Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

viernes, 28 de junio de 2013

Apuntaciones sueltas




Mirar un rayo de sol en una habitación oscura. Está lleno de polvo. No hay nada más sucio que un rayo de sol.
(Jules Renard)

¿De dónde tal cantidad de ortodoxias que justifiquen tal cantidad de heterodoxos? ¿O la cosa disfunciona a la viceversa?

Las oportunidades perdidas solo se hacen notar cuando eso; las muy perdidas.

Cada día se me va más el santo al cielo… y luego, ¿qué santo? ¿qué cielo? …y así de socrático todo…cada día, ¿qué día?.

Tomeo y no Tomeo. Sé que puede sonar a sarcasmo paradójico pero los artistas inclasificables suelen ser los que menos guerra les dan a la hora  de clasificar.

Sal de tu YO. Métete en ELOTRO. Da el PEGO. Y si no… puedes probar con las volteretas, las piruetas, las cabriolas a una sola mano…o el futin…o algo agropecuario…

El pijomierda exhibió lleno de orgullo  todas sus notas, lo hizo asignatura por asignatura, todas ellas todavía con el precio colgando.

Así son las cosas, las reglas del mercado, la ley de la oferta y la demanda, como han sido y serán siempre… si lo sabremos los que vivimos de prometeros “el  cambio”…

-Hay gente, ¿adivinas?, que no ha contado, que no cuenta y que no contará jamás.
-¿En la lógica del capitalismo, dices?
-En esa… por descontado.

¿Paradójico?,  el saber “procesado” resulta, ¡ver rendimientos!, mucho más “bruto” que el primigenio, el tosco, el bárbaro, el “no elaborado”.

No es por marear con murga boba, solo os digo que ojo, que los asuntos de faldas tienen tela, mucha tela…o demasiada poca, eso va en gustos…

La duda, si es indudable, ¿qué mierda de duda es?


ELOTRO


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miércoles, 26 de junio de 2013

Apuntaciones sueltas




"Lo mejor que el mundo tiene, está en la cantidad de mundos que el mundo contiene..."
Eduardo Galeano

CAS@ REAL: Transgredir los límites de la razón y el decoro puede llegar, digo puede y en casos extremos, a lo indecoroso e irracional.

-Ya es tarde para empezar y me temo que hasta para terminar por el final.
-¿Entonces seguimos  reculando?

¿Cabe entender, canapés aparte, el empeño de pasar por entendido?

En muy contadas ocasiones lo REAL y lo CORRUPTO tampoco se confunden. DNI aparte.

Para triunfar no hay nada como una novela intemporal publicada a tiempo. Ojo, no confundir con escrita a destiempo.

Quédese y acompáñeme unas vueltas, me dijo la tuerca. Y hasta hoy. ¡Qué pasada de tuerca!

No hay nada más fácil, pero tampoco más inútil, que adoctrinarse a sí mismo. Digo fuera de horas laborables o de ocio consumista.

Mi cometido, por la mañana, consiste en “impedir” y por la tarde en “fomentar”. Pero no me preguntes el qué matutino ni el qué vespertino. El turno de noche y el cuánto, en negro.

Asunto DNI de la infanta y Hacienda:  Los medios de desinformación lamentan haber informado por causas ajenas a su voluntad.

El signo definitorio de los tiempos digitales que corren consiste indudablemente en la deserción de las agujas de los relojes digitales.

“Ves, ya te lo decía yo”, le espetó al ciego sordomudo; a lo que este respondió, según costumbre, con un sonoro y rotundo silencio… ¿otorgador?

La verdad y la mentira acabaron mezcladas y  formando un todo, un todo minuciosamente parcelado, en partes alícuotas, sobre terrenos arteramente recalificados, adrede.


ELOTRO



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lunes, 24 de junio de 2013

Apuntaciones sueltas




"Las citas tienen un interés especial, ya que uno es incapaz de citar algo que no sean sus propias palabras, quienquiera que las haya escrito..." 
(Wallace Stevens)

Hay autores a los que escribir “al dictado” no se les da ni bien ni mal, les dicten por donde les dicten.

Al final resultó que, aquel “cacho de pan”, también tenía su miga… ¡y sus untes!

El caso es que, en mi sitio, nunca me encuentro.

Que si hay muchos mundos y que si están en éste… pero, ¿despachar dónde los despachan?

