Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

jueves, 27 de febrero de 2014

Por lo menos, así me parece…






La inteligencia no tiene remedio.
(Max Aub)


A ratos tejen, y nos dejan opinar;  y a ratos destejen, y nos dejan opinar. ¿Eso es no hacer nada? Ellos deciden y hacen, para eso se les paga. Nosotros no nos podemos quejar, opinamos (¡sin rechistar!). ¿Por eso les votamos?


Los mediáticos debates políticos se venden como formulas de encuentro para exponer ideas o, lo que suele ser más habitual, “envoltorios de”, y posiciones inamovibles salvo casos de fuerza de “interés mayor”, de cada una de las diferentes partes. De tal forma que todos (figurantes y rebaño de espectadores) puedan conocer y contrastar mediante la “arreglada” controversia  tanto el posicionamiento como la base de argumentación -excusen la petulancia- que sostiene cada supuesto postulante.  Además suelen resultar en todos los casos tremendamente eficaces a la hora de que cada cual (figurantes y rebaño de espectadores en su caso) consolide su posición inicial. Y, lo que es primordial,  el preestablecido “statu quo” realmente existente, ese que dicta el juego y marca sus reglas y que es el auténtico patrocinador de estos eventos, también sale, como no podía ser de otra manera, fortalecido. Y diría más, hinchado, crecido, agrandado, ensoberbecido. En número y fidelidad, -más o menos perruna de collarín rojigualdo- de votos. En eso consiste la pantomima. Ellos siempre jodiendo(nos), y de paso no dejan de luchar en defensa de sus privilegios e intereses ni un solo día. Pienso que deberían de ser, en este aspecto, nuestro gran ejemplo a seguir (¡En la buena dirección!). ¿No derrocaron  ellos, los emergentes burgueses, el régimen feudal y tomaron violenta y revolucionariamente el poder?


Han conseguido que tengamos la mente petada de desinformación, es decir, a todos los efectos: vacía; y, a falta de otra cosa, la nada que ellos nos inoculan, ocupa ese vacío.


Primero devalúan la palabra: obrero. Y no sólo surte efecto, como si fuese un estacazo de racimo, en la cabeza del obrero. Después rebajan el valor del trabajo realizado y aumentan el porcentaje no pagado, el que se apropian porque sí: la plusvalía. Robo este que es considerado por los chorizos que lo realizan, y así lo legitiman sus propias  leyes, como una apropiación “merecida”. Después hacen como que desprecian (en la práctica la deprecian absolutamente)  la mano de obra que han decretado calificar de sobrante; que por cierto es la que consigue -simplemente por estar ahí –realizando sin siquiera intuirlo otro tipo de trabajo no remunerado y altamente rentable- como sonámbula, mostrando su miseria sobrevenida y sus estómagos encogidos y derrotados y sus mentes humilladas-   intimidar aún más con su sola existencia, a los ya acoquinados semi-esclavos que, “felizmente”, pueden disfrutar de la generosa explotación a que les somete su dadivoso amo capitalista. Y, aprietan pero no ahogan, los fines de semana incluso les sueltan la correa. Y que gasten los animalitos lo que no tienen.


ELOTRO

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“Ortega, presuntuoso de su inteligencia de veras superior, siempre dispuesto a confundir el mundo, con su mundillo”
(Max Aub)


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martes, 25 de febrero de 2014

Ocurrencias




Pintaba despacio. Pintaba con el cuerpo, con todo su cuerpo. Pintaba todo él. Y el hambre de pintura no parecía abandonarle nunca. Repetía que era eso lo que tenía que hacer. Y era eso lo que hacía. Tenía tarea por delante. Pintaba solo. La pintura le acompañaba. No estaba solo. Estaba en su sitio, decía, que suele ser para los otros ningún sitio, enunciaba. Estaba en pintar. Estaba en su obsesión. Pintaba y pintaba sin parar. Pintaba del tirón. No pintar era más que incómodo, se le hacía insoportable. Nunca las manos quietas. Nunca la mente vacía. No hay que guardarse nada para luego, afirmaba. No hay luego, hay ahora, ahora pintando. Luego puedes haber palmado. De hecho, fuera del ahora, estás doblado. Soy pintor, joder. No pienso, no necesito pensar en otra cosa que no sea la pintura; así soy, así estoy. Puesto que no hay pintura sino pintar: pintando, aunque se trate de un pintar delimitado,  es que el tiempo escasea. La pintura no tiene tiempo que perder, te agarra súbitamente y sin miramientos y a base de  empellones te empuja y te mete dentro de ella, te inspira, te motiva, te seduce, te atrapa. Y ya. Se vale de esa treta o de cualquier otra, tanto da, invariablemente resulta vano rebelarse y, en mi caso o el de cualquiera que haya perdido la chaveta, ni siquiera te lo planteas (y eso que no ignoro, manifestaba con tono de mofa cezaniana que, el atrapado, a base de buenos cuescos, si así lo desea acaba haciendo saltar el tapón). Pintar es vivir, declaraba, vivir es pintar por dentro y por fuera aunque no pueda alcanzar  a reflejar, ¿debido a su pescuezo corto?,  ciertos valores cognoscitivos; si acaso mostrar alguna de sus emborronadas máscaras, opinaba. En resumen no es más que  el sucesivo y dual punto de partida y de llegada del recorrido circular. Así que, mientras tanto: pinto. Nunca me he sentido harto de esta vida, esa es mi historia, concluía. Pero inesperadamente añadió que también era, al tiempo y no por coleccionismo, melómano: otra enfermiza ventana, mencionó, otro registro de entradas buscadas  y salidas casuales. La historia de un vivir contradictorio y sin historia(s) contrapuestas. Un vivir (es)cogido. Un pintar que libra batallas pero con el que no se ganan. Jamás. Cada vez una nueva mujer barbuda o un nuevo muro a franquear, cada vez más alto, y cada vez sin red… y así para siempre; ya puedas reventar.


