Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

jueves, 30 de enero de 2014

Por lo menos, así me parece…





Los milagros nunca me han parecido absurdos; lo absurdo es lo que los precede y los sigue. 
(Julio Cortázar).

Pretenden que desandemos 150 años de conquistas sociales para regresar al régimen de servidumbre esclavista del que, dicen, no debimos salir. El tremendamente ilusionante: “Nuevo Orden Mundial”, patrocinado por el gobierno en la sombra Rockefeller-Bilderberg, nos ofrece una -¡otra más!- versión “nueva, original y distinta” de esclavismo. Y no parece una sugerencia sino una severa instrucción. Claro que a la mayoría nos cogerá masticando chicle o celebrando el día de los enamorados o el día universal del “respeto a las etnias inferiores aunque huelan mal”.

OBRA DE ARTE: Cuando coincide (vaya usted a saber por qué) que la forma es tan rancia como rancio es el contenido: la cosa en su conjunto está muy pero que muy RRAANNCCIIAA. O sea, bazofia en las dos caras, ¡y el canto!, de la falsa monea.

No deseo ponerme innecesariamente vitriólico pero, supongo que el señor Pablo Iglesias habrá sido puntualmente informado de  que recibir órdenes, ellos “votan” a diario, del señor Lara (magnate de la edición, televisión y prensa) no es como debatir (En La Sexta tv. propiedad del señor Lara) con el impresentable fámulo llamado señor Marhuenda (Diario La Razón, propiedad del señor Lara).

Sobre los escritores que hacen de guionistas en Hollywood: “Es imposible defender algo que nace de la soledad y del corazón contra las opiniones de un comité de aduladores del que manda.” (Raymond Chandler)

Me basta con saber que el capitalismo no durará eternamente; si con mi lucha le puedo arrebatar un solo segundo de existencia, bien está.

Son el meapilas del Fernández (ministro de la porra y la mordaza) y la tarada de la Báñez (ministra del paro y la superstición), que utilizan de burladero a santa Teresa o la Virgen del Rocio, ¡la clase de gente que controla muestro destino!

Toda organización política que es financiada por el opresor, queda inhabilitada como instrumento de lucha, del oprimido, contra el ¿opresor financiador?

¿Cosas del querer o cosas del poder? Quien cuando puede no quiere, cuando quiere no puede. Esta no me quiere, esta no me puede, esta no me cuando… esta, esta, esta… u otra…

Hoy, 27 de enero de 2014 el Tribunal Superior de Justicia de Madrid acaba de tumbar el intento del PP de pprivatizar los hosppitales ppúblicos de la Comunidad de Madrid. Nunca pude imaginar que un miserable como Lasquetty (Consejero de Sanidad del gobierno facha del PP) podría alegrarme un día... qué coño, toda una semana me acaba de arreglar el hideputa!

Dice Chandler:El problema del crítico ha sido siempre que si sabe lo suficiente para hablar con autoridad, sabe demasiado para hablar con distanciamiento”. Y ya sabemos que ciertos distanciamientos más parecen destierros.

ELOTRO


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“Cuando soy con especial intensidad aquel que soy,
consigo decir que no soy quien soy”
(Peter Handke)


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martes, 28 de enero de 2014

Por lo menos, así me parece…






Por supuesto los corruptos siempre se apoyan entre sí
porque saben que si no se juntaran los ahorcarían por separado.
(Raymond Chandler). + ELOTRO


Siempre que se pueda, resulta más que conveniente robarle algunos minutos a la lectura embrutecedora de los medios de desinformación. Si son horas, mejor que mejor. Nuestros embotados sentidos nos lo agradecerán. (No basta con cambiar de canal).

Déjate de raíces, no seas radical…
-Retrocedamos a la raíz originaria del asunto, dijo el pobrete.
-¡No amolemos con aguas pasadas!, zanjó el potentado.

Gamonal: Los “todólogos” televisivos, radiofónicos o de prensa, han demostrado tener muy poca pupila para guipar lo que ocurría y ocurre en los territorios “fuera de foco” del guiñol PPSOE.