El fondo del asunto nos pasaba desapercibido. Lo habían camuflado en primerísimo plano. En la taquilla, en los tickets, en el precio.

Frente a la memoria amordazada quien dispara es la imaginación, y lo hace  desde la impunidad del presente y sin que nadie pregunte.

Lo único que cansa del pensamiento único es que siempre hace chistes de lo mismo y del mismo. Pero, eso sí, es único en lo suyo.

Mitifica, mitifica, mitifica, que es lo que queda.

Un día descubres que te has deconstruido una reputación incalificable sobre un  terreno recalificado. Y según la firma, a sabiendas.

Era así como un personaje de novela… pero manuscrita por un piernas…

Al poeta, cuando se leía, se le llevaban los diablos, no lograba entender nada y se sentía incomprendido. Lo que resulta comprensible. (Incluso sin leerle).

No sé para qué puede servirnos pero he podido comprobar que a ellos si no es inservible no les sirve. Y no te financian.

Nunca llevan la iniciativa, siempre reaccionan a la contra, carecen de ideas propias. Sin el referente a contrariar, embisten a ciegas.

Al iluminado se le reconoce cuando se apaga. Cuando se tira cuescos también, pero, a todas luces, se le huele menos.

De estatua por Turquía (Nueva forma de protesta): Aparentemente lo mejor es desaparecer en las apariencias.

Aquella enigmática profecía resultó un embarullado galimatías que acabó en nadería. De esas que pasan, pero no pasan de moda.

Aquel día cerré los ojos y descubrí que nunca había visto nada de lo que hay detrás de unos ojos ajenos.

ELOTRO


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sábado, 22 de junio de 2013

Alberto Giacometti (y 5)




Alberto Giacometti (y 5)

Me gustaría destacar de esta expo el vídeo que proyectan en la última sala. Contiene interesantes imágenes de Giacometti en su taller, trabajando, hablando sobre su trabajo… aparecen también algunos de sus amigos y modelos, opinando o contando anécdotas vividas junto al artista, ¡aquél rocoso japonés capaz de aguantar horas y horas de posado sin mover un solo músculo!, el único modelo que le venció en el pulso retratador/retratado, se escucha comentar… a destacar la breve intervención de Balthus, (artista que compartía con Giacometti su admiración por los pintores italianos primitivos, Giotto, Cimabue…) con su sempiterno cigarrito en la mano, recordando una discusión de Alberto con Bretón ocurrida treinta y tantos años atrás…
El montaje cronológico nos ayuda a comprender la evolución del artista y su obra. Sus primeras obras de clara influencia cubista. Las huellas de su fascinación por el arte de África y Oceanía, y llegados a este punto, me extraña no encontrar ninguna referencia a su buen amigo André Derain, fue este quién introdujo a Picasso en el arte africano del mismo modo que años más tarde lo hizo con Alberto. Derain fue un gran artista, ¡uno de los salvajes!, que no se enteraba o no se quería enterar, lo más probable, de lo que estaba ocurriendo en la Europa de los años treinta… y no se le ocurrió otra cosa que encabezar una delegación de artistas y visitar y adular a ese otro “pintor de brocha gorda no degenerado” llamado Hitler… Picasso no se lo perdonó, Giacometti sí lo disculpó… tiempo después Alberto fue el único artista que hizo acto de presencia en el poco concurrido funeral de su amigo André.
Si se nos habla de las sucesivas fascinaciones de Giacometti, primero Rembrandt, luego Tintoretto, más tarde Giotto y Cimabue…y la evidente huella que dejaron en su obra en el periodo surrealista de entreguerras… pero el Giacometti que conoce y celebra la mayoría es el artista que a partir del año 1945 comienza a esculpir esos “Hombre que camina”, “Mujer grande” o esos “Torso con cabeza” que ¿conviven? en esas “Plazas”  en esos “Espacio / Tiempo” o que configuran esos “Bosques” humanos… el artista vuelve una y otra vez sobre la quietud de sus larguiruchas mujeres, sobre los pasos de los estilizados paseantes, sobre los torsos anclados en sólidas peanas… algún perro, algún gato, muchos árboles… todos agrupados sobre el mismo soporte, ¡o enjaulados!,  pero claramente ensimismados en su particular soledad… decía Giacometti que cambió su admiración por Rembrandt por la de Tintoretto al observar en sendos autorretratos que el holandés pintaba una mirada hacia fuera mientras que el veneciano nos golpeaba con una mirada interior… de nuevo aquí la influencia de su amigo Beckett… en fin, de qué estábamos hablando?