ELOTRO



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domingo, 23 de febrero de 2014

Por lo menos, así me parece…






“El tiempo multiplicado por la ausencia”.
(Max Aub)



El resppeto a “ciertos” demás, emppieza por la falta de resppeto que uno se tiene a sí mismo.
¿Cómo respetar a quien te coacciona, te amedrenta y te impone la única vía de una conducta temerosa, sumisa y obediente? ¿Qué estás respetando cuando respetas cada uno de los eslabones de la cadena que te esclaviza? ¿Acaso respetas, es decir: justificas, tu papel “consciente y activo” de eslabón en la misma cadena que te aprisiona?
No es el infame colaboracionismo con la tiranía –sí, de esa hablo, la que consigue, a pesar de sus crímenes, “el consentimiento” social, la que tan eficazmente combina la aterradora fusta –licencia poética- en una mano y el consolador terrón de azúcar en la otra –valga también como metáfora- el proceder o el padecer del sujeto que merece respeto. Sino más bien que,  lejos de perezosas actitudes acríticas y tomando resuelta posición –allí donde se da el caso- desde el propio concepto, adquirido consciente e inconscientemente, de “ethos”, es decir, desde una condición mínima que aúne valores y principios “teóricos”, llamémosles “universales” aunque predominen sustancialmente los del poder dominante, de dignidad moral y ética y lleve por coherencia -lo que resulta, cuando resulta, mucho más complejo y difícil que cualquier irreflexivo reflejo mecánico- a la “práctica” de afirmarse frente al opresor, y arrostrar los riesgos de una postura operativa de no sometimiento, de firme y decidida protesta, y, en su caso, de legítima e insoslayable defensa propia y de resistencia frente a la injusticia que pretenda, no solo cometer puntualmente sino, como suele ser el rasgo habitual a lo largo de la de la historia de ese fenómeno que solo aprecian los marxistas y al que llaman lucha de clases , instituir por los siglos de los siglos (recuerden la proyectada durabilidad de los “proyectos imperiales para el milenio” de franquistas o nazis).

-¿Se considera usted una persona razonablemente bien desinformada?
-Puede repetirme la respuesta, por favor.

En el periodismo del Régimen PPSOE  si practicas la mendacidad nunca acabas en la mendicidad. ¿Te parece mendaz? Ven y mira cómo le luce a Cebrián, a PedrJ, a Marhuenda…

Bien sabemos los borregos que no ha existido nunca un borrego que deje de responder como borrego cuando lo tratan y se deja tratar como un borrego.

-¿Qué razones pueden llevar a un intelectual, encanallado en el cómodo bienestar de su holgada burbuja académica, a abandonar, ya sea provisionalmente, su privilegiada atadura, su zona de seguridad y confort para  aventurarse temerariamente -renunciando en la empresa al escudo protector de sus privilegios de casta y diploma- en los inciertos territorios del debate público horizontal, en condiciones de tan absoluta como discriminatoria igualdad frente a comunes individuos no-homologados, no-expertos y no-calificados y bajo la mirada mema de un público indocumentado tan voluble como necio?
-Ya es tener ganas de arruinarse el status… por muchos “seguidores”, “amigos” o “fans” que puedas consiguir…

Pocas personas han elegido ser lo que son. La mayoría ni siquiera consigue ser. Menos mal que “nos nacen”, que decía Unamuno.

Antes de poner nada en “tela de juicio”,  lo mas juicioso sería lavar la dichosa  tela, eliminar los lamparones grasientos  que la adornan y dar unas puntaditas en fisuras, grietas, aliviaderos, rotos y descosidos. Por decoro e higiene, sobre todo mental.


ELOTRO



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viernes, 21 de febrero de 2014

Por lo menos, así me parece…





Suele decirse que para un ratón no hay bestia mayor que el gato.
(Lenin)

11-02-14 / Miembros del Campamento Dignidad-Mérida han irrumpido, armados de pancarta y comunicado, en el informativo de TVE-Extremadura para instrumentalizar, por una vez, el  “instrumento público” propagandístico de los instrumentalizadores privados. El motivo: La violencia que significa que de un total de 18.000 solicitudes de Renta Básica desde agosto, sólo se hayan concedido 200.   Fueron rápidamente detenidos (19 personas cuando escribo esto) y la propaganda desinformativa de los instrumentalizadores pudo continuar su nauseabunda emisión habitual. (Más violencia: En estos momentos son 65.000 familias las que dependen del Banco de Alimentos para poder comer cada día en Extremadura).


