Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

jueves, 25 de diciembre de 2014

Aproximadamente nada.




"Di tus cosas más personales, dilas, es lo único que importa, no te avergüences, las generales están en el periódico..."
(Elias Canetti )

Que los editores y críticos no lean los libros que editan o critican –según confiesan más o menos  off the record ellos mismos-, pase; pero, empiezo a tener la certeza -qué le voy a hacer, es uno de mis insuperables vicios y además de los más frecuentados-  de  que los compiladores de “vacas sagradas” –o sea, autores y obras de venta garantizada-, tampoco leen a sus respectivos  compilados: Ángel Gabilondo / Foucault, José Luis Pardo / Deleuze o César Rendueles / Marx… y ustedes se preguntarán, es un suponer, que en qué me baso para tal aseveración, pues lean y lean: a las víctimas compiladas y a los victimarios que se lo llevan por el morro… (¿No conocen a ningún alumno universitario que les pueda informar sobre la obligatoriedad del uso, previa adquisición, de los textos que -casualmente- estipendian, directa o indirectamente, al profesor de turno?)

“Cuando nos convertimos en muchos, se reduce la importancia del uno mismo. Así conoces el peso y la amplitud del pronombre nosotros” (Erri De Luca)
La voz de su amo: Se especula con la certeza –y dale- de que el cuerpo al que pertenece la voz nunca está presente. Parece ser que le sobran los motivos, y que para nada se trata del llamado pánico escénico (modelo Curro Romero o Sabina). Sencillamente que no le gusta hacer el canelo. Y punto.
Más voz de su amo: El reformismo socialdemócrata y de pura casta del PSOE junto  al casto neoreformismo anticasta de PODEMOS, ¿Una inútil redundancia? ¿Para quién? Digo para qué clase. Y recuerdo que la lucha de clases no sólo existe sino que van ganando ellos, y bien que lo hacen saber, por goleada.

Dice una de las nuevas voces de nuestro amo:
César Rendueles: Cada vez desprecio más a la gente que tiene tantas certezas, gente muy categórica, muy moralizante, cuyas certezas teóricas se traducen inmediatamente en certezas morales.
¿En quienes, inquiero yo, PODEMOS pensar?

Y ahora una confesión personal:
Me automedico: Tengo certezas y creo en conspiraciones. Y me importa un carajo que os chivéis a Rendueles.
Y digo más: que llevo toda la tarde buscando y rebuscando en mi interior y nada: ni certezas inmorales, ni derrotismo, ni, por supuesto, incontenibles deseos de GANAMONEDEROS o remasterizaciones similares.

El caso es que yo comprendo al compilador  Rendueles cuando dice que el ya cumple cuarenta tacos y no está en edad de seguir esperando –más bien desesperadamente harto- para GANAR, se supone que en los negocios y en el placer, (Milita, o firma o lo que sea, en PODEMOS y en GANEMOS Madrid). Ahora bien, inquiero, podéis imaginaros el drama de los que ya no cumplen los 50, uno mismo, o los 60 sin haber tenido en su puta vida la oportunidad de saquear –asaltar dicen estos ganadores de ADN ídem- desde el cielo. La respuesta es evidente, ¿no? Yo diría que incluso para los lactantes, si vamos a eso y usamos un baremo de corte o pezón intelectual...

“La evidencia era un error, por todas partes había un doble fondo y una sombra”.  (Erri De Luca)
Y ahora que caigo en ciertas evidencias puede tener su parte de razón Rendueles el profe compilador: si se prescinde, que se suele prescindir, de los “hechos”: para qué carajo necesitamos las certezas. ¡Son las premisas, estúpido! Y por favor, no me interpretéis mal.
Sin ir más lejos, son esos hechos de los que estos “triunfadores” de pura cepa suelen prescindir, véase el ejemplo de la indiscutible incompatibilidad del pago de la “Deuda y sus intereses” con el mantenimiento de los básicos servicios públicos: sanitarios, de asistencia social, educativos, culturales etc… que a su vez “explican” que la franquista Ley Mordaza sea necesaria para garantizar la “Paz Social de los cementerios” en el “capitalismo de amigotes”, como diría Joseph Stiglitz. Así que, dime tú, despreciador Rendueles: Contra el meapilas fascista al mando de los matones represivos de la porra, ¿qué nos hace más daño, la vaguedad comunicacional marca PODEMOS/GANEMOS o las certezas de los que, aunque pequeñas, saben en carne propia que haberlas haylas y, por cierto, muy jodidas de soportar?

ELOTRO

“En posición inclinada, la cabeza pierde mucho prestigio, desfila a la misma altura que los talones, se mueve como una cola.” (Erri De Luca)


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