ELOTRO


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viernes, 21 de junio de 2013

Alberto Giacometti (4)




Alberto Giacometti (4)

Pues no hay manera. Tenemos que seguir hablando del tamaño, las culpas, supongo, al maestro armero. Dice Giacometti: “Cuando me instalé en el estudio parisino de la calle Hippolyte Maindron, 46,(Montparnasse), en 1927 me pareció un minúsculo agujero”. Y casi veinte años después añade: “En 1945 decidí que mis esculturas debían de reducir su tamaño drásticamente”. Y “pero no fue así exactamente, solo se volvían flacas y larguiruchas, y yo también tenía la sensación de menguar… y de resultas fue  el estudio el que parecía hacerse cada día más amplio.” Recordemos que en el lenguaje de Giacometti, el lugar, el espacio, no solo era un espacio físico sino también “mental”. Él lo dijo tal que así: “El tiempo se hacía horizontal y circular, era espacio al mismo tiempo, e intenté dibujarlo…”. Bueno, ya saben, para Alberto el dibujo era la “base” de todo su arte.

Casi cuarenta años trabajando en ese diminuto estudio. Su hermano Diego mantenía con él frecuentes discusiones sobre la necesidad de llevar los yesos terminados (¿) a la fundición. Se llegaba al extremo de que no había sitio disponible en el estudio, abarrotado de yesos y lienzos, ni siquiera para el modelo de turno. Afortunadamente Giacometti cultivó a lo largo de los años amistad con muchísimos fotógrafos que han inmortalizado aquél maravilloso cuchitril petado de obras maestras. La lista sería muy larga: Dora Maar, Brassaï, Man Ray, Arnold Newman, Cartier-Bresson, Scheidegger, Doisneau… todos ellos miraron y fijaron para la posteridad aquella atestada “cocina de arte” en la que el alquimista Giacometti combatía cada día contra el espacio y el tiempo, buscando según sus palabras, una apertura, una brecha por la que fracasar de nuevo… en clara sintonía “pesimista/existencialista” con su amigo Samuel Beckett. (Alberto realizó la escenografía de la obra de su amigo, “Esperando a Godot”)… en fin, de qué estábamos hablando?

ELOTRO


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jueves, 20 de junio de 2013

Alberto Giacometti (3)





A riesgo de resultar pesado con el asunto del “tamaño” solo un dato más. Nos informan -en la guía de ruta de la expo- de lo siguiente: “Annette, su mujer, y Diego, su hermano, fueron sus principales modelos. El artista utiliza distancias fijas, precisas: en el suelo del taller, una marca roja señala la posición exacta de la silla del modelo, ubicado a una distancia constante de 1,40 metros tras el caballete del artista y guardando un ángulo de 45 grados hacia la derecha.” Ya lo ven, dentro de los dieciocho metros cuadrados todo está medido y fijado con precisión, centímetros, grados, puntos de vista, distancias… Algunos de ustedes recordarán aquellas escenas de la, para mí magnífica, película de Erice, “El sol del membrillo”, en la que Antonio López marcaba el lugar exacto del caballete y, con dos clavos en el suelo, el preciso punto donde colocar la puntera de sus zapatos y, ya no digamos, la tupida trama de hilos y las marcas del horizonte y la plomada de la verticalidad… o sea, el desesperado intento de acotar el espacio, el campo de juego con las propias reglas o puntos de apoyo… también me viene a la memoria otro de mis artistas preferidos, el portugués Juliao Sarmento, y el título de una de sus últimas exposiciones, “Distancias cortas”, y dale con el “tamaño” o su falta o exceso porque una de sus obras recuerdo que llevaba el título de “Demasiado cerca”, para poder ver?… tan cierto como que se trataba de una pantalla de más de “dieciocho metros cuadrados” sobre la que se proyectaba una película por retroproyección que tenías que mirar desde una atosigante y cegadora distancia de no más de 30 centímetros sin posibilidad de dar un paso atrás… lo cual imposibilitaba la visión completa de la misma y por consiguiente solo permitía “ver” pequeños fragmentos ilegibles… instructiva obra la de Sarmiento que me evoca ese estupendo libro de John Berger, (Saber) “Mirar”… en fin, de qué estábamos hablando?