 De NO-NACIDO, Ejpaña e lo mejó! ¡Ole y Olé! Ajora, como te se ocurra nacé de probe o de lumpencamorrista… ejte es el peor sitio del reondo mundomundiá. ¡Tó nopuesé!

-PODEMOS recapacitar sobre “los límites y los efectos de la elección”…electoral?
-DEBEMOS hacerlo con memoria histórica, que no mediática.

Dicen que el Régimen PPSOE acabó ayer (11-02-14) con “La Justicia Universal”… y yo que creía que la protegerían por NO-NACIDA.

La Ley de Transparencia del Régimen monárquico PPSOE fue enmierdada y empezó a enturbiarse cuando sólo era una Ley NO-NACIDA, ¿En qué quedamos?

La Ley de Transparencia del Régimen monárquico PPSOE tiene tal espesor que no deja pasar ninguna luz REAL sobre la financiación corrupta.

El “SISTEMA”, está tan bien montado que, respetando las reglas que los propios corruptos ha “legalizado”: el corruptor no quiere y el corrupto no puede acabar con la corrupción porque eso significaría en ambos casos su propia destrucción. Y, en confianza, ustedes no tendrían en quién confiar su voto contra los subversivos antisistemas que pretenden implantar su propio sistema de corrupción.

Pasó el 14F y ni una mísera égloga he recibido… me vuelvo al sucio asfalto (zona wifi)… ¡A la mierda la falta de cobertura de la vida campestre!

Descrédito: Disminución o pérdida de la reputación de las personas, o del valor y estima de las cosas.
El descrédito de los supuestos intelectuales de izquierdas…
Almudena Grandes y su García Montero; Savater and son; Muñoz Molina y Lindo, Lindo; Azúa y su Titanic…
de las instituciones…
Monarquía corrupta, Iglesía pederasta y ladrona, Tribunal Constitucional de constitución amañada, Consejo General del Poder Judicial del señor Botín, El Corte Inglés y falangista, La Casa de Alba siempre en la “Buena dirección”, la comida basura y cada día menos rápida de la cadena  VIP…
de las ONG…
la Cruz Roja: que nos chupa la sangre de gratis y luego nos la vende a 60 euros el litro ¡Y luego dicen que la sangre es cara!, Amnistía Internacional y su miopía (En España no hubo Golpe Militar en el 36) interesada internacional…
de los medios de desinformación…
“El Mundo” de Berlusconi, “El País” de Telefonica, el Santander y los yanquis, La sexta y La Razón del “Planeta Lara”, las agencias de prensa propiedad del capital financiero internacional, el "Hola"…
de las organizaciones ecologistas financiadas por las corporaciones más contaminantes del planeta… de las organizaciones pacifistas patrocinadas por los fabricantes de armas… del crédito.
Sí, ya sé, pero cada uno tiene su lista….

ELOTRO

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EL ayer no se fue y el mañana no llega nunca.
(Quevedo puesto patas arriba)

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lunes, 17 de febrero de 2014

Jacopo Pontormo





Jacopo Pontormo

Su nombre era Jacopo Carrucci ( 1494-1557)pero le dio por nacer en la villa de Pontormo y, ya se sabe, Jacopo Pontormo quedó. Dice Vasari, el de siempre, la fuente inexcusable del renacimiento,  que desde muy joven era rarito: solitario y melancólico y algo paranoico. Durante un tiempo trabajó de aprendiz en el taller de Leonardo pero su gran maestro fue Andrea del Sarto. Su mal carácter, “una personalidad extravagante” y quizá los celos “profesionales” más que fundados del maestro de turno, hacen que Jacopo opte por independizarse y, no mucho tiempo después, consiga en Florencia, primero en los alrededores, el patrocinio de los Medici, los “namberuan” de la época.





En sus dibujos, y en sus pinturas y murales, se aprecia el profundo conocimiento y la absoluta admiración por la obra de Miguel Ángel y, a través de las estampas grabadas, de Durero. Y como se apropia, ya desde su periodo formativo, de los recursos y la iconografía de ambos maestros. Uno y otro –aunque desde luego no exclusivamente- fueron al mismo tiempo o alternativamente “utilizados” como base de sus composiciones. El “estilo peculiar” de Pontormo, es decir, su aportación magistral, -puesto que maestro de la escuela manierista es considerado- consistió en un audaz y refinado alargamiento de los miembros y las figuras y, lo que me parece más importante, en un toque de elegancia que no sólo se aprecia en las estilizadas proporciones y poses si no sobre todo en el movimiento, o mejor dicho, en el instante congelado del movimiento de cada uno de los personajes. Según mi opinión, ese “fotograma” astutamente elegido nos desvela “realidades” ocultas a nuestra (salvadas las distancias)  “limitada” percepción… y me atrevería a afirmar que se trata de realidades hurtadas o escondidas, bien por la socorrida coartada del decoro, o más probablemente por ese entramado intolerante que constituyen las tiránicas normas y reglas de la reaccionaria TRADICIÓN.





(En el debe de nuestro pintor sin duda sus fallidos “grupos” de figuras, me refiero a los agrupamientos poco agraciados, casi siempre amontonadas, muy mal acopladas: en fin, magníficas “partes” que bajan escandalosamente la nota cuando se encuentran insertas en el “todo”. Del mismo modo que a veces un pequeño detalle ilumina todo el "conjunto" que conforma la obra, también puede ocurrir que el "conjunto", o más bien la fórmula de acople elegida,  oscurezca  todas las "luminosas" partes que lo constituyen como tal "conjunto".)



