sábado, 22 de octubre de 2016

14 de octubre/2016








“Tolstói diferencia entre mostrar (hacer ver) y decir”
(Piglia)

La falta de construcción deliberada, es a la vez la virtud y el sentido de un diario. ¡No hacer literatura!
(Piglia)

Me gustaría creer que dentro de lo que aquí se “narra”, palpita otra “narración”… no tan soterrada como “a simple lectura” pudiera parecer…

Hegel, en su concepto de Estado, fusiona y subordina (entre sí y con el Estado) el saber al poder (la eficacia organizativa y la violencia coactiva se unen y concurren así en el Estado, y se justifican la una a la otra en perfecta reciprocidad). La capacidad represiva del Estado se revela, por tanto, legítima.
(Henri Lefebvre)

El estado (la estructura básica de la sociedad según la apología hegeliana) racional y constitucional, el estado moderno, posee, según Hegel, una base social: la clase media.
De esa clase media salen (vía severo concurso de oposiciones) los funcionarios, una burocracia competente que es la base social y la sustancia del Estado. Lo que Hegel llamó “sociedad civil” viene a ser lo mismo que Marx (que por el contrario consideraba al Estado superestructura, ya que situaba en la base las relaciones de producción y propiedad, las fuerzas productivas) definió más tarde como “relaciones sociales”…

La ley (coactiva) y el derecho (normativo) hacen funcionar los engranajes del Estado y a su vez a una sociedad razonable y obediente al llamamiento de las ideas “dominantes”, hegemónicas.

Para Hegel hay clases sociales que son las que constituyen la “sociedad civil” (La Revolución francesa y Napoleón produjeron el Estado-nación), con sus contradicciones, su dialéctica interna:
-clase “natural” (campesinos)
-clase activa “refleja” (artesanos y obreros)
-clase pensante (clase política: capa dirigente; intelectuales y técnicos y clase media: medios y bajos funcionarios)

La emergente importancia socioeconómica de la clase media y su ilusoria importancia política, fueron fenómenos captados (Origen oculto y fin manifiesto) por Hegel a principios del siglo XIX.
¿Cómo ha captado Hegel lo que estaba a punto de cuajar?
Su grandeza quizá consista en una determinada relación con lo real, con la práctica, en el polo opuesto a las arquitecturas conceptuales creadas por los clásicos: Platón, Aristóteles, Descartes, Kant…

Salvando todas las distancias: “El genio –decía Pavese- es poseer la propia experiencia, el propio cuerpo, los propios recuerdos, y el propio ritmo”.

Poseer o adquirir, así lo escribe Henri Lefebvre:
“¿Qué relación tuvo el pensamiento de Marx con el de Hegel? (…) El pensamiento dialéctico de Marx tuvo con el pensamiento dialéctico de Hegel una relación dialéctica. Lo que equivale a decir: unidad y conflictos. (…) En Hegel (como en Saint-Simon) se puede encontrar casi todo lo que dijo Marx, incluido el papel del trabajo, de la producción, de las clases, etc. Sin embargo, el orden y el encadenamiento, la orientación y la perspectiva, el contenido y la forma, difieren radicalmente… (…) Durante toda su vida, Marx luchó contra Hegel para arrancarle su tesoro mal adquirido y transformarlo apropiándoselo”.

“La razón se desarrolla al superarse: al resolver (método dialéctico) sus propias contradicciones (entre lo racional y lo irracional, entre lo concebido y lo vivido, entre la teoría y la práctica, etc.)”.

“Contra Hegel, Marx no repara en medios. Pasa el hegelianismo por la criba de la antropología (Feuerbach), de la economía política (Smith, Ricardo), de la historiografía (los historiadores franceses de la Restauración, A. Thierry especialmente y la historia del tercer estado), de la filosofía (el materialismo francés del siglo XVIII) y de la naciente sociología (Saint-Simon y Fourier). De ese filtrado, de esa criba, de esa negación crítica resulta otro pensamiento y, sobre todo, otro proyecto, el ‘marxismo’, construido con los materiales tomados del hegelianismo y metamorfoseados.”

“Hoy nadie ignora el modo en que Marx entendía y aprobaba la Comuna de Paris: como destructora del Estado. Oponía esa práctica revolucionaria al socialismo estatal, que, por desgracia, iba tomando cuerpo en Alemania en el seno del movimiento obrero y debía prevalecer durante un periodo bastante largo, pues todavía dura.”

“La historia, acabada según Hegel, prosigue según Marx”.

ELOTRO


Dupin procede “con la habilidad del paleontólogo para reconstruir el dinosaurio a partir de uno de sus huesos”
(Edgar Alan Poe)



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