ELOTRO


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miércoles, 19 de junio de 2013

Alberto Giacometti (2)



Alberto Giacometti (2)


Retomemos el asunto del parisino “microestudio”  de Giacometti. Dieciocho metros cuadrados, cierto, pero con suficiente altura, ya que Alberto podía realizar allí esculturas de más de tres metros de alto. Y los más famosos fotógrafos inmortalizaron el “tablero creativo” aquel con reiteradas fotos cenitales. Sin embargo, recordemos que el viejo Cézanne tuvo que esperar a que la diñara su papaíto y heredar, para montarse un estudio donde pintar grandes formatos. También podemos señalar que el tamaño máximo de las obras de Francis Bacon venía condicionado por el tamaño de la puerta de su apartamento londinense. Pero no solo el tamaño y las limitaciones del estudio unían a Alberto con Francis. Digamos que compartían decorador de interiores. El suelo, y las paredes, del estudio de Francis, ver fotos en la red, era un auténtico vertedero infestado de objetos, botellas de ginebra, fotos, recortes, cosas y porquerías varias… por su parte en el estercolero de Alberto predominaba el yeso reseco mezclado con trapos petrificados, papeles de periódicos y revistas, colillas,  y múltiples tipos de alambres, cubos, objetos metálicos y trozos de maderas…¿las limitaciones hacen el órgano?, puede, no sé, el estudio de Lucian Freud también parecía, en ciertos rincones, un basurero, un muladar… menudo contraste con el orden y la limpieza de los de Kandinsky, Klee o el salón de la casa de Magritte… Picasso también podría ser calificado como un pequeño gorrino, después de ver algunas fotos de sus estudios… recuerdo el asiento de una lujosa silla utilizado como paleta… ¿fruto de un apretón creativo?
Volvamos a Alberto Giacometti y Francis Bacon. Parece ser que el artista suizo visitó a primeros de los sesenta el estudio de Bacon y su comentario, a la vista de sus obras fue: “Si coloco junto a las mías, estas rabiosas pinturas, mis obras parecerían pintadas por una pacífica solterona…” ni una palabra sobre el tamaño de las obras, ni del estudio, ni de… ¿será que el tamaño, a ellos, no les importaba? en fin, de qué estábamos hablando?

ELOTRO


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martes, 18 de junio de 2013

Alberto Giacometti (1)




Alberto Giacometti (1)

Alberto luchó sin descanso sobre un cuadrilátero, un coso, un ring, un tatami, un tablero… de 18 metros cuadrados. El dato de la pequeñez, de la ínfima superficie, del estudio parisino en el que el Giacometti desconocido y el posterior famoso lucharon, a lo largo de cuarenta años, contra sus propias limitaciones tratando furiosamente de “crear su aportación personal al arte”, parece ser la piedra angular sobre la que los hacedores de esta expo levantan el entramado mini-teórico / cuasi-filosófico / macro-comercial. Ya no hay que gastarse, el que se lo pueda permitir, una pasta gansa en el super-catálogo de la ocasión para recibir las consignas y las indicaciones precisas, “la hoja de ruta”, que permite “poder” entender la profundidad y la significación, de la obra del artista o movimiento en cuestión. El folletito “gratis” y las señales llenas de letras que abren cada sala nos llevan de la manita al centro del coso donde los dóciles “mirones” acabaremos estúpidamente sacrificados en honor del gran Dios, “ARTE”, así, con mayúsculas.
No hay como dejarse “encausar” por los que saben. Y esto vale tanto para el mundo del arte como para el mundo de la política. No se meta usted en política ni se meta usted a “entendido en arte”, haga como yo digo que hago yo, deje que los entendidos “nos lo cuenten”, son cuentistas profesionales, eruditos, estudiosos, investigadores, todos a sueldo de… bueno, de qué estábamos hablando?

ELOTRO


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domingo, 16 de junio de 2013

Apuntaciones sueltas




A las obras creo, que las palabras de balde las venden dondequiera.
(Fernando de Rojas)


"La verdad es la verdad dígala Agamenón o su porquero…” pero, a decir verdad, verdaderamente no hay color…
(A. Machado y ELOTRO)

Cuando el enemigo se retira, me persigo. Cuando está fatigado o veo que el imbécil olvidó ya sus burlas, me atuso el pelo. Despiadadamente.

