Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

jueves, 26 de febrero de 2015

Solía refugiarse en el mutismo...




“Nunca he escrito otra cosa que ficciones y soy perfectamente consciente de ello” (…) “Pero creo que es posible hacer que funcionen ficciones en el interior de la verdad”.
(Michel Foucault)


Casi nada lo distinguía de los demás, la verdad sea dicha. Pero cuando se abría la esclusa, era el único que quedaba en su sitio, que no cambiaba de nivel. Y aquello incomodaba, y mucho, al resto. Por lo visto había algo que ofendía en aquel rasgo distintivo, una especie de superioridad aristocrática en esa manifestación tan peculiar de invariabilidad, en esa singular e inexplicable inmutabilidad que marcaba distancias con sus supuestos iguales, por no decir de nivel, digamos de escalafón. Claro que él desconocía el mérito, no se había movido, seguía exactamente en el mismo sitio, en idéntica cota; más bien había sido la línea del horizonte, que obviamente no estaba al alcance de su mano, la que había variado de rasante. En este caso su acostumbrado silencio, solía refugiarse en el mutismo, no pasó inadvertido entre sus, digamos, visiblemente agraviados colegas.

Pero a él no eran estos compadres, al fin y al cabo compañeros de sacrificios y reclusión, los que le preocupaban. A un nivel u otro, no sólo físico sino también jerárquico, todos ellos eran tan iguales o desiguales como mostraba el hecho incontrovertible de su obligada permanencia bajo la estricta vigilancia y disciplina, y en su caso castigo, que maximizaba el dispositivo panóptico de aquel espacio físico que  les proporcionaba, de rebote, “gratuito” cobijo y manutención.

Bajo ese gran ojo tan invisible como omnisciente, las respuestas individuales, pongamos “de nivel”, al juego de esclusas con mando a todas luces remoto, deberían, pensaba él, resultar absolutamente irrelevantes a efectos de política de aliados: vigilantes guardianes a un lado, cautivos, con sus distintas penas a cuestas, a otro. Y quizás porque así pensaba, y al gran ojo ya debería de saber que no se le escapa nada, había sido premiado sorpresivamente con tal inútil singularidad.
Más tarde pensó, en silencio y ahora sí  disimulando, que bien mirado, aquella gracia envenenada y no pedida; y en apariencia graciosamente concedida, no era tan inútil, había dado ciertos frutos; había conseguido excluirlo y aislarlo, aún más y contra su voluntad, de sus compañeros de rancho y clausura, de sus aliados naturales. El poder, se dijo, no suele realizar movimientos sin meta. Dotándome de un supuesto privilegio, a los ojos de los demás, he quedado públicamente marcado, señalado, destacado como si de un escogido privilegiado se tratara… un favorito, en cierto y oscuro modo, del poder. Y, en consecuencia, un más que probable submarino infiltrado en sus filas, por otro lado de apariencia absolutamente sumisa y obediente. En fin, el repugnante retrato de un tipejo a evitar.




Sin embargo no parece que la maniobra haya funcionado tan eficazmente con todos. Al poco, cierto ángulo ciego me ha permitido la recepción de un mensaje revelador: no soy, me dicen, la primera víctima de tal artimaña. Se me recomienda paciencia, la respuesta que el ojo que todo lo ve debe registrar, es la del éxito sin paliativos de su añagaza. Así debe de ser y así será. A su debido tiempo, concluyen, recibirás un nuevo mensaje, aprovecha esta temporada de exclusión, mientras seas un apestado para la mayoría, y te garantizamos que con toda evidencia así será, el Gran Ojo, creyéndote solo y desactivado, relajará muchos grados la vigilancia sobre ti, no dejará de verte pero sí de enfocarte. Que hayas sido elegido por el enemigo como “objetivo” prioritario a inutilizar, nos ha llevado a pensar, hay precedentes, que puede merecer la pena el sacrificio de muchos compañeros en maniobras de distracción y despiste que previsiblemente serán violentamente castigados, para permitir que tu “trabajo” pueda ser llevado a cabo en unas mínimas condiciones de “intimidad”. Esa es nuestra ayuda y esperanzada apuesta en términos de reciprocidad pura. Perdona la extensión, pero debes de comerte el papel concienzuda e inmediatamente. Salud.


