Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

domingo, 12 de marzo de 2017

09 de febrero / 2017






“Habla mucho, no porque sea hablador, sino porque, hablando, no cuenta”
(CHAMFORT)

“Cuando la verdad es substituida por el silencio”, dijo una vez el poeta soviético disidente Yevtuschenko, “el silencio es un mentira”.

Una de John Berger:
“Llevo ochenta años escribiendo. Primero, cartas, luego, poemas y discursos, después, artículos y libros, ahora, notas. La actividad de escribir ha sido vital para mí, me ayuda a dar sentido y a seguir. (…)
Una lengua hablada es un cuerpo, una criatura viva, cuya fisonomía es verbal y cuyas funciones viscerales son lingüísticas. (…)
Palabras, términos, frases pueden separarse de su lengua y utilizarse como meras etiquetas. Se vuelven entonces inertes y vacías. El uso repetitivo de acrónimos es un sencillo ejemplo de esto. La mayor parte del discurso político se compone hoy de palabras que, separadas de cualquier criatura de lenguaje, son inertes. Y ese “palabrismo” borra la memoria y engendra una despiadada complacencia. (…)
Lo que me ha movido a escribir a lo largo de los años es la corazonada de que hay algo que se tiene que contar y de que, si no intento yo contarlo, corre el riesgo de que se quede sin contar. Me veo a mí mismo como un hombre que va saliendo del paso, más que como un escritor relevante, profesional. (…)

***

Me entero de que Eric Hobsbawm escribió crítica de jazz en la revista/magazine “NEW STATESMAN” británica, bajo el seudónimo de Frankie Newton, que tomó del nombre real del trompetista comunista de Billie Holiday.


Y, casualidades de la vida, estos días que ando leyendo a Voloshinov (ese que hizo semiótica y estructuralismo  antes de sus respectivas invenciones)  y su obra sobre el signo ideológico y la filosofía del lenguaje, aparece este jocoso suelto en la prensa del Régimen: “El PP prefiere ahora el vuelo ‘alto y libre’ del charrán, que el de la gaviota, que es ‘carroñera’. Nadie sabe mejor que los mafiosos carroñeros cómo se manipulan y prostituyen los signos, o sea, sus formas y sus significados… o dicho con irresponsable impericia, se blanquean…


Heráclito “Los fragmentos”:

“El camino hacia arriba y hacia abajo, uno y el mismo.”

“Una misma cosa en nosotros lo vivo y lo muerto, lo despierto y lo dormido, lo joven y lo viejo: lo uno, movido de su lugar, es lo otro, y lo otro, a su lugar devuelto, lo uno.”

“Menester es apagar la demasía más que un incendio.”


Juan Ramón Jiménez, aforista:

«La fe se cura viajando, la duda no se cura porque no es una enfermedad».
«Somos andarines de órbitas. No podemos llegar a fin alguno, ni, claro es, a nosotros mismos»


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