Gamonal (Barrio de Burgos de 70.000 habitantes, en su mayoría de clase obrera, de escasos recursos y muy castigada por el paro y los recortes sociales): lo que ha pasado (desde hace años, cómo se inicia la lucha, cómo se organiza, quién participa y quién le da la espalda) y por qué ha pasado (qué irregularidades en el, delirante e innecesario desde el punto de vista social –no había 13000 euros para una guardería pero sí 8 millones para un parking de lujo-) proyecto, la mafia de la construcción, la política municipal y los medios de información a nivel local y sus ramificaciones a nivel nacional con el Régimen PPSOE) no podemos dejárselo a esos serviles e incompetentes  “todólogos trotaplatós”, a esos solemnes idiotas demasiado bien pagados, que, con sus mentes mezquinas, escenifican como petulantes fantoches que lo explican todo y lo saben todo. No debemos consentir que LA POLÍTICA, es decir, los intereses de la colectividad, sea un monopolio exclusivo en las manos de la mafia del Sistema y sus lacayunos voceros.

Las luchas del SAT, de la PAH, del 15M o de los vecinos del Gamonal, quizás puedan ser un buen punto de apoyo para impulsar la reconstrucción de nuestra conciencia de clase (explotada) que, desde la exitosa estafa llevada a cabo mediante la operación: Inmaculada Transición; ha sido  tan concienzudamente desmantelada por parte de la clase (explotadora y siempre conciente de sus intereses como clase) dominante.


El conocido (¡!) malvado: Robespierre fue acaso el primer dirigente popular en la Europa contemporánea en advertir claramente de los peligros de una: “…especie de filosofía que, convirtiendo el egoísmo en sistema, contempla la sociedad humana como una guerra abellacada, y considera el éxito como criterio de la justicia, la probidad como un asunto de gusto o de decoro, y el mundo todo como patrimonio de arteros bribones”. (El eclipse de la fraternidad, p. 359)
EL CAPITALISMO convierte su EGOÍSMO en sistema: Egoísmo CRIMINAL: cifras escalofriantes de muertes por hambre y sed debidas a la pobreza extrema. Egoísmo  CIEGO: acelerada destrucción del planeta, agotamiento imparable de recursos energéticos “finitos”, cambios climáticos, contaminación insostenible. Egoísmo INSACIABLE: se dispara la desigualdad, la minoría rica cada vez más rica y una mayoría de la población en constante crecimiento que sobrevive en régimen de semiesclavitud y miseria... la que logra sobrevivir.


ELOTRO

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“…vivir en el hostal, reír con nuestra gente, morir entre desconocidos”.
(Montaigne)


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domingo, 26 de enero de 2014

Velázquez y los bufones. (y 3)





 Velázquez y los bufones. (y 3)


He de confesar que soy un asiduo practicante de ese ridículo juego que consiste en acercarse -hasta que suena la alarma- y alejarse -hasta el lamentable e involuntario pisotón-, con mirada y gesto de “interesante”, de una obra de arte; escena esta  que tantas veces podemos observar en los museos, (No me refiero a los disciplinados componentes de esos rebaños -que desfilan enfilados de uno en  uno- de turistas férreamente cronometrados por el guía de la agencia, o auto-cronometrados por su propio afán exclusivamente cuantitativo) y cuando se trata de Velázquez, aún más.
La “manera” del pintor sevillano, claro que dejando a un lado sus primeras obras de aprendizaje, agradece en mi opinión ese tipo de mirada que va del conjunto al detalle y de este a la distancia que permita abarcar la pequeña pieza en el engranaje total. Nada de miradas de refilón. No sé si me explico.
Por ejemplo, “Las meninas”, y no me refiero a la obvia distancia necesaria para abarcar una obra de esas dimensiones, sino, más bien para interrogarnos sobre esas decisiones que llevan a Velázquez, por otra parte un gran transgresor,  a saltarse las reglas de la perspectiva  y colocar en primer plano un rostro tan desenfocado y desvaído, ¿el movimiento?, que parece por su sucinto tratamiento plástico, lumínico y cromático más un personaje borroso  al fondo, en la distancia. Y justo a su lado, en línea con respecto al observador, otra figura tratada con absoluta nitidez (Circunstancia que se repite igualmente en  “Las hilanderas”). Si el tal Téophile Gautier exclamó ante esta obra: “Pero ¿dónde está el cuadro?”, cualquiera de nosotros enfrentado a estos “contrasentidos”, podría preguntar: “Pero ¿dónde se debe situar el espectador ante un juego de espejos o espejismos de perspectivas antagónicas?”… y así, cuando crees que te acercas en realidad puede que te alejes y al contrario… ¿o no? ...sucede en las obras de Velázquez que las esencias se pueden colar por atrás, o por cualquier otro ángulo inesperado, cuando nadie está mirando... 
En principio podría tratarse de otro enigma velazqueño, de una propina… con el que podemos entretenernos y aprovechar para internarnos en territorios menos hollados, (sobre todo por gente, como el menda, de  clase poco instruida) de su obra…