Lo guardó en un bolsillo. Las molestias de su estómago seguían su curso con su habitual severidad. Había que proseguir el combate incesante, se dijo sin mucha convicción. Leyó y releyó. Arrastrado por el viejo deseo de discernir entre lo verdadero y lo falso. Se había pasado la vida yendo y viniendo, corrigiendo y corrigiéndose, matizando y matizándose… eso gasta, quema. Pero el mensaje estaba ahí, eso bastaba…


ELOTRO



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martes, 24 de febrero de 2015

Encuentro fortuito





“Somos, después de todo, la única civilización donde hay encargados que reciben retribución por escuchar a cada cual hacer confidencias de su sexo… han puestos sus oídos en alquiler”.

(Michel Foucault)


Encuentro fortuito

Ni siquiera se mosqueó
Noté que tenía el coño incendiado
Metí el dedo de sopetón
La apreté contra el alicatado
La frescura de la cerámica atemperó sus nalgas
Sudábamos por el esfuerzo o la vergüenza
Gozaba con esa locura
Pasaron a ser dos o tres dedos que entraban y deshacían el camino
Una y otra vez una y otra vez más
De pronto paraba y de pronto apresuraba
Pare papito suplicaba
No pare papito suplicaba
Me gustaba y me aterraba
Se quedó callada por enésima vez
No quería abandonar
Siento lindo, ¿sabés?

Aquella caída imparable
Aquellas llamas
Deseaba engullirla
Quería ser engullido
Y lo hice
Lo hicimos
No por castigo
Por las buenas
Me sabía insaciable
Empezó como un desafío
Sucio
Turbio
Di el paso
Desconocía la razón
Penetré la luz y la oscuridad
Despertaron en mí fuerzas dormidas
Fui suyo
Y esclavo
Supimos hacer y dejar hacer
Sin contraseñas
No fue una decisión difícil
No me puso no le puse ante el apuro
Nos atravesaba la misma energía
Algo loco
Sin culpa
Rabia sí
Y luego

Ganas de morir
Se hizo niebla

Voy a extrañarla

LLG



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sábado, 21 de febrero de 2015

Diálogos conmigo mismo




Diálogos conmigo mismo

“No viajamos, que yo sepa, por el mero placer de viajar. Somos mentecatos, pero no hasta ese punto”. (S. Beckett) y en el otro extremo: “El verdadero soñador es el que va a verificar algo”. (M.Proust)

Si el conflicto es interior, íntimo, ¿de qué te puede servir cambiar de lugar?




Dicen que el secreto está detrás de la puerta. Pero el caso es que uno siempre se encuentra al otro lado, ¿casualidad?



Nunca he oído a nadie decir: ¡Fue una experiencia tan empobrecedora!



¿Qué o quién nos guía?




“Amar a los amigos sin considerar lo que se saca de ellos” (Epicuro)



“Cuando creíamos haber llegado a puerto, nos encontramos de nuevo en alta mar”. (Leibniz)
Así las cosas me permito sugerir que urge una pedagogía de la percepción.



El saber intenta penetrarla y el poder apropiársela. Cada uno a su puta bola pero en la misma intención.



Existen superficies planas que, como suplemento, tienen la capacidad de plegarse y cuando se tercia  replegarse. Y es ahí donde entra la cartografía lineal, en el primer caso, con el añadido de las isolíneas topográficas en el segundo. Cualidades contradictorias aunque entretejidas. Lo que no impide afirmar a Valéry: “Lo mas profundo es la piel”. Ni a Foucault matizar: “La superficie no se contrapone a la profundidad”. Deleuze por su parte bromea sobre una filosofía dermatológica… y añade: “Los contrasentidos nunca son inocentes, mezclan la maldad con la estupidez”.