Tengo una táctica ante cualquier estrategia  que pueda surgirme, pero el avestruz no parece darse por enterado.

Solo fue un polvo –dijo con llaneza-,
mera rutina -añadió el figura-
Fue entonces que, entre silbidos, la muñeca se desinfló.

Si tienes dudas sobre quién es el bueno y quién es el vencido, espera a ver quién triunfa.

Se sospecha por ahí que los medios de comunicación y persuasión, a través de la publicidad e incluso cuando desinforman, propagan consignas. Así que tranquilos, no existe riesgo de olvidar los mandamientos…

El humor es la elegancia suprema de quienes han sido despojados de todo… excepto del sentido del humor.

El que no está conmigo, ¿está sinmigo?… y ya por aclararme casi del todo, ¿tiene que ser todo el rato o a tiempo parcial?

Sanidad, Pensiones… Si tienes suficiente guita tendrás cuerda para rato. Tira de ese hilo y comprobarás que ese es el planteamiento, el nudo y el desenlace de la cuestión.

Estaba con la soga al cuello, se puso a guindar como un descosido y amasó cantidad de guita. De la otra.

Mi desmemoria es el incentivo y la coartada de mi imaginación.

ELOTRO


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viernes, 14 de junio de 2013

Apuntaciones sueltas




ARTEFACTOS: “El arte como expresión de dolor colectivo, no como lucimiento personal”.
Nicanor Parra

El arte del Vacío cuando se nutre de la Nada resulta ser una oquedad vacua, hueca, deshabitada, pero, eso sí, de rápida y fácil digestión.

A cierta edad, además del pelo se te cae el “YO” y, tras el golpetazo contra la dura realidad, se te hace añicos, se fragmenta en miles de “otros”…

¿Aferrándote a la ficción puedes soportar la realidad?
¿De qué tipo de ficción hablas?
¿Qué clase de realidad es la tuya?
¿Todo lo que se te ocurre hacer con ella es soportarla?

El mejor libro de autoayuda es aquel que recoge la aplastante victoria del haber sobre el debe.

Las evidencias que además son abrumadoras resultan tan antipáticas precisamente por eso; sobre todo para aquél a quien  no le conviene verlas porque  su evidencia, además,  le abruma sobremanera.

- Hola, ¿atas o desatas?
- Joder, tío, me has puesto un nudo en la garganta…
- …entonces?

El reto -es un mal decir- más arriesgado de su temeraria vida fue no tener que plantearse nunca ningún reto que pudiese suponer  un riesgo, ni alto, ni medio, ni bajo.

El lenguaje nos habla, nos ocupa, nos desnuda, nos construye y destruye, nos sustituye, nos delata, nos retrata, nos camufla y, a veces, nos calla.

Todo pasa a través del “tiempo”, dicen. Quizás por eso no para de sangrar. Y encharcar el “espacio”, digo.

Mirada sin miramientos: dícese de aquella que impacta, tras amagar al hígado,  de forma directa en el  mentón del indiscreto mirón.

Conseguir que millones de consumidores sobrealimentados se pasen la vida adorando, previo pago, estúpidos fetiches, debe de ser cosa muy  rentable.

Vomita palabras corrosivas, incendiarias, lacerantes, heladoras, dolorosas, punzantes…  ¿hay seguro que cubra los daños de esa boquita?

El ventajista altruista se conforma con las ventajas; las desventajas las dona, y de camino desgrava, a los inadvertidos adversarios.

ELOTRO


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miércoles, 12 de junio de 2013




Los historiadores deben ser los “recordadores” profesionales de lo que los ciudadanos desean olvidar.

Eric J. Hobsbawm


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lunes, 10 de junio de 2013

Apuntaciones sueltas




“El alma y la barriga, dos nombres de la misma cosa” 
Eduardo Galeano

Chupar está chupado, pero no vale para nada si uno no introduce antes, las 30 monedas, en el biberón. Y original más copia de la letra pequeña del concordato.(Tirando de Cuerda).

La “Ley de Transparencia” es una variante de la ancestral práctica de “Ocultación” que, sin embargo, prefiere pasar desapercibida fuera del Patio de Monipodio. (Dentro es tontería).

Uno sabe lo que sabe y publica lo que conviene… al amo, ¿por qué? porque el que paga manda y para eso estamos aquí, en posturita oferente.

Creemos que vivimos en el presente porque no hemos reparado en el dato del pasado.

