Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

domingo, 29 de septiembre de 2013

Ocurrencias...







Por fin lanzado a la aventura personal de escribir. Supongo que una exigencia actual, aunque viene empujando de lejos, pero nada que ver con sentirme escritor. Tal como lo veo, es como encararse a un reto largamente aplazado, y como un trazo más  en ese delirante universo mental habitado  por caprichosas ensoñaciones que llevo tiempo grabando en el interior de las combadas paredes de mi cerebro. (Una nueva pelea o más bien una nueva etapa, una prolongación  del mismo combate por otros medios. De naturaleza, como todos los tanteos o ensayos, tan inocentemente engañosa como probablemente efímera. Una lucha en todo caso que me tomo muy en serio, aunque espero que no demasiado.) Un lugar “mental” por donde, entretejidos, circulan a la deriva y  anidan y se consumen multitud de vagos fragmentos de sueños descabalados; evocaciones de antaño ya muy echadas a perder; recuerdos supuestamente propios o ciertamente adquiridos pero igualmente deteriorados a ojos vistas; y presuntas y caducas invenciones de los más variados pelajes y  cataduras. Y todo este conglomerado de materiales mezclados y amontonados al abrigo de sombras cavernarias húmedas y esquinadas; fielmente escoltadas por luces, huidizas y borrosas que acaban fatalmente rebotando contra los imprecisos relieves de los muros y sus perfiles y crestas,  sombreando así los escurridizos márgenes de todas las formas intermedias.

Una obra que ya puestos me atrevo a llamar  ejemplarmente cubista, (lo de ejemplar está por determinar, todo se andará) porque así figura en la idea originaria del novato autor y en algunos de sus numerosos cuadernos malamente garrapateados. Se trataría de mostrar y mostrarse a sí mismo un cacho, un pedazo, una tajada de lo vivido/conocido/imaginado: cosas, caras, hechos, olores y sonidos y colores, sitios, gentes desconocidas cercanas o lejanas y otros materiales igualmente multiformes y tornadizos, allí donde las luces desaparecen detrás de otras luces, de tal manera que el nunca mejor llamado improbable lector (o ese visitante accidental que se limita a hojear) tras internarse, pueda encontrar el camino despejado de obstáculos hasta ese receptáculo  plano/contenedor/múltiple o, dicho más plásticamente, “lugar cubista”. Y una vez allí, disponer de la posibilidad de bucear en las más insólitas u oscuras superficies, recovecos viscosos poco frecuentados o sordas y cegadoras profundidades abisales y si lo desea, penetrar imprudentemente y extraviarse por cada una de las densas capas, o las abiertas y soleadas, que despreocupadamente la conforman. Y explorar las posibilidades de los distintos ángulos, líneas o curvas y pasear a ambos lados de las dudosas periferias, acercar o alejar la mirada, a capricho,  y prestar oído y palpar cada una de las diversas caras nombradas y, tantear también, las no-mostradas, es decir: no menoscabar lo desestimado a priori. Un territorio este repetidamente subestimado sobre el que suele acontecer precisamente y  bajo la apariencia más anodina, la presencia/ausencia de esas sombras distorsionadoras que, justo ahí, fecundan y se vuelven sospechosas.

Y, siguiendo con las primigenias y quizás ingenuas y ambiguas intenciones del autor, colocar todas las partes del necesariamente incompleto “Todo cubista” (es decir, “lo real” con lo que se pretende dialogar), bajo las nocivas combinaciones de las luces y sombras que las decantan: los cuerpos, los objetos, el dolor, lo imperceptible y lo escandalosamente nítido, el viaje, los asombros, la política, las rutinas, las palabras, las nubes, los nombres, los adentros y los alrededores, el azar, los límites, la muerte, los orificios, las fotos, las canciones, los cuentos …
Y sin soslayar en todo ese mare mágnum ningún “casus belli” o, con mayor motivo, cualquiera de los vínculos o relaciones que mantienen o se abstienen de mantener, consigo mismo y con el resto…

ELOTRO



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jueves, 26 de septiembre de 2013

De lo cual infiero que…




“Dar testimonio,
luchar contra la nada que nos barrerá”
(Julio Cortázar).

