Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

jueves, 20 de abril de 2017

20 de marzo / 2017




La "misma mierda es" denuncia y piropea  a la "misma mierda es"...

Cuando a un demagogo, pongamos a cualquier cerebrito de PODEMOS, se le calienta la boca… y es que la ‘maldita retórica’ les permite ir desde la extrema izquierda hasta la derecha más rabiosa sin hacer transbordo (¿será la línea nº 6 del subte, la circular?). Y el trayecto de la prédica de estos agentes colaboracionistas del sistema, ‘sobradamente preparados’, suele ser invariablemente ese (ellos, a pesar de circular en círculo, nunca confunden el punto de partida con la meta), el que parte desde el fervoroso y entusiasta ‘piropo de boquilla’ disparado con mucho tino al oído de un supuesto radicalismo revolucionario con más o menos ardor juvenil y fanático, para acabar, con las redes de arrastre ya atiborradas de primero encandilados y luego rendidos ilusos, en las más sensatas playas donde siempre reina:
‘la necia confianza del filisteo en las reformas pacíficas por vía legal’.

Los sobradamente preparados, que conocen sobradamente la Historia, porque la han (en su mayoría escrito) leído y estudiado  sobradamente, saben, también sobradamente, dos cosas: la primera que los incautos radicales revolucionarios no han leído, porque no han podido (se les ha escamoteado fácticamente) en la mayoría de los casos, ni estudiado ‘críticamente’ la Historia, luego las criaturitas adolecen, para la práctica cotidiana, de su valiosísimo magisterio. Y la segunda cosa es que, precisamente gracias a la sobrada ignorancia que en su inopia  disfruta puerilmente la plebe (trabajadores en general se tengan o no por miembros del semi-exclusivo club ‘clase media’) sobre las batallitas de la lucha de clases (otra cosa es el fútbol, el tour, el tenis, la fórmula uno, los videojuegos, las app…), sus tácticas y estrategias, que se han venido dando con más o menos fortuna práctica a través de los tiempos, como el tosco y viejo ardid de acariciar con una mano el lomo de la bestia y colocar simultáneamente el yugo con la otra, sigue siendo un engaño social-político-cultural  sobradamente eficaz. Para ellos y su bolsa, que sobradamente se lo curran.

Resulta evidente pues que el desconocimiento del acontecer histórico (desconocer de dónde venimos es ignorar dónde estamos y por lo tanto camino de dónde vamos) condena al trabajador a la animalidad intelectual y física. Por mucho móvil (teléfono inteligente) que tenga a todas horas entre sus garritas. O precisamente, en estos tiempos de incomunicación globalizada, también y a más a más por ello.

No debemos de infravalorar el poderío de ese, ya prácticamente indispensable, artefacto ‘sobradamente preparado’. A través del llamado ‘smartphone’ los súbditos-productores-consumidores permanecemos conectados al mundo (relaciones con las administraciones del Estado, comerciales, laborales…) y a nuestro mundo (relaciones sociales, de producción y consumo, familiares, personales…). Conectados a Internet recibimos puntual y desinteresadamente toda, entiéndaseme, la desinformación (por supuesto que en magnitudes absolutamente inabarcables) fabricada a conciencia por los todopoderosos medios hegemónicos de producción y avituallamiento ideológico. Se trata, aparentemente, de lo nunca visto contra el raquitismo cultural que de siempre caracterizó las mentes de  las masas trabajadoras y, a la par, y aquí está el documento de barbarie, la causa de la bendita, entiéndaseme, ignorancia enciclopédica que, por el bien del amo explotador y opresor, las aqueja.

Comprenderán ahora, digo salvo el que por ventura o privilegio llegase sabido de casa, por qué los sobradamente preparados (y generosamente patrocinados y subvencionados, demagogos de PODEMOS, como antes, históricamente, ocurrió con los ‘colaboracionistas’ del PSOE, los del PCE y los charlatanes socialdemócratas, trotskistas y reformistas de todo pelaje que les precedieron), encuentran un terreno tan bien abonado y propicio para su delicada y traicionera labor en el seno de la, inevitable, lucha de clases. Lucha de clases que, con móvil o sin smartphone, sigue siendo, por muy eficazmente que lo oculten, la rueda motora del proceso histórico. Ese que a los obreros, por la cuenta que nos tiene, no nos conviene desconocer…

ELOTRO



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