Con el “tiempo” se aprenden dos cosas: que cuando no corre, vuela.

La mejor crítica es aquella que oculta su naturaleza, su sentido, su significado  destructivo o constructivo. Sobre todo si carece de todo ello.

No existen palabras más corrosivas que aquellas que nunca te atreviste a pronunciar.

Da por bueno el pasado que figura en letras de molde en la Historia Oficial. Por el presente cobra algo más, pero también lo da por bueno.

Que se sepa, el azar no propone a sabiendas.

Es convención socialmente aceptada que,  cada imagen, puede reemplazar ella solita, como poco, a mil palabras. Sin más.

Existen obras de arte que exigen un “lector/espectador/cómplice”, pero es evidente, tras echar una ojeada  a la víctima, que no se dan a entender.

Ambos se dieron bruscamente la espalda…y tras el insólito e inesperado encuentro, siguieron debatiendo amigablemente sus omóplatos.

Mira a su alrededor y, qué ve, alrededores, sí, pero, ¿suyos? ¿es un amo que hace vida de sirviente? ¿es? ¿tiene? ¿le tienen? ¿necesita? ¿le necesitan?

ELOTRO


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sábado, 8 de junio de 2013

Apuntaciones sueltas




“No creas, alma mía, en la vida eterna;
trata de agotar el campo de lo posible.”
(Píndaro)

Nunca estuvimos al corriente de lo que sucedía y seguimos sin estar al corriente de lo que sucede… y, ¿qué sucede? lo corriente…

-¿Qué ocurre?
-Nada.
-¿La Nada sigue su curso?
-Va y viene.
-¿Se columpia en el vacío?
-Me lo has preguntado millones de veces. Respondo lo mismo, Nada. Ni vacío.


¿Cómo ha podido llegar la naturaleza silvestre a estropearnos el paisaje?

Pasa Nada como si no pasara Todo.

Se oyó un sonoro silencio… hasta que se rompió. Supongo que había adelantado demasiado. O demasiado poco. O más que de costumbre.

Hace años que quiere reconciliarse consigo mismo pero nunca encuentran hueco en sus agendas.

Cuando la certeza cayó derribada y se hizo añicos, cada uno de sus fragmentos resultó ser una duda.

Aparte de todo, ¿va todo bien?

El medio ya no es el mensaje, es la trinchera desde la que nos están aniquilando.

“Lo real” forma parte de  una representación, como la vida real que no se deja ver y que se revela simplemente como no-vida ausente.

El espectador ya no mira, ve ni distingue nada que “no-exista” fuera de los límites de la pantalla. Su atención desatiende la inexistencia. En el sitio.

La expropiación de la mirada, su desposesión,  produce un tipo de sordera visual que se erige, precisamente, sobre esa sólida base de ceguera inducida.

Un “triunfador” es aquél que manda recoger del suelo y amontonar  la autoestima de los demás y, a continuación,  que a él le aúpen encima.

ELOTRO


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jueves, 6 de junio de 2013

Apuntaciones sueltas




“…donde se permite o consiente el fraude -o no existe ley para castigarlo- el honrado lleva siempre las de perder y todas las ventajas son para el Borbón.”
 (ELOTRO- J. Swift)

Quedas cerca del abismo, le acercas de forma distraída al borde del precipicio y le empujas. A partir de ahí, las cosas se precipitan.

Al Tiempo le cabe, a intervalos cronometrados, lo real o lo ficticio, gracias al disfraz intercambiable de su carácter: oportunista o veleta. Eso a gustos.

Las instituciones representativas, aunque no representen a sus representados; exigen a sus representados no representados que les respeten, a lo sumo, como instituciones representativas que son.

La espera es tiempo desvalorizado (tiempo no-consumible para el consumismo) cuyo beneficiario, contra todo pronóstico, no siempre es el causante del plantón.

 Mercancías metaconsumibles: vida privada, vida pública, vida sexual, vida productiva, vida ociosa, vida económica, vida política, vida religiosa… y cualquier otro bloque-mercancía que cuente como materia prima principal el ingrediente aromatizante, colorante y saborizante: “vida”.

La ley WERT incorpora, como Dios manda, “Los Diez Mandamientos” pero lo hace, utilizando su neo-lengua, bajo la sutil denominación  “Manual de instrucciones”. Porque, mire usted, nos aclaran, sería muy difícil, