domingo, 15 de noviembre de 2015

“El sentido común y el infierno” Italo Calvino / Antonio Gramsci



A vuelapluma

“Si queremos comprender de qué modo el pasado se ha convertido en presente, hemos de comprender también nuestras completas relaciones con ese pasado, que incluyen tanto la necesidad histórica de transformarlo, como el deseo de mantener, de establecer e incluso inventar una continuidad”
(Eric Hobsbawm)

“No lo saben, pero lo hacen”
(Carlos Marx)

Dice Gramsci que “el sentido común es la filosofía de los no filósofos. Una concepción del mundo absorvida acríticamente por el hombre medio” y añade: "el sentido común vulgar (...) es dogmático, ávido de certezas perentorias" (…) “El sentido común, dice Gramsci, es un nombre colectivo como "religión"; no existe solo un sentido común, pues también éste es un producto y un devenir histórico” (…) “El ‘sentido común’ de una sociedad determinada, está hecho de la sedimentación de diversas concepciones del mundo, de tendencias filosóficas y tradiciones que han llegado fragmentadas y dispersas a la conciencia de un pueblo. De ese ‘sentido común’ se tomarán referencias y ordenamientos que justifiquen o reprueben los actos de la vida pública y privada”.  (…) “el sentido común dominante es el sentido común de las clases dominantes”.

Pero a lo que vamos en esta breve nota es a destacar esta otra afirmación: ‘Dentro del sentido común, hay estratos sanos, que bien podrían llamarse ‘buen sentido’. De manera que el ‘buen sentido’ podría llegar a ser el nivel óptimo porque comprendería una elaboración de una conciencia autónoma y crítica de las condiciones materiales y, en su caso, de lucha por la hegemonía. El buen sentido sería filosofía de la praxis (nombre con el que Gramsci se refería al marxismo en sus escritos en la cárcel, por obvios motivos de censura).

Y leyendo estas reflexiones de Gramsci, la existencia dentro del “odioso” sentido común de una parte del todo cualitativamente distinta, potencialmente autónoma y crítica y denominada “buen sentido”, que se contrapone en sus propias tripas, al convencional y totalizador “sentido común”.

Pues ahí mismito fue cuando recordé esta otra cita de Italo Calvino: “…la primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de no verlo más. La segunda es peligrosa y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacerlo durar, y darle espacio.”

Me pareció que estos dos italianos comunistas, Calvino abandonó el PCI en la década de los sesenta, razonaban de manera muy parecida, de manera dialéctica, con sus respectivos -cada uno con su “poética”- análisis concretos de las  situaciones  concretas y con su certera visión de las contradiciones existentes, de la lucha, del cambio, de la vida, en el seno de lo real del “todo”, sea éste el sentido común o el “infierno”. Y se me ocurre que es más que probable que Calvino hubiese leído estas reflexiones de Gramsci y…en fin. Que eso, y los múltiples interrogantes que abre, quería dejar anotado.

ELOTRO

“La filosofía de la praxis es el ‘hitoricismo’ absoluto, la mundanización y terrenalidad absoluta del pensamiento, un humanismo absoluto de la historia.”

(Antonio Gramsci)



***

No hay comentarios:

Publicar un comentario