Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

domingo, 28 de diciembre de 2014

…el discurso “mediático” de Podemos.



Crucigramas: “Si no los resolvía… dejaba el vacío a mis espaldas y proseguía”   (Erri De Luca)

Siempre PODEMOS decir lo mismo aunque lo expresemos con las mismas palabras. Eso pienso cuando escucho el discurso “mediático” de Podemos. Es el viejo discurso del PSOE con las mismas palabras del viejo PSOE. O sea, la misma milonga. El PSOE sabía que Fraga y el llamado “bunker franquista” hacia “bueno” a cualquiera. A cualquiera que se pudiese  camelar a la muy conservadora y posfranquista clase media y que al mismo tiempo disfrutase del imprescindible “salvoconducto” hacia el poder que expedía en exclusiva el Departamento de Estado. Hoy,  Podemos, el partido que no era partido, ya es partido; ya tiene un todopoderoso Secretario General, un Politburó y un decorativo Comité Central…todo muy vertical, ellos dicen transversal, muy de principios del siglo XX, ellos dicen nuevo y a dedo, ellos lo llaman digital… O sea, la misma milonga. Y lo más curioso es que han conseguido implantar en la “comunicación política”, e intoxicar el vocabulario de la mayoría, una serie de eufemismos –ellos lo llaman: términos comunicacionales-, por ejemplo: casta, transversalidad, empoderamiento, etc… lo que me recuerda de nuevo unas líneas de Erri De Luca sobre los crucigramas: “…exactitud del vocablo, que debe de corresponder a la definición requerida”. Y ahí está, en la praxis, la prueba del algodón de la cháchara de los profes de Podemos: O sea, de nuevo estamos ante la misma milonga que nos contaron Felipe y Alfonso en la Transición: votadnos que ya nosotros nos encargamos de que a España no la conozca ni la madre que la parió… luego vinieron las medallas a la duquesa de Alba, la OTAN, el GAL y…alguna cosa más. O sea, la misma estafa pero, eso sí, en términos escrupulosamente democráticos… como la monarquía el Concordato y tal y tal…

“Sabía hacer que te sintieras bien con dos frases; sabía hacer que te sintieras mal con una sola frase.”
(Mary Ann Clark Bremer)

1) González y Guerra, antes de la  legalización del PSOE, hablan con Casinello y otros militares, de lo que piensan, que es lo contrario de lo que  dicen en los manifiestos que por entonces publican.
2) Pablo Iglesias y Monedero, mucho antes de llegar al machito, hablan con Ana Patricia y otros militares, de lo que piensan, que  es lo contrario de lo que dicen en los medios y sus propios Círculos.
El último tuit es, por decirlo así, ciencia ficción distópica; el antepenúltimo, sin embargo, es realismo sucio. Pero, de momento, tanto da.

“Hay gran parte del dolor que no puede compartirse. Pero el deseo de compartir el dolor sí puede compartirse.”
(John Berger)

¡Viva Cuba! ¡Vivan los Cinco! y Fidel!... pero, camaradas, una embajada de USA en La Habana… ¿No os da escalofríos? No quiero ser cenizo pero, hasta hoy mismito no se tiene noticia de embajada USA que no haya dado o tenga preparado su preceptivo ¡Golpe de Estado! En fin… Cuba ya ha demostrado más de una vez ser la excepción de la regla… no voy yo a enmendarle la plana a los que llevan más de cincuenta años “venciendo” al imperialismo yanqui…

“…el lugar donde todo confluía y pasaba… donde no se veía un solo borde sin pulir en parte alguna…”
(Thomas Wolfe)

El problema de las ruedas de prensa sin preguntas es que la prostitución periodística queda con el culo, la mayoría de las veces sucio, al aire. Digo por contraste, es decir, que si por un casual leemos o vemos en televisión una de esas ruedas de prensa en las que supuestos informadores interrogan al poder pues, eso, que tanto da. Que seguimos igual de desinformados. Y si me apuran, menos manipulados, porque el que más y el que menos ya anda sospechando –la parte positiva de estas ridículas controversias es que pueden abrir más de una mente tabicada- que las preguntas parecen ciertamente escritas por el mismo que escribe las respuestas… ¿O era al revés?

ELOTRO



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jueves, 25 de diciembre de 2014

Aproximadamente nada.




"Di tus cosas más personales, dilas, es lo único que importa, no te avergüences, las generales están en el periódico..."
(Elias Canetti )

Que los editores y críticos no lean los libros que editan o critican –según confiesan más o menos  off the record ellos mismos-, pase; pero, empiezo a tener la certeza -qué le voy a hacer, es uno de mis insuperables vicios y además de los más frecuentados-  de  que los compiladores de “vacas sagradas” –o sea, autores y obras de venta garantizada-, tampoco leen a sus respectivos  compilados: Ángel Gabilondo / Foucault, José Luis Pardo / Deleuze o César Rendueles / Marx… y ustedes se preguntarán, es un suponer, que en qué me baso para tal aseveración, pues lean y lean: a las víctimas compiladas y a los victimarios que se lo llevan por el morro… (¿No conocen a ningún alumno universitario que les pueda informar sobre la obligatoriedad del uso, previa adquisición, de los textos que -casualmente- estipendian, directa o indirectamente, al profesor de turno?)

