Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

viernes, 30 de junio de 2017

30 de mayo / 2017



Julia
3/4

- Pues con tu permiso, prosigo. Para colmo, el director, que va de genio, como todos pero este al menos sin demasiada ostentación, es uno de esos fanáticos del plano-contraplano, tú ya sabes, o sea, un redomado estilista fascista, que decía el chiflado de Godard. La cosa es que el muy cabrón va a acabar conmigo, eso si no lo ha hecho ya con tanta toma de genio y tanta repetición de toma genial y tanto montar ‘la’ cámara y contra-desmontar ‘la’ cámara y cambiar las cuatro luces y…  Se acabó la pasta nena, aguanta un poco en tu mansión, que ya te aviso… me dice el cabronazo cada vez, y ya he perdido la cuenta, que manda al equipo a casa hasta que consigue una nueva remesa de billetitos… pero ocurre que la única componente del raquítico equipo que de vuelta en casita sigue currando y machacando su cuerpo, la faena de espera consiste, ya lo ves, en conservar esta mierda de esqueleto modelo biafreño of benetton  que exige el guión, es, como ya puedes imaginar: la menda. Y, seamos sinceros, una ya no tiene edad, ni mucho menos el caché de De Niro, para engordar o adelgazar veinte o veinticinco kilitos a capricho insalubre e intermitente del guión o del patrón… por cierto, este es otro, aunque muy anterior, ex de Julia, de nuestra Julia. Así que ya lo ves, aquí me tienes, más sola que la una, echa un espantajo y a dieta rigurosa…

-Ya, ya veo, con perdón, y ahora creo que voy comprendiendo alguna cosilla…

-Pues que bien tesoro, porque yo, ya que estamos de parrafada confesional, te diré que  nunca he podido comprender por qué le diste tanta importancia a mi canita al aire, un solo y triste polvo, con el, por aquellas fechas último, ex de Julia… sólo le hacía un favor a Julia… nuestra Julia me lo pidió y, además de que en aquel momento no te niego que me apetecía tirármelo, no supe o no quise negarme. Sabes de sobra que no soy lo suficientemente imprudente para cometer ese tipo de errores. Y menos para ocultarlos. Al fin y al cabo, la verdad es que, hasta ese momento, siempre habíamos sido respetuosos con la libertad ‘sexual’ del otro… Según tú, ¿Cuándo se jodió nuestro pacto a lo Simone/Jean-Paul?

-Puedo asegurarte que nunca tuve noticia de tu único y triste polvo con ese sujeto al que ni tan siquiera tenía ni tengo el gusto de haber conocido o incluso haber tenido noticia de su existencia y aún menos de su pasada relación con Julia, nuestra querida Julia. Por mi parte reconozco que pensé que lo que se había jodido era pura y simplemente nuestra relación, y así llegué a creerlo en medio de aquella larga sequía de trabajo que padecías y que consecuentemente tanto te afectaba, te recuerdo que te volviste pelín intratable, y claro está nos afectaba, llegué incluso a temer tus abrazos, tus besos histéricos y babosos, evidentes frutos de la  desmedida afición al alcohol que exhibías con descaro y del modo más grosero y grotesco, y que, a todos los efectos, te hacía absolutamente insoportable. En fin, que todo ello sumado a las cada día más frecuentes escapadas que hacías, por cierto que  todas ellas sin dar noticia de motivación, duración ni destino… más otras ridículas trivialidades que quizá no valga la pena mencionar… en fin otra vez, que fue todo aquello lo que creo que me hizo ver, ahora pienso  que sobre todo con la colaboración de la calenturienta imaginación, que lo nuestro ya no funcionaba, que no iba, que se había acabado o que, en el mejor de los casos, había encallado en un pestilente lodazal que por lo demás resultaba harto desagradable e irritante de habitar o frecuentar, y que de cualquier manera se demostraba absolutamente insostenible para mí. Así, como suena…

ELOTRO

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