La regulación estética del arte va pareja a la desregulación ética… a mi quisquilloso entender.



Próximo y al mismo tiempo lejano. Pero siempre afuera.



“Hablar no es ver”. (M. Blanchot)



“El placer es el principio y el fin de la vida beata” (Epicuro)




El infierno no fue un invento del cristianismo… ya quinientos años antes de nuestra era, existían charlatanes que atemorizaban al personal con un lugar así. “La religión es una fuente de miedo” enseñaba Epicuro, y por lo mismo aconsejaba:”Por encima de todo vivir para evitar el miedo”.

“Qué inútil es la fe, toda la fe, pensé” (Giovanna Rivero)





¿El dolor como estímulo del deseo? Puede, pero en cualquier caso, sé juicioso, procura la ausencia del dolor más que la presencia del placer.



El poder se detenta o se padece.



“Desprecio los placeres del lujo, no por sí mismos, sino por los inconvenientes que los siguen”  (Epicuro) Pan y agua era su dieta habitual. Los días de banquete: queso. Consideraba que el placer era el bien. Hedonismo racional.



Pablo Iglesias a IU: "Se vive muy cómodo siendo fiel a tus principios", y Groucho, turulato, no supo qué replicar a la otra parte contratante.



Microrrelato:  “Sos una yegüita desbocada”, relinchaba mi abuelito cada vez que lo montaba a horcajadas… y si la cosa cuadraba, disponía: hoy, bajo candado y a pelo. Aunque no había nada de malo en ello.

 


Estoy harto de vivir fingiendo que vivo una vida fingida por otros. (ELOTRO)

 



Estoy perdido. Sigo batallando contra las palabras, pero cada vez más descorazonado. Antes, no dudaba de la fuerza expresiva de ninguna, y utilizaba el léxico confiadamente. Ahora, todas me parecen huecas, vacías, exprimidas. Dicen cuando mucho lo relativo, y yo quería lo absoluto. (Miguel Torga, Diario)

 




ELOTRO

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miércoles, 18 de febrero de 2015

Que la mano que escribe ignore...





“¡Que la mano que escribe ignore siempre el ojo que lee!”, escribió en su diario Jules Renard. Lo que precisamente me empuja a preguntarme a qué ojo-lector estaba destinado tal aforismo.

También cabe la posibilidad, ahora que lo pienso, de que el ojo llamado a ignorar fuese el propio, que es el primero que lee, el del mismísimo autor, digo el ojo de la autocensura. El ojo de la autocensura doméstico-económica, o sea, el ojo del omnipresente y omnisapiente “mercado” en donde nuestro autor “vende”, si cuenta con los obligatorios “medios intermediarios”, su mercancía. (Esto mío con el lenguaje connotativo va a ser que no tiene cura).

Al fin y al cabo todo autor depende le guste o no de una clientela, de unos consumidores con unos gustos, intereses y valores morales determinados, a los que no es prudente, “el cliente siempre tiene la razón”, contradecir ni hostigar, enfadar, ofender o cabrear en demasía. No es que todo tengan que ser halagos pero…ojito, mucho ojito con lo que no se debe decir, no se debe hacer, no se debe tocar… En otro de sus espléndidos aforismos Renard lo dejó muy clarito: “Para triunfar, has de echarle agua a tu vino, hasta que no quede vino”.

Es, paréceme, una metafórica manera de plantear con sutil crudeza las ineludibles leyes que impone el Mercado, o sea, la constatación empírica de la exigencia de acatamiento preceptivo de ciertas e irrenunciables “renuncias” (so pena de marginación “en off”, ninguneo faltón e invisibilidad  mediática garantizada de por vida, que se dice pronto); la pragmática y sumisa adaptación a “sus” reglas, a “sus” contenidos, a “sus” formas… y así poder integrarse armoniosamente en el todopoderoso tinglado del Mercado. Una vez integrados (bajo el disfraz de apocalípticos también vale), colaboran con sus propias “mercancías del conocimiento” al caos circulatorio en las redes y circuitos de desinformación, cretinización e incomunicación multilateral muñidos y organizados por quienes todos sabemos,  a escala global, autonómica o provinciana.