“Cuando nos convertimos en muchos, se reduce la importancia del uno mismo. Así conoces el peso y la amplitud del pronombre nosotros” (Erri De Luca)
La voz de su amo: Se especula con la certeza –y dale- de que el cuerpo al que pertenece la voz nunca está presente. Parece ser que le sobran los motivos, y que para nada se trata del llamado pánico escénico (modelo Curro Romero o Sabina). Sencillamente que no le gusta hacer el canelo. Y punto.
Más voz de su amo: El reformismo socialdemócrata y de pura casta del PSOE junto  al casto neoreformismo anticasta de PODEMOS, ¿Una inútil redundancia? ¿Para quién? Digo para qué clase. Y recuerdo que la lucha de clases no sólo existe sino que van ganando ellos, y bien que lo hacen saber, por goleada.

Dice una de las nuevas voces de nuestro amo:
César Rendueles: Cada vez desprecio más a la gente que tiene tantas certezas, gente muy categórica, muy moralizante, cuyas certezas teóricas se traducen inmediatamente en certezas morales.
¿En quienes, inquiero yo, PODEMOS pensar?

Y ahora una confesión personal:
Me automedico: Tengo certezas y creo en conspiraciones. Y me importa un carajo que os chivéis a Rendueles.
Y digo más: que llevo toda la tarde buscando y rebuscando en mi interior y nada: ni certezas inmorales, ni derrotismo, ni, por supuesto, incontenibles deseos de GANAMONEDEROS o remasterizaciones similares.

El caso es que yo comprendo al compilador  Rendueles cuando dice que el ya cumple cuarenta tacos y no está en edad de seguir esperando –más bien desesperadamente harto- para GANAR, se supone que en los negocios y en el placer, (Milita, o firma o lo que sea, en PODEMOS y en GANEMOS Madrid). Ahora bien, inquiero, podéis imaginaros el drama de los que ya no cumplen los 50, uno mismo, o los 60 sin haber tenido en su puta vida la oportunidad de saquear –asaltar dicen estos ganadores de ADN ídem- desde el cielo. La respuesta es evidente, ¿no? Yo diría que incluso para los lactantes, si vamos a eso y usamos un baremo de corte o pezón intelectual...

“La evidencia era un error, por todas partes había un doble fondo y una sombra”.  (Erri De Luca)
Y ahora que caigo en ciertas evidencias puede tener su parte de razón Rendueles el profe compilador: si se prescinde, que se suele prescindir, de los “hechos”: para qué carajo necesitamos las certezas. ¡Son las premisas, estúpido! Y por favor, no me interpretéis mal.
Sin ir más lejos, son esos hechos de los que estos “triunfadores” de pura cepa suelen prescindir, véase el ejemplo de la indiscutible incompatibilidad del pago de la “Deuda y sus intereses” con el mantenimiento de los básicos servicios públicos: sanitarios, de asistencia social, educativos, culturales etc… que a su vez “explican” que la franquista Ley Mordaza sea necesaria para garantizar la “Paz Social de los cementerios” en el “capitalismo de amigotes”, como diría Joseph Stiglitz. Así que, dime tú, despreciador Rendueles: Contra el meapilas fascista al mando de los matones represivos de la porra, ¿qué nos hace más daño, la vaguedad comunicacional marca PODEMOS/GANEMOS o las certezas de los que, aunque pequeñas, saben en carne propia que haberlas haylas y, por cierto, muy jodidas de soportar?

ELOTRO

“En posición inclinada, la cabeza pierde mucho prestigio, desfila a la misma altura que los talones, se mueve como una cola.” (Erri De Luca)


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lunes, 22 de diciembre de 2014

Escribir que no se puede escribir…




Robert Walser: “escribir que no se puede escribir es también escribir”.

Pues eso, dejad que os escriba. El caso es que yo no tengo un tío que me cuente historias. Juan Rulfo respondió a un periodista que cansinamente le pedía explicaciones sobre su abandono de la literatura, al menos de su publicación, y Rulfo, quizás por quitarse al pelmazo de encima, confesó: “Es que se me ha muerto el tío Celerino, que era el que me contaba las historias”. Y ahora leo que el gran Bohumil Hrabal también tenía un tío, este llamado Pepín, que no sólo le proporcionaba historias para contar sino que era una mina de ese “lenguaje coloquial” que tanto enriquece las obras de Hrabal (ver “Clase de baile para mayores). Lo cierto es que, a poco que escarbes, te das cuenta de que el saqueo ha sido siempre práctica habitual de los más variados artistas y por eso, “nada, absolutamente nada, resulta ser como habías pensado que era”.

Hasta el mismísimo Shakespeare lo practicó con avaricia sobre los escritos de sus lejanos, y no tanto, predecesores, no sólo los griegos (lo que no ha impedido al erudito crítico Harold Bloom, que conoce estas fuentes mejor que nadie, hablar del genio de Stratford como “el inventor de lo humano”), para más tarde él mismo, digo su “palimséptica” obra, servir de alimento supuestamente “originario”, y no siempre delictivo, a tantos “beneficiarios” postreros (en la poesía, el teatro, la novela, el cine, la pintura…)   

Y, en otro orden y oficio, el joven Miguel Ángel llevó la apropiación y el saqueo hasta el extremo del fraude, con aquellas copias de esculturas griegas, cucamente mutiladas y envejecidas, que el muy pícaro enterraba bajo tierra “idónea” a modo de suculento y falsario anzuelo… esas cosas que había que hacer en aquella “juventud perdida” porque había “otras” cosas más urgentes: comer ( “Primero viene el rancho, luego la moral” que escribió Bertolt Brecht).





Sócrates “en ocasiones el silencio es más importante que el logos”. (Sobre esta cita, ¿mejor guardar silencio?).

