viernes, 30 de septiembre de 2016

“Prueba a no tener prisa”






22 de septiembre/2016

“…para mí sólo valen los diarios 
escritos contra uno mismo (Pavese, Kafka)…”
Ricardo Piglia


“En la mitología griega, el centauro es una criatura con la cabeza, los brazos y el torso de un humano y el cuerpo y las piernas de un caballo”. Conferenciando Borges sobre Joyce y a propósito de su Finnegans Wake advierte sobre las “palabras-centauro”, así las califica, que “crea” el revolucionario escritor irlandés.
(¿Una palabra-centauro sugiere necesariamente una imagen-centauro? ¿Y una idea o concepto-centauro?).

Se me ocurre que se trata de un ejercicio creativo similar al que realiza de manera tan fecunda y prolija  El Bosco, y también en parte Patinir o Brueghel, en su pintura, digamos “imágenes-centauro”, cuyo origen, o al menos precedente menos ignorado, podemos situar en la pintura mitológica griega, en sus bajorrelieves, en su cerámica, en su joyería…y, por qué no, en sus incontables escuelas filosóficas…

Borges, vía Piglia, te da sorpresas:
“Una persona que no trabaja para ganarse la vida se encuentra un poco fuera de la realidad”
-Un “poco” dice… hasta ahí llega…¡el escritor fantástico!


Plantas muy aparentes que ocultan la raíz reaccionaria…

Decía Derrida: “lo originario no existe, siempre hay un origen que precede al origen”.
¿Por ejemplo? Nunca, pienso, viene mal ofrecer ejemplos detallados… eso nos ayuda a enfocar: ¿qué sería el enfoque? Se pregunta Piglia, mirar una cosa por vez, se responde.

Bueno, dejémoslo en quizás (¿un origen sucesivo en el que cabe un antes y un después?), no nos supone ningún trauma aceptar el hecho de que no exista un exacto y concreto origen puro y temporalmente preciso,  pero ese enunciado tal que así de general y de abstracto y tan de acabamiento fatalista metafísico no puede ser, sin más y por llamarlo de alguna manera, una aceptable conclusión, colofón o desenlace de carácter ni medio definitivo… y aunque sólo fuera, digo, para arrancar y para entendernos deberíamos de medio concretar, todo lo matizado y provisional que se quiera, en algún punto o zona acotada del mapa, ¿no? ¿o no interesa superar la vulgar división entre teoría y práctica? sí, de eso hablo, de la incómoda y cansada pero muy agradecida praxis.
Aportemos algún ejemplo de lo “originario” por nuestra cuenta, que no digo de nuestra cosecha (vaya por delante que ya sabemos, por abundar en los ejemplos, que, tras muy diversas invasiones mediantes, resulta indudable que ni todos los ingleses son de origen sajón ni todos los irlandeses de origen celta, que la realidad en todas sus manifestaciones es mucho más compleja y heterogenia en sus raíces y en sus ramificaciones), que nos pueda interesar para ahondar este, creo que  interesante, asunto:

“Entre 1840 y 1845, el agudo genio de Edgar Allan Poe produjo cinco relatos en los que quedaron postulados para siempre los principios generales de la narración policíaca”.
¿Origen?
“Pero si Poe es el referente, ¿Cuáles fueron sus propias influencias? La crítica se inclina a pensar en el “Barnaby Rudge” de Dickens…”
En fin, ya salió el “que precede al origen”…


Y otra: “Ezra Pound dice: Flaubert es el precursor inmediato de Joyce. En ‘Bouvard y Pécuchet” aprendió la forma enciclopédica que estructura su Ulises”.

Y en otro orden de cosas, podríamos buscar el origen del capitalismo, y estaríamos en las mismas porque las gestaciones suelen ser largas y complejas y, como dijo aquel marxista, “lo nuevo nace de lo viejo y en lo viejo”.   


