en el MOMA, en USA y en el Mundo (donde por cierto también ‘hacía negocios’ el tal Picasso). 

Aunque no consta, es poco probable que el patrón Rockefeller informara ‘off the record’ a aquellas asustadizas criaturas de que, por ejemplo, su poderosa famiglia acababa de firmar un suculento contrato con el Departamento de Defensa (como dice Günther Anders no lo pueden llamar ‘Departamento de Agresiones’) mediante el cual subarrendaba una de las plantas de la Standard Oil Corporation de California, con la finalidad específica de fabricar cien millones de libras de NAPALM.  (Véase Francis Frascina: El Guernica, intelectuales, disidentes y Estados Unidos).

Si no tienen otra cosa mejor que hacer, prueben a atar cabos…

ELOTRO

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