Puede ser una manera distinta de decir callando o de callar diciendo. El discurso público de la razón o la elocuencia interior del silencio, o, dicho de otra manera, el “aparejado” lenguaje “entre lo de afuera (logos) y lo de adentro (silencio)”. ¿Acaso el “silencio” (crudo) es y el discurso (cocido) “parece” ser? ¿No proliferan los discursos hacia fuera que cargan silencios adentro? La relación, cruda o cocida, del adentro y el fuera resulta “parecida” a la indisoluble pareja de contrarios que forman la luz y la sombra. Acaso el cocinado y público discurso banalizador del mal no acaba consiguiendo “silenciar” la existencia de la soportada (sólo “adentro”) por cada víctima, pero “desapercibida” (para el “público”) barbarie. ¿No se “racionaliza” campanudamente la irracionalidad? ¿No se está calificando como “términos comunicacionales” a los eufemismos de toda la vida? Podríamos preguntarnos también si existe un término o punto medio entre el silencio y el logos o más bien, como dice el poeta, “el punto medio es el punto miedo”. O sea, la errata.



“Estaba más preocupada de su estado interior que de los objetos que lo causaban”. (Jean- François de Bastide)

¿Una nueva manera de nombrar la relación contradictoria entre el fuera y el adentro? Estado interior causado por objetos exteriores, lo que vendría a demostrar la (inter)relación dialéctica entre el silencio y el discurso y viceversa, ¿no? “Paradójicamente un discurso político colmado de aporías acaba resultando para los votantes del llamado  “centro sociológico” (el que hace ganar o perder) de lo más viable y racional”. Ya decía Marx que para el “entendimiento” del mal llamado sentido común, la propia ciencia aportaba numerosas paradojas. Y ponía como ejemplo la composición del agua formada únicamente por dos gases altamente inflamables. Filósofo es ser cabezota, dijo Sacristán que decía Russell. Cosa que vale, razón necesaria aunque no suficiente, para el discurso filosófico pero (más allá de cabezonerías y voluntarismos por muy parte de la realidad que puedan ser), no sirve para el silencio científico, que sólo debe romper a “hablar razonablemente”, entiéndase en público, cuando la realidad realmente existente, los hechos objetivos, validan su antigua tesis convertida de manera positiva en “razón práctica”.


ELOTRO



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viernes, 19 de diciembre de 2014

…o algo por el estilo.




“Está escrito sin ninguna convicción porque algo ha de hacer uno si no quiere morir de aburrimiento”

(Samuel Beckett)


¿Conviene aderezar con luminosos sueños las oscuras reflexiones?

¿Sumar o restar lo que se siente a lo que se sabe?

En busca de la estatua perdida. (Hombre peana).

Aprender a matar la emoción en las originarias tripas del pensamiento, ¿y deshacerse de su peso?

¿Vacilar entre distintas ausencias que igualmente hieren?

Se lo llevó todo, no dejó nada, ni siquiera su irreparable olor nauseabundo.

Pensar, en vano, lo impensable. O pensamientos venidos a menos. En cualquier caso procurar mancharse las ideas lo menos posible.

Aires perniciosos que impiden, además, oír el zumbido de las moscas. Sólo el silencio escuchaba… lo que no deja de ser insignificante.

Cuando la docilidad no es un sacrificio, ¿ingredientes descabalados? En cualquier caso, espero no haber dado insuficientes pruebas de ingratitud a todos ellos.

Pensamientos “parcelados” que se “regulan” a sí mismos, entre tópicos de novela. Como en un enamoramiento salvaje: “¡Sooo, vete p’allá!” (El caso es que la vi venir, pero no me pude apartar y me llevó por delante.)

Ante el rostro desnudo, untuoso, persuasivo y lisonjero, candorosamente bajamos la guardia, nos desarmamos, nos ofrecemos cándidamente indefensos…, ¿existe pues máscara más pulida, acabada, retorcida, maliciosa y eficaz?

Desdóblate y contémplate. Abandona tu afonía contigo mismo. Cuando ni siquiera la soledad ayuda, hablar o farfullar, esa es la…

Como masticar aire con las muelas cariadas… ¿demasiado mayores para semejantes niñerías?... digamos simplemente que es difícil de explicar.

Mujeres de escasa fiabilidad, a las que no molestaba -más bien dejaban ver gestos cordiales y receptivos-  que les palmearan sus grupas -ese lugar donde “todo”, “absolutamente todo”, acaba por confluir-  aquellos burócratas ganapanes que, habitualmente y no hay noticias de recaídas,  se comportaban como si fueran vestidos con pieles y tocados con cuernos (¿afeitados?, en fin, hay misterios que nunca conseguimos desvelar). Ya digo, mujeres perfectas… perfectamente desechables. Lo acostumbrado en estos casos.

En la “Sala de espera interminable”, nuestras raras costumbres, de cosecha propia o adquiridas, acaban por consolidarse. Por eso, cuando hablo, callo de cierta persona en particular.


ELOTRO

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“La idea de echar raíces como un organismo porífero en un determinado lugar es espantosa, vivir en una especie de mucosa de conformidad.”

(Samuel Beckett)


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martes, 16 de diciembre de 2014

Godard: “Adiós al lenguaje”





“Nada está crudo en el lenguaje, todo lo que se dice está cocido”
(Pascal Quignard)
…y ya si hablamos de “medios y mensajes”, ni te digo…
(ELOTRO)


Me he tragado, “con los oídos atentos y los ojos alerta”, la última película de Godard, “Adiós al lenguaje”. Y he recordado aquello de que: “hay alimentos que se vuelven contra sus devoradores”, y les aseguro que no sólo en forma de agudos dolores de barriga.

