Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

jueves, 27 de abril de 2017

27 de marzo / 2017



De Julio Caro Baroja:

“De la literatura oficial u oficiosa se puede decir que no refleja más que una parte de la vida…”

“Ni Quevedo, ni otros como él, dejaron verdaderos ‘documentos humanos’, piezas de un realismo objetivo, sino sermones, en los que, como en muchos de los escritos por sacerdotes de religiones distintas, la intención apologética priva sobre cualquier otra. Cuando después de leer páginas y páginas de Quevedo, de Mateo Alemán, de Salas Barbadillo, cogemos un proceso inquisitorial nos encontramos con que toda aquella literatura mal o bien trabada se queda pálida…”

“El pícaro no es más que eso, un pícaro, que sirve para hacer efectos de estilo más o menos burlescos o truculentos y para moralizar al final.”

“…en una novela de la época de Felipe IV no hay más que un continuo sermonear sin interés psicológico, alternando con aventuras mecánicas. Donde se encuentran, en cambio, documentos humanos de primera fuerza es en los procesos inquisitoriales…”

“Las vidas de los hombres reales, contadas por las plumas no muy doctas, pero a veces muy jugosas de los escribas del Santo Oficio, se hallan más cargadas de dramatismo. Porque no se ajustan a juegos conceptuales. Son juguete, no de la cabeza de un hombre de ingenio, sino de la misma sociedad…”

Dices tú de campos de concentración y reeducación:
“…el hechicero frustrado fue condenado a salir en un próximo auto de fe con vela y coroza con insignia de embustero e invocador de demonios, a abjurar ‘de levi’, a estar recluido medio año en un convento, para recibir la instrucción debida, y a destierro del distrito toledano por dos años. El domingo 10 de mayo de 1615 se leía la sentencia en el auto público que se celebró en el Zocodover. (…) Francisco del Espíritu Sancto” fue recluido en seguida en el convento de San José, de los franciscanos descalzos de Toledo, para que recibiera los seis meses de instrucción religiosa. (…) (con posterioridad y por su ligereza de lengua) el desgraciado fue condenado a hábito y cárcel perpetuas, a un año de instrucción en la iglesia de San Pedro y a cinco años de galeras… (…) Pero la muerte le liberó de una vida ya imposible.”

“Hoy, bastantes creemos que el historiador no debe ser un juez y que el novelista no ha de sentirse, por fuerza, predicador. Creemos, asimismo, que la Historia debe aclarar lugares del pasado sobre los que no ha sido usual lanzar grandes luces o focos. No porque haya que distinguir entre la gran Historia y la pequeña Historia, ni porque haya que pensar que existe una ‘Intrahistoria’ u otras cosas semejantes, sino porque deseamos cada vez más el tener conocimientos integrales, estructurados y totales y porque todo lo que es unilateral es, por fuerza, inexacto, lo mismo visto en grande que en pequeño.”

(Julio Caro Baroja, “Los judíos en la España moderna y contemporánea”)

***



Marx en julio de 1844: “El proletariado alemán es el teórico dentro del proletariado europeo, de la misma forma en que el proletariado inglés es su economista, y el proletariado francés su político”

Durante el verano de 1844, Marx leyó por su cuenta, sistemáticamente, el corpus completo de la economía política británica –Adam Smith, David Ricardo, James Mill- e iba escribiendo a la vez sus propios comentarios. Estas notas, que constan de unas 50.000 palabras, no se descubrieron hasta los años 30 del siglo-XX, cuando el investigador soviético David Ryazánov las publicó con el título de “Manuscritos económicos-filosóficos” (También se conocen en la actualidad como los “Manuscritos de París”). 

***



“Pero tengo frío, qué carajo,
tengo el alma recagada de frío”
(Mario Levrero)


ELOTRO


***