Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

miércoles, 7 de diciembre de 2016

08 de noviembre / 2016




“Sólo se pierde lo que realmente no se ha tenido”
(Borges)

Hoy he soñado con Frans Hals, con el asilo para indigentes donde pasó sus tristísimos últimos días, y con el retrato que pintó allí del grupo de burgueses filántropos (sus santas regentes) que en comandita patrocinaban el caritativo establecimiento…



¡Ay! Las “Fundaciones” de los explotadores, que bien limpia la sangre de sus manos, tranquilizan sus negras conciencias y enaltecen sus estatus…él, que no solo pintó aristócratas, militares, mercaderes esclavistas o potentados del comercio que eran los que pagaban sus servicios, sus necesidades y sus vicios… sino también músicos, borrachos y prostitutas… que era con quienes convivía, disfrutaba y penaba hasta que la vejez y las deudas lo enterraron en tan misericordioso moridero…Cuánto artista, ¡dioses del olimpo!, que acaba sus horas de tan miserable manera… y sobre todo cuanto no artista, pienso mientras transcribo este sueño que más bien parece una puntual transcripción de unos magníficos, y muy “actuales”  programas realizados por John Berger en los años setenta para la BBC, con el título “Modos de ver” y que se encuentran disponible en youtube. Un singular ejemplo de crítica marxista realizado desde un medio estatal de manipulación de masas. NI todopoderosos, ni infalibles, ni invulnerables son. Son cuatro capítulos que no tienen desperdicio, pero sobre todo el último, que trata sobre la pintura y la publicidad nos muestra bien a las claras “los dispositivos e invenciones para despojar de su dinero al prójimo”, que decía Arlt en su novela “El juguete rabioso”, aunque él no se refería precisamente a la sociedad de consumo. En fin, que ustedes lo disfruten.



No quiero dejar pasar la oportunidad de citar, por contraste, una muestra de crítica pro establishment, aunque sea el de esta insignificante provincia del imperio que habitamos. Versa sobre un vendehúmos (su obra se puede ver en Google) llamado Txomin Badiola, un servil pelotilla de Oteiza, con el que vengo tropezando por galerías y museos desde hace mucho tiempo, demasiado. El anónimo “crítico” no se corta un pelo a la hora de citar sin ton ni son a “genios”, del arte y de la teoría, “fuera de toda sospecha” que arropen y aúpen al famélico, pero muy promocionado y subvencionado, artista vasco: Caravaggio, Malévich, Oteiza, Godard, Pasolini, Fassbinder, Genet, Lacan, Barthes, Foucoult, Jameson… y con esos “supuestos avales” el apañado publicista se atreve a escribir:
“Txomin Badiola asume entonces la condición ‘bastarda’ de investigar las paradojas y contradicciones de una modernidad en ciernes, oponiéndose al contexto ideológico dominante de una versión de la posmodernidad que tendía a exterminarla”.
Ahí queda eso.




Y hablando de “El juguete rabioso” de Roberto Arlt y de la publicidad, (¡y la censura que ejercen los grandes anunciantes!) pego aquí un pequeño párrafo del prologo que escribió Juan Carlos Onetti:

“Hablando de cinismo el mencionado Muzzio Sáenz Peña —a quien Arlt entregaba normalmente sus manuscritos para que corrigiera los errores ortográficos— se alarmó porque el escritor habla estado publicando crónicas en revistas de izquierda. Esta inquietud o capricho de ArIt preocupaba a la Administración del diario, temerosa de perder avisos de Ford, Shell, etcétera, encaprichada en conservarlos, Muzzio llamó a ArIt y le dijo, no era pregunta: 
-¿Te imaginás en qué lío me estás metiendo? 
-¿Por eso? No te preocupés que te lo arreglo mañana
(Jorge Luis Borges, el más importante de los escritores argentinos de la época, dijo en una entrevista reciente que Roberto Arlt pronunciaba el español con un fuerte acento germano o prusiano heredado del padre). Es cierto que el padre era austriaco y un redomado hijo de perra: pero yo creo que la prosodia arlitiana era la sublimación del hablar porteño: escatimaba las eses finales y las multiplicaba en mitad de las palabras como un tributo al espíritu de equilibrio que él nunca tuvo.

Y al día siguiente, después de corregir Muzzio los errores gramaticales, las “Aguafuertes” dijeron algo parecido a esto: “Me acerqué a los problemas obreros por curiosidad Lo único que me importaba era conseguir mas material literario y más lectores”.




Relatos cortos y no tan cortos / 02

Con la enfermera de noche, persona opaca, decolorada, sin brillo, no suelo hablar ni del tiempo. Pocas palabras y siempre protocolarias, como si careciera de curiosidad y apetitos, nada parece impactarla. Mujer pulcra, distante, eficiente, muy profesional. Viene a lo suyo y se va con lo suyo. Que es (era) mi sangre y mi orina. Algo le han contado porque ha colocado sobre el escritorio un nuevo taco de folios en sustitución del que había resultado manchado en el incidente de por la mañana. No es labor de su estricta competencia pero por supuesto ningún comentario, varias veces la he provocado pero nunca replica, no hay manera de echar un parrafito con ella. Hoy no he escrito ni una sola línea (fuera de este cuaderno que no es “mercancía” que les interese), lo saben, la dosis diaria de sangre-tinta mecanografiada no les ha llegado (he interrumpido el suministro, se ha parado la producción), lo achacan pues al papel manchado de sangre, que no era mía. Si algo se había destruido, ya está reparado, deben calcular. No pensar, no recordar, dejar venir el futuro… me voy al sobre sin cenar…’no tengo esta noche el cuerpo muy católico’…


ELOTRO

 “Todo lo que no podemos hacer solos disminuye nuestra libertad”.
(Pavese)


***

1 comentario:

  1. ...y sin embargo, ¿que sentido tendría la libertad y todo cuanto podemos hacer solos, sin el otro?

    Voy a ver esos programas de John Berger.

    Salud!

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