domingo, 18 de septiembre de 2016

Caro diario: el otro Moretti




Enésimo intento de escribir un diario.

“La vida contada por el mismo que la vive, ya es un chiste”
(Renzi-Piglia)

Empezamos…


14 de septiembre/2016

“Mi misión: decirlo con más sencillez de cómo lo comprendo”
(Schömberg, “Moisés y Aaron”)

Hoy día de recreo. Leo en La Central de Callao, en ese cuartito de lectura tan bien iluminado, silencioso y acogedor que, por cierto, hoy estaba atestado de público lector, las primeras y muy jugosas cincuenta páginas del segundo tomo de los diarios de Piglia (Los diarios de Emilio Renzi). Luego, directamente espoleado por la lectura, he comprado en Espasa-Calpe un libro de un autor precisamente recomendado por Piglia, un tal  Franco Moretti, el hermano del cineasta Nanni Moretti dice Piglia en un video de youtube, pero apostilla que para él el listo es Franco Moretti… que accidentalmente tiene un famoso hermano director de cine… el título del libro es: “El burgués. Entre la historia y la literatura”.



Ya en casa, descubro en Internet varios artículos, pdf en castellano, de Franco en la New Left Review, les recomiendo visitar esta  interesante web. Ya veremos lo que da de sí el sabio italiano (Recordar que Piglia es un argentino que desciende de inmigrantes italianos), aunque Piglia, que parece que lo ha leído todo y además se acuerda de casi todo lo que efectivamente ha leído (y de camino nos muestra además la “enormidad de lo no leído,  incluso dentro de la fracción canónica” que dice su recomendado Moretti), no me suele defraudar con sus por otra parte numerosísimos consejos y sugerencias de lectura.




15 de septiembre/2016

Escribe Piglia que un diario es una máquina registradora (habla de una analogía con la cámara fotográfica, y cita “Blow-up” la película de Antonioni sobre un cuento de Cortázar) de acontecimientos, de personas, y de gestos… y espero por mi parte que también de conjeturas y de análisis y, a poder ser, de síntesis, eso espero, repito. Vivir para ver, sería la consigna, añade Piglia.
En cualquier caso, este diario es una empresa intelectual modesta, principalmente para consumo propio…y si además puede llegar a interesar a otros…





Dice César Aira que, basado en su propia experiencia, Cortázar es un autor para adolescentes… que no da para más. Y lo mejor es cómo lo dice (ver en youtube), con esa apariencia, físico más atavíos, tan modesta, tan inofensiva y tan pulcra, con esas manos de delgados y finos dedos entrelazados sobre la barriguita, con esa vocecita monjil, con esa almibarada carita de curita bondadoso y, a su pesar, sabihondo. Aira es más falso aún, y desde luego menos diestro en la representación, que su maestro Borges, el cieguito facha. Aquí una muestra de la “maniera” Aira:
Soy un escéptico que va caminando al nihilismo. Pero puede que yo busque en la literatura un contraste. Tengo una vida familiar tan apagada, tan pequeñoburguesa que vuelo por el lado de la imaginación. Además, creo que la literatura hay que hacerla divertida. Nunca entendí a los escritores profesionalmente pesimistas a lo Thomas Bernhard. ¿Para qué?”
Que va caminando dice, y no se ha movido del sitio desde que tiene uso de razón. Me parece a mí. Por otra parte su argumentación, no él tan pulcrísimo como la abuelita de Paul McCartney,  huele malamente a “segunda mano”. Quizás sea involuntario, ya que según nos cuenta, escribe una paginita, así lo dice en diminutivo, cada día, y dedica diez horas a leer también cada 24 horas.
Y a propósito de razón:
“En nuestra época, razonadora a ultranza, no hace falta ser muy listo para encontrar una buena razón para todo, incluso para lo que hay de peor y de más perverso. Todo lo que se ha corrompido y depravado en el mundo, se ha corrompido y depravado por buenas razones”.
(Hegel citado por Marx en EL CAPITAL)




Para leer conjuntamente El Capital de Marx, en concreto su teoría del fetichismo, refiere Piglia que, allá por 1968, solía quedar algunas tardes con un colega escritor en un céntrico café de aquel Buenos Aires…

Afirma Piglia que los periodistas-estrella son el punto más bajo al que ha llegado la inteligencia humana”.
Suscribo. Cuando se ha padecido a gente como Gabilondo durante tantos años, me parece que la cosa es más que comprensible…

Un invitado a la clase de Piglia sobre Borges, disponible en youtube, subraya los constantes balbuceos de este en entrevistas y conferencias, su lenta oralidad frenada por la duda, en contraste, dice, con la de los escritores españoles, vertiginosa y siempre impulsada por la certeza. Piglia, viejo zorro, le ríe la gracia… por cierto: ¡expresada sin titubeos ni sombra de duda! Aplausos de la grada.

Mujer y madre: Piglia destaca la intensa relación de Borges con su madre (algunas traducciones firmadas por Jorge Luis fueron realizadas por su mamá)… y la de Puig con la suya… lo que me trae a la memoria a Proust y su queridísima mamá y a Barthes con la suya… y a Sófocles, y a Freud, claro.




Cuenta Barthes: “En las familias de mis abuelos maternos y paternos el discurso pertenecía a las mujeres. ¿Matriarcado? En China, hace mucho tiempo, a toda la comunidad la enterraban alrededor de la abuela.
“Era una mujer de una intensidad inolvidable”, escribió Piglia en su diario sobre una de sus amantes de los años sesenta. Qué suerte coño…

Barthes muere atropellado mientras iba escribiendo por la calle, costumbre que, según el mismo cuenta, había copiado a Gide.
Y listo era un rato largo... qué cosas!
Claro que también era fan de Julio Iglesias... según contó Vázquez Montalbán... los reflujos de la grandeza no perdonan a nadie...
Y abundando, Roland Barthes, 1915-1980, ya hablaba del fenómeno "ni-ni", para que luego digan de las novedades que nos han traído los preparaos estos de los gabinetes universitarios…



Creo que no me precipito demasiado si digo que Franco Moretti me parece un espléndido ensayista… y no sólo porque en el primer artículo que leo de él en el segundo párrafo ya cite a Marx y Engels… ¿o sí?

ELOTRO


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