Francisco Lezcano, el Niño de Vallecas. Vestido de paño verde, color propio de las cacerías. El paisaje que asoma al fondo es el habitual velazqueño, la sierra de Madrid. Enano deforme que sirvió al príncipe Baltasar Carlos, al que Velázquez pintó en más de una ocasión de cazador y con el mismo fondo serrano. Al enano, vizcaíno de origen, lo sitúa junto a lo que parece una cueva, con mirada huidiza, vacía y con unos naipes en las manos. El modelo, muy expresivo en su particular atmósfera de cretina inexpresividad nos muestra una curiosa postura de equilibrio inestable: se contraponen la inclinación de la cabeza, con la de los hombros y las piernas. Y, qué me dicen de ese bocado de luz y profundidad que sufre el cuadro en su parte superior derecha. Un prodigio de composición, ¡en un pintor del que no se conocen dibujos o bocetos previos de tanteo y diseño!






El bufón Calabacillas, llamado erróneamente el Bobo de Coria. Es curioso e instructivo comparar este retrato de tal Calabacillas con el que le hizo el mismo Velázquez unos veinte años antes. Composición, luces, pinceladas… bueno, ahí está a nuestro alcance toda una lección sobre cómo “evolucionó” un joven pintor dotado de un talento innato pero de registros muy limitados, hasta convertirse en el “pintor de pintores” que diría Manet.  Nuestro bufón tiene a su izquierda una calabaza en la que se pueden apreciar, tras el paso del tiempo, algún que otro “arrepentimiento”, aunque dicen los que saben que la tal calabaza también podría ser una jarra de vino. En fin, sabios, y chiflados, tienen las infalibles iglesias. A su derecha tiene una gran calabaza dorada, esta sin duda, pero que ha debido de ser pintada con posterioridad a la figura ya que, otra vez el paso del tiempo, ha hecho emerger las capas de pintura oscura de la capa, por detrás de la calabaza. ¿Trabajo en progreso? En cualquier caso, Velázquez siempre en vanguardia, como sin querer, nada de requisito necesario... 
De este estrábico bufón se nos dice que: “no era bobo, no era enano y podía ser, perfectamente, un truhán”. ¡¡Julio Iglesias!! Y añaden: “…vivía como un señor, disfrutando de carruaje, mula y acémila y de la ración correspondiente”. Ojo,  acémila, aquí, es tributo.




Don Sebastián de Morra. Yo miro a este enano y veo la mirada de Pavarotti. Ya es manía. Digo la mirada, no ese cuerpo, con ese par de muñones, de muñeco de feria, ¿No parece un muñeco de ventrílocuo? Bueno, pues no. Este introspectivo, serio y triste bufón de mirada intensa, era todo un tipo y tenía criado a su servicio. De todos los bufones, este me parece el más desdoblado, o articulado, como un dos piezas. La fuerza, el empaque y la nobleza de esa “cabeza”, contrasta enormemente con el resto del cuerpo, tan desmadejado, tan embotado, tan de muñeco relleno de trapo o deshuesado… el violento contraste, en mi opinión, penetra en los huesos del espectador y mueve con fuerza a la compasión. La tela es un prodigio de colorido armónico, negros, grises, verdes, rojos, amarillos, tierras… El trabajo de sucesivas capas de pintura velada en el rostro, iguala, si no supera, a cualquiera de los retratos de la familia real que hiciera Velázquez. Esto creo que vale para todos los aquí reseñados, mucho me temo que el maestro, a la hora de pintar, no hacía demasiados distingos aristocráticos… que mejor ejemplo que, una vez más, Las meninas…

Para terminar, me parece que viene a cuento esta cita de Raymond Chandler: 
"Un maestro de escuela que tuve hace mucho decía: “Sólo se aprende de los mediocres. Los realmente buenos están fuera de nuestro alcance; no podemos ver cómo logran sus efectos. Hay mucha verdad en ello."


ELOTRO



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viernes, 24 de enero de 2014

Velázquez y los bufones. (2)






Velázquez y los bufones. (2)