Así las cosas y tras la siembra los frutos, con un poquitín de suerte, no se hacen esperar, ya en el “monedero”, ya en el estómago del fiel intelectual-vasallo  tan babosamente comprometido con sus propios e inexcusables principios de quita y pon, o intereses personales de idéntica índole si fuere menester. Pero no nos pongamos perdonavidas, hay que entender a estas acoquinadas criaturitas, lamer tienen que lamer, es su principal condición “intelectual”. La otra es nada de incomodar al poder establecido sea éste el que sea, eso también.

En unas sociedades tan complejas como las nuestras no es nada fácil ejercer de intelectual. Además es un espacio en el que abunda el intrusismo y tales pendejos, digo los intrusos, no se suelen dar por aludidos cuando se les manda a hacer gárgaras. Así nomás. Tampoco es tarea tan simple distraer a la opinión pública de los verdaderos problemas. Digo que no debe de estar tan tirado hacerlo bien, sin que se note para qué intereses enturbian, ensucian y ennegrecen los hechos que configuran la realidad. Y eso renta, y mucho. Cierto también que abundan las armas de adoctrinamiento solapado que el Sistema pone a su disposición, además del hecho incuestionable del permanente estado de embobamiento anestesiado en el que mantienen al público objetivo: el grueso de  la tropa de compulsivos consumidores, incluidos aquellos abducidos (vaya usted a saber por quién o qué) que presumen de tener, desde chiquininos, inquietudes seudo-intelectuales; y demás votantes más o menos “aproblemados” o directamente tarados de esos que un buen día se pueden olvidar sin querer hasta de respirar… aunque eso sí, todos ello realmente contantes y sonantes.




Ahora bien, las quejas (lamentos, quejidos, llantos…) de los intelectuales orgánicos-pesebristas no parece que vayan exactamente por ahí. Dicen, por lo bajinis, que se sienten muy mal pagados, por el lado materialista de los emolumentos y por el costado emotivo y pasional del reconocimiento institucional y su correspondiente estipendio vitalicio. Son gente delicada, sensible, anímicamente impredecible y muy vulnerable, a la que los agravios comparativos (¡ya está dicho carajo!), revuelve de mala manera el sistema digestivo. Y se les nota cantidad. Nada les disgusta más que el hecho de verse sobrepasados en el escalafón, (¡real o imaginario, pero nunca ficticio!) por cualquier obsequioso culito contraído o manifiestamente descosido (por no hablar de busto, cintura y cadera) componente además de su propia quinta o, últimamente más y peor: mequetrefe sin pedigrí recién aterrizado. (Se sabe que Ortega y Gasset se ofreció graciosamente a escribirle los discursos a Franco, que ni tan siquiera hizo acuse de recibo. Sin embargo, el infradotado Julián Marías, palanganero mayor del propio Ortega, acabó redactando los del “Campechano”. Así se escriben los discursos de la historia.)


Reclaman un cortés respeto a los quinquenios de servicio sacrificado (intelectual-utillero, costurera-delatora, secuaz-desbaratador, hincha-infiltrado, cabeza de turco y de harina, cabeza de puente sin causa y además colgante, cabecita loca a secas…) e incondicional ofrecido a los sucesivos mangoneadores oficiales del submundo cultural y científico y, del tirón, alguna consideración, a ser posible  tangible o cuando menos convertible, que les permita despuntar entre tanto bisoño que no da la talla ni para suplente y para más INRI con ínfulas de  Super-genio… y no, rotundamente no, por ahí no pasan los veteranos con el culo pelao de chupar guardias y banquillo, de púber p’arriba todo bicho viviente, intelectual o ser inferior, sabe de sobra que la kriptonita anda muy pero que muy escasa y no es precisamente barata si le da por aparecer entre los terrícolas.