Pienso que si lo que deseamos es que algo cambie para que nada cambie vamos por buen camino. Muy mal se nos tienen que dar las cosas, me refiero a las que no están enteramente en nuestra mano, para no conseguir una vez más (¿y van?) que nada cambie. Y también, aprovechando el tirón, me da por pensar en esa curiosa necesidad que históricamente tienen acreditadas las clases dominantes e instruidas de cambiar, ya me entienden, cada cierto tiempo “algo” irrelevante para justificar “literariamente” (los más avispados lectores u “hojeadores” ya habrán reparado en el elíptico hilo intelectual que nos remite a ese cada día más tópico lugar común, Giuseppe Tomasi di Lampedusa y “El gatopardo”)  la permanencia de las esencias o, redicho de otro modo, del “modus operandi capitalista”; ya saben, ese concepto estupendamente explicitado en el viejo aforismo aristocrático que reza: “Los lacayos siembran, cultivan, cosechan, guisan, nos lo sirven y… nosotros, los propietarios, los amos, los nobles, a mesa puesta: nos lo comemos: hasta con los dedos si así nos peta y, a los sumisos y sucios gorrinos que les aprovecha todo,  les  regalamos, ¡qué carajo!, las migas… que además por prescripción propagandística las bautizamos del bienestar”. (Porque, suelen añadir las pequeñas cabezas pensantes de la oligarquía, en letra pequeña antes de las firmas de las partes contratantes… que en Ejpaña se aprieta pero no se ahoga, ¡no señores! Diga lo que diga la leyenda negra urdida por los subversivos de siempre… salvo en ciertos casos, toda regla ha de tener su “roja” excepción, siempre la puñetera excepción de la regla,  y en concordancia con  nuestro infalible “Manual franquista… franquista… franquista”, de cabezonería marxista mayor o el crimen de adhesión o auxilio a la rebelión del gobierno legítimo de la República perpetrada por parte -muy minoritaria pero muy enquistada- de rojos piojosos que no ceden en su empeño, “nipadiós nipalavigen”.  

ELOTRO

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martes, 24 de septiembre de 2013

Apuntaciones sueltas




Cuando las abejas obreras no tienen conciencia de obreras,
y los zánganos sí tienen conciencia de zánganos,
sucede esto: España.
(Batania / Neorrabioso)


No era un fuego inventado… todo fue  tocar el borde del mar y el cielo se incendió y, aquel fuego, nos abrazó dulcemente, y nos calentó y recalentó y nos hizo arder entre sus llamas… y quemarnos a placer… y sí, fue el mismo fuego que luego nos abrasó y nos calcinó… aunque fuera un fuego que, quién puede saberlo, nos hubiéramos inventado inmersos en otros ardientes vendavales y a la luz incierta de otras llamaradas.

En la mayoría de los casos lo mejor es trabar una enemistad seria, profunda, basada en motivaciones, ciertas o manufacturadas, sólidas, que permitan cimentar un enfrentamiento estable, bien arraigado, duradero. De tal modo que, además, nos garantice la imprescindible cercanía que impide, o al menos dificulta, la ocultación por parte del adversario de las traidoras armas de la discordia.

A contracorriente por la orilla no es de río es de risa. Por lo corriente.

Ellos no descansan ni de día ni de noche ni a la hora de la siesta, ni siquiera en fiestas, aunque les digan  de guardar. Son sus privilegios ancestrales y se ve que las criaturas les tienen aprecio, y además saben que existe una mayoría -de cuentas saben- no privilegiada, la plebe, la chusma, el vulgo, que no sólo les envidia el menú sino que cuando nadie les ve, sueña con arrebatarles el pastel y darle la vuelta a la tortilla preferentemente por las bravas. Por eso se comprende que estén permanentemente en guardia, es mucho lo que se juegan y no se fían. Como será que, ahora en el canallesco “Laberinto” de la vida diaria,  ya no se trata de encontrar la punta del hilo… no señor, ahora los hilos y las puntas las tienes a patadas… por los suelos, de todos los colores y para todos los gustos… eso sí, dicen las malas lenguas que no llevan a ningún sitio… o sí, a la cola de la ventanilla de reclamaciones… eso si das con la puta punta del hilo premiado…  que total pa’qué… en teniendo ellos mayoríasoluta…

ELOTRO

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domingo, 22 de septiembre de 2013

Ecos de la extraña sociedad... / ELOTRO




Ecos de la extraña sociedad...

-Mira, por la consulta de un loquero pasa mogollón de gente, y no creas que toda tan escacharrada, eso sí, de pelaje muy variado, te lo puedes imaginar… pero dentro del gran muestrario en que se acaba convirtiendo toda consulta algunos especímenes terminan por descollar, bien por méritos o deméritos propios o ajenos, quiero decir los que son singulares, excepcionales.
Recuerdo una señora –un ejemplo- viuda reciente, de mediana edad y estatura y de las que se dice de buen ver. Y ella, que tonta no era, lo sabía. Acudía a consulta, -no recuerdo detalles de su “caso” tendría que mirar el expediente- dos veces en semana, lo más probable martes y jueves; muy peripuesta, era de las de  cabello siempre impecable, perfumes caros, manicura diaria y maquillaje abundante pero discreto, como de mano de estilista; vestía ropas de sport claramente “de más  jovencita”, todas buenas prendas de marca y zapatos de punta fina y medio tacón, a la moda pero no rabiosa. Siempre con faldas, siempre.
Visita tras visita durante casi un año y, justo al sentarse frente a mí, ella nunca quiso diván y pedía retirar -en cada ocasión con suma amabilidad- una mesita baja con florero y revistas que separaba los sillones, mira, aquella de allí. Comenzaba entonces la ¿actuación?: sus bonitas rodillas, mientras peroraba un poco a tontas y a locas (Y ahora no es mi deseo prorrumpir en vanas autorecriminaciones pero...¡no creo haber escuchado, realmente escuchado con atención, una mierda de todo lo que aquella mujer pudo llegar a decir en un año de sesiones y "eso", "eso es la materia con la que debía trabajar! ¡nunca me sumergí en ella, nunca buceé en su turbio y recóndito interior! ¡mierda de psicología "de bolsillo"!), iban espaciándose cada vez más durante el transcurso de la sesión. Por otra parte tampoco llegué a saber el propósito de este ejercicio físico un tanto exhibicionista que llegó a alcanzar cotas notables de  contorsionista profesional. El presagio casi nunca se presenta de forma cabal; al menos ante mí.
Recuerdo que sus visitas se interrumpieron bruscamente  a partir de cierto día que llegó a la consulta vestida, es un decir, con una mínima minifalda vaquera y una camiseta con amplio escote, y evidentemente sin sostén; el pelo se lo había aclarado y rizado y lo traía lleno de colgajos y pinzas pintadas con mariposas y florecitas y la abundante pechera y el canalillo sembrados de exóticos collares artesanales… las manos, las muñecas y antebrazos  cubiertos con  los más variados anillos y pulseras multicolores. Un desaliño como retrotraído del túnel del tiempo, ¡Una hippy trasnochada de los sesenta!
Sin decir ni pío y sin dejar de sonreír y mirarme fijamente tomó su asiento de costumbre y, cuando estaba en pleno proceso de la habitual apertura de muslos, pude observar casualmente que tenía el coño afeitado y coronado por unas flores tatuadas, ya que  aquel día por vez primera había olvidado ponerse bragas.  El caso fue que aquella sorprendente aparición “vintage” me había dejado desconcertado y aturdido y, supongo que, víctima del  nerviosismo, -debo de reconocer que impropio de un profesional del sector- abandoné mi proverbial mutismo y dejé escapar un absurdo comentario sin duda tan inoportuno como  inapropiado. Fue algo así como: “Señora mía, hoy la veo muy em-pe-ri-follada…” y para terminar de arreglarlo… “digo en su primera acepción…”
Para qué más. Súbitamente la “hippy vintage” se retorció violentamente sobre el sillón y dio un brusco  salto acompañado de fuerte aparato de ruido espantoso y ensordecedor. Era como si le hubiesen introducido una gavilla de guindillas por el culo. Supongo que eso explicaba en parte  las lágrimas que surcaban ambas mejillas. Lágrimas que no le impidieron traspasarme con una certera mirada asesina que logró petrificarme y clavarme en el asiento. Creo que a partir de ahí no le quedaron dudas sobre mi absoluta mansedumbre. En un pis pas la presumida mosquita muerta se había transformado en una auténtica alimaña que mientras emitía escalofriantes gruñidos ininteligibles clavó repetidas veces sus garras en la tapicería  de cuero que, como si fuesen diez afiladas navajas, desgarraron ambos reposabrazos y lo que no eran los reposabrazos. Por fin, tras un gemido ronco se derrumbó sobre el sillón, su faceta animal parecía exhausta. Y de pronto se precipitó en el silencio... ¿retornó de su mundo?.
No me preguntes qué pudo pasar en esos momentos por su mente porque lo ignoro, como en realidad siempre ignoré todo, fuera esotérico, simple o alambicado, sobre aquella enigmática mente y otras muchas que ya te contaré. La realidad que vivimos y conocemos, eso me dice la experiencia, siempre es insuficiente.
Pero lo que importa es que fue a partir de entonces cuando pareció calmarse y volver en sí. Acercó entonces sus labios exangües, rabiosamente mordidos y ensangrentados a mi todavía petrificado oído derecho, y susurró: “jo tío, qué pasote… perdona los desperfectos, enviaré a mi decorador… te dejará  como nuevo”.
Y mira, literalmente, fue así.

ELOTRO

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viernes, 20 de septiembre de 2013

Apuntaciones sueltas





Estar vivo parece siempre el precio de algo.
(Julio Cortázar).


En “democracia” la lucha de clases no está fuera de la ley, lo que ocurre es que ha sido ubicada -¿dada su potencialidad?- fuera de la realidad legalmente existente.

Si la “parte” carece de relación con el “Todo”, ¿No es todo o no es parte?

“El cambio es la única constante”. (Heráclito).
“Si el cambio es la única constante, ¿Qué coño hacemos con nuestro voto cada cuatro años?” (ELOTRO)

Dicen que nos quejamos por gusto. ¿Será el que nos da el disgusto, señor marqués?

El ministerio de Sanidad está eliminando tratamientos y enfermos inútiles e insostenibles. Sobre ministras, expertos, consejeros y demás “sobrecogedores”, de momento, ni mu.

Off de record “sobrecogedor”: Se confirma que cuando el gobierno, central o autonómico, encarga, y paga con nuestro dinero, una encuesta, aporta además “los resultados”. Todo ello sin sobrecargo ni descuento alguno y, eso sí, en sobre aparte al del dinero negro.
Si sabe preguntar, cualquier alto dirigente político, de los que se lo curran, le confirmará gustosamente –claro está que en la intimidad y en catalán- que un gran partido político “de gobierno”, puede prescindir de su presidente, de su secretario general y de la militancia… pero no del tesorero/recaudador.

Las malas lenguas dicen que fue lanzado por la ventana, la versión policial, la fetén, sostiene que el presunto cayó porque “no pudo sostenerse a sí mismo”.

A veces es más fácil decirlo que hacerlo. Otras hacerlo que decirlo. Pero, ¿sabe usted? Lo más es quedarse quieto y calladito. La vida, que dicen.

Se desmorona un mito: “Nada de cup con café con leche in, desde mocita soy más de té con limón a las faivocló en el Ritz” (Ana Botella, alcaldesa por sufragio matrimonial –ajosemarivás- y legionaria de Cristo –el de la crú-).

SOBRECOGEDOR: Hemos podido saber que “El sobre”, marcado con las siglas: “25.000 pavos para Javi”, que hirió de consideración al conocido camppeón  Javier Arenas, se disparó solo, según la Asociación Nacional del Rifle, pandilla de belicistas que nadie se explica que pinta en este asunto como no sea por lo de la base yanqui de Morón o la de Rota o que mister Bárcenas les lleve, por una módica mordida, la contabilidad. En fin. El sobre, tras ser interrogado, ha pasado esposado a disposición postal libre de polvo y pasta.

ELOTRO

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miércoles, 18 de septiembre de 2013

Apuntaciones sueltas





¿Gibraltar? “Los guardias civiles implicados en el contrabando de tabaco podrían dejar el cuerpo y poner un estanco”
(Perich / 1983)

Ana Botella, se nos pone “unamuniana” y propone un sistema infalible, “defuquinmoder”, para no volver a fracasar con las candidaturas a los Juegos Olímpicos: “Que organicen ellos”.

Asombrosa respuesta a la campaña antialcohólica de la DGT: una gran mayoría de los conductores no-bebedores también deja de beber televisión.

Ñoras y Ñores: sepan que podría hablarles de todo lo que me salga de la pilila, pero, según mi esposa, me quedaría una conferencia demasiado corta y flaca.

Al tiempo que la “Agencia-A” detectaba un problema real; la “Agencia-B” creaba otro problema imaginario que lo tapaba. Hoy por hoy solo “existen” tapas. Y una sola Agencia-A&B.

Paradoja o Paracoña: La empresa le ofrece un futuro pret-a-porter a su medida. Acepte la movilidad geográfica global y tendrá un puesto fijo.

Y hablando de fracaso histórico, qué me dicen de la sociedad que ha elegido y reelegido a esos chorizos democráticamente, bueno casi, como sus legítimos representantes.

Por sus palabras los desconoceréis… por sus obras los conoceréis… pero por su pasado los desenmascarareis.

Objetivamente hablando no tiene objeto seguir cachondeándose de la señora Botella -¡pero si ya sabíamos que ella eligió en su día a Aznar!- con abstrusos asuntos de sexo: que si peras, que si manzanas o seso:……………. …………………………………………..
(Además no se me vayan por peteneras, esa descerebrada ha sido elegida, si no alcaldesa sí concejal, con el voto de más de una manzana y más de una pera… ¿sin seso?)

ELOTRO


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lunes, 16 de septiembre de 2013

Apuntaciones sueltas







Un poema no necesita tener un significado y, como muchas de las cosas de la naturaleza, a menudo lo tiene.
(Wallace Stevens)


La asociación de ciudadanos inexistentes ha declarado que, si se les sigue ignorando, ya pensarán algo.

Off the record: Frente a casi un 6% de ciudadanos que defraudan a Hacienda, estamos hablando de muchos millones de euros por pezuña, el 94% restante se declara defraudado por el señor Montoro, supuesto ministro del ramo.

Collage: “Mensaje en y para una Botella: Madrid 2020 se celebrará en Tokio. (The End de la cita)”

Dices tú de demagogia… El gobierno achaca orgulloso a su reforma laboral gran número de contrataciones precarias y temporales. Por desgracia para su burda propaganda, el número de no contrataciones… y tal, sigue siendo y subiendo, superior en  6 millones. (Detrás de los números y las palabras se supone, por si algún majete despistado, que está la gente que no puede pagar la hipoteca, ni la educación de sus hijos, ni la sanidad, ni en cada día más casos, la comida diaria…)

UPyD, el partido donde canta Cantó, no ve contradicción en no ser de izquierdas, ni de derecha, ni de centro, ni de arriba, ni de abajo, ni creyente, ni ateo, ni nihilista… en fin, no le demos más vueltas, que no ve. Y el que no ve es como el que no quiere ver porque no le interesa que le vean.

La sequía de ideas en la mente de nuestros políticos del PPSOE es tan atroz que incluso se ha podido comprobar que la lujosamente embotellada y herméticamente taponada de la señora Botella está vacía, seca, ni gota. (Según informan varias fuentes con chorrito y embalses habitualmente bien regados e informados.)

Cuando Rubalcaba asegura que la única alternativa al PPSOE es el PPSOE, ¿A quién pretende desmoralizar?

Todo el mundo tiene “sus días”; sin embargo el lunes siempre cae en lunes.

Según Montoro, al que entrevisté en su discreto bungalow del discreto paraíso fiscal donde disfruta de un discreto y merecido descanso, ha quedado demostrado que el ciento por ciento de las grandes empresas defraudadoras no tienen coartada. Les basta y les sobra, ha añadido,  con nuestra -¡hecha discretamente a su medida!-  amnistía fiscal. Pero joven, añadió el ministro, sea usted discreto, no lo difunda a discreción…

ELOTRO


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sábado, 14 de septiembre de 2013

Apuntaciones sueltas




"No culpes a la vida cotidiana porque te parezca pobre, cúlpate a ti mismo por no ser suficientemente poeta como para darte cuenta de su riqueza".
(Wislawa Szymborska)

Las campañas electorales se celebran sólo para que los electores olviden que el “voto útil” tiene exactamente la misma utilidad que el “voto inútil”.

Persiste la mala racha de Ana Botella: el COI le da calabazas;
ni peras, ni manzanas, ni A relaxing cup of café con leche.

Se me ha ocurrido una pregunta lisa y llanamente absurda y militar, por supuesto: ¿por qué no entran en los planes del ejército los pies planos y sí las mentes planas?

Los sindicatos CCOO y UGT, cada día más radicales, han declarado: Aceptaremos el Contrato “Basura” Único -lleno de deberes y vacío de derechos- propuesto por la Patronal, siempre y cuando la primera parte redactante y contratante también lo acepte sin tocar una sola coma. Lógicamente, la patronal CEOE, desorientada.