“Con el lenguaje va a pasar algo” recita uno de los protagonistas de una película donde, creo yo, impera la “ausencia de lenguaje”. Ausencia ésta que provocó, pienso yo, un importante goteo de desertores de la sala. No recuerdo haber presenciado un éxodo igual. Esta propuesta, “de final de trayecto”, fastidia a muchos hasta el extremo de abandonar airadamente la butaca diez minutos después de haber pasado por taquilla. Aunque el lenguaje cinematográfico de Godard en esta película ha sido rodado en 3D, se nos muestra proyectado en 2D; por lo tanto los asuntos del andamiaje técnico ni los toco. Otra ausencia, probablemente ajena a la voluntad del octogenario “genio”, es decir, de distinta naturaleza u origen.




Más ausencias: ni poco, ni mucho, ni “demasiado significante”, ni en orden ni bajo desorden: “un navío sin timón, a merced de las caprichosas olas”. A lo largo de toda la cinta no encontré momento alguno para ponerme en consonancia con ella: y que conste que yo no la culpo, ni, claro está, me culpo. Por lo que a mí respecta fue un visionado completamente discordante. No encontré asideros ni agarraderas, imposible la complicidad. Y el vecino de butaca roncando. Y el caso es que lo he intentado, no sé si Godard, por su parte, también, pero no ha habido manera. Ni roce afortunado ni contacto alguno.

Dejad que os diga: Dos hombres, una mujer y un perro. Y gritos, ladridos, llantos e imágenes tan híbridas como las numerosas y escogidísimas “citas” literarias y filosóficas y musicales… lenguaje cinematográfico híbrido también e hiper-intelectualizado, y no entero, deslavazado, interrumpido, quebrado, escarpado, farfullado, fraccionado… vamos, ¡tó roto! El lenguaje y los vínculos, todos los vínculos: los que atraviesan al perro con la corriente de agua y con los genitales del cagón peludo y soltero y con el coño depilado de la mujer enculada y con las hojas secas mojadas y con los coches y las luces intermitentes y... Incluso los no natos con los espectadores huidos o, en mi caso, resistente “en espera de lo que se ignora”.

No he disfrutado de principio a fin de ninguna oportunidad de placer. No he encontrado el “lugar desde el que se mira” este film. No he conseguido captar ningún significante. Este Godard -¿de retórica desarticulada, incierta, ahogada, ampulosa?- no me atrapa, no me emociona, no me conmueve y, lo que para mí es aún más triste, no revela ni dice nada, no me llega. El “lenguaje cinematográfico” de Godard ha mudado, y mucho, sobre todo en esta su última película, y los efectos de la muda son, en mi opinión, devastadores con su cine, que se muestra espeso, oscuro, inextricable. Ya saben que yo no voy al cine a “entretenerme” ni mucho menos a “evadirme”, y lo que opino, aprendido de entre otros del propio Godard, del auténtico significado “alienante” que esconde lo que se nos vende como “evasión y entretenimiento”. Y no, tampoco me ha turbado o incomodado lo más mínimo ni me ha resultado especialmente hostil, simplemente me ha dejado indiferente, con la mirada ensombrecida  y, todo hay que decirlo, con unas monedas de menos. La película, para lo que se estila, es de muy corta duración, y sin embargo resultó un larguísimo y aburridísimo tiempo de espera. Ilusa espera, además de tediosa, absolutamente infructuosa.




No digo que, como contemplador de esta peli, no pueda ser yo el que carezca del adecuado “entendimiento”, pero, sinceramente, no creo que sea el caso en este caso. Leo, a posteriori, que abundan los apologistas fanáticos y los detractores que se mofan de esta cinta de Godard, así que mi opinión tampoco va en este caso completamente a contracorriente. Ya cansa la dependencia de la “narco-soledad” crítica.


ELOTRO

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“Me he dispersado en un mundo cuyo ordenamiento ignoro”
(Agustín de Tagasta)


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sábado, 13 de diciembre de 2014

“…siempre como si fuera la primera vez”





“…siempre como si fuera la primera vez”

“La era moderna de la cuantificación empieza con el álgebra y las series infinitas. El resultado de todo ello es que uno ya no cuenta lo que tiene, sino lo que no tiene. Todo se convierte en pérdida”
(John Berger)


Por cierto, una vez lo vi todo, ¿sabéis? Una vez vi cómo se lo hacían. Pude sentirlo como un fuego abrasador que me recorría y helaba las entrañas… ya me entendéis. La situación, en aquel momento y a partir de ahí, se volvió casi incontrolable para mí. Tuve que dejar de mirar –y husmear- a causa del “asunto” y de lo que el “asunto” le hacía a mis tripas… como creo haber dicho ya unas cuantas veces aunque no sé si por aquí. En fin, lo repito: el esófago, el tubo alimenticio, se me obstruyó, y, uy,uy,uy… me dio un mareo. Mirad, no os puedo contar todos los detalles. No, no es que no quiera. Simplemente no puedo. Fundamentalmente porque durante muchos años yo –mi menda dorosa, el nota- le hice lo mismo. ¿Os lo he contado ya? Contarlo, créanme, tampoco resulta ninguna panacea. Y no lo hago por cuestión “de estilo”, es por necesidad, por pura necesidad. Aunque contra según qué manchones, tengo más que comprobado que no hay limpieza lo bastante profunda. El lamparón resiste y sigue cantando a los cuatro vientos, ¿o acaso creíais que era posible quitárselo del todo? Ni de coña. Dicho así ex profeso para que se entienda. Pero aún así no se entiende. Por eso ando siempre medio rabioso. Ya he dicho que lo vi todo, y hasta entonces no me di cuenta de cómo mi vida había estado atada a todas esas sucias sospechas, conjeturas o aprensiones. Porque la comezón, ya os lo digo, era algo feroz. Dejad que os diga algo: el después es mucho, muchísimo peor. Sólo buscas, a la desesperada y sin ningún escrúpulo, dónde agarrarte. Lo entendéis, ¿verdad?