En resumidas cuentas, con la intelectualidad ocurre lo que con todo reptil o invertebrado, “primero el rancho, segundo la pitanza y en tercer lugar la manduca… y luego, si eso, el ethos, o la moral por un lado y la ética por otro…  que tenga a bien dictar la mano que generosamente me alimenta”. ¡Y si además esa dadivosa manita con cinco dedazos le encumbra en la posteridad, (esto último reconozco que es de mi cosecha) es más que presumible que se la coma a lametones! ¿No dicen que en la reciprocidad está el placer?

(A no confundir intelectual rastrero-adulador con intelectual lameculos-mediocre -éste último, que no gasta taxímetro, sí puede optar a marqués-. Aunque no preocuparse, existen letras-sillones para todo tipo de elegibles -bien es verdad que con salvoconducto reglamentario firmado y sellado-,  en la Real Academia de la Cosa. La cosa, ya pueden colegir, es saber apandar -¡incluso ante notario!- algo más que un sillón académico).


ELOTRO



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domingo, 15 de febrero de 2015

Imágenes y sonidos: un diálogo con textos de Godard, Deleuze, Guattari…




Godard: “No una imagen justa, sino justamente una imagen”.

 

La imagen y el sonido emitidos (ni que decir tiene que al fiel dictado del productor de turno), sea en el cine, la televisión o los informativos audiovisuales, pueden aparecer (por supuesto que a conveniencia) como elementos aliados o no, dentro del artilugio llamado mensaje. A veces percibimos (cuando se nos permite percibir, que esa es otra de las leyes ineludibles del medio-mensaje. Se puede crear añadiendo o quitando, que decía otro peliculero.), que en esa tensionada, inestable y cambiante cohabitación el uno, el que sea, se impone, “con toda evidencia”, al otro. Le arrebata “la palabra” o el “micrófono”, el “sitio” o el foco de la “representatividad”, pero no debemos olvidar que ambos elementos funcionan desde su génesis como un conjunto perfectamente compensado y férreamente eslabonado.



En ciertos casos o episodios alternos (relación que es lucha de contrarios) la imagen puede conseguir oscurecer el sonido o por su parte el sonido puede llegar a hacer enmudecer la imagen. Se trata de un proceso en constante permutación, tanto el sonido como la imagen son (juicio de atribución) vectores “independientes” (ora de flujo, ora de fuga, ora maximizar, ora minimizar) que emiten, cada uno a su costa y por su peculiar canal, órdenes, mandatos o consignas básicamente coincidentes y esencialmente complementarias, aunque en ocasiones exhiban una oportuna apariencia contradictoria, estridente o incluso antagónica. (Aunque no participa en este simulacro, pero sí se le cita en varias ocasiones, me viene a la memoria algo que decía Buñuel sobre la música en el cine. Se declaraba enemigo de la “utilización” de la música en las películas porque, afirmaba, embellecen artificiosamente las imágenes, y así las enmascaran y falsean. Se refería a la música como ilustración, no al sonido, pero me parece que su reflexión coincide en lo esencial con la tesis y el y desde el lugar donde realizan su operación de desmenuzamiento de cada uno de los esenciales ingredientes –los que conforman las obras cinematográficas, televisivas o audiovisuales en general-, que llevan a cabo en sus conversaciones Deleuze, Godard y Guattari. Al menos eso cree entender quien esto garabatea.)




