Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

lunes, 19 de enero de 2015

¿Todo es de oídas?



“Quien se acerca a Dios se aparta mucho de los hombres”
(Máximo Gorki)



“Calles y rostros de Berlín” es una pequeña exposición que acabo de visitar, “en estas entrañables fechas”, en el museo Thyssen. Ninguna de las escasas obras, digo en número, bien que de altísima calidad, que la componen me puede resultar desconocida, todas pertenecen a las colecciones Thyssen-Bornemisza.
En realidad se trata, a mi inmodesto parecer, de un fraudulento y burdo montaje “propagandístico”, con la complicidad, y supongo que también la financiación, de la Embajada de la República Federal de Alemania- Madrid y la Fundación Goethe, aprovechando el XXV aniversario de la caída del muro de Berlín.




El texto del folletito alterna maneras sutiles y refinadas con formas de lo más tosco para vendernos la moto de un paralelismo “histórico” entre el ascenso al poder de los nazis y la construcción “comunista” del muro: en medio Berlín y los berlineses víctimas inocentes de los dos totalitarismos. Y dos huevos duros.





La enésima repetición del cuento de hadas que, mira tú por donde, sigue siendo hegemónica en las privilegiadas mentes de las “mayoría sociales” de, hoy por hoy, Oriente y Occidente. Que artistas con obra y trayectoria tan inconfundiblemente contrarios y críticos con el capitalismo imperialista, el belicismo, el fascismo y el nazismo como George Grosz u Otto Dix resulten torticeramente utilizados para hacer propaganda de una supuesta “libertad” capitalista que antes de los nazis y después de la caída del muro, y gracias a su pureza equidistante, permite el florecimiento del panorama artístico y vanguardista berlinés… creo que dice mucho sobre la vileza de los voceros “propagandistas” a sueldo y la estulticia de los “enteradillos” culturetas que, “con dos ideas fáciles de poner”, presumen, eso sí con clase, en auditorios selectos, de poder hablar con cierta profundidad de historia y arte. Y, sobre todo, de belleza, de la grande… una… y libre: la capitalista. La belleza incontaminada, la que ni huele ni mancha, la que no se mete en política.








Aquí dejo dos pinceladas, aunque sólo sea por intentar abrir alguna brecha de duda en las conformistas mentes amuralladas, o no tanto:

“La familia Thyssen fue una de las más poderosas de la industria alemana del siglo XX. Su expansión empresarial se debió a August Thyssen (1842-1926), quien se volcó en la producción de acero y derivados (material bélico y otros). Fritz Thyssen se relacionó con Hitler y fue, según algunas fuentes, el único alemán que financió al partido nazi alemán en sus primeros años.” Este párrafo lo copio de la Wiki, de una página que apesta a “lavado de cara” de la saga supuestamente limpia de polvo y nazismo, “Thyssen-Bornemisza”. Ya digo, apesta.





Otro botón, o caquita, de muestra:
“La obra impresionista de Camille Pissarro La calle de Saint Honoré después del mediodía. Efecto de lluvia, valorada en 13 millones de euros, colgaba de las paredes del salón de la casa de Lilly Cassirer, en Múnich, cuando un miembro del partido nazi se lo arrebató en 1939. Otra de las miles de obras de arte expoliadas durante el periodo del Tercer Reich, que siguen apareciendo, lejos de las familias de propietarios originales, en colecciones y museos privados y estatales, 70 años después de que terminara la Segunda Guerra Mundial.” (El Mundo/ 25-09-2014).