Mangoneando el presente los fachas se están fabricando un pasado de coña.

Paradoja indivisible: Divide y dividirás. Dividendos aparte.

Desde un punto de vista geográfico, la evasión de capitales, no es para tomársela a coña. Preocupa, y con razón contante y sonante, la deslocalización del mapa físico, económico y político.

Puta dependencia: las almas castas y caritativas sugieren ponerlas, se entiende que a las zorras desorejadas,  a fregar -sin cobrar en plan voluntariado- para quitarlas del “polvo”.

No confundamos la Parte con el Todo: si bien sólo una minoría de políticos aparecen en los papeles como corruptos, la recaudación que consiguen alcanza por igual a la mayoría y a la oposición. Y eso es Todo.

ELOTRO

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jueves, 12 de septiembre de 2013

Apuntaciones sueltas





“…ser otro distinto de mí, otro distinto de los otros,
otro distinto de todo…”
(Jean-Paul Sartre)

Son bien sabidos los “motivos” del brutal crecimiento del paro, de las mafiosas privatizaciones, de los criminales recortes… pero puestos al habla con los “motivos”: no saben o no recuerdan o no contestan acogiéndose a la “enmierda” número noséqué.

Nos entretienen con Gibraltar y tal, con el futbol, con Nadal y Alonso, con el macramé… pero, ¿En qué coño se entretienen los entretenedores?

Receta: Basta la hipocresía de siempre, la vileza acostumbrada, la indecencia ancestral, la sinvergonzonería imperecedera y el crédulo servilismo de los electores.

Dices tú de opinión pública… El 91% de los españoles encuestados apoya la organización de los Juegos, según una encuesta encargada por la organización de los juegos y pagada por el 100% de los españoles aunque no hayan sido encuestados en su puta vida.

Contra lo que se suele creer el bipartidismo no divide en dos a los electores sino que los multiplica a favor del Sistema.

Si te tropiezas en las noticias de la tele, de la radio o de la prensa con cualquier parecido con la realidad, la culpa es de la vida real, que no escarmienta.

Desde un punto de vista inapropiado puede, y conste que digo puede e inapropiado, que sea un punto de vista apropiado.

Estar contra TODO te granjeará la antipatía de TODOS, sí, es más que posible, pero no te librará del aplauso mudo de la NADA.

Al “victimismo” se le conoce porque no puede ocultar su satisfacción.

Egipto: En última instancia -y en primera y segunda- toda intervención militar busca orientar el voto con la bota. Militar, por supuesto.

El encuentro de dos minutos de duración entre Obama y Rajoy ha sido ninguneado en TVE con un avance de urgencia, tres telediarios, un especial informativo y, menos mal, parece ser que al menos prometen un Informe Semanal monográfico sobre el acontecimiento. Seguiremos informando…

ELOTRO


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martes, 10 de septiembre de 2013

Apuntaciones sueltas




La explicación es un error bien vestido. 
(Julio Cortázar).

Aparentemente reúne todos los requisitos, ¿Qué cómo ha logrado reunirlos? Pues de la misma manera, vía  apariencias.

Bisindicalismo: Sin ningún ánimo de desunir (jejeje) al movimiento (jejeje) obrero mi valoración de Méndez y Toxo es la misma mierda que sobre Toxo y Méndez.

Algo que distingue a las personas instruidas es el uso despreocupado de sandeces en sus instructivas conversaciones. Es lo que tiene la instrucción cuando además se siente no como en casa sino como en el “club”, quiero decir, entre sus iguales  instruidos.

Acabas reconociéndolos, son los mismos mensajes, las mismas consignas, las mismas monsergas, el mismo rollo,  por mucho que las camuflen bajo retahílas de palabras algo diferentes. La prueba es que el aturdimiento y la somnolencia que provocan es exactamente el mismo e igual de eficaz.

Gente sabia que lo ha aprendido todo en los libros, y resulta demasiado evidente que esa es su única experiencia, ¿sabia, pues, en qué?

Me gusta la literatura que tiene textura, entrantes, salientes, asideros, agujeros, pliegues, que  raspa al tacto, a la mirada, como si estuviera escrita a buril en arrugado papel de estraza… la del papel couché me resbala… incluso en el e-book.

