Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

domingo, 1 de marzo de 2015

John Heartfield




Helmut Herzfelde, artista alemán conocido como John Heartfield, (Berlín, 1891-1968). Hijo del escritor socialista Franz Herzfeld, quien escribía bajo el seudónimo Franz Held. Se cambió el nombre como crítica al ultranacionalismo alemán claramente anti-británico desplegado a lo largo de la I Guerra Mundial.

Se formó en las escuelas de Artes y Oficios de Munich y Berlin. A su vuelta del servicio militar, durante dos años, conoció a George Grosz. Inicialmente se vinculó con el grupo dadaísta, también reconoció siempre la influencia del pintor expresionista Franc Marc.






Según Grosz: "Cuando John Heartfield y yo inventamos el fotomontaje en mi estudio, a las cinco en punto de la mañana de Mayo de 1916, ninguno de los dos tenía la menor idea de sus grandes posibilidades, ni del camino espinoso pero exitoso que iba a tomar. Como ocurre a menudo en la vida, había tropezado con una veta de oro sin saberlo." 

En 1916 fue nombrado director artístico de la editorial Malik, obra de su hermano menor Wieland Herzfelde y que se dedicaba fundamentalmente a la publicación de literatura izquierdista.

Fue uno de los fundadores, junto a su hermano y otros miembros, del partido comunista alemán (KPD) a mediados de Diciembre de 1918, del cual pasa a ser el artífice principal para la elaboración de sus carteles a lo largo de los quince años posteriores.








Sus primeros fotomontajes los realizó para el grupo dadaísta de Berlín, al cual también perteneció. Diseñó escenografías para obras producidas por Max Reinhardt y Erwin Piscator; posteriormente ingresó al consejo editor de Die Arbeiter Illustrierte Zeitung (El Periódico Ilustrado de los Trabajadores), revista que salía semanalmente. En 1927, realizó fotomontajes satíricos sobre el partido nazi y sobre las instituciones de la República de Weimar, para la revista AIZ. Mientras Alemania se volvía hacia el Nazismo, el arte de Heartfield llegó a ser cada vez más agresivo políticamente.

Su profundo rechazo a la maquinaria nazi, le obliga obviamente una vez encumbrado Hitler, al exilio inmediato de Alemania. En 1933, emigra a Checoslovaquia donde trabajó para la AIZ, la cual en 1936 se transformó en Die Volks Illustrierte Zeitung (El periódico ilustrado del pueblo), y dejó de publicarse en 1938.








Y con posterioridad, a partir de 1938, se traslada a Gran Bretaña donde colabora con la creación de fotomontajes para libros y diversas portadas en el News Reynolds, Picture Poste o el Penguin Post. Finalmente, retorna a tierras alemanas en 1950. Afincado en Berlín, será en la capital germánica donde pase sus últimos días ocupado en la elaboración del diseño de escenografías o colaborando estrechamente con el escritor Beltolt Brecht. El cual y a modo de curiosidad, refirió unas ilustres palabras al recuerdo de su persona: "John Heartfield es uno de los artistas europeos más importantes. Trabaja en un campo que él creo a si mismo, el campo del fotomontaje. Es a través de este arte cuando se ejerce la auténtica crítica social."











La Primera Guerra Mundial, la desesperada solución del capitalismo en crisis, fue un constante marco de referencia para Heartfield. Argüía que el capitalismo se encontraba de nuevo con dificultades, y que su salida sería una nueva guerra mundial, iniciada por los fascistas. La mayor esperanza para la paz procedía de la Unión Soviética, y debido a su promesa de una civilización diferente, pacífica, ésta se veía bajo la constante amenaza del fascismo.



La relación entre el sistema capitalista y la Primera Guerra Mundial queda explícita en un montaje como Krieg und Leichen - die letzte Hoffnung der Reichen (Guerra y cadáveres - la última esperanza de los ricos), que muestra una monumental hiena cruzando un campo de cadáveres. La especifidad histórica se hace patente por medio de una medalla de aviación de la 1° Guerra Mundial, con el lema original "Pour le A!érite" sustituido por "Pour le Profit".

Heartfield era consciente de que el Partido Nazi, con su énfasis en la traición a los soldados del frente por parte de los políticos en la conferencia de paz, la "vergüenza de Versalles", estaba explotando el trauma de la 1° Guerra Mundial en beneficio propio. De ahí la imagen Antwort auf ein Nazi-Plakat (Respuesta a un cartel nazi;), que reproduce un póster de 1918 reutilizado por los nazis en los años treinta. "¡Nosotros caímos por vosotros! ¿Y nos queréis traicionar?" pregunta el cartel. Heartfield añadiría la respuesta: "¡No! ¡Y por ello Hitler no debe repetir el crimen de 1914!"

Los fotomontajes de Heartfield aluden a todos los conflictos instigados por las potencias fascistas en los años treinta, destacando la invasión de Abisinia (Etiopía) por Mussolini en 1935, el apoyo de Hitler y Mussolini al alzamiento de Franco en España en 1936, y la conquista de Manchuria por Hirohito en 1931 y su invasión de China en 1937. Ilustrar el supuesto básico de la revista: el fascismo significa la guerra.

El régimen Nazi llegó inclusive a quitarle la ciudadanía alemana. En 1950 volvió a Alemania del este y fue bienvenido con una exposición retrospectiva; ya instalado en Berlín, se dedicó al diseño escenográfico para el Berliner Ensemble y otras compañías de teatro. Posteriormente protestó contra el uso de armas atómicas y contra la guerra de Vietnam, pero sin alcanzar el nivel de sus diseños más brillantes y más productivos de la época Nazi. Murió en su ciudad natal el 26 de abril de 1968. Su obra ha ejercido una enorme influencia en el arte moderno, incluso en la publicidad televisiva y de prensa.

(VV AA y diversas fuentes)


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2 comentarios:

  1. Un gran artista, sin duda. A pesar de las nuevas tecnologías, la contundencia de su obra es difícilmente igualable hoy en día, prueba evidente de que la técnica por sí sola es insuficiente para hacer eso que denominamos arte.
    Asusta la metafórica vigencia de estos "carteles" en los que apenas hay que cambiar los personajes y las situaciones.

    Salud

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  2. Heartfield nos muestra cómo una técnica artística revolucionaria, el collage, "inventada" por los cubistas, pude ser pulida, afinada y enriquecida con la fotografía y servir como arma política y social que puede desvelar las miserias y los crímenes del poder opresor y represor... y hegemónico culturalmente...

    Salud

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