El “normal” discurrir de las cosas… que se dice sin pensar lo muy pensado que está el dichoso dicho.
(ELOTRO)




Roberto Esposito: “El lenguaje es siempre performativo. Donde seguramente esto se haga más patente es en el derecho, donde la función performativa de los términos es constitutiva. Un buen ejemplo es «el juramento» al que Jacques Derrida dedicó algunas reflexiones. Cuando uno dice «juro sobre esta Constitución», ese «juro» no es solamente una palabra, sino que crea un vínculo real y efectivo”.
Uno, como explicitaba aquel magnífico dibujo del Goya anciano, no deja de aprender. Ahora bien, eso del “vínculo real y efectivo” paréceme a mí por lo menos algo más que dudoso. No hay más que escuchar atentamente la cháchara, y por supuesto evaluar sus concretas consecuencias prácticas si fortuitamente las hubiere, que se gastan los sicofantas podemitas para comprobar lo que da de sí esa “jerga de rufianes”, que decía Benjamin. Y el caso es que el tal Esposito, filósofo italiano presuntamente no posmoderno, debería de estar más que al tanto de la existencia de este ganado, que en su Italia también abunda, y que, como tenemos más que comprobado, no hace otra cosa que balar filosóficamente predicando el contentamiento con lo dado (y eso también, “colocar” lo primerito a exnovias, novias y familiares).

Al “ni-ni” (ni de izquierda ni de derecha etc…) le encanta hablar por hablar, como aquel irresoluto que dijo:
“No sé que me haga: si meterme a servir o tomar criada”
¡Qué dilemas se plantean, en la ficción de verdad o en la que pita en  la barra del pub, los que pueden permitirse el lujo de aburrirse en su monótona realidad de acomodados!


En casa de psicólogo…
“No te lo quiero decir; pero madre es muerta”.

Dice Piglia que dijo el traductor Borges, que el primer libro que leyó fue El Quijote en inglés, y que cuando por fin leyó el original castellano le pareció una mala traducción.
Traductores traidores…


ELOTRO

“Prueba a no tener prisa”
(Pavese)


***

6 comentarios:

  1. Tras la lectura, lo primero que me viene espontáneo a la mente es: "palimpsesto".
    A veces, pienso yo, es el origen, manifiestamente palpable en el presente, el que genera (el) pasado, o si se prefiere, su interpretación. De algún modo, eso es lo propio de la deducción. Quien, a pesar de su magro conocimiento, reflexiona sobre su estado o situación y llega a acertadas conclusiones ¿no ha partido del origen?, ¿se haya éste en el fondo de la cueva, fuera de ella, o justamente en el lugar de quien se interroga en ambos sentidos? ¿No será que buscando el origen en horizontes metafísicos lo perdemos (y nos perdemos) de vista?
    ¡Cuántas incógnitas! Y, sin embargo, no ha sido por ellas por las que me he sentido siempre asediado, sino por las respuestas.

    Como siempre, un fructífero placer leerte.

    Salud

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Dices bien, desde el presente, se origina una determinada “interpretación” del pasado, esto es de todo punto innegable. Ahora bien, esa determinada interpretación debemos de analizarla desde un punto de vista crítico para concluir si está fundamentada en hechos objetivos y, en cierta medida contrastables, o por el contrario se sustenta en pura “ideología” sin base empírica. La tercera posibilidad, la de manipular interesadamente hechos, datos, cifras e invenciones fraudulentas al estilo Pio Moa y compradres ni mencionarla. Decía Engels que los marxistas, como pensadores materialistas y dialécticos de clara vocación y carácter científico, compartimos el límite de nuestros conocimientos con el nivel de conocimientos de la ciencia contemporánea. De lo que no hay saber científico, no hay conocimiento marxista, de momento. La ideología idealista sin embargo no duda en poner al sol a dar vueltas sobre la tierra, y a exigir, por fe, el acatamiento del dogma. Podríamos poner ejemplos actuales como las corrientes negacionistas de las teoría darwinianas de la evolución de las especies, etc… pero no lo creo necesario. En cualquier caso, me parece muy interesante más que hablar del “origen”, hablar de las raíces, en el sentido que lo empleaba Marx para explicar la esencia de las cosas. Nunca habló de un origen concreto del capitalismo, pero sí investigó y analizó prolijamente las formaciones sociales precapitalistas que fueron sus primigenias raíces. Por eso se declaraba como un pensador “radical”, porque iba a la raíz de las cosas.
      Y, para terminar, tengo a mano una cita que ilustra bien “la tentación subjetivista-idealista” a la hora de “crear pasado”:

