Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

jueves, 9 de marzo de 2017

06 de febrero / 2017



Codificar y Decodificar
Por Stuart Hall.

“Tradicionalmente, la investigación en comunicación de masas ha conceptualizado el proceso de comunicación en términos de circuito de circulación. Este modelo ha sido criticado por su linealidad -Emisor/Mensaje/Receptor- por su concentración en el nivel del intercambio de mensaje y por la ausencia de una concepción estructurada de los diferentes momentos como una estructura compleja de relaciones. Pero también es posible (y útil) pensar este proceso en términos de una estructura producida y sostenida a través de la articulación de momentos relacionados pero distintivos -Producción, Circulación, Distribución/Consumo, Reproducción-. Esto llevaría a pensar el proceso como una "estructura compleja dominante", sostenida a través de la articulación de prácticas conectadas, cada una de las cuales, retiene sin embargo, su carácter distintivo y tiene su modalidad específica propia, sus propias formas y condiciones de existencia…”

Artículo completo aquí:

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“Nada es una sola cosa”
(Virginia Woolf)

Voloshinov: El signo es la arena de lucha de clases

Voloshinov pertenece al llamado Círculo de Bajtin (el discutido asunto sobre autorías, seudónimos y/o colaboraciones, queda al margen de estos sintetizados apuntes), es un grupo de lingüistas, filósofos del lenguaje, críticos literarios que se reunió en principio en San Petersburgo, lo que luego sería Leningrado, a comienzos de los años ’20, en torno a una figura principal, el representante más destacado del grupo que es justamente Mijail Bajtin, en un periodo rico de producción artística e intelectual.
La obra de este grupo tarda mucho en conocerse. Recién en los 60 empieza a circular por Francia. El propósito es desarrollar un punto de vista marxista, materialista. No existía todavía, en 1929, una filosofía marxista del lenguaje.

Voloshinov está haciendo semiótica cuando la semiótica prácticamente no existe.  (1929 )

Roland Barthes retoma a Saussure recién a fines de los 50.

Si hay algo que marca una línea divisoria en la comunicación es distinguir la comunicación como transmisión de información…o por el contrario pensar la comunicación como un espacio de producción de sentido, significaciones como vislumbró Voloshinov. La señal no es igual que el signo. El reconocimiento no es igual a la contradicción.
El signo es interpretado en función a una situación social concreta, sujetos concretos, está planteando una corriente pragmática dentro de la lingüística.

El grupo Bajtin tiene un punto de vista antagónico al de los formalistas. El punto de vista del grupo de Bajtin se lo llamó sociologismo vulgar o materialismo vulgar. Explica las características de una obra por las condiciones sociales: la posición social del autor, la clase a la que pertenece, el contexto.


Ideas fundamentales de Voloshinov:

Es en la vida social donde la lucha por la significación ocurre.
Todo lo ideológico es sígnico, y todo lo sígnico es ideológico. Todo lo ideológico debe plasmarse necesariamente en signos, y todo signo se vuelve por lo tanto ideológico, entra en el campo de la ideología.

El signo refleja y refracta, son dos fenómenos ópticos. La metáfora del reflejo ya estaba en la Ideología alemana.
En la teoría de la ideología ya aparecía la idea de reflejo. Hay que tener cuidado de pensar la relación entre base y superestructura, no es una relación simple y directa. El reflejo es una copia fiel del objeto.
Voloshinov introduce otra metáfora, dice refracta. Es muy distinta la refracción al reflejo, es decir, no puede quizá por las condiciones políticas de su tiempo desechar la teoría del reflejo, entonces dice refleja/refracta, pero en realidad lo que piensa es que refracta, incluso en algún momento va a decir directamente la existencia no se refleja más bien se refracta en él.


Voloshinov plantea que la consciencia está constituida por signos. El signo es social. Los signos permiten construir nuestros pensamientos. Los signos nacen de lo discursivo, de lo social. La conciencia no es individual sino social.
Rechaza la filosofía de la conciencia, idealista, que plantea la existencia de un mundo interior, una conciencia que se exterioriza por signos. Supone una ruptura con la concepción cartesiana del sujeto, la conciencia como origen de todo.
Lo ideológico está constituido por signos y los signos son sociales. Stuart Hall retoma esto en Codificar / decodificar: las distintas clases se valen de la misma lengua, pero le confieren diferentes acentos a los signos.

Los signos son multiacentuados. Pueden ser objeto de diversas situaciones. La clase dominante intenta mono-acentuar el signo, imponerle un único sentido posible. El signo es dinámico. La clase dominante intenta estabilizar al signo, detener su movimiento, monoacentuarlo, y plantear una cierta carga valorativa, un cierto acento ideológico como el único.



Todo enunciado debe ser comprendido como un eslabón dentro de una cadena de enunciados. Todo enunciado está contestando, apoyando, polemizando con otros enunciados en una cadena infinita que no tiene principio, ni fin. Todo texto es dialógico, un libro, está entre comillas, metafóricamente dialogando con otros libros, la palabra está siempre dirigida a alguien.
El discurso es un puente que se apoya y reproduce de un lado y tiene su destinatario del otro, y no puede entenderse sin referencia a los dos.
Un texto no es producto de una conciencia individual más o menos genial a la que se le ocurrieron esas aventuras. Un texto en realidad está hablado por múltiples voces, está recorrido por las voces de la cultura popular, también se habla de polifonía, pensado por ejemplo como múltiples voces presentes en un mismo texto.




El signo como arena de la lucha de clases.

El tema es que múltiples acentos se le intentan imponer a la palabra ‘piquetero’. Ahí se ve como se intenta construir discursivamente el término piquetero, no es una palabra con un significante recortado, pero sí que vemos ahí el conflicto de la lucha por las significaciones, que se intenta ‘monoacentuar’, y que se intenta imponer una sola construcción discursiva y que pretenden acentos valorativos distintos, esto es lo que Voloshinov está llamando la lucha de clases a través de los enunciados.
Esas operaciones ideológicas tienen que plasmarse en los signos.

Una creencia es una cuestión social. No es a partir de una conciencia individual, a partir de una vivencia que se exterioriza una creencia. Sino que la creencia está penetrada por lo social, por los signos, por lo ideológico.


El Objetivismo abstracto, tiene como principal figura a Saussure, la Escuela de Ginebra, pero tiene antecedentes importantes en el racionalismo cartesiano, los filósofos de la Ilustración del siglo XVIII, el positivismo sociológico de Durkheim. Plantea que lo fundamental es la ley pura, es decir, el sistema de reglas sintácticas, semánticas, léxicas, etc.

Volshinov fue muy crítico con el Objetivismo abstracto, en realidad este sistema de la lengua es una construcción teórica, no puede ser planteado como cualidad fundamental del lenguaje, como un constructo teórico, abstracto, lo que verdaderamente existen son enunciados, específicos, con ciertos hablantes concretos, en situaciones sociales específicas. Para Voloshinov, la verdadera realidad del lenguaje es la interacción discursiva.

Este Objetivismo abstracto ha privilegiado el sistema y el punto de vista sincrónico, pero tiene un grave problema para articularlo con el punto de vista diacrónico, es decir, con la historia. Si lo esencial del lenguaje es un sistema de reglas, ¿cómo cambian, cómo evoluciona? es difícil para el Objetivismo abstracto dar cuenta de esto.


El modo del lenguaje es esencialmente histórico, dice Voloshinov, por eso él va a privilegiar el dinamismo del lenguaje y para ello va a plantear esta cuestión de la disputa por las significaciones…

Frente al Objetivismo abstracto, hay otra corriente que él propone denominar Subjetivismo individualista, dentro del romanticismo alemán, el representante fundamental fue y sigue siendo Humboltd, aunque también menciona a Benedetto Crocce, entre otros.



Fundamentalmente el punto de vista del Subjetivismo individualista es la creación, innovación, pero esa creación es producto, afirma, de una conciencia individual. El Subjetivismo individualista se basa en una primera expresión, a través del lenguaje, se exterioriza,  se expresa un cierto mundo exterior que es propio de una conciencia individual. Voloshinova dice que no existe una conciencia individual. La conciencia está constituida por signos y los signos son sociales, se generan y se modifican en la interacción discursivo social.  Rechaza pues el Subjetivismo individualista.

El Subjetivismo individualista dice que la verdadera realidad del mundo no es un sistema de reglas abstracto, sino los enunciados singulares. En esto coincide Voloshinov. La verdadera realidad del lenguaje, dice Voloshinov, son esos enunciados singulares, pero esos enunciados no pueden entenderse como expresión de una conciencia individual. El enunciado tiene carácter social. Este es el énfasis que pone Voloshinov.

El lenguaje se genera y se modifica en el medio de las interacciones sociales, es decir, tenemos a partir de textos como estos, las bases para entender el lenguaje, y no solamente el lenguaje, todo los procesos de comunicación como procesos de construcción de las significaciones, como proceso constructor de sentido. 

Fuente:


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