El hecho de que Velázquez, artista de producción muy escasa, llegase a considerar que la peculiar historia o “experiencia de vida”, de estas “gentes de placer”, de estos bufones, fueran historias que pedían ser contadas, plasmadas para su contemplación y además por el pintor oficial de la Corte, resulta ser otro de los numerosos enigmas que el misterioso don Diego nos ha legado.
Me atrevería a decir que cuando Velázquez contemplaba a los bufones de la Corte, más allá del "ojo mecánico", en cierta manera, se estaba contemplando así mismo. Claro que salvando la distancia, cuya dimensión -el observador sólo cuenta con las "razones visibles"- él estimaría. Colega al fin y al cabo en las tareas de servidumbre (José Moreno Villa, dixit), supongo algún que otro pensamiento más o menos insoportable o quizás cierta reflexión e identificación y como resultado no menos inquietud ante aquellas demasiado cercanas:  “experiencias de vida”. Velázquez cuando muestra, invariablemente, juzga. Su pintura nunca es (ni nos permite ser)  indiferente. Una oferta que, para el mirón, no es posible rehusar o ni tan siquiera eludir. Velázquez, un tipo de flema, tranquilo, lento… nos atrapa con la veracidad incontestable y cautivadora de su “manera” de contar, sirviéndose de  lo que podríamos llamar "una documentada crónica", a lo que añade las “fuentes” de su abastecimiento real e imaginario que, consigue, en la mayoría de los casos, un impacto tan sensorial como intelectual; y, completa el ritual, remolcándonos, sin la más mínima posibilidad de resistencia por nuestra parte, a su nebloso, austero y escéptico territorio (“no fue por estos campos el bíblico jardín”). ¿Acaso la pintura no podía ser -como le contó Rubens y pudo ver en Italia- de otra manera? Así de provocativa era su apuesta, y así de perturbadora para sus contemporáneos... ¿y aún hoy?




El bufón llamado don Juan de Austria, del que no se conoce identidad, aunque trabajó en la Corte varios años, entre 1624 y 1645. Juan de Austria era su irónico apodo en referencia al hijo de Carlos V, héroe de la batalla de Lepanto en 1571.
Este retrato es una obra maestra excepcional por numerosas razones: es un retrato trágico, que nos habla de de decadencia, de derrota, de desastres… y no solo en la expresión de ese patético rostro, o de esa coreografía de armas y trofeos desperdigadas por los suelos o la escena naval, por cierto auténtico alarde de maestría expresionista (¿Vislumbran a Kokoschka o a Turner?), que apreciamos a la espalda, al pasado, del “buffone”; destacan los colores sutiles y armoniosos, de materia muy fluida, “casi acuarela” ha dicho alguien sin duda deslumbrado por las luminosas veladuras. Era tal la nobleza que desprendía el retrato que confundió a los expertos sobre la “identitidad” del modelo. Retrato que Goya admiró y  eligió para  grabar al aguafuerte y la aguatinta (inexcusable).





El retrato de “Pablo de Valladolid”, que también fue titulado “El cómico”, dado que  eso podría desprenderse de la pose comediante y recitativa –de eso también iba la faena del bufón-   que nos muestra en el retrato. Gesto muy vivo, declamatorio, mirada melancólica sobre el observador, plantado sólidamente con las piernas abiertas; excepto la golilla, vestido y calzado de negro; sobre un fondo claro tan indefinido como desaparecido, desusado en la tradición píctorica, insólito, aparentemente infinito ya que carece de las habituales marcas o límites visibles o sugeridos: suelo, paredes, vértices u horizontes. Pero ahí tenemos en todo su esplendor la peculiar perspectiva atmosférica de Velázquez, y esas inciertas sombras, vibrantes, proyectadas por el personaje y que se escabullen a su izquierda. Dicen los expertos que esta jugosa lección de pintura la aplicó Manet (que quedó deslumbrado ante las obras de Velazquez, “el pintor de pintores”, en su visita a Madrid en 1865)  en su famosa obra “El pífano”… y bueno, sí, algo sí, pero no, su atrevimiento a pesar del tiempo “a favor” transcurrido fue menor, muy menor… en mi opinión. Puede ser instructivo comparar ambas obras, en sus respectivos contextos históricos y secuencia temporal. Y así poder catar el progreso… de la decadencia… no sólo artística…




El bufón don Diego de Acedo, el Primo. También se dice que don Diego no era bufón, sino funcionario de palacio. “Según Moreno Villa era encargado de la estampilla con la firma real, a cuya tarea pueden referirse el enorme infolio que maneja en el cuadro y el librillo de hojas casi sueltas sobre el que se posa el tarro de cola para pegarlas. Otros dos libros parecen indicar cierta manía literaria, lo que me hizo sospechar si el apodo de El Primo, con que se le conocía en palacio, no sería alusión a un personaje del Quijote (2ª parte, capítulos XXII y XXIII), así apodado, cultiparlante de pretensiones librescas…”

Este prodigioso retrato contiene varios detalles curiosos. En el fondo, donde aparece la sierra de Guadarrama, estupendo a pesar de estar poco más que abocetado, es decir, claramente inacabado; se puede apreciar cómo Velázquez en un momento dado en el transcurso de la faena ha limpiado descuidadamente sus pinceles (Pero, por favor, no seamos tan cretinos de calificar de detalle genial lo que no pasa de ser un trivial y desaseado descuido). Y así quedó. Detalle que contrasta con el elegante y cuidadoso acabado del resto de la tela.