Y todo ello, digo la masa amasada, sutilmente entreverado en ese viscoso y difuso pastel-lenguaje de aspecto inofensivo, ya despiojado de lo que no debemos percibir, que no es otra cosa (juicio de existencia) que un muy trabajado sistema (signos externos e internos) de órdenes, prescripciones y advertencias perfeccionado técnicamente con dosis mínimas pero suficientes –siempre son testadas- de ese otro tipo de “información/lubricante” que siempre requiere la correcta “recepción” (por parte del ya adiestrado y empapuzado consumidor) de la cara/imagen/sonido frontal del mensaje y/o, en ciertos casos también o sólo, el reverso, la espalda del mismo (todo se divide en dos, sostiene Godard: “un día incluye la mañana y la noche; la iluminación del sol y la de la luna”. Por su parte Bresson nos alerta “sobre el doble, triple fondo de las cosas”. Y Umbral quizá dejó escrito:Siempre hay un momento en que todas las cosas comienzan a convertirse en otras. Es el momento poético de las cosas”. Y curiosamente a ese momento poético “umbraliano” Deleuze lo llama “zona fronteriza”, lugar marginal y limítrofe, dice, donde “realmente” suceden las cosas que importan. Sigamos con Umbral: “Uno tiene pensado, que metáfora no es equivalencia entre dos cosas; el momento metafórico es, exactamente, ese momento en que una cosa quiere ser otra y comienza a serlo”. ¿El momento/espacio del trío?

De hecho sabemos por experiencia propia que, en cualquiera de los mensajes significaciones pueden existir muchas, pero de lo que quizás no solemos tomar nota, registrar, es que significaciones verdaderamente dominantes, pocas, poquísimas, exactamente las justas. Y si te fijas, se las distingue clara y sonoramente por ser las más redundantes y cargantes (que caen persistentemente sobre el acoquinado receptor-consumidor).

Un loco no es necesariamente alguien que se hace el loco. O tiene poder de convocatoria otorgado graciosamente por los medios. Ni mostrar es demostrar. Esto lo sabemos todos. Pero, ¿cuántas veces lo olvidamos? No, sí, si ya sé lo de la ayuda desinteresada que nos prestan a todas horas… Pero también sé que a partir de cierta edad la inocencia no es algo inocente.

 

La única realidad que dejan entrever las obras fabuladas, no pasan de ser en el más realista de los casos, una prefabricada realidad de fábula. Lo cual no quiere decir que en el hipotético caso en el que el instruido receptor disfrutase de la opción “elegir” no tuviese la menor duda de pulsar en el “logo” ¿Qué bello es vivir, según el exitoso fabulador Capra? (y que además es fábula basada en hechos ficticios que se deja entender por cualquier entendedera, ¡todas las navidades!). Menos mal que las cosas que escapan al entendimiento de la gente en general son las mismas que escapan al entendimiento particular, ¿O sí? ¿Ser extranjero en tu propia mente?

Se trata, dicen los que entienden, de mensajes (consignas, mandatos, etc…) hilvanados al hilo de la más intencionada -no dicen malintencionada- y manipuladora fabulación de la realidad realmente existente según, conviene aclarar, parámetros ateos, o sea, objetivos, lo que convierte a ésta, la supuesta realidad real, de puro idealizada, en inexistente, y claro, inaccesible.

Deben pensar, digo los que se toman el trabajo de pensar por nosotros, que por razones de salud mental no nos conviene internarnos en tales laberintos... lo que ciertamente y según se mire es de agradecer, porque si les digo la verdad servidora a estas alturas de post tiene tal empanada mental… no, no digo de bonito, digo de mensajes cargados de imágenes y sonidos y significantes y significados y síntomas e indicios… por supuesto todos ellos inutilmente: “no solicitados”. Pero ya se sabe que lo común, para el común, es perder estas partidas de antemano.

“A veces, -leí en un urinario público- es la línea recta, y no el zigzag, la metáfora”.

 

ELOTRO

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«Escarba en el mismo lugar. No te escurras fuera. Doble, triple fondo de las cosas.» Robert Bresson

 


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jueves, 12 de febrero de 2015

¿Y si nos dejamos instruir por la realidad?





