Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

lunes, 4 de enero de 2016

Bertolt Brecht en su casaca de cuero. (y 2)




“Yo, Berltot Brecht, soy de los bosques negros.
Mi madre me llevó a las ciudades
estando aún en su vientre. El frío de los bosques
en mí lo llevaré hasta que muera.”

(B. B., “retrato y autorretrato”)

Mirar sólo una “parte”, impide conocer el conjunto, sólo permite saber, exclusiva y excluyentemente, de la “parte”, y aún menos, puesto que se trata de la “parte” apartada, y desconectada, incompleta, como por otra parte el conocimiento que aporta. Se impone pues corregir esa unilateralidad teórica y práctica, ese desequilibrio entre mucho de algo y poco o nada de muchos otros algos que nos impide descifrar (el lenguaje de) “lo real” (ese filón)  en su complejo todo, en su completa anatomía y funcionamiento.

Se hace necesario (“mi espíritu de contradicción”) afinar el instrumento que nos lo ilustra,  abrir el foco, ampliar el campo visual, añadir nuevos y múltiples emplazamientos, ni demasiado cerca, que impida abarcar; ni demasiado lejos, que emborrone las sutiles interrelaciones, vínculos o incluso desuniones, grietas o fisuras e imposibilite ceñir, aprehender;  y puntos de vista. Claro, mucho menos cómodo de hacer. Pero  conviene globalizar, universalizar la escrutadora e integradora mirada que pueda abarcar y dar cuenta de todo el proceso (con sus contradicciones y diferencias, su concreta articulación,  y sus choques y sus pacificadas armonías  complementarias), de su espacio (raíces, idas y venidas, jalones del camino o del exilio) y de su tiempo (historicidad, origen y desarrollo). Y en consecuencia, el conocimiento.

Un mojón de juventud: “…precisamente en uno de estos “históricos” locales (recuerdese por lo menos la “Wilde Bühne” de Trude Hersterberg) el joven Brecht, leerá sus provocadoras baladas, empezando por “Legende vom toten Soldaten”, que, por su caústico y mordaz espíritu antimilitarista, provocó la reacción indignada de un grupo de veteranos presentes, que llegaron a arrojarle sus jarros de cerveza”.

Un compañero de viaje:
“La re-revolución
se hace sólo con amor.
¡Fuera el agitador!
Sólo el intelectual
conoce la real realidad.”
(…)
“¡Oh, proletario, ama al burgués,
porque el burgués es tu hermano!
si a costa tuya gana millones,
tu conciencia
te compensa:
porque el burgués es tu hermano.”
(…)
“La re-revolución
llena nuestro corazón.
Construyamos la libertad
con la lírica producción
de la intelectualidad.”

Versos de Erich Mühsam, el escritor comunista muerto en 1934 en un campo de concentración nazi, que se encargó de ridiculizar en un texto de 1920, al que no le falta eficacia satírica, las consignas de muchos expresionistas (y/o socialdemócratas) sobre la “revolución” que “se hace sólo con amor”.

(Leer estos versos en plena campaña electoral, 20D, con PODEMOS contando milongas y pidiendo que la “gente” sonría y confíe en la enesima promesa de Cambio que no piensa cambiar el pago de la Deuda, la permanencia en la OTAN y el Euro, las privatizaciones en Sanidad y Educación, el Concordato con el Vaticano, la Constitución-78 tutelada por los militares, la monarquía impuesta por Franco… es francamente desolador.)




Pero volvamos a Brecht y a ese gusto suyo por lo cómico y lo grotesco (el ingrediente jocoso), más que por lo trágico… e insistamos: “La comedia hace posible, más aún, determina necesariamnte la distancia y, con ello, una clara comprensión de los nexos”.

Una muestra:

KRAGLER: Estoy hasta aquí (se rie rabiosamente). Es una vulgar comedia. No hay más que tablas, y la luna es de papel. Y, al fondo, una matanza, lo único real (...) El enamorado Medio Podrido o el Poder del Amor, el Baño de Sangre en el Barrio de los Periódicos o el Tigre en el Gris de la Mañana (…) Con escudo o sin escudo (toca el tambor). Suena la gaita, los desgraciados mueren en el Barrio de los Periódicos, las casas se derrumban sobre ellos, empieza a hacerse de día, y ellos yacen sobre el asfalto como gatos ahogados, yo soy un cerdo, y el cerdo se vuelve a su casa (…) Me pondré una camisa limpia, todavía tengo la piel intacta, me limpiaré las botas (se rie rabiosamente). Mañana por la mañana habrá terminado el jaleo, pero yo estaré en la cama y me multiplicaré para no morir. (Toca el tambor) ¡No me pongáis esos ojos tan románticos! ¡Usureros! (Toca el tambor). ¡Usureros! (…) ¡Cobardes sedientos de sangre! (…) ¡Niñerías y borrachera! ¡Y ahora, la cama blanca y grande! ¡Ven!”

Y, a continuación, leo: “Creo que, en la literatura de aquellos años, no hay una representación más atroz y vívidamente dramática de los trágicos acontecimientos que terminaron, en los primeros meses de 1919, con el fracaso del movimiento revolucionario del Spartakusbund.”

El de Brecht es un “teatro de individuos, pero de individuos que se mueven y reaccionan en relación mutua, es decir, dentro del ámbito de una sociedad. Fue un escritor que a los veinticuatro años (Tambores en la noche) había cambiado de la noche a la mañana la cara poética de Alemanía. Sus personajes no son portavoces esquemáticos de ideas y de programas. Con sus dramas creó una nueva totalidad artística, una potencia de invención lingüística que desde hacía varios decenios no tenía igual”




Para Brecht, “teatro consiste en producir representaciones vivas de hechos humanos transmitidos o inventados, con la finalidad de recrear, debe, de modo absoluto, resultar una cosa superflua, lo que significa, quede bien entendido, que entonces se vive de lo superfluo. Menos que cualquier cosa, las diversiones, tienen necesidad de justificaciones.” (…) “…aquello que según Aristóteles los antiguos hacían producir a sus tragedias, no era (…) nada más selecto ni nada más vil que el recrear a la gente. Cuando se dice que el teatro tiene su origen en el culto, se está diciendo, precisamente, que se transformó en teatro por selección; de los misterios no se apropió la misión litúrgica, sino el simple placer que procuraban. Aquella catarsis de la que habla Aristóteles, la purificación por medio del horror y de la piedad, es una limpieza que no es que se hiciese de modo divertido, sino que se hacía concretamente con la finalidad de divertir. Exigirle más al teatro, o concederle más, es despreciar su verdadero fin.”

En fin, creo que el mundo “brechtiano” es de una riqueza enorme, amplio y profundo, digno de conocer y degustar en todas sus manifestaciones: teatro, poesía, relatos, ensayo… que ustedes, si así lo deciden, lo disfruten.

ELOTRO

No hay que doblegarse ante los poderosos; no se debe engañar a los débiles. Pero es difícil resistir a los poderosos y muy provechoso engañar a los débiles.


(Bertolt Brecht)


(La mayor parte de las citas entrecomilladas proceden de: “Bertolt Brecht” obra biográfica de Paolo Chiarini /Ediciones Península.  Y “Teatro de Bertolt Brecht” de Editorial Arte y Literaratura de Cuba).



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