Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

sábado, 21 de enero de 2017

22 de diciembre / 2016




Relatos cortos y no tan cortos / 26

-Y si no es un sitio discreto, ¿Por qué me has citado aquí?
-Bueno, verás… consulté con mis cuadernos, recuerda que están llenos de hechos y razones, y no tardé en llegar a la conclusión de que sitios discretos, lo que se dice discretos, ya no existen para una cita entre gente como nosotros, al menos en esta galaxia.
-Si lo dices por el chip que llevo implantado… por cierto, ¿Para qué necesitan un soplón?
-Sí y no, todos los miembros del “Club”, es condición universal contractual, acarreamos con nuestro chip, aunque también es cierto que no todos los chips son iguales… el tuyo no es igual que el mío, de la misma manera que el mío no es igual al del “sapo”… están pensados para distintos sujetos-porteadores: tú, yo, “el sapo”… y distintas funciones: emitir, recepcionar, estallar…
-¿estallar?
-Un grupo de neuronas, una teta…
-Vaya, y yo que me creía tan especial… y tú, ¿cómo es que sabes tanto de chips?
-Digamos que, en compañía de otros, hace ya unos añitos mi trabajo consistía en implantarlos… chips, biochips, microchips… fue así como, accidentalmente, te reencontré.
-No sé si podré digerir tantas primicias, tantas “accidentales” y sorpresivas novedades… ¿científicas?
-Apuesto a que sí. Los cuadros políticos, además de una durísima piel de elefante, disfrutáis de un estómago a prueba de bombas… sean estas materiales o abstractas… “hechos” objetivos comprobables o las “razones” que les son consecuentes…
-Hablas en presente…
-¿Debería hacerlo en pasado?
-No estoy seguro en realidad, pero ¿adónde quieres ir a parar, qué es lo quieres saber?
-Me gustaría saber quién crees que eres y qué sabes de lo que estás produciendo… del trabajo que haces y el producto que vendes o, mejor dicho, que pones indirectamente en el mercado… de su valor de uso… me gustaría saber si cooperas con “ellos” o eres un resistente  solitario…
- No te ofendas pero no sé si creerte… por cierto, todo esto que me estás contando a pesar de, según me has confesado, no tener mucha ni poca memoria… la verdad es que no te veo consultar los cuadernos… me pregunto si mañana recordarás las cosas que hasta ahora he dicho o pueda seguir diciendo… tampoco veo que tomes apuntes…
-Lo estoy grabando todo.
-Vaya… y “ellos”, ¿lo saben?
-Digamos que sí y no, si es que tus “ellos” son mis “ellos”…  pero te aseguro, porque te lo puedo asegurar “científicamente”, que en  esta cita y sobre todo lo que en ella “realmente” puedas decir o escuchar, no tienes de qué preocuparte…
-Dices “realmente”, con mucho énfasis…
-Para que me entiendas a la primera. Aunque reconozco que sobre el asuntillo este de “fabricar” cuentos y personajes con pasado y memoria inventada a capricho, llanamente de ficción… sabes tú, y lo has demostrado con creces, mucho más que yo.
-En cualquier caso parece que me estoy enterando de muchas cosas de mi pasado, claro que no se si “cierto” o “inventado”… lo del “reloj del gitano…”, por ejemplo,  ¿de dónde lo has sacado?
-Figura en uno de mis los cuadernos más viejos… también en los tuyos, me refiero a los “tapados”, e incluso en el “taco”, como bien sabes, aunque ahí yace de forma encriptada… pero también podría haberlo extraído de algún estrato o sedimentación de tu memoria o del subconsciente… o haberlo injertado artificialmente en esos mismos bancos de datos… lo que, por cierto, también es ejercicio harto frecuente… las mismas “fábricas” inventan memoria, borran memoria, injertan memoria o manipulan memoria borrando e inventando, vía palimpsesto. Ya no existen, si es que alguna vez llegaron a existir, memorias intactas, ahora si acaso pastiches, aunque, como ya he dicho, no es el caso.

-Vaya, parece que tenemos caso…

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