“Me concedía mis compensaciones… el placer de hablar de afectos, intensidades, experiencias, experimentaciones…”
(Gilles Deleuze)

“Suelo representar al ser humano como el simio bipolar, los humanos tienen las mejores y las peores tendencias. Si son buenos, son más altruistas que cualquier especie que conozco y, si son malos, son peores que cualquier especie. Yo no haría una definición del tipo: somos intrínsecamente malos o intrínsecamente buenos”. (Frans de Waal)

Lo intrínseco según dice el diccionario es lo esencial. Supongo que esto también vale para la “gentuza de clase más baja que la nuestra” (Pablo Iglesias-PODEMOS). Por el contrario, el idealismo de Kant le llevaba a pensar que la esencia de las cosas era incognoscible. Y “…en cuanto a la responsabilidad o la irresponsabilidad, nada sabemos de tales nociones. Se las dejamos a la policía y a los psiquiatras de los tribunales.” (Deleuze & Guattari)

“No todos los utopistas modernos han pensado en una sociedad sin Estado, aunque sí la mayoría. La paradoja de la historia del último siglo es que aspirando a una sociedad sin Estado se han construido Estados que han acabado destruyendo lo que de civilidad había en la sociedad. Eso lo han visto muy bien los distópicos del siglo XX. Habría que aprender esa lección. También la utopía ha perdido la inocencia con la que nació en Europa en la época moderna. Vuelvo a lo de la autocontención: más que propugnar una sociedad sin Estado, la utopía concreta del siglo XXI debería pensar en fabricar los bozales necesarios para contener a la bestia, sea ésta Leviatán o Behemoth”  (Paco Fernández Buey)




Las dos caras, como mínimo, de las cosas, la bipolaridad o ambivalencia constituyente de las encontradas y tensionadas conductas íntimas y sociales:  En palabras predialécticas de Heráclito: “Hay que buscar una nueva armonía a través de esas tensiones”. Y abundando: “…lo humano se nos aparece como un reino de la ambivalencia radical, donde bendición y maldición van juntas”. (J. Riechmann). Y otra cucharada de bipolaridad excelsa: “Lope de Vega  era un rastrero con el Duque de Sessa y por ello se transforma de Fénix en pajarraco”. (José Luis Moreno Pestaña)

Sepan que fue en USA, donde si no, y en 1916 donde se crearon las primeras empresas de “Relaciones Públicas” para influir, corregir peligrosos desvíos, en la opinión pública y así poder entrar, en aquella ocasión concreta, en el negocio de la  Primera Guerra Mundial. (N. Chomsky) Objetivo, sangriento sí, pero “esencial”, exclusiva y vulgarmente mercantil.


Pero eso, ¿cuenta para nosotros?

La plebe, dice la élite intelectual, es incapaz de entender nada por sí misma. De ahí que el rebaño bobalicón y desconcertado tenga que ser “cocinado” por las “orientadoras” encuestas del CIS. Y así, cada convocatoria a las urnas se convierte en un caso que ni pintiparado para comprobar una vez más que la primera, las intermedias y la última carta que siempre nos permiten jugar es la misma: “Liberar la carga de conocer y decidir en los líderes”. ¿La lógica que hay detrás?: las cosas deben funcionar como Dios manda. Claro que la cara oscura también tiene una propuesta: ¿Y si nos dejamos instruir por la realidad?




Dejarse instruir por la realidad, como si la realidad no tuviera también dos caras. Como poco. Aristóteles dijo que debemos actuar y pensar: “Como arqueros que tienden a un blanco”, pero ese enunciado da por resuelto la esencia del asunto: el blanco concreto al que dirigir nuestras flechas. Pero hemos quedado en que somos benditos y malditos y estamos rodeados de objetos e inmersos en acontecimientos igualmente ambivalentes. Así que no es tan fácil determinar la línea de conducta y la toma de partido  por la que inclinarse. Si aceptamos, vuelvo a insitir, que nos constituyen dos polos y solemos oscilar, por H o por B, entre ambos… en fin, falta saber cómo funciona esa bipolaridad en una determinada situación concreta, y como maquina…en connivencia con qué y en desavenencia con quién…

-“Intentar algo, fracasar, derrumbarse… ¿una secuencia de orden paranoico?”
     -Sólo si queda fijado, tal que así, en tu mente.

ELOTRO


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lunes, 9 de febrero de 2015

Tan legal como inmoral...




