lunes, 13 de octubre de 2014

Fortunato Depero versus artesanos anónimos de Paracas (Perú).









“El pensamiento de Nietzsche ha sido más levadura que sustancia directamente utilizable”.
(Manuel Sacristán)


La casualidad ha querido que en el espacio de dos días me haya tropezado con la interesante expo del artista futurista Depero y con las deslumbrantes obras textiles, esto sí que para mí es arte con mayúsculas, de unos anónimos artesanos que habitaron hace más de 2.000 años en el sur de Perú.

Por orden cronológico primero fue la visita a La Fundación Juan March (recuerden, aquel banquero contrabandista, monárquico y financiador del golpe militar del 36)  donde se exponía:  Depero futurista (1913-1950), dedicada a la obra (300 piezas) y la figura de Fortunato Depero (Fondo, provincia de Trento, 1892-Rovereto, 1960).




No conocía de este artista más que algunas pinturas sueltas que había visto en diversas exposiciones colectivas dedicadas a las vanguardias o más específicamente al “Futurismo”. Es decir, prácticamente nada. Conocía algo más, tampoco demasiado, la obra de Giacomo Balla, Umberto Boccioni o Carlo Carrá compañeros futuristas de Depero. No niego ciertas aportaciones interesantes de este movimiento de vanguardia, me refiero sobre todo a la vertiente “plástica”, pero en mi opinión se trata de un movimiento muy sobrevalorado, y su contribución “tangible” resulta escasa y en comparación muy por debajo de la de otros movimientos prácticamente contemporáneos como, sin ir más lejos en el tiempo, el DADA. Y qué quieren que les diga, yo soy sectario a sabiendas y Filippo Tommaso Marinetti y sus compinches  fascistas, racistas y belicistas me resultan, cuando menos, sujetos despreciables. Lo que no quita para encontrar elementos “útiles”, desde el punto de vista intelectual –recuerden a Marx y Engels sobre el “reaccionario” Balzac o el No-Do, sin ir más lejos- y, por qué no, sensorial, en sus “amables y decorativas” obras.






«Nosotros, los futuristas, adoramos las centrales eléctricas, las estaciones ferroviarias, los hangares, los acorazados, los gigantescos transatlánticos, las fábricas en su diabólica agitación productiva, los multiplanos voladores y los lujosos trenes bala. A semejanza de estas maravillas reconstruiremos el universo: Motocicletas-Vacas, Caballos-Bicicletas de acero, Soles artificiales, Árboles coloreados de cemento y metal; Flora mecánica sorpresiva – Nubes publicitarias domadas mediante registros exactos – Tormentas teatrales en el espacio.»

(F. Depero, Una geniale rassegna di idee di Depero, 1926)

Además de fachas, papanatas, ¿no?





En fin, reconozcamos que cien años después es muy fácil ver la gran cantidad de gilipolleces que se pueden decir en un manifiesto vanguardista (¡dinamismo, maquinismo, l velocidad y apología de la guerra!) que en su momento era el no va más en el “arte” de moda de la modernidad… así que tomemos nota sobre las tendencias predominantes en “la moda actual”. (¿igualmente apologética del belicismo?).

Depero pasó de la influencia plástica y conceptual de Boccioni a la de Balla. Conceptualmente eran partidarios de romper barreras entre los diferentes e incomunicados campos artísticos: arquitectura, pintura, escultura, interiorismo, mobiliario, diseño gráfico, literatura, publicidad, moda, poesía, teatro, ópera… ambicionaba mezclar y fusionar todas las disciplinas y convertirse en el “artista total”. Nada que ver, a pesar de la aparente similitud, con el objetivo perseguido por la escuela y los talleres de la  Bauhaus, donde no sólo primaba, en el aula y en el taller, el colectivo sobre la individualidad sino que la principal barrera –¡y jerarquía!- a abatir era la que separaba drásticamente el supuesto “arte superior” de la tenida por pedestre  “artesanía inferior”; y ya no digamos del objetivo “socialista”, de utilidad en cuanto a la satisfacción de las necesidades sociales, que subyacía en la necesidad de dinamitar el competitivo subjetivismo aislacionista dominante entre las diferentes artes y los subordinados oficios artísticos que las “aplicaban” bajo moldes –cánones estéticos y conceptuales- impuestos por “el encargo”. Dicho esto que nadie crea que aquí se está defendiendo ningún concepto de estúpido igualitarismo que confunda el nivel “real” de, por ejemplo, la arquitectura –¿firmada por Calatrava?- con el interiorismo decorativo –¿firmado por Mariscal?-. No dudo de que lo pillan.  