Me tomó por un chiflado; mi locura consistió en no serlo.

Pues yo me arreglo muy bien con las contradicciones de los demás; con las mías no puedo decirte, ya si eso cuando me vengan.

Yerran, y de qué manera, los que me atribuyen mala fe. Por lo que a mí respecta y en asuntos de fe: ni buena, ni mala, ni poca.

Jayq
¡Lástima no haber estudiao,
Nóos,
para duque empalmao!

Si hay que contemporizar se contemporiza; pero nunca con los contemporáneos.

ELOTRO


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domingo, 8 de septiembre de 2013

Breves y brevas




Carmen tiene ochenta y tres años, viuda desde hace quince y diabética desde hace cuarenta, superó un cáncer de mama, sufre de osteoporosis, tiene una fuerte desviación de columna con un pinzamiento en no sé qué vértebra y las rodillas destrozadas por haberse pasado años fregando suelos, con agua fría y “algolfifa” limpiando casas ajenas y por supuesto la propia. Carmen vive en la actualidad con dos de sus hijos, “varoncitos”, más grandes que castillos y con más cojones que “sanarcario” y, eso les dice a sus amigas, tan inútiles que no valen ni para freír un huevo.
Carmen, que también sufrió desprendimiento de retina en un ojo y cataratas en otro, no anda bien de la vista pero sigue planchando su ropa y la de los dos “juancojones inútiles” que conviven con ella.
En la última sesión de plancha se esquinó un pantalón “presioso”. El bolsillo trasero tenía un maldito trozo de cuero o plástico o goma o quéséyo de color negro con la marca impresa que se ha “derretio” al contacto de la plancha caliente,  adhiriéndose a ésta y de camino pringando de pegotes como de alquitrán “negrusios” toda la culera del “presioso” pantalón. El disgusto de Carmen “de marca mayor”.  Lo primero ni pío a los inútiles y tratar de solventar el asunto en la clandestinidad. Lo intentó pero una vez seco y frío  no hubo forma de despegar aquello ni de la plancha ni de la tela. Siguiente paso: esconder  plancha y visitar tintorería. Lo lamenta la tintorera pero aquello no tiene arreglo, la goma o lo que sea se ha incrustado de tal forma en el tejido que aquello, tan “presioso”, no hay quien lo devuelva a su estado original (¿entropía?), no hay quien lo arregle.  Carmen pide una segunda opinión tintorera que coincide en lo fundamental con la primera, no hay tu tía científicamente hablando. Carmen vuelve a casa “encorajinada” y casi, casi, derrotada. (Pero si quieren una “imagen aproximada” al carácter y determinación de Carmen, la tienen en esa señora octogenaria cargada con un bolso más que mediano y subida sobre unos respetables taconcitos, repeinada de pelu de barrio, dramáticamente encorvada y con un envase en la mano derecha esforzándose por depositarlo en el contenedor callejero… es una escena misteriosa que Kieslowski introduce, con leves variaciones, en cada una de las partes de su trilogía: Azul, Rojo, Blanco…)
Sigamos, por fin nuestra heroína confiesa al propietario del “presioso” pantalón el lamentable suceso ilustrado con la impúdica exhibición de lo que queda de la prenda y la plancha. El “inútil” le quita importancia al asunto (lo normal habría sido una bronca de campeonato), total el pantalón ya tenía su tiempo y además había costado muy barato. De camino, rizó el rizo y se encargó de llevarse esa misma tarde la plancha al taller, de pulirla y dejarla como nueva. Al día siguiente ya está Carmen, que tiene la cabeza como el “marmolillo”,  de pie y apalancada en el lavabo, como si éste fuese un “lebrillo” y con un cepillo de púas rasca que te rasca hasta por fin conseguir, tras una o dos horas de denodados esfuerzos salpicados de variados improperios, que no quedara ni rastro de la pringosa goma quemada… y por fin comunicar a los cuatro vientos, en este caso concreto los cuatros tabiques alicatados hasta el techo,  algo así como… “A mí me vas tú a decir que esa mancha no sale… ¡Mira, mira si sale!  Pero hay que querer… guapa, hay que querer…”.

ELOTRO

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viernes, 6 de septiembre de 2013

En la Cuesta de Moyano...