¡Qué coño va  a entender nadie! Nadie escarmienta en mollera ni tripa ajena. Nadie se marea ni se obstruye por ti. Nadie se arrasca la propia llaga. No basta con conocer los motivos del “asunto”, y ni siquiera indagar en ellos, en todo caso siguen siendo y doliendo como ajenos. Siempre lo toman, sin duda piensan que hay algún truco, como la “jeremiada light” de un listillo, y  eso no quema los ojos del lector o revienta el tímpano de ningún oyente. Y ya te puedes sentar a esperar la intervención directa de alguna “providencia” más o menos divina. No hay tu tía, te han expropiado de lo tuyo. De lo que, estúpidamente, creías tuyo. Digo de lo que sostienes y te sostiene, de lo que te importa y a lo que importas, de lo que compartes y te comparte; nada que ver con derechos de propiedad ni mierdas de esas. Creo que me estoy atascando en una voz absolutamente falta de agallas. Más me vale volver a mirar, regalarme ese lujo, el mundo y, dentro de él, mi “asunto”. Luego sacar nuevas conclusiones. O, mira tú, al menos no tan concluyentes ni idílicas. Los “asuntos”, tarde o temprano y todos, palidecen y declinan. Sí, ya sabemos que ejercen una poderosa magia sobre uno, pero, en tu mano, que por otro lado tampoco desconoce rachas delatoras de buena conducta, sólo está estar alerta: a las manzanas y a las mordidas. Hay que procurar escapar a los hábitos –aunque ya vamos aprendiendo que lo más lejos posible nunca es lo bastante lejos-  y trasegar algo que infunda ánimos. Y aún así, nanay, nunca podrás renegociar los términos ni modificar las reglas del “asunto”, esa legislación, definitivamente, no es de este mundo. Y, por cierto, el “asunto” no es resultado, sino punto de partida.

P.S. El “asunto”, su forma, puede ser sustituido a capricho por el lector que así lo desee. Total, tanto da.


“La fuerza de la sexualidad será para siempre algo inacabado, incompleto. O, mejor dicho, finaliza, pero solo para volver a empezar; siempre como si fuera la primera vez.”
(John Berger)



ELOTRO (and Lish)


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miércoles, 10 de diciembre de 2014

Nueve de cada diez cuñaos…





Nueve de cada diez cuñaos…

“Tú, pequeño ser, que vives, sudas, sufres y mueres como una partícula infinitesimal…”
(Thomas Wolfe, “Hermana muerte”)


Leo por ahí: "En Madrid hay más colegios privados/concertados que públicos" ¿Lo pillan? Ellos, los “cuñaos” premiados, sí.
A ver este: “Nueve de cada diez cuñaos no pueden equivocarse: se han hecho politólogos”.
O este retrato Marca España: “Los empleadores, si prefieren el eufemismo: explotadores, siempre tienen a sueldo esos pequeños artefactos que tanto pueden facilitar la vida del ladrón de guante blanco: Legisladores, Jueces, Policías e Impunidad.”

Aunque parezca mentira, yo llego a estas conclusiones leyendo la prensa digital:
“La prensa está en manos de los bancos, y las televisiones y la justicia y los partidos y los parlamentos y los bancos… ¡Qué manazas tienen!”
Y es que ahí viene todo, basta leer los anuncios. Hagan la prueba.

“Los eufemismos decoloran los nombres de las cosas de la misma manera que los mitos acaban borrando los auténticos hechos que debería registrar la Historia”. Si ya tienen una edad, visiten la hemeroteca y lean, lean… y recuerden, recuerden… y comparen, comparen… ¿No preferiría andar perdido por méritos propios?


Leído por ahí:
“Un día descubrimos gracias a un retuit, que no hacemos tuits, que nos hacen ellos a nosotros”.

“Escribo tuits no para instruir a otros, sino para informarme yo”.

“Las personas mayores te aseguran que de mayor se curan todos los pruritos. Mienten, salvo en un caso (ya saben cual). Algunos se calman a ratos, pero la mayoría se exacerban a todas horas.”

“La lección moral que se extrae de la vida de la fallecida Duquesa de Alba y su relación con los impuestos queda lejos, “por fortuna”, de la mayoría sin fortuna… La pervivencia del feudalismo en la España del siglo XXI no hay historiador ni sociólogo ni entomólogo ni poeta de la experiencia que nos la explique… Lo de doña Cayetana y los impuestos es de fábula… lástima que Esopo… a ver si se anima Vargas Llosa o Cercas o Marías o Savater… No sería extraño que el fenómeno “typical spanish” del feudalismo exento de impuestos en pleno siglo XXI ocultara una moraleja de conducta: Marca España.” 

“En la eterna lucha de los débiles contra los poderosos, El PSOE premió a la duquesa Cayetana con la medalla de Andalucía –y millones de euros en subvenciones- y al SAT con detenciones, cárceles y un millón de euros en multas”. Ya saben, Plácido Fernández Viagas, Rafael Escuredo, José Rodríguez de la Borbolla, Chaves, Griñan… y la perra que los parió.

Una perlita: Eduardo VI en 1547: “Los esclavos que se confabulen contra su dueño serán ahorcados”. ¿Shakespeare? No, Marx en “El Capital” capítulo-24.

Y una oportuna, ¿cuándo no?, cita de John Bereger: “…saben que aquello a lo que están sometidos en sus vidas es intolerable (...) Y resistir afirma la realidad de su existencia”

Sigamos con la actualidad:
“Los que se escandalizan del montaje policial “contraindependentista” han apoyado con su silencio el montaje contra “Alfon”. ¡¡Asco indecible!!”

“¿cómo enmascarar el fascismo galopante? la filonazi Cifuentes lo tiene claro: la culpa del crimen cometido por los nazis es de los bukaneros”

"El Rey alerta de que la crisis afecta a la credibilidad de las instituciones". Pues que se vaya preparando el "preparao", ¿no? es lo suyo.”

ELOTRO

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“Estaba escribiendo sobre algo que no sabía, y eso en un presunto escritor me parece un crimen”
(John Steinbeck)


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domingo, 7 de diciembre de 2014

Tiziano: Dánae, Venus y Adonis.




Tiziano: Dánae, Venus y Adonis.

Cada día disfruto más las exposiciones pequeñas, digo pequeñas, sólo cuantitativamente, porque suelen reunir pocas obras y así permiten una concreción y profundización mucho más adecuada, como esta misma dedicada al inmenso y portentoso Tiziano y “sus poesías”. En una esquina de este gran contenedor que es el Prado han colgado tres obras extraordinarias sobre las cuales nos cuentan pequeños detalles que iluminan rincones del oficio y el mercado artístico habitualmente desdeñados o directamente  vedados a los profanos y reservados sólo a los “expertos”.  No se trata únicamente de conocer al accidental comitente o las “circunstancias” que rodearon al encargo; sino también los detalles sobre el origen icónico, literario o político, de la propia obra; sus posibles versiones anteriores por mano del mismo u otro artista; su peculiar “trazabilidad” entre distintos propietarios o saqueadores, los añadidos o recortes o desperfectos sufridos al pasar por tan distintas manos a lo largo de los siglos y que, gracias a las recientes restauraciones, dicen que con motivo de la expo, podemos conocer y valorar sobre una base más objetiva y menos mítica. Aunque, como decía aquel, “el tiempo (y sus ultrajes) también pinta”. Un provechoso añadido a una visita que, en el caso del maestro de maestros veneciano, siempre resulta una pura delicia. Si tienen un rato que ganar, no se la pierdan. Los parados gratis, de momento.


ELOTRO

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Probablemente fue el propio Felipe II quien encargó a Tiziano en Augsburgo un conjunto de pinturas mitológicas, dándole libertad para elegir los temas y su plasmación pictórica, para exhibirse conjuntamente en un espacio, aún por determinar en el momento del encargo.
Las “poesías” son pinturas ajenas a las interpretaciones simbólicas o moralizantes. Así en estas obras, Tiziano se asimilaba a los poetas y proclamaba su libertad para interpretar los textos que visualizaba, principalmente en las Metamorfosis de Ovidio, pero también para representarlos con la imaginación cuando la lógica dramática lo exigía.

Dentro de la producción de Tiziano se denomina “poesías” al conjunto de obras mitológicas que pintó para Felipe II entre 1553 y 1562, integrado por Dánae (Londres, Apsley House), Venus y Adonis (Madrid, Museo del Prado), Perseo y Andrómeda (Londres, Wallace Collection), Diana y Acteón y Diana y Calisto (Edimburgo, National Gallery/Londres, National Gallery) y El rapto de Europa(Boston, Isabella Stewart Garden Museum).

Las primeras “poesías” que recibió el príncipe Felipe fueron Dánae (1553) y Venus y Adonis (1554), versiones de otras anteriores, pero revestidas del prestigio de su propietario, y que se convirtieron a su vez en modelos para múltiples réplicas.

Dánae ilustra el momento en que Júpiter la posee en forma de lluvia de oro. Tiziano pintó la primera Dánae en Roma en 1544-45 para el cardenal Alessandro Farnese y aludía a los amores del cardenal con una cortesana. Esta Dánae fue modelo para la de Felipe II, donde Cupido fue sustituido por una anciana celadora, cuya inclusión enriquece la pintura al brindar sofisticados contrapposti:juventud frente a vejez; belleza frente a fealdad; figura desnuda frente a vestida...




Felipe II recibió esta obra en 1553 y permaneció en la colección real española, primero en el Alcázar y después en el Buen Retiro, hasta que, tras la Guerra de la Independencia, Fernando VII se la regaló al duque de Wellington. Su tamaño original era similar al de Venus y Adonis, pero a finales del siglo XVIII se eliminó el tercio superior por razones de conservación. Descripciones antiguas y una copia flamenca, revelan que en ese tercio superior se incluía el rostro de Júpiter y un águila con los rayos, atributos del dios.

Años más tarde, en 1565, Tiziano pintó la Dánae que se conserva en el Prado con una factura más deshecha y una extraordinaria calidad, resultado del elevado precio que debió pagar su comitente, posiblemente Francesco Vrins, mercader flamenco residente en Venecia. Velázquez compró esta obra durante su primer viaje a Italia y la vendió a Felipe IV con destino al Palacio del Buen Retiro, pero más tarde, en 1666, sustituyó a la Dánae de Felipe II en las “bóvedas de Tiziano” en el Alcázar, emparejándola con Venus y Adonis

Tiziano pintó el primer Venus y Adonis, perdido y conocido por copias, a finales de la década de 1520. Ninguna otra obra suya ilustra mejor la asimilación de pintura y poesía, pues el episodio del vano intento de Venus por retener a Adonis, ausente en las fuentes escritas, fue de su invención. Tiziano retomó el asunto veinte años después en varias composiciones, una de las cuales fue el punto de partida de la conservada en el Prado.