El “desconocido” Depero es a mi entender un artista de modesta fantasía -desde luego nada “asombroso” como pretende el capo de la March- que derramó, y por lo que vemos no siempre con mucho arte, en múltiples disciplinas: pintura, escultura, poesía, publicidad o el diseño gráfico y de escenografías… si eso, y el haber montado una empresita "central de acción artística" para producir en serie y en plan industrial, es suficiente para declarar que  “derribó las fronteras entre el arte y la vida (Agencia efe en eldiario.es, ¿periodismo a pesar de todo?)… y lo de “indudable pionero” por sus carteles publicitarios o lo de calificar al Futurismo como "la Vanguardia de las vanguardias"… mejor ni lo comentamos… pues nada, que nos siguen tomando por idiotas ignorantes, así que, ustedes mismos.

De lo mejor que nos muestran de Fortunato Depero –que todo hay que decirlo-, sin duda, los “modernos” tapices, pero…







El arte textil de los Paracas

Paracas (en quechua: para, ‘(lluvia) y Aco, arena, Paraaco "lluvia de arena" castellanizado a "Paracas"’)?es una ciudad portuaria de la costa sur del Perú, capital del homónimo distrito, en la provincia de Pisco, dentro del departamento de Ica)

A finales del Período Formativo Superior (500 a.C) florece en la Península de Paracas una cultura extraordinaria por su gran aporte a la tradición textil de Perú.

En 1925, el arqueólogo peruano Julio C. Tello descubre en los cementerios de Cerro Colorado y Cavernas cuatrocientos veintinueve fardos funerarios, muchos de los cuales contenían hasta dieciséis mantos además de esclavinas, turbantes, paños y demás adornos de uso personal. (…)





El arte textil de los Paracas, es considerado como uno de los más finos y sofisticados del mundo. El diseño, la calidad de las fibras y pigmentos, la variedad de colores y técnicas empleadas son extraordinarias.
Trabajaban con telares, pero no parece haber mayor desarrollo de ellos, sino asombrosa habilidad y paciencia en sus artesanos. El tejido llegaba a presentar 500 hilos por pulgada cuadrada -hoy no llega a la mitad-, sobre el cual se agregaban bordados con agujas.






Utilizaron lana de vicuña o algodón, en general sobre la tela básica de algodón se bordaban los diseños con lanas de colores. Las tonalidades son delicadas y armoniosas. Se han contado 7 colores con los que lograron 190 gradaciones de color. Los colores producto de pigmentos minerales y vegetales, se han conservado casi inalterados. En el bordado utilizaron un punto que imita las mallas del ganchillo, en ocasiones es salpicado por hebras de oro o de plata, lentejuelas, cabellos humanos y pelos de murciélago o de vizcacha; en algunos casos añadían plumas.



Los diseños en el período Cavernas eran geométricos, en Necrópolis -cuando comienza el bordado- presenta mayor maestría y delicadeza, ofreciendo creaciones complejas y coloridas, se representan personajes sosteniendo báculos o cabezas trofeo; en menor medida hay motivos naturalistas de elementos de la flora y la fauna.
El manto fue su composición más notable, de una sola pieza y tamaño rectangular - aproximadamente 3,00 x 1,50 m -, se llevaba sobre la cabeza a manera de gran mantilla que caía por la espalda, decorado con bordados policromos de motivos pequeños repetidos con diferentes combinaciones. Al morir formaba parte del ropaje o ajuar funerario.
La producción textil de Paracas, nos habla de una sociedad en la que la división del trabajo permitía a una parte de la población dedicarse a esta actividad altamente desarrollada y especializada que incluía procesos de hilado, teñido, tejido y bordado.



(Fuente: Museo de Antropología, Arqueología, e Historia de Perú, y otras)


ELOTRO

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“Hegel soluciona todos los problemas, menos el tuyo”
(Kierkegaard)




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