En las ilustraciones que acompañan esta nota, y que en su mayoría no se corresponden con la muestra, creo que se pueden apreciar claramente algunas de las aportaciones de Pontormo -observen esas manos, esas delicadas y sugerentes torsiones de cuellos, ese expresivo juego de anatomías distorsionadas más que deformadas, en el que participan todo el mecanismo expresivo corporal en compañía de esas turbadoras miradas que nos hablan calladamente de desasosiego e incertidumbres- que con mi habitual torpeza estoy tratando de destacar.
Y digo más, Pontormo miente mejor que Miguel Ángel o Rubens a la hora de inventarse, siempre sobran piezas, músculos. No, no se trata de hacer cuentas, es lo que “trasciende”, la “manera” en que  consigue una apariencia menos atosigante, menos de amasijo carnoso, ligamentoso, muscular. Y puede apreciarse así  incluso cuando dibuja imposibles figuras en escorzo –casi siempre- con esos inverosímiles retorcimientos, flexiones, pandeos… hasta para  un consumado y descoyuntado contorsionista.






Ir un paso más allá de lo conocido es inevitable cuando pretendes superar o ampliar o enriquecer el canon de reglas y leyes heredado (también las teológicas, no olvidemos la época y sobre todo quienes eran los exigentes comitentes), en este caso el del clasicismo renacentista, otra cosa puede ser que el salto, una vez traspasada la frontera cierta, no encuentre suelo firme y consista pues en una insospechada caída a un abismo tenebroso e insondable… pero el miedo a experimentar, a tantear, a investigar el reverso de las certezas, a probar arriesgando, no forma parte de la naturaleza de los grandes artistas, quiero decir de los que aspiran a poseer “estilo” propio, de los que se mueven obsesivamente en ese pantanoso terreno entre el “ser” y el “parecer” de las cosas y de uno mismo, de los que se empeñan en añadir su huella imborrable, a la historia y a  la tradición que han heredado y digerido.




Un buen ejemplo de lo que acabamos de señalar puede contemplarse en el gran lienzo: “El Descendimiento de la cruz” (1528) que está considerada como su obra maestra (que evidentemente no forma parte de la expo). Y en el que contó con la colaboración de su discípulo e hijo adoptivo, Agnolo Bronzino. Dato que desconocía, -si no fuera por estos ratitos y los de comer y los de beber- y que me confirma una sospecha que fue creciendo en la misma medida en que iba contemplando sobre todo los rostros de cada uno de los personajes en los espléndidos dibujos que cuelgan en la muestra. El “pronto”, más que el “aire”, de los personajes de Bronzino –que debían de andar ocultos en mi memoria visual- es el mismo que adorna a los de su papá-maestro. Leo ahora que “los expertos” dudan en muchos casos sobre la autoría específica en estas obras en las que colaboraron. Si acaso, así lo veo yo, el Bronzino, me refiero a “sus” posteriores obras personales (véase la excelente “Alegoría del triunfo de Venus” (1540-50), y además sobrevivó a Pontormo algo más de 15 años), “estiró” algo menos los miembros, por supuesto de forma proporcionada sin llegar a achatarlos ni restarles delicadeza y elegancia, pero ya digo, quizá decidió que su peculiar aportación consistía en ir un poco más acá. Espero que valga el juego de palabras, en caso contrario en la red están las obras que lo cantan, si es el caso, todo.




Al final de la muestra hay una urna que contiene lo que dicen que es el diario del retraído, neurótico excéntrico Jacopo  Pontormo, y que abarca los dos últimos años de su vida. Como no tengo un pavo no he leído el super catálogo y no les puedo decir nada sobre el contenido de ese, en principio, interesante e inquietante cuaderno de reflexiones íntimas… porque, claro, destinado a la venta no parece que estuviera… disculpen la pamplina, pero es que soy incapaz de hablar sobre un tipo del siglo XVI y soslayar que lo hago desde el XXI… aunque no lo parezca…

ELOTRO




Leo en el folleto: “Durante los últimos años de su vida, entre 1554 y 1556. Pontormo escribe un diario, que se convierte en un manifiesto de sus obsesiones más importantes: su carácter hipocondríaco, su trabajo, su miedo a la muerte y su rutina al narrar de forma casi maníaca sus comidas y digestiones y, sobre todo, su necesidad de encerrarse a dibujar, lejos del mundo”.




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sábado, 15 de febrero de 2014

Por lo menos, así me parece…





Aquí no es que no haya libertad. Es peor: no se nota su falta.
(Max Aub)


Según la prensa del Régimen PPSOE: “En 2013 el trabajo no remunerado se duplicó en contratados a tiempo parcial...” la buena dirección es lo que tiene... ¡plusvalías a mogollón! “Y Según las últimas cifras del INE, los suicidios crecieron en España un 11,3% con respecto a 2011...” las personas inferiores en la buena dirección. La buena dirección que hace a los ricos más ricos es la misma buena dirección que hace a los pobres más pobres. ¿Circulan y votan en la buena dirección o nunca se habían planteado lo del dedo y la salivilla?

