Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

lunes, 10 de abril de 2017

10 de marzo / 2017



“…adquirí el hábito de hacer resúmenes de todos los libros que leía.”
(Karl Marx)

Cuando los solapados reaccionarios prometen, ya abrigan la secreta intención de faltar a la promesa. Y cuando llega la hora de la verdad, invariablemente resulta ser la hora de la mentira. Esto, repito, es y ha sido siempre así pero… pero la cosa ya no tiene remedio, y tus berridos de rabia y tus ridículos y desesperados tirones son los de la ternera conducida al matadero. Los mansos, de quinta o voluntarios,  que destacan por la flexibilidad de su espinazo, siempre resultan ser lo bastante candorosos para creer el discursito de las hienas. Luego, también invariablemente,  viene la consabida cantinela de que…

Bakunin sobre Marx en 1847:
“Marx sigue perdiendo el tiempo lastimosamente y echando a perder a los obreros, a los que se empeña en convertir en razonadores. Las mismas locuras teóricas y la misma vanidad insatisfecha de siempre”.

‘Convertir a los obreros en razonadores’, menuda tontería, sólo a un tipo (“sin cabeza, sin corazón, sin ideas… con barbas nada más”) tan arrogante y vanidoso como Marx se le podía ocurrir sacrificar su vida y la de los suyos a semejantes bagatelas.

En algún sitio y parafraseando a su admirado Shakespeare, el tenido por muy pedante barbudo escribió:

“Las reformas sociales jamás se llevan a cabo gracias a las debilidades del fuerte; siempre es merced a la fortaleza del débil”

No pareció entenderse muy bien, ni siquiera entre los correligionarios, cómo el hábito de usar la cabeza para razonar, en lugar de para embestir al señuelo: trapo o muro; podía  contribuir a fortalecer a los débiles y románticos obreros frente a los maquiavélicos poseedores de la razón de la fuerza.

Su amigo Engels, otro con la cara, que no la lengua, llena de pelos, también demostró, en la misma lógica bakuniana, un escaso conocimiento de la lucha de clases en el terreno de la ideología, cuando escribió por las mismas fechas:

“En política están de más las simpatías románticas…”

Frases que ‘suenan muy bien, pero que no dicen nada, ni sirven para nada, históricamente y políticamente’, ¿o no es cierto?, compañeros de la charlatanería  bakuniana. El muy ‘barbudo’ materialismo histórico, uno de esos artefactos banales que Marx gustaba de fabricar cuando se aburría de atusarse la barba frente al espejo, nos instruye acerca de aquellos que ‘sólo sostienen a costa de menoscabar’, aquellos que, como tantos radicales de entonces y de ahora, con la madurez, si no mucho antes, se hacen acomodaticios y complacientes, se hamburguesan…

ELOTRO



***