Hay una escena que últimamente observo con cierta frecuencia  en la Cuesta de Moyano, ese lugar junto a las verjas del Botánico donde aún resisten heroicamente algunas de esas llamadas librerías de viejo, puestos son de libros usados, de segunda mano y que también venden, aunque menos, libros nuevos. La escena en cuestión consiste en que él o ella, las más de las  veces acompañados, llega en su coche, aparca junto a los puestos de venta, se acerca a preguntar al librero si estaría interesado en comprar sus libros y si eso, abre el maletero que cruje petado de  libros no-electrónicos, pequeñas bibliotecas personales amorosamente colocadas en flamantes cajitas de cartón…
Comprenderán que al que más y al que menos le cuesta un disgusto desprenderse de algunas de esos tacos de papel encuadernados que fueron testigos o le acompañaron durante ciertos momentos más o menos especiales, trascendentales o inolvidables… sí, no exagero, me refiero a escala particular no al nivel cósmico de la grandes figuras de la humanidad…
El caso es que no tarda en aparecer ese viejo librero “explícitamente” facha, suficientemente conocido por los asiduos del lugar de autos, que con su típica voz estridente e impertinente le espeta: “100 euros por todo, lo toma o lo deja… no me haga perder el tiempo…” la chavala en cuestión andaba todavía a mitad de sus pormenorizadas explicaciones… “…son 320 libros, la mayoría de literatura, hay también algunos de gran formato sobre arte y… ¿dice 100 euros? Le estoy explicando  que hay 320 libros, puede usted contarlos…” “Mire joven, le repito que 100 euros por todo, no pago más… decídase…no tengo toda la mañana…”
La desdichada joven se queda perpleja, como bloqueada y mira con estupor a su amiga acompañante… y es ésta la que le acaba de rematar: “Cógelos… no vamos a cargar otra vez con ellos…”
Diez minutos después, el setenta por ciento de sus libros están sobre el caballete y el tablón de aglomerado a un euro la pieza. El otro 30 por ciento, a 3, 5, o 10 euros unidad, según.
Luego llegas tú y adquieres, por ejemplo: “La escala de los mapas” la primera novela de Belén Gopegui, por un euro, un ejemplar de la tercera edición de 1993, completamente garrapateado de anotaciones incluso en el interior de las cubiertas, a lápiz, a boli, a rotulador, profusamente subrayado, con apuntes en castellano e inglés, y con pequeños esquemas de cada uno de los personajes… en fin, un libro viajado, sometido a las inclemencias del “mercado”, con algunos añadidos o excrecencias… que continúa viaje…

ELOTRO

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miércoles, 4 de septiembre de 2013

Apuntaciones sueltas




He visto países que no me han visto jamás. 
(Blaise Cendrárs)

Cada día es una cuestión de vida o muerte. La vida puede ganar todas las batallas pero la muerte sólo la guerra.

No hacemos más que lastimarnos desde que nos desconocemos.

No sé como olvidé el libro inolvidable de título inolvidable de autor inolvidable. Sé que era verdaderamente inolvidable porque creo que  ni tan siquiera lo leí. Y yo, cosa que leo, cosa que…

Lo llaman “mente cerrada”, porque en ellas no entra de ná;
sin embargo sale de tó. Menos el gato encerrado.

“Lo de Siria” ya ha producido, está produciendo, miles de millones de dólares de beneficio, ¿Adivinas a quién?
“…hay dos clases de economistas, los que no saben nada y los que no saben ni eso”. J.K.Galbraith (Economista de postín).

Los “menos favorecidos” cada día “más desfavorecidos”. Han suprimido la mini-salita de lectura “gratis” de la FNAC de Callao. ¡Viva Trotsky!
 La FNAC es una de las más grandes multinacionales "culturales" de Europa y tengo entendido que fue fundada por un grupo de "trotskistas” franceses tras el famoso mayo del 68... en sus principios, digo la salita, era magnífica, equipada con sillones y asientos de grada, aislada de ruidos y con  una programación de música (de fondo) maravillosa: jazz, clásica, étnica... a su arrullo he leído a Renard, a Walser, a Canetti, a Sánchez Ferlosio, a Leopoldo María Panero, a Onfray... comics, novela gráfica, poesía... en fin... otro fin… otro pena pa mi coño...

Dices tú de desinformación y formación… La tele les mete en tu comedor: presiden la mesa, se apropian de la palabra y decretan el guión, las preguntas y las respuestas. El amén es sólo tuyo.

ELOTRO



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