César Rendueles se apoya en la risita antifranquista y sufridora   que te cagas del vate Gamoneda -ese super premiado juglar que va de poeta puro y exento de orejeras ideológicas- y afirma que a él, la propuesta PODEMOS, le vale. Y por eso la avala, “Para sufrir menos”, dice. Con su dentista, dice, lo ha visto claro (¿bajo los efectos de la anestesia?).

Se les conoce en la cara que, más que cara, gastan máscara. (Si desean comprobarlo les informamos de un requisito imprescindible: deben de tomar, como mínimo, una legua de distanciamiento brechtniano… y apagar la propia ceguera y sordera moral).

¿Sólo en los periodos preelectorales “PODEMOS” ver lanzar a bombo y platillo ilusionantes sorpresas cuando a “ellos” les hace falta complicar el cuento con el argumento PPSOE ya demasiado, o no tanto, gastado? Somos, nos comportamos y nos tratan como a niños… ¡Con derecho a voto!

Bajo el Régimen PPSOE, valga la verdad, no hay manera de saber  lo que te roban unos, ni lo que te birlan unos. Se esmeran los hideputas.

He soñado que PODEMOS incluía en su programa electoral la disolución de la Guardia Civil, por supuesto respetando los derechos devengados por su patrona la Virgen del Pilar. Pero desperté en Ceuta y todavía seguía allí. Al servicio de las “personas superiores”, quiero decir, los hacendados que la crearon para “defender” el saqueo que llamaron “desamortización”.

Noticias del Régimen ppolicíaco: Según los medios de desinformación independientes de la ciudadanía y de la calle (que simpatiza con la Revolución Francesa, alcaldesa Botella dixit) el apoyo de la derecha mediática al “sueño” PODEMOS no tiene ninguna relación con la paralela criminalización de la pesadilla GAMONALES ITINERANTES. Como todo el mundo sabe la lucha de clases es un invento de judíos, masones, comunistas y maricas… itinerantes.

La verdadera realidad es la realidad realmente existente entre dos enfrentadas realidades, o, por mejor decir, los vapores resultantes de ese roce, caricia y encontronazo (Más fuera que dentro de los límites institucionales).

Mucho ahora PODEMOS pero…  yo no veo por ningún sitio la propuesta de cómo acabar con el lumpen. ¿O lo del lumpen es como lo de ETA para el PPSOE? Y según la RAE: Lumpemproletariado: Capa social más baja y sin conciencia de clase. Lo mires por donde lo mires: Mayoría absoluta. No nos confundamos, PODEMOS no es una invitación a la “Jardinería Light”, es más bien la vía mediática a la poltrona de izquierdas… y alguna cosilla más”.


ELOTRO


La cantidad de información que debe asimilarse es, con mucho, demasiado grande para incluso el más enciclopédico y erudito de los estudiosos”
(E. Hobsbawm)


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miércoles, 12 de febrero de 2014

Esopo / Velázquez






Esopo / Velázquez

La existencia de Esopo dicen los que saben que no está probada, pero ahí están sus fábulas -sobre cuyo origen nadie duda: los relatos orales populares- recopiladas en principio por otro –y luego muchos otros- al que naturalmente también hemos de creer. Ya metidos en creencias dicen que fue esclavo y después liberto, allá por el año seiscientos, cien arriba cien abajo, antes de Cristo. Se dice también que Sócrates memorizó algunas de ellas y por otra parte tenemos constancia de que esas narraciones satíricas han acabado en los libros de texto de las escuelas. “Compensa estar preparado para el peligro”, escribió, y resulta que cuentan que murió asesinado “tras una acusación falsa de robo”. No somos (ni siquiera eran en la época arcaica) nadie.




“Complace a todos y no complacerás a nadie” (Esopo).

En la pintura que  Velázquez dedicó a Esopo todo son pliegues y arrugas… lo que me hace pensar que este cuadro sería una mina para el gran Deleuze… donde podría husmear a sus anchas en esos prometedores “pliegues”, los pliegues de las enseñanzas morales, más o menos adoctrinadoras, a través del comportamiento de esas bestias “tan humanas”; sin ir más lejos: “El lobo con piel de cordero” se titula una de sus fábulas..  El que sí ha escrito un texto muy interesante sobre esta obra velazqueña ha sido mi admirado John Berger, al que como siempre que “pienso” en pintura, tengo muy presente. Dice Handke: “Sólo puedo pensar a través de la escritura.” Y por su parte Vázquez Montalbán: “Ordenar parcelas del lenguaje no es entender”… y digo yo que por ahí entremedias andamos, no sé si ordenando o desordenando signos, señales, huellas, datos, símbolos, pensamientos incompletos…