Extraordinaria la “viveza” de la naturaleza muerta del primer plano, el espectacular contraste entre las minúsculas manitas del personaje y el desmesurado tamaño del libro, el enorme sombrero negro que corona el majestuoso triángulo oscuro que marca la composición de la tela. Personalmente siempre he sentido devoción por ese trocito de pintura que, a la derecha de la rizada ola de hojas, contiene el tarro negro con la cola y el irregular pincel blanco. El refinado cromatismo del lienzo y su extraordinaria armonía, no debieron de pasar desapercibidas para ese gran admirador de la obra velazqueña que fue J. M. Whistler.

ELOTRO



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miércoles, 22 de enero de 2014

Velázquez y los bufones.(1)






Velázquez y los bufones.

“Me tomo mi tiempo, como si dispusiera de todo el  del mundo. Tengo todo el tiempo del mundo.” escribió John Berger acerca de  la actitud  con que abordaba la realización de un determinado dibujo.  Pues más o menos con ese espíritu he visitado hoy el Museo del Prado. Domingo gris, frío y lluvioso.

Llevo años, casi treinta, acudiendo asiduamente al Prado y, salvo en los casos de señaladas exposiciones temporales, sigo preguntándome cada vez cuál sería la más adecuada manera, (tampoco tengo tan claro que la que practico habitualmente  sea tan inadecuada) de “visitar” esa enorme cantidad de obras de arte que aloja de forma permanente. Y no se trata sólo de las limitaciones de la propia “capacidad digestiva”, que también, sino de la mejor oportunidad o la certera selección de nuevos enfoques o “variantes de abordaje” a tan variado y denso tesoro artístico.  



El caso es que cuando ya dirigía de forma automática mis pasos hacia la sala donde conviven las obras de Brueghel y El Bosco… cambié bruscamente el rumbo, tomé el ascensor y me planté en la sala de Velázquez donde cuelgan sus retratos de bufones… y de esa imprevista manera pude acotar, (un solo pintor, Velázquez; y un solo  asunto, retratos de bufones) la visita dominical. Ocurre que en estos días aún sigue colgada la exposición temporal: “Velázquez y la familia de Felipe IV”, de la que forma parte, cómo no, el famoso cuadro “Las meninas”, en el que Velázquez incluyó a dos personajes de los llamados “gentes de placer”, la macrocefálica Mari Bárbola y Nicolás Pertusato (el enano que a la derecha del cuadro parece querer dar una patada al perro).

“Gentes de placer” o bufones, hombres y mujeres deformes, grotescos, niños, enanos que bullen, en vez de en circos o manicomios, alrededor de reyes y poderosos mandatarios –de “afortunados cortesanos” los calificó Quevedo-, y tan obviamente “raros, monstruosos e inferiores” como, precisamente por ello, “especialmente consentidos”; se afanaban en divertir y entretener en salones y  grandes eventos de la corte a sus palaciegas señorías. Por medio de sus talentos cómicos o tragicómicos, habilidades, locuras, ridículas payasadas o  agudezas y siempre ayudándose de sus chocantes y extravagantes anomalías físicas o psíquicas.

El llamado “pintor de cabezas”, el consumado retratista que fue Velázquez, nos ha legado una estupenda serie de obras maestras en las que “retrata” de manera excepcional a un variado conjunto de bufones pertenecientes a la corte de los Austrias.




Don Cristóbal de Castañeda y Pernía, “Barbarroja”,   bufón de la corte de Felipe IV entre 1633 y 1649.  Fue un personaje corpulento, de rostro tenso y sanguíneo y de fuerte e irascible carácter, y en algún caso de ingeniosa irrespetuosidad incontrolable (un chiste sobre  el “intocable” Conde-Duque de Olivares) dicen le granjeó castigo de  destierro en Sevilla. Velázquez lo pinta con una mirada feroz, con gesto bravucón, con la espada recién desenvainada y ambas manos crispadas, la que empuña el espadón y la que sujeta la vaina. Lo viste, de colorado, a la turca, pero de chunga, más de bufón que de corsario, con un cómico gorro o turbante. En el museo noté, menudo soy yo cuando he mirado algo miles de veces, que el manto que le cuelga sobre el hombro izquierdo era un pegote. Leo ahora, no hace falta que me crean, que efectivamente es de “otra mano”. El manto tiene un acabado pulido y relamido, mientras que el resto de la obra tiene el sello inconfundible del pintor sevillano, pinceladas muy sueltas pero “exactamente en su sitio”, con muy poca carga de pigmento y con grandes zonas sólo abocetadas aunque con delicadísimas gradaciones de luz… “por acabar”, que dijeron medio siglo después  los del inventario…

ELOTRO


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lunes, 20 de enero de 2014

Por lo menos, así me parece…



“Hoy es un domingo inglés,
y lo bastante sombrío para un cruce de la Estigia.”
(R. Chandler)


19/01/14 Fotos tomadas en la calle y en la expo: “Contexto crítico” en el EspacioTABACALERA, de la calle Embajadores (Madrid).
































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sábado, 18 de enero de 2014

Por lo menos, así me parece…




“La mejor influencia es una untada de parneses”,
(De “Viva mi dueño”, 1928 / Ramón del Valle-Inclán)


Una cosita: ¿Saben quién llevó a Hitler al poder? Pues fue gente como los Thyssen, los Krupp, los Flick, la industria armamentista francesa, la banca suiza, la IBM… y demás descamisados.
Estos datos, a día de hoy, están perfectamente documentados pero como ustedes comprenderán esos ilustres apellidos y corporaciones siguen ostentando cierto poder y, claro está, nuestros aguerridos periodistas e historiadores no pueden jugarse sus montaditos de mortadela dando aire a esos “durmientes” hechos históricos. El que acabó algo más que durmiente fue un tal Albert Thomas, secretario general de la Oficina Internacional del Trabajo en Ginebra, que dijo tener pruebas concluyentes que “probaban que el movimiento nacionalista fue financiado por la gran industria armamentista francesa a traves de Suiza. Al día siguiente Albert Thomas murió en circunstancias poco aclaradas. En cualquier caso, sus documentos desaparecieron. (Ver “El eclipse de la fraternidad” pp. 343 y 344).


¿Sobre la política negra?: Todo lo subvencionado cede, y todo lo que cede termina siendo negativo. (Raymond Chandler)

Sobre elecciones, electos y electores: Quién disfruta más, me pregunto, con las promesas “electoralistas” que, de todas todas, no se pueden cumplir: el que las guisa poniendo en la faena todo su interés o el que las traga sumisamente sin tan siquiera paladear o masticar?

Podría confiar bastante en mí mismo si no fuera porque desconozco el camino que consienta en alejarme suficientemente de mí mismo; digamos,  hasta una distancia fiable, dado los peculiares antecedentes.

Se requiere mucha pericia para disimular la mucha impericia. Y cuando resulta es de locos egregios, o en su caso,  de cabales  bolsillos llenos, de esos que hacen que cualquier “yo” mude feliz y oportunamente, en “otro”.


El cáncer PPSOE, ya tiene tratamiento: ¡Gamonal! ...y es genérico... se expende en establecimientos itinerantes en los barrios obreros. El Colegio de Farmacéuticos se niega a expender los nuevos medicamentos anti PPSOE: PAH, SAT, GAMONAL... pueden dañar la salud del Régimen. Afirman.

ELOTRO

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“Vivir es fácil. Arduo sobrevivir a lo vivido”  
(José Ángel Valente)

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jueves, 16 de enero de 2014

Por lo menos, así me parece…




“Así, tanto en cómo decir las cosas, el problema está en tener algo que decir” 
(Josep Pla)


Escribe Peter Handke: El término “evidente” me parece el mayor elogio que puede hacerse a una obra de arte. 

Y esas comillas son suficientemente evidentes, ¿no?
Ciertamente representa un asunto complejo, porque basta repasar mentalmente algunas obras que nos parecen obras de arte dignas del máximo elogio y, aún teniendo muy presentes esas comillas, no parece que dicho vocablo sea demasiado preciso. Y el caso es que, pensándolo bien, tampoco es necesariamente impreciso ya que si acordamos que todo arte, de una forma u otra, “sucede”, no podemos ignorar que, en consecuencia, de una forma u otra: “muestra su evidencia”. Sí, por supuesto, más allá del estricto sentido “visual”. Quizás en una medida fruto de las sumas y las restas y de los esfuerzos y fatigas del conjunto, hablamos del “emisor” y del “receptor”, de los sentidos y de los sueños que una y otra vez dicen todo y callan todo. En ese territorio compartido por las voces y los silencios del artista, la obra y el “accidental” espectador.


Si no te tomas las cosas muy a pecho entra dentro de lo  posible que te salgan como el culo. Pero sólo alguna vez. Y eso, comparativamente, no significa nada.

Ya no soy un joven don nadie, sino más bien un viejo don nadie. Pero el hecho de que haya podido salirme con la mía no prueba que no tenga razón.

Casi todo lo que escribo me parece, cuando lo leo, deplorable: aunque no todo. Simplemente daba por sentado, cuando escribía, que podría ser provechoso para alguien. O de pie.

Cuando despertó el “nuevo orden” Rockefeller-Bilderberg ocupaba el lugar del “viejo orden” Rockefeller-Trilateral. Nada nuevo, entoda(vía)…

A la vista  del destrozo político y social que está haciendo el PP, se puede calcular que el PSOE tardará unos treinta años, lustro arriba quinquenio abajo, en poder reconstruir los derechos básicos “democráticos” y, ya después, libre de lastres retrógrados, abordará decididamente  la abolición del actual régimen de servidumbre…


ELOTRO

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“Sabía muchas cosas, pero todas las sabía mal”
(Homero)


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martes, 14 de enero de 2014

Por lo menos, así me parece…




“El mundo está muy descompuesto, y hay que arreglarlo. ¡Unos tanto y otros tan poco, no está bien! Por eso nuestra obligación es atender a la rebaja de caudales.”
(Ramón del Valle-Inclán, “La Corte de los Milagros”)


Yo no me siento tan pesimista. Yo no me siento. Yo.

No es tanto ocultar las propias ideas como no dar con ellas.

Pensándolo “fríamente”, no tendría nada de extraño encontrar el cálido sentido de la vida y hallar que, aun con el cambio de temperatura, sigue siendo absurda y amarga. (¿y corta?)

La UPyD de Rosa Díez: ni con los de arriba, ni con los de abajo, ni de izquierdas, ni de derechas, aunque siempre no puede ser: es una mala idea muy bien “ideada” y sobre todo muy bien “situada”.

 El signo de los tiempos: los asesinos (Ariel Sharon) mueren en la cama, rodeados del equipo médico habitual, y los medios de desinformación los beatifican. Y así se escribe la historia… oficial.

Sobre memoria, interés… y poder: Goethe dice que la memoria llega justo donde llega nuestro interés. Claro que, al interés "sin poder", acaban borrándole la memoria.

Si a todos nos puede pasar… lo pasado, pasado. Se suele afirmar. Sin embargo pasó que allí seguía. Y que allí siguió. Y todavía sigue…

Cada año es lo mismo, el tiempo hincha y deshincha las ilusorias aspiraciones humanas. El viento enseña que lo que es bueno, es malo también, y que lo que es malo es…

La indiferencia puede llegar a vegetalizar a un ser humano. Si es televisada, a millones.

Este tiempo además de  inhabitable es de una indiferencia total. Sin embargo, todo debe anotarse, hay quienes no están nunca descontentos.

(A propósito de cómo “desinforma” El País). Rajoy no quería: Por culpa del fin de la doctrina Parot y los catalanes que rompen España ha tenido que hacer una ley antiaborto. ¿Y violar la Constitución para ponerla al servicio de la banca alemana. Y acabar con los derechos del trabajo frente al capital. Y congelar las pensiones y el salario mínimo. Y la amnistía fiscal a las grandes fortunas defraudadoras. Y privatizar los servicios públicos…?

Las nuevas leyes franquistas NO SON un síntoma de la pervivencia del franquismo;  digan lo que digan los cachorros franquistas del Régimen PPSOE.

Sobran las sosppechas: Los dirigentes del PP resultan  menos franquistas de nombre –y comprenderán que ya es decir- que de hechos. La constatación emppírica es irrebatible.

El gran triunfo, la gran victoria, de la “Inmaculada Transición” fue (sigue siendo hoy) desligar el “franquismo” de la “regencia física” de Franco. Amañado y bien amañado.

Consiguen hacernos entusiasmar con cualquier bagatela. No es que el engaño se esconda a nuestros ojos: son nuestros ojos los que se cierran ante el engaño.

Dicen que Felipe González se aburre, con aburrido su€ldazo en Gas Natural,  y que le quita el sueño el peso del estado de aburrimiento o el aburrimiento del estado o las cloacas del estado de hogaño… sin GAL que llevarse a la aburrida cama de estado…  


Veo, veo las (sus) encuestas electorales y me da la bají. ¿Por qué? Porque reconozco a esos votantes y  a los habituales y, en cualquier escenario posible,  “seguros” aspirantes al voto: Mixtura repugnante.