“Lo difícil está en cómo huir de la incomunicación sin caer en la desinformación”
(ELOTRO)

El patrimonio de la duquesa de Alba, valorado (por Hacienda, ja, ja, ja…) en 44 millones de euros, y tras ciertas maniobras de ingeniería que mueven los hilos desde sus cuentas-cobijo en Suiza, daba cero a efectos fiscales. Todo legal. Y su declaración de la renta salía a devolver. Todo legal. Las investigaciones han quedado como papel mojado y archivadas oficialmente tras su muerte. Todo legal. La pregunta que se me ocurre es, ¡¡¿¿Pero quién mierda hace tales leyes de mierda en este país de mierda??!! (Y es que a falta de otra cosa con qué matar el encabronamiento… me ponen las preguntas retóricas made in ELOTRO) Todo legal.




El que paga manda, sí, ¿pero vota? Que el patrocinador(es) de las encuestas (tropecientas llevo contadas desde lo que PODEMOS llamar la irrupción madre de todas las irrupciones) se mantenga(n) en el anonimato es algo que da que pensar sobre su(s) particular intención de voto y de inducción del mismo entre  la tan fiel como anestesiada clientela mediático-receptora. Y es que cada vez más la cosa funciona a golpe de fusta-encuesta: eldiario.es avisa, 02-02-2015, a los que no fueron, faltaron o se descolgaron de la Marcha del 31E. Y nos muestra la consecuencia: el PPSOE sigue siendo mayoría, algo más la primera parte contratante, en la intención de voto de las encuestas de pago (¿por parte y a beneficio de quién(es)?). Todo legal.

Esta manera tan profunda, exigente y extendida de razonar políticamente la llevo sufriendo “en silencio” desde la Inmaculada Transición, más o menos dice así: “Ni comparación entre Franco y el Campechano, entre Fraga y Felipe, entre Rajoy y Zapatero, entre el PPSOE y PODEMOS, aunque sólo sea, dicen subiendo el tono y cargando el gesto, por echar a esos chorizos…y así nos va… y así les va a los “alternativos chorizos oficiales” que nos saquean… ¡Sin posible comparación! Ni claro está: elección. Todo legal.




Y esta manera de razonar también afecta  a emergentes intelectuales “rojillos o progres”, salidos de las filas del PCE o Izquierda Unida, como el “joven” Isaac Rosa que, en un reciente artículo dice que la lupa -la de aumento, la de toda la vida-, en el caso de ser “aplicada” a PODEMOS, es un mal invento. Se nota, se siente, que este chaval es ambicioso y no se va a conformar con la latica de mejillones. Desde aquí animamos a Isaac en su legítimo intento de escalada social y crematística por las escarpadas paredes del Sistema… recordemos aquello que escribió Ortega: “Un intelectual es, ante todo, un sistema de posibilidades e imposibililidades… “crematísticas” (José Ortega y ELOTRO). Todo legal.



Por no salir del mismo barrizal digamos que se confirma que la peana electoral Ganemos-Madrid ya está preparada para que PODEMOS asalte, con un mínimo de garantías mediáticas y todo por lo legal, el cielo de Madrid. No adelantemos intereses de la deuda pero me juego un huevo de gallina suelta a que el dúo circense Monedero-Lomana recreará la famosa foto de la no menos esperpéntica pareja formada por Tierno con la teta de Susana Estrada. Se admiten apuestas. Mientras tanto y cuando la oligarquía y la clase media ya tienen perfectamente organizadas sus maquinarias politico-electorales, la clase obrera sigue embelesada en los eventos consuetudinarios que acontecen en la caja tonta o, para los más avispados, en el feisbu u otras redes. Todo legal.

ELOTRO

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"Hay un momento en la vida cuando uno se cansa de perseguir a todo el mundo y tratando de arreglar todo, pero no es darse por vencido. Es darse cuenta de que usted no necesita ciertas personas y su mierda ".

(Autor desconocido, probablemente ilegal, quiero decir sin papeles)


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