lunes, 21 de julio de 2014

Tal vez me equivoque. (6)




Un vacío en el “banco de imágenes”: La negritud.

La exposición se titula “Pintura y otras cosas”, de Kerry James Marshall. Kerry es un pintor norteamericano de raza negra que decidió, en su momento, no seguir la moda vigente de arrinconar la pintura figurativa y abrazar, posmodernamente, la abstracción. Por el contrario él  decidió hacer pintura de representación, así llama a la figuración, y cubrir con su aportación el déficit de contextos sociales, personajes o figurantes de raza negra, lo visible o lo invisible, de que adolecía el arte presente en los museos o en las galerías.









Dice Kerry: “Uno no puede nacer en Birmingham, Alabama, en 1955, y criarse en el Sur de Los Ángeles, cerca de la sede del Partido de las Panteras Negras, y no asumir cierto tipo de responsabilidad social. Tampoco es posible trasladarse al barrio de Watts en 1963 y no hablar de ello. Esas circunstancias fueron determinantes para la evolución de mi obra.” Si él lo dice. Angela Merkel nació y se formó en la RDA, e incluso hizo sus pinitos en el Partido Comunista y luego ya lo ven, Canciller de la Alemania Unida y lideresa mundial del neoliberalismo… evidentemente “el contexto” es un factor de muy variable incidencia en las carreras de la gente… se impone una vez más no caer en perezosas generalizaciones y procurar análisis concretos de situaciones concretas. Además, desear freír un par de huevos no es freír un par de huevos. Y freír un par de huevos no te convierte en cocinero. No sé si me explico. Tampoco hay que descartar que la obra resulte impenetrable para mi particular miopía de juicio o entendimiento y de ahí la imposibilidad de bucear en el "interior conceptual" de la misma. Hay otra cita de Kerry sobre sus “intenciones” en el folletito que también ha llamado mi atención, esta: “La figura siempre será negra, incluso dentro de lo negro”. Mola, ¿no? A mí me parece que sí, y además me lo parece en su doble versión: como enunciado textual y como “hecho pictórico” del que he podido ser testigo  frente a varias de sus obras.
















Aunque pienso que las buenas intenciones “militantes” de este pintor afro-americano  quedan muy lejos o, en mi caso no demasiado aprehensibles en las obras expuestas; debo de reconocer que resulta muy gratificante encontrarse en las salas del Palacio de Velázquez del Retiro a un artista poco convencional, que choca con las “expectativas habituales” y, al menos en mi caso, poco o mal visto. No sé si bien digo.

ELOTRO






***

No hay comentarios:

Publicar un comentario