ELOTRO


 “No les faltaba razón a los compadres cuando decían que las leyes las sacan los ricos sin otra mira que sus prosperidades”
(Valle-Inclán)


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domingo, 12 de enero de 2014

Por lo menos, así me parece…






“Conocerme en persona es la muerte de la ilusión”. 
(Raymond Chandler)


Tasa de paro, desahucios, pensionazo, ley mordaza, ley (anti)aborto, nueva congelación del salario mínimo… y la insaciable mafia corrupta PPSOE gobernando el criminal saqueo, sin embargo… ¡Tengo el corazón tan lejos de esas vanidades! (Como una grande de España en el siglo XIX)

Aznar (cuando era expresidentes de gobierno): Anda, Miguelito Blesa (cuando éste era presidente de Cajamadrid colocado a dedo por Aznar cuando era presidente del gobierno) compra la obra de Rueda por 45 millones de euros que sólo está tasada en tres. Y ya verás como, “Por amor al arte y por arte de mafia”, nos forramos, Miguelito, nos forramos.

-Sube el recibo de la luz.
-¡Qué latrocinio!
-Todo sube.
-¡Pero no suben a la horca los ladrones!
(Valle-Inclán, levemente retocado.)

Acabo de enterarme de que las pilas de los altavoces que utilizan los portavoces de los rufianes saqueadores también las pagamos las víctimas del PPSOE. Y ni tan siquiera son recargables. De no creer.

El dedo, la estrella y el sabio: Y ya que todos bien dispuestos a la busca de tres pies al gato, ¿quién engatusa a quién?

¿Y no hay otro más que llevarlo (y votarlos) con lacayuna resignación?

¡Hay días que nacen aciagos! -dije YO.
¡Y vidas enteras! -retrucó ELOTRO.

Twitter: He podido comprobar en mi propio perfil virtual que, si a un “líder de opinión” que cuenta con más de 30.000 seguidores y que vaya usted a saber por qué y en que estado de rebujina mental decidió “seguirte” y por el contrario tú, desagradecido y malajoso que eres por naturaleza, no le devuelves la gracia en menos de 24horas, deja de liderarte.


 Ciertamente también me gustaría escribir por aquí acerca de, por ejemplo, las sardinas a la brasa: su sabor, su tamaño, su viveza y frescura, su color, sus brillos aceitosos, sus chorreantes efectos sobre  el organismo, y la imaginación y los sentimientos…– como hiciera con arte irrepetible Josep Pla en su “Cuaderno gris”- o de los crujientes torreznos o de las sabrosas y reconstituyentes migas o de las exquisitas tortillitas de bacalao conveniente y generosamente  regadas, mojadas, con los oportunos riojas, riberas, moriles o finos… sin olvidar las chispeantes y etílicas charlas –origen de inenarrables arrebatos dionisíacos que lograban poner en fuga a los pensamientos pesimistas y melancólicos- todo ello gozosamente compartido con las muy cómplices compañías de amigorros y amigorras partidarios de “pasar el rato de la mejor manera posible” y al abrigo del ventorro, la lluvia o la nieve activos del otro lado del ventanuco, y envueltos en los propicios y sugerentes aromas de la resina, el tabaco, la leña y la largamente sudada pana del uniforme de  los paisanos y, qué remedio, bien estibados en los escaños o poyetes alrededor del cálido fuego de la benigna y humeante “cocina económica”…
Sin embargo, resulta que vengo a ser una de esas personas asquerosamente insensatas que no pueden mirar ni respirar hacia otro lado –no es por presumir, simplemente no puedo remediarlo- enfrentado a  la omnipresente y clamorosa constatación de que el grado de animalidad que se ha alcanzado por metro cuadrado resulta un peligro cierto para una  modesta subsistencia, digo de la mayoría,  mínimamente digna, y para la posibilidad “real” de una llevadera vida decente en el país.
No, no me queda otra que alertarme –el constante masaje/anestesiante al que estamos sometidos por medio de la publicidad y la propaganda del poder es absolutamente ineludible para absolutamente todos- y alertar y de camino fijar opinión  sobre estas parasitarias y retorcidas ratas, -hallaremos otra ocasión, eso por descontado,  de ocuparnos convenientemente de las comilonas y parrandas- que gobiernan, para sus exclusivas prosperidades y de forma mafiosamente alterna, este pringoso, pestilente y cada día más indigesto: Régimen PPSOE.  

ELOTRO


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Últimamente no tropiezo con nada que me de que pensar.
(Robert Walser)


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