El caso es que la asombrosa imagen que nos proporciona Velázquez de Esopo no creo que pueda dejar indiferente a nadie. Todo lo contrario, resulta altamente turbadora. Para empezar, en su ancho y ajado rostro (escribe Berger: “He conocido a viejas campesinas con una cara como la suya”.),  esos dos ojos cansados –que indudablemente tienen mucho, incluso demasiado,  visto- nos taladran con una majestuosa y, en cierto modo, desafiante mirada “desde arriba”; podemos apreciar que el personaje tiene los pies bien plantados en el suelo, pero esa imponente cabeza -donde la extraordinaria luz que baña toda la pintura “se detiene” de forma especial- que corona el ángulo superior del sólido cuerpo/triangular con el que ha compuesto el pintor sevillano el lienzo. Parece, aun sabiendo con Esopo que “las apariencias, a menudo, engañan”, situada “en las alturas”, sean estas del saber entendido como vital, no libresco; del descreimiento, de la decepción…  también de “flema vacuna” han calificado algunos animalitos humanoides la expresión de este Esopo de aspecto fatigado pero  robusto (¿algo animal? Yo no lo veo ni por el forro) de ondulados y desordenados cabellos entrecanos –detalle que permite a Velázquez introducir un vibrante movimiento basado en juguetonas y certeras pinceladas colmadas de tonos grises, blancos y negros- que carga en su mano derecha con un viejo libro (¿el idealismo?) -¡qué fabulosa simbiosis entre el rostro, la carne del torso y las manos, el tosco y deslucido sayo, el muy sobado libro y las raídas botas!- y que oculta la izquierda en la cintura, a la altura de su algo prominente barriga (¿el materialismo?), aprovechando un pliegue del gastado sayo que mala y pobremente viste su “evidente” desnudez. Lo bonito, el ornato, el afeite… no son materiales del gusto de don Diego, y claro, no figuran en el reparto. Podríamos decir en palabras de Roland Barthes que el Velázquez que logra erguirse sobra la "Tradición",  busca hacer estallar la pintura clásica e internarse en insólitos caminos "de la problemática del lenguaje pictórico", o cosa parecida.
Sigamos. Los dos vértices inferiores de la composición triangular están “rellenos de color, de peso, de vacío atmosférico” con forma de un barreño para el agua o el tinte a su derecha y a la izquierda una piedra, algo parecido a una corona chunga, unos retales de tela, pellejos secos y pieles, la mayoría atributos clásicos del oficio de curtidor. Aquí sí, en este interín de la obra, el "estilo" de nuestro pintor ha dejado sitio a la "Tradición", utilizando un recurso simbólico muy desgastado... ¿o quizá no? lo cierto es que la obra velazqueña anda sobrada de enigmas por desanudar...


Dice Berger que Velázquez era un escéptico y que su pintura era escéptica, y dice también que el Esopo que pintó nos indica de forma inequívoca con su mirada que era un hombre escéptico… y que ese escéptico Esopo no era más que un reflejo del mismo Velázquez que a lo largo de su vida no hizo otra cosa que pintar apariencias, reflejos… y de un modo tan naturalmente escéptico que le impedía, cuando con sus pinceles documentaba y levantaba acta de lo que veía, adoctrinar… y ELOTRO, ya se pueden imaginar, suscribe. Aun sabiendo, con Esopo, Velázquez, Berger... que “las apariencias, a menudo, engañan”.


ELOTRO



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domingo, 9 de febrero de 2014

La vía Cézanne.






Tan pronto observo (en lugar de contemplar), apago los colores del mundo.
(Peter Handke)


Nueva exposición en el Thyssen del viejo maestro. Le han puesto un título en inglés. Se podrá visitar desde el 4 de febrero hasta el 18 de mayo. Lee uno los folletos y cartelas y hay cosas que le dejan una profunda huella en la mente. Es un decir. Como ya he escrito en otras ocasiones la necesidad comercial de adornar estas exposiciones o eventos con grandilocuentes catálogos, folletos, anuncios y… es cada día más evidente y desalentadora. Aquella expo que hicieron sobre Hopper fue el no va más de cretinez mercantilizadora.

Pero parece que a cierta gente, sin duda mayoritaria desde el punto de vista del negocio, le encanta este tipo de montajes coreográficos. A veces lo que más. Es algo parecido al tiempo que comparativamente le dedican a la cartela y a la obra. Un visitante desconocido se me acercó para comentarme consternado que había observado que casi ningún cuadro estaba firmado…
No supe qué decirle pero hice un gesto cómo de sorpresa y admiración ante el trascendental hallazgo que aquel buen hombre compartía generosamente con servidor… el caso es que el cuadro que en ese momento teníamos delante de las narices estaba firmado en su ángulo inferior derecho de manera clara y con caligrafía nítida. Señalé la circunstancia y a cambio obtuve un tajante: “le digo que la mayoría sin firmar” y una súbita despedida a la francesa.



La masiva asistencia ayuda a impedir una contemplación mínimamente adecuada. Los vigilantes de sala piden constantemente que se baje el tono de voz y que los que están hablando por el móvil abandonen la sala, aunque nada dicen de la costumbre de los abrigos de piel de colocarse de espaldas a la obra y comentar lo bella que es “La gran belleza”, en un tonillo que parece dejar en desventaja a los poco agraciados desnudos cézanianos que por cierto no parecen darse por aludidos. La fila a pesar de todo fluye a gran velocidad y solo realiza paradas por fuerza mayor: cuando se atasca ante el bloqueo de otro grupo de abrigos de visón, o su versión de marca blanca, que escucha devotamente las explicaciones de su respectivo líder/Guía. Estos grupos de señoras tan atildades y enjoyadas parecen pertenecer a alguna de esas asociaciones o "Clubes de Damas" necesitadas de entretenimientos que proporcionen además cierta pátina cultural a su estado de dorada indolencia. 
De los visitantes con audioguías qué quieren que les diga. Las criaturas cuando ven el simbolito junto a la obra que a juicio de los expertos de turno merece explicación detallada han de alejarse de la misma y dejar paso al tráfico de abrigos, perfumes caros incapaces de disimular el olor de lo viejo, dentaduras sorprendentemente blancas y uniformes, hocicos botulínicos y puntiagudos tacones para no ser arrollados. De tal manera que obtienen una información parcial, sólo auditiva de una obra que a duras penas llegan a contemplar siquiera a trozos intermitentes tras aquel bosque de pellejudas zorras o visones o lo que sean…(Hay una escena calcada en la película "Días sin huella" de Billy Wilder, pero con gabardinas... y por cierto, se trata de la delirante visión de un consumista compulsivo de... alcohol.)



Ahora dejemos el análisis serio de la realidad concreta y abordemos el asunto desde un punto de vista puramente banal. Se nos dice que un tipo llamado Robert Smithson aportó en 1969 una nueva interpretación sobre la obra de Cézanne, de ahí, supongo, el título en inglés de la muestra, y no satisfecho con ello denunció la tergiversación que sobre el maestro hicieron los cubistas. ¿Una nueva aportación del mayo del 68? No sé, no contesto.


Cuando les decía que hay cosas que dejan una profunda huella en mi mente no me refería a cosas como esta muestra de imbecilidad supina. Entre otras aportaciones teóricas trascendentales también se nos informa de que el viejo cascarrabias pintó como todos sus compas fundamentalmente paisajes al aire libre pero que los pintaba como si fuesen naturalezas muertas y que cuando pintaba naturalezas muertas las pintaba como paisajes pero a cubierto, en el estudio. Y que por eso tanto sus paisajes al aire libre como sus naturalezas muertas en el estudio o al revés carecían de “estaciones” u “horas del día”… y esto te lo endilgan sin pestañear ni carraspear… es lo que tiene el marketing cultural: necesita siempre “Una nueva” vuelta de tuerca… a la tradicional soplapollez del experto, entendido, ducho, versado, estudioso, erudito…



Para terminar les contaré que si son capaces de abstraerse de ese desfavorable y hostil contexto que les acabo de describir, pueden disfrutar de lo lindo con la contemplación sin orejeras “culturetas” de los magníficos óleos y las estupendas acuarelas del maestro de Aix. Y si se fijan un poquito no tanto en la selección temática que han hecho, eso no tiene nada que ver con Cézanne, (eso solo obedece a la vuelta de tuerca imprescindible desde el punto de vista del negocio)  sino el dato cronológico de las obras podrán comprobar todos y cada uno de los "evidentes" jalones que tuvo que ir superando Cézanne para llegar a realizar esas extraordinarias obras maestras, y que produjo sobre todo a partir del segundo tramo de la década de los ochenta. Podemos observar la depurada estilización de la pincelada y su carga, o descarga cuando toca, matérica; la refinada paleta cromática que logró aislar, después de muchos descartes, y manejar; el gran dominio que consiguió en la composición, en los espacios, en la distribución de pesos, y en la forma de "involucrar" -otros dicen fundir-  los colores; su prodigiosa capacidad de síntesis tanto en el dibujo subyacente como en las manchas de colores vibrantes que convierten cada una de sus obras en “puro movimiento”; el extraordinario pulso que le permitió llegar, cargado de recursos plásticos, recordemos el blanco hueso de sus trozos de lienzo “intocados” (Y aquí abro paréntesis para subrayar ese gesto de no acabamiento, un paso más allá que Velázquez, a sabiendas deja el lienzo tal cual, como una aportación de vaguedad radical, vaguedad que es una invitación al diálogo, a la participación "con papel" del observador ante las dudas sobre el significado y el escepticismo sobre "lo pintado"; lo que desmiente en mi opinión ese extendido tópico del Cézanne impenetrable o inaccesible. Nada apunta a que el hermetismo formase parte de su afán sino todo lo contrario, más bien uno más de sus muchos temores fundados o no.) o los juegos "concatenados" de perspectivas, hasta el borde mismo de la abstracción, o sea, hasta donde sus fuerzas y entendimiento conseguían hacer pie.


Sin proponérselo, "vaticinó poco y acertó mucho" -Matisse dixit-, fue el gran precursor de las vanguardias del siglo XX, en su obra está el origen de mucho de lo que sería importante en la obra de Picasso, Braque, Matisse, Kandinsky, Kitaj… pero sobre todo del palurdo fracasado Paul Cézanne, odiado, ridiculizado y despreciado por los abrigos de visón y los zorros y zorras perfumadas que visitaban los “Salones” de su época… e incomprendido o vilipendiado por sus propios parientes, colegas, críticos, coleccionistas, vecinos bienpensantes o incluso aquellos pilletes que le apedreaban cuando cargaba con la maleta de pintura y pinceles y el caballete camino del "lugar" de trabajo...  a excepción de “ese par de borrachos que se apropiaban de sus hallazgos”, Gauguin y Van Gogh, y de ese otro muchacho llamado Emile Bernard… por decirlo todo, también hubo una mujer, Mary Cassatt, que supo ver en aquel hombre malhumorado que nunca se preocupó por lo que se "estilaba", que exageraba a posta, provocativamente, su rudo provicianismo en el habla y en el vestir en aquellas veladas cuando los artistas más o menos impresionistas se reunían en las terrazas de aquellos cafés parisinos, el genial pintor que ya era “en su obra”. Cézanne, en el arte que no en la vida, lo consiguió todo, menos éxito. Es un decir.  Todavía.