      “Una autobiografía refiere siempre no lo que ha sucedido, sino aquello que tendría que haber sucedido”
      (Tomashevski)

      Salud y comunismo

      Eliminar
  2. Estoy sustancialmente de acuerdo contigo. Aunque, en este caso al menos, conceptualmente, podemos considerar origen y raíz como sinónimos.

    Aportaré también una cita que, me parece a mí, tal vez venga al caso. En Espejos, dice Eduardo Galeano:

    "Cuando tenía veintipocos años, [Mao] proponía una síntesis de Lao Tsé y Carlos Marx, y se atrevía a formularla así: 'La imaginación es pensamiento, el presente es pasado y futuro, lo pequeño es grande, lo masculino es femenino, muchos son uno y el cambio es permanencia'".

    Salud

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, muy oportuna tu cita de Mao, siempre tan dialéctico en sus postulados. Se nota que asimiló perfectamente y a su peculiar manera las influencias de Marx, Lenin, o Lao Tsé, Confucio... sin olvidar las raíces de la dialéctica idealista de Aristóteles, Heráclito... o Hegel.

      Salud!

      Eliminar
  3. No soy, ni muchísimo menos, persona documentada en lo que a Marx se refiere, como, me consta, lo eres tú. El caso es que, indagando sus obras, he encontrado esta y he pensado que tal vez pudiera interesarte.

    Subsunción Formal del Trabajo en el Capital (Capítulo VI. Inédito. Siglo XXI Ed. México. 1985. pp. 54 a 91.)

    "Una cantante que canta como un pájaro es una trabajadora improductiva. En la medida en que vende su canto, es una asalariada o una comerciante. Pero la misma cantante, contratada por un empresario (entrepreneur) que la hace cantar para ganar dinero, es una trabajadora productiva, pues produce directamente capital (35). Un maestro de escuela que enseña a otros no es un trabajador productivo. Pero un maestro de escuela que es contratado con otros para valorizar mediante su trabajo el dinero del empresario (entrepreneur) de la institución que trafica con el conocimiento (knowledge mongering institution), es un trabajador productivo (36). Aun así, la mayor parte de estos trabajadores, desde el punto de vista de la forma, apenas se subsumen formalmente en el capital: pertenecen a formas de transición."

    http://grupomartesweb.com.ar/textos/textos-prestados/marx-karl-subsuncion-formal-del-trabajo-en-el-capital/

    Salud!

    ResponderEliminar
  4. Esta cita que aportas es un magnífico ejemplo de la lógica y del método dialéctico que impregna y articula el pensamiento materialista de Marx. Y esas “formas de transición” a las que Marx alude, es lo que, torpemente, quise expresar por mi parte en el texto cuando hablaba de un origen que, temporal y espacialmente, contendría “el antes y el después”. Si todo lo que está vivo, en movimiento y lucha de contrarios, está a su vez en constante cambio… es el “producto” que deviene en “mercancía”, o el “trueque” en “comercio”, o el “dinero” en “capital” o el margen en “plusvalía”…
    Y te agradezco tu generosidad, pero en cuanto a la obra de Marx sinceramente no soy más que un mediocre indocumentado… no he leído ni siquiera el 50% de lo publicado… y lo que he leído lo he hecho de manera apresurada y muy superficial, a Marx, pienso cada día con más convicción, más que leerlo hay que estudiarlo con mucho detenimiento… casi tanto, cada uno según su capacidad, como la que él empleó en la creación de su obra…en fin.

    Salud.

    ResponderEliminar