Me viene a la cabeza otra recomendación: la película El lector, (The reader (2008), con Kate Winslet, antes de operarse) Una historia sobre crímenes de la SS y sobre juicios posteriores celebrados en territorio alemán y las habituales condenas blandas… Extrañamente los productores de esta peli recibieron subvenciones por valor de 4,1 millones de dólares del Gobierno alemán y de organismos federales alemanes (¿Así se rueda y patrocina la “verdadera” historia?).  De la magnífica y, muy parcial y tramposa, “La vida de los otros” ya tengo escrito de mi propio puño por aquí. Todas ellas, como piezas de un gran collage, muy interesantes… siempre y cuando el gran collage, sea rematado con otras capas y aportaciones y complemente los huecos, vacíos y lagunas, cuando no pistas falsas, que aquellas otras obras aportan y, sobre todo escamotean. ¿Que qué quiero decir? Pues que cuando terminen de leer a mequetrefes con ínfulas de “intelectual documentado”, como el Cercas o el Muñoz Molina lean a Hobsbawn o… en este caso mejor aún el libro de memorias de George Grosz “Un SÍ menor, un NO mayor”. Podrán comprobar que arañando un poco la costra reluciente de la Gran Belleza que nos venden como verdades incontrovertibles: esta la gran cagada.
  





Casualmente estos días estoy terminando la lectura de “Eichmann en Jerusalén” de Hannah Arendt. Un libro este muy instructivo y altamente formativo que recomiendo vivamente. La manipulación de la historia, que la lectura de estas documentadas obras pone al descubierto y nos permite constatar, es de tal envergadura que  ha conseguido “enrolar” entre sus partidarios, digo de las patrañas mil veces repetidas, incluso a aquellos grupos sociales y étnicos que objetivamente han resultado y resultan ser las más sangrantes víctimas de tales falsificaciones interesadas: moros, judíos (no digo los prominentes), gitanos, masas de trabajadores embrutecidos y lumpen-proletarios analfabetos…







¿Se imaginan al imperio del acero y de la fabricación de armas propiedad de la familia Thyssen, entre otras poderosas sagas familiares alemanas, aupando con su dinero a Hitler y su Partido Nazi hasta el poder? ¿Conocen algo sobre los acontecimientos, en plena “guerra fría”, que impidieron la unificación de una Alemania neutral? ¿Siguen creyendo en lo de Cuba-USSMaine, Vietnam-Golfo de Tonkin o atentado de la extrema izquierda comunista- estación de Bolonia? ¿Sigue usted creyendo en las patrañas del estado más criminal y genocida, USA, que ha conocido la historia- Chomsky dixit?




Pues, frente a tal abundancia de ejemplos ominosos, “porque usted lo quiere y nada más”, que decía aquel locutor facha a las solteras que llamaban a la radio…

ELOTRO


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Y esta “lista” de Belén Gopegui, ¿de qué va?:
"Guatemala en 1944 y 1954, Indonesia en 1965, Brasil en 1964, Chile en 1973, Irán en 1953, República Dominicana en 1963, Haití en 1990 y de nuevo en 2004, Nicaragua en 1990, Argelia en 1992, España en 1936 o la red Gladio en Italia y parte de Europa"

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2 comentarios:

  1. "El conformismo -escribe Benjamin- oculta el mundo en el que se vive. Es un producto del miedo". Del miedo, y de la obscena manipulación con que la clase dirigente tergiversa la realidad para acomodarla a sus intereses.
    A menudo, tengo la perturbadora sensación de que nada se encuentra en el lugar que le corresponde. En lo referente al arte, y concretamente a la pintura, ese lugar no puede hallarse más que en el espectador, que la mayoría de las veces (Wert's mediante) no se sitúa ante el acontecer, sino ante un escaparate. Cosas del mercado, que está sentado a la extrema derecha del padre Capitalismo y custodiado por sus bélicos santos.

    Al pie del mástil del Maine, sito en el cementerio de Arlington, coincidí una soleada mañana con un uniformado oficial de la marina americana que observaba atentamente la peana del ahora monumento. Lo abordé con amable contundencia: -Usted sabe que no fueron los españoles quienes lo hundieron. A lo cual me respondió con amable asentimiento: no puedo contradecirle.

    Mi reconocimiento por tan acertado escrito.

    Salud

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  2. Me parece admirable la respuesta del marino norteamericano... por menos fue quemado Giordano Bruno...
    (...digo si el temita hubiese sido las armas de destrucción masiva de Irak... o el atentado de Bolonia o, el más reciente de París... que todo se andará...)

    Salud

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