jueves, 29 de junio de 2017

29 de mayo / 2017





Julia
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-¡Cóño! ¿cómo tú por aquí?

-Bueno, verás, es que Julia me ha dejado la llave de tu casa y me ha pedido…

-Te ha pedido… que Julia, nuestra Julia te ha pedido…

-Que me pasara a verte…

-Vaya, pues esto sí que tiene gracia, porque el caso es que ella desapareció hace ya no se cuantos meses y sin dar motivo o razón. Y desde aquel entonces por aquí no se ha dignado a dar señales de vida, y justo ahora, Julia, nuestra Julia, te pide, precisamente a ti, que pases a cumplir visita a tu, no sé si última o penúltima, ex…

-Última, por ahora. Me ha dicho que estabas enferma y enclaustrada…

-Pero hombre, cómo que enferma, enferma lo que se dice enferma y a pesar del penoso aspecto físico que luzco, la verdad es que no, que no lo estoy vaya, lo digo para tu tranquilidad y la de mi desaparecida ex amiga del alma, Julia, nuestra Julia. Aunque muy atacada de los nervios, y muertecita de hambre y sed y enclaustrada sí que estoy, no te lo voy a negar, pero ya puedes suponer que por gusto no es, que el masoquismo, como supongo que recordarás tras alguna remota escaramuza,  nunca ha sido lo mío. Ya sabes, las actrices somos unas putas locas o unas locas putas, ya sea por vicio o por vocación, pero nos vemos obligadas a acatar, y es que la calle es muy dura, las muy putas exigencias del guión del patrón. Pero también sabes que para mí este trabajo de puta loca es lo primero y muy sagrado por lo demás. Mira, no te quedes ahí como un pasmarote, siéntate que te cuento. En la primera parte del ya maldito rodaje, un par de meses a groso modo, me trabajé la bulimia, y en la segunda, ya se alarga más de cuarenta días,  me ando  currando la anorexia y la alcoholemia… que, gracias a  las constantes paradas o frenadas en seco del rodaje, provocadas dicen por la falta de guita, se me está haciendo, además de aborrecible, eterna. Ahora dímelo tú, ¿es o no es para volverse loca? pero claro, hay que comprender que una mujer madurita que tras un chasco sentimental cae de cabeza en el alcoholismo y la anorexia  no puede lucir  el muy apetitoso aspecto de una  seductora manzanita… ese, precisamente ese  mismito look que antes de caer en este puñetero infierno físicamente me caracterizaba… ¿no es cierto, amor?
Veo que se te abre la boca, ¿te aburro, vida?

-No, para nada, perdona, sigue, sigue… por favor…

ELOTRO


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