Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

lunes, 26 de mayo de 2014

Apuntes de un dilettante cualquiera…





La tradición de los oprimidos nos enseña que la regla es el ‘estado de excepción’ 
en el que vivimos.

(W. Benjamin)


Cuando algún  partido político se ha percatado de que hasta el mejor trampero acaba cayendo en su propia trampa, o sea, de que su pasado, su presente y su pomposa proyección de futuro ya no cuelan ni con vaselina en las mentes más predispuestas o vulnerables, acaba montando una comisión de expertos con el encargo de husmear por tierra, mar y aire y emitir por triplicado -la Troika, ya saben- un informe en profundidad que explique que coño está pasando en el cortijo.  
Después de una exhaustiva investigación, los expertos (tendenciosamente “bergsonianos”) informan:
Consideramos que “Es inútil ir a la búsqueda del tiempo perdido: no hay reversibilidad del tiempo. (Además) El tiempo es nuevo a cada instante.” Otra cosa, añaden, es que se pueda, si se quiere, prolongar e incluso vigorizar el colosal simulacro que hasta ahora continua, mal que bien, en pie y dando sus frutos.
Lo ocurrido, perdonen la inmodestia, es muy simple: pasado, presente y futuro han penetrado cada uno en el otro hasta llegar a fundirse y a hacerse -claro que en esencia siempre lo fueron-  indistinguibles; y, lo que es peor de cara a la clientela, también en lo que se refiere a sus antiguas y convincentes apariencias, quedando lastimosamente como grotescas caricaturas de sí mismas. Y, tras esa lamentable fusión, han terminado por conformar una uniformada, homogénea y putrefacta pasta de apariencia intemporal aunque apestando a momia vieja y decrépita, por decir algo.
Por lo tanto, en nuestra humilde y “bergsoniana” opinión, no queda otra que la de toda la vida: proclamar a los cuatro vientos y por tierra, mar y aire algo así como: Nos hemos reformado o redibujado o renovado –como gusten- o sea, que hay que cambiar, ¡y hacerlo cagandoleches!, los adornos (aquí como pueden comprobar dejamos a Bergson y abrazamos con entusiasmo a Lampedusa) y conservar, eso sí, bien amatojadas, las sagradas estructuras. Y punto pelota.”
Pues nada, aceptemos el diagnóstico y la terapia, cambiemos los muñecos, pintémoslos de abstracto, hagamos inalcanzable su realidad, su verdad concreta, y sigamos disfrutando, como Dios manda, de la concreta mentira que nos alimenta.
-¿Votos a favor?
-Troika.
Pitido final.

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Vive -no lo niega, ¡qué remedio!- del Régimen corrupto, pero procura que su particular “poltrona” o “poltronita” dentro del tinglado corrupto no se confunda con “él”.

Desde el punto de vista capitalista, la mercantilización de todo lo que se menea o no, es “beneficioso”. Para el pensamiento libre y crítico, un desastre absoluto.

ELOTRO


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“No sólo nos nacen sino que la vida nos la dan prefabricada”.
 (Unamuno y Malcolm Lowry)


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