En esta obra, realizada en 1554, Tiziano presenta a la diosa de espaldas para demostrar, mediante la contemplación conjunta de Dánae y Venus y Adonis, que la pintura podía representar distintos puntos de vista, equiparándose así con la escultura.



El proceso de restauración, realizado por la técnico del Museo Elisa Mora, ha consistido en eliminar todo aquello que interfería en la lectura correcta de las obras, y permitir de esa forma entenderlas en toda su fuerza e integridad. Para conseguirlo se ha realizado una limpieza de los barnices oxidados y una eliminación de los repintes.
En Dánae no se podía reconocer la mano de Tiziano a causa de antiguas intervenciones, no muy acertadas, que habían alterado su planteamiento y ejecución. El lienzo, por otra parte, está cortado en sus cuatro lados y fue reentelado en dos ocasiones. La capa pictórica presentaba numerosos y burdos repintes que se distinguían a simple vista y que tapaban partes de la pintura original. En otras zonas se apreciaban abrasiones y pérdidas puntuales de materia pictórica. La superficie mostraba además un aspecto mate apagado debido a un antiguo barniz de cera.

El cuadro de Venus y Adonis fue ampliado y estos añadidos alteraron la composición ideada por Tiziano al crear un nuevo espacio a la izquierda del cuadro que reducía la inercia del conjunto de las figuras, que se mueven hacia el bosque, en el otro extremo de la pintura. Para recuperar el sentido original de la obra se ha ocultado la franja de tela añadida con la moldura del marco, sin necesidad de eliminarla. De esta forma, el eje central del cuadro coincide con la pierna que Adonis apoya firmemente en el suelo, dividiendo el espacio y la acción en dos mitades.

Con la restauración, la luz de ambas pinturas ha recuperado su valor y ha vuelto a definir los espacios, las formas y los volúmenes para comprender mejor los distintos planos que forman cada composición, recobrando así el sentido que Tiziano quiso darles.





Obras:

1. Venus y Adonis
Tiziano
Oleo sobre lienzo, 186 x 207 cm
1554
Madrid, Museo Nacional del Prado
2. Dánae
Tiziano
Oleo sobre lienzo, 129,8 x 181,2 cm
1560-1565
Madrid, Museo Nacional del Prado
3. Dánae
Tiziano
Oleo sobre lienzo, 192, 5 x 114, 6 cm
1551-1553
The Wellington Collection, Apsley House



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jueves, 4 de diciembre de 2014

De la misma manera que…




De la misma manera que…

De la misma manera que Carrillo renunció al leninismo –y a todo lo habido y por haber que no fuese capitalismo puro y duro- y Felipe al marxismo –al que no conocía ni de oídas- , Pablo Iglesias –el “caudillo infalible” de PODEMOS- tendrá que renunciar a la socialdemocracia neoliberal. Es lo que dejan que haya.

Leo en Twitter: “Hagámoslo al revés: Dediquemos dinero público contra la malnutrición y que las televisiones pidan donativos para los gastos en defensa”. Y, “Puestos a reducir funcionarios públicos deberían despedir a todos los inspectores fiscales, total, para lo que les “dejan” hacer…” y alguien apunta: “…no te olvides de los inspectores de trabajo, de seguridad e higiene, de…” pues eso.

Y aquí dejo esta cita: “Cuando uno ya no cuenta lo que tiene, sino lo que no tiene: todo se convierte en pérdida”  (John Berger)

Utilizar –adulterar, mangonear, viciar- la televisión pública -la que pagamos sí o sí entre todos los que pagamos impuestos- como correa de transmisión del manipulador discurso del poder era un invento leninista, ¿NO? Pues con Lenin está pasando como con Marx, que quien más provecho saca de “sus supuestas”  tesis resulta ser la canalla neoliberal… ¿no?

Y aquí otra cita del autor preferido de don Karl Marx: “Me quita usted la vida. Si me quita los pocos medios de que vivo”. (Shakespeare)

Pero eso de tranquilizar a los Mercados con la estabilidad, la flexibilidad y los ajustes para el crecimiento,  ¿no era el recurrente “mantra” de la CASTA? Pienso yo que esta gente de PODEMOS, me refiero a su primera línea mediática, concreta poco, pero cuando tímidamente abandona el reino de la ambigüedad muestra, además de “casta”, caspa oportunista y groseramente populista.

Y digo más:   Las aportaciones o donaciones de Ana Botín y las multinacionales a la “socialdemócrata” propuesta económica de PODEMOS & Navarro & Torres, ¿son anónimas? Lo digo porque la música y la letra suena a Troika pero, quizás por pura modestia, no aparecen sus firmas.
Y más: Por mucho que flexibilices y reestructures una DEUDA, Deuda se queda. E  injusta, ilegítima, odiosa e inválida. Claro que si Ana Botín les dijo que eso ni tocarlo…

Está demostrado que la sumisión es la única arma de destrucción masiva que el sistema nos consiente, siempre y cuando se disfrace de pragmatismo socialdemócrata. Por eso PODEMOS y Navarro & Torres, han presentado su propuesta: “Un proyecto económico para la gente sumisa a los intereses de los Mercados”. O sea: “El deudor sodomizado propone, vía PODEMOS, al Merkel-sodomita flexibilizar los envites”. Así sí se puede, ¡No te jode!
Lo cierto es que cada día me resulta más evidente que PODEMOS es la vía anti-casta hacia la sumisión a los Mercados. Palabra de maximalista con ADN perdedor.

Y en esas aparece Jean-Luc Godard con su nueva peli: “Adiós al lenguaje”, y remata: “Con el lenguaje va a pasar algo”.
Menos mal que ya hace treinta años avisó Jean Genet: “El escenario no es la vida” (ni el plató de las tertulias, añade servidora).

Y mientras tanto:

“Centenares de miles de familias desahuciadas y tres millones de casas vacías… todo sea por la tranquilidad y estabilidad de la banca criminal”.

“De no haber dejado exento de impuestos el 90% del patrimonio de la Casa de Alba, Cayetana se habría llevado las tierras, las fincas y los palacios al extranjero. Y es de entender, ¿no?”

“Gracias a que los medios de desinformación nos defienden de la ignorancia extraoficial, antiacadémica, inexperta, descontrolada… ¡Si no de qué!”

A propósito del premio a Juan Goytisolo: “El Nobel, el Cervantes, el Planeta, el Herralde… y los distintos “costaleros” de los distintos “santos” tirándose, por turno, los jurados y premios a la cabeza…¿Lamentablemente? ya no quedan “críticos independientes en horario de mañana”, capaces de curar el catarro de un escritor de un solo disparo”.

ELOTRO



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lunes, 1 de diciembre de 2014

JIMMY’S HALL, una película de Ken Loach.







JIMMY’S HALL, una película de Ken Loach.

“La memoria es, en el mejor de los casos, un depósito defectuoso y deformado”.
(John Steinbeck)


La primera película que vi de Ken Loach se titulaba Riff-Raff y desde entonces soy devoto de su cine: Lloviendo piedras, Ladybird Ladybird, Mi nombre es Joe, Felices dieciséis, El viento que agita la cebada… La clase obrera y sus luchas contra los opresores no suele ser muy bien tratada en el cine. Y eso cuando se dignan en permitir que asome como tal. Digo como clase, ese concepto que en nuestros días el eufemismo de “casta” aspira, burdamente, a borrar.  La clase dominante –la que mueve los hilos- nos facilita que dirijamos nuestra indignación contra las zanahorias/marionetas que nos ponen delante de nuestras narices. Mientras que el titiritero pueda ir cambiando, “en la buena dirección”, cada legislatura de títere… tenemos guiñol capitalista pa’rato…




En cada libro, en cada poema, en cada verso, siempre estamos martilleando sobre el mismo clavo, decía Pessoa. Y eso mismo le pasa, con su particular visión, a Loach con su cine. Golpea una y otra vez sobre el mismo clavo: la lucha de clases. “La idea de un espacio abierto, resistente, que destile ideas progresistas y revolucionarias en una sociedad opresora fue lo que realmente me inspiró”.

SINOPSIS: “Cuenta la historia real de James Gralton, un activista y líder comunista irlandés que se convirtió en el único deportado político de la República de Irlanda. La película comienza con la vuelta de éste a Irlanda, donde vuelve a reabrir una modesta casita para que disfrute de ella toda la comunidad. Allí organizan clases de baile, música, literatura… y los jóvenes pueden divertirse sin estar bajo la atenta mirada de los representantes de la iglesia católica. A éstos, eso no les hace ninguna gracia. Así, propietarios, sacerdotes y políticos hacen frente común (¿les suena?) para luchar  contra las ideas y las nuevas maneras que está adquiriendo la comunidad, gracias a los movimientos y a la iniciativa de Gralton”. 



Todo parece muy prosaico, ¿verdad? Pues no, la cinta es pura poesía. La dramática, y contenida pero tórrida, historia de “amor imposible” que –también- se nos narra y que atraviesa todo el film, es de una intensidad “romántica” y una riqueza emocional extraordinaria. Y la cursilería o el ñoño sentimentalismo no ocupa un solo fotograma: marca de la casa.
No olvidemos que estamos en la rural y ultracatólica Irlanda -hija de la ignorancia, la incultura y la superstición- de 1932.
Ken Loach: “Prestamos mucha atención a que el sacerdote que se enfrenta a Jimmy fuera un hombre dogmático, sólido. Está contra el jazz y condena a Jimmy Gralton al infierno. La ferocidad de la iglesia en aquella época no debe caer en el olvido”. Loach filma, también, “memoria histórica”. Y añade: “Creo que la situación de Irlanda es la misma que en muchos otros países europeos, todos estamos sometidos a los dictados del neoliberalismo. Si Jimmy viviera en la actualidad, se opondría a los grandes poderes, a las multinacionales que controlan prácticamente todo. Es ahí donde debe llevarse a cabo la lucha. Creo que si Jimmy estuviera con vida formaría parte de ese combate. Existe un punto en común entre las dos épocas: la alegría de vivir de los jóvenes de esta región de Irlanda, jóvenes que sienten una pasión por la vida que espero que la película haya sabido transmitir”.  ¡Y de qué manera, amigo Ken! Por si fuera poco, además la película resulta ser un espléndido “musical popular”, canción, música y bailes contagiosos que se hicieron sentir sobre el piso de la sala de cine.



A sus 77 años, Ken Loach nos ha obsequiado –bueno, en realidad me ha costado 3,90 euros, pero nada del euro por el “impuesto  imperio-capitalista de la güarner”- con una nueva obra maestra. Creo que tienen motivos de sobra para no perdérsela.

ELOTRO

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 “Cada pino era él mismo, independiente y diferenciado, aunque formase parte de un bosque”
(John Steinbeck)



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