ELOTRO



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viernes, 7 de febrero de 2014

Por lo menos, así me parece…





“No culpes al espejo si tienes el morro torcido”.
(Nikoái Gógol)


Martes 4 de febrero. Había recibido el día anterior enviado por  la Oficina del INEM un mensaje SMS para que hiciese acto de presencia pertrechado de curriculum e historia laboral. Se trataba de una “Bolsa de empleo”, para cubrir eventuales bajas, suplencias, etc…, solicita un organismo estatal; 12 plazas para tropecientos aspirantes. En el mismo mensaje te amenazan poco sutilmente con retirarte la prestación, según artículo nosecuantos,  si no acudes puntualmente a la convocatoria; les consta, a los rufianes corruptos que nos gobiernan, que en esto de las ayudas sociales hay mucho fraude: 426 euros, durante once meses, es una innegable bicoca después de haber cotizado, en mi caso, durante más de 20 años un mínimo del 20%, por ejemplo en el año 1991 me descontaban de nómina 170.000 pts. al mes o sea, más de mil euros, rascados de tus ingresos.

Llegas a las inmediaciones con demasiada antelación y decides esperar a cubierto -fuera hacía un frío de los mil demonios- en una sala de la estación. Gente de lo más variopinta desperdigada estratégicamente por las butacas más esquinadas. Aparte de los atareados viajeros fetén, observo que casi la mitad parecen jubilados o desocupados de clase más baja que el líder pugilista de PODEMOS y que ya no cumplen los sesentay… la mayoría está sobando, resoplando o roncando y otros leyendo con aparente interés diarios gratuitos… tenemos al invariable curda que se inclina, se inclina,  pero no cae; dos o tres estudiantes inmersos en sus tabletas o móviles y taponados con los cascos… un ejecutivo muy atildado con su portátil de manzanita mordida… enciendo el e-book y me voy con Galdós, el garbancero, al siglo XIX, es “Fortunata y Jacinta” en PDF gratis en la red, muy recomendada por Rafael Reig que, además del güisqui también es devoto de los platos literarios  de cuchara…



En esto llega a la sala un tipo que esparce un fortísimo olor, “que apesta hasta el cielo”, para mí indescifrable. Me llama la atención que desprecie asientos más equidistantes y venga a sentarse a solo una butaca de distancia de mí. Instintivamente con la mano que me deja libre el libro  palpo mis propiedades: la bolsa bandolera con los abalorios, el paraguas, de señora pero que yo creo que da el pego, y la carpeta con la documentación de presunto parásito. Noto que el tipo se da cuenta de mi ridícula reacción y de que a tal gesto no le da ninguna importancia. Él está a otra cosa. Primero echa una somera mirada a toda la sala, luego deposita en el asiento que nos separa su enorme y recargada mochila; saca un móvil y un cargador. Se levanta y se dirige con mucha tranquilidad a una enorme papelera “de diseño” colocada junto a la cercana pared. Con mucha calma y disimulo la separa un poquitín de la pared y aparece lo que debe de ser un enchufe para uso de los servicios de limpieza que tienen el suelo brillante y limpio como una patena, e introduce el enchufe del cargador del que bien atado cuelga el móvil. Nueva guipadita alrededor, en la que ostentosamente me incluye junto a su mochila, y retorno igual de garboso al asiento. Saca de la mochila un diario gratuito y del bolsillo interior de su costrosa cazadora unas gafas del cerca. Hace que lee el periódico pero en realidad no para de mirar por encima del borde superior en dirección a su móvil en estado de carga. Cada vez que alguien se acerca a la dichosa papelera de diseño, baja el diario y adopta la típica actitud del atleta en los tacos de salida a la espera del disparo…

Así que todo por un enchufe. Menuda metáfora, ¿no les parece?

En e-Galdós leo: “Hay en la naturaleza humana un vicio de mendicidad… pide gente a la que Dios no le debe nada…”, dice la señorita, recientemente señora, Jacinta.
La bolsa de empleo no era para mí, resulta que era requisito indispensable haber trabajado para la Administración durante al menos seis meses -ellos sabían, coño que si lo sabían,  no sólo tienen mi curriculum sino que han colaborado sustancialmente en su conveniente  “confección”- que yo no reunía dicho requerimiento pero… “pero no se preocupe Luis, esto no siempre es así, esté atento a su teléfono que le seguiremos convocando… otra vez será, no se desanime. Y no nos falle, no se falle.” Tras la promesa de la dulce cáscara siempre descubres la amarga realidad, esa que nunca se acaba… ¿O se le puede imponer fecha de caducidad?

ELOTRO (Con la batería baja).

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“He conocido a muy poca gente que no estuviera a medio cocinar de un modo u otro”
(Raymond Chandler)


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