Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

domingo, 22 de enero de 2017

23 de diciembre / 2016



Daniel Bensaïd
“Una mirada a la historia y la lucha de clases”

Artículo completo aquí:


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Relatos cortos y no tan cortos / 27


-Bueno, no podemos ignorar que para algunas personas la memoria es algo no deseado, no cultivado y por tanto no demasiado cuidado.
- A mí, la falta de memoria siempre me ha producido una desagradable sensación de impotencia…
-¿Impotencia? Pues claro, has dado en el clavo, precisamente se trata de desactivar… desenchufar una lámpara o un foco cuya luz molesta o puede llegar a fastidiar… ya sabes, por lo que ilumina. Pero además hay que tener en cuenta que la memoria no es algo unitario, tenemos una memoria a corto plazo, tan directa como inmediata, y otra a largo plazo mucho más complicada y lenta, ambas con funcionamientos muy distintos, existe además por ahí un gran almacén central donde se archivan multitud de informaciones sensoriales que son a su vez sometidas a procesos muy complejos de selección, encarpetado, custodia…

(Conste que no quedan registrados –y si se ha escapado alguno es debido a un involuntario olvido en la operación limpieza- por motivos obvios de estética   los largos o cortos silencios, toses, guiños voluntarios o involuntarios, carrasperas, tics compulsivos, auto-frotamientos claramente injustificados, variaciones de tono o volumen en la voz, cambios de nalgada, leves o no tan leves rascamientos, dedos que juegan con el cabello o el vello, maneras raras de mirar, enrojecimiento o empalidecimiento facial, pequeños estiramientos o recolocaciones musculares o del vestido, idas y venidas a mear o a retocarse frente al espejo… y otras formas de comunicación esotéricas que habitualmente suelen pasar, digo en círculos intelectuales bien uniformados, sin dificultad alguna por exotéricas e interesantes.)

-Por cierto, antes de que mi memoria, cualquiera de ellas, me traicione, qué has querido decir hace un rato con eso de que ejercías de “hermana de”…
-Pues exactamente eso, que yo era, para el resto del grupo, muy poquito más que la “hermana de” la chica del responsable político. La hermana de mi hermana. Para ti muy probablemente ni eso, no digo que hubiera agresividad, simplemente me ignorabas.
-¿Quieres decir que tu hermana gemela, la nueva enfermera de día, fue en aquellos lejanos y brumosos años algo así como mi pareja de cama además de política?
-En rigor no puedo saber si compartíais algo más pero sí, eso afirmo. Y que yo, para ti, era casi la hermana invisible. El casi es sólo por algún casto abrazo de saludo o despedida, algún beso de compromiso en la frente o en la mejilla…poco más…
-Y no te resulta chocante que por mi parte no recuerde, ni tan siquiera ahora que me estoy esforzando, ni el más mínimo detalle de todo lo que estás relatando, y conste que no lo digo principalmente por lo que concierne a la “hermana de”, con la que escucho que el roce fue casi inexistente, sino más bien con mi supuesta camarada/amante a la que, curiosamente, veinticinco años después tengo digamos el gusto de ver todas las mañanas en  mi actual cubil.
-Pues no, ni chocante, ni insólito, ni excepcional… hace ya muchísimo tiempo que a la ciencia, o por mejor decir a las ciencias, no le resulta complicado convencer a cualquier “mente”, que por otra parte siempre andan religiosamente atiborradas de basura y ruido, de que ciertos e “insignificantes” asuntos (así se etiquetan personajes, creencias, paisajes, objetos, acontecimientos…) no merecen la pena ser archivados. Y no se suele emplear para conseguir el preceptivo consentimiento de la susodicha, la mente en cuestión, las así conocidas técnicas intrusivas,  “duras” o abiertamente coactivas, sino que se trata las más de las veces de proyectar sobre la incauta víctima desinteresados planteamientos –sin ninguna validez científica- pacíficos, sugerentes, seductores, y estos además sutilmente emitidos por “voces” ya muy dignas de crédito y “cargadas” de contrastada honradez merecedora de plena confianza, llamémosla “ciega”. Una vez borrado el dato, y las posibles huellas de la propia faena, aquello nunca existió. De la misma manera que es posible intervenir en el ADN, gran almacén de la memoria genética del organismo.
-Suena a ciencia-ficción…
-Estoy de acuerdo… pero a estas alturas, se trataría de la versión  rancia, añeja, demodé... y en cualquier caso, sólo literatura. Pero, no nos olvidemos, también están los hechos…
-Que pueden corroborar o no…
-De nuevo estoy de acuerdo contigo…y ahora, para que veas, sin (im)pertinentes matizaciones… aunque como tú mismo has dejado escrito: “No debes entretejer tu vida con tu literatura”.
-A decir verdad no recuerdo, ya ves otra laguna más, haber escrito esa frase que citas… pero siendo así lo más probable es que también haya dejado sobre el papel justo la idea contraria…

-Sí, creo recordar que en…


2 comentarios:

  1. Por si no estuvieras al tanto, que pienso yo que sí.

    http://urlm.es/www.escomberoides.blogspot.com

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  2. Te agradezco el enlace, la verdad es que no conocía esa página y, viendo los datos y cifras que ofrece, todavía me explico menos su existencia. Dice que escomberoides recibe 303 visitas mensuales cuando, por ejemplo solo el día de ayer tuvo más 500 visitas y eso que lleva veinte días inactivo y lo más probable es que así siga. En fin, la verdad es que estamos en sus "redes" y ellos hacen y deshacen a su antojo. Últimamente las propias estadísticas internas del blog, las que teórícamente sólo conoce el administrador andan un poco revueltas, alguna madrugada informa de 1000 visitas desde USA pero en el apartado de páginas vistas sólo registra 10 visitas. Y curiosamente todas tienen relación con el marxismo. También me visitan diariamente páginas porno que me ofrecen chicas "muy cercanas" a mi domicilio... en fin, que mejor no perder el tiempo con estas pamplinas...

    De nuevo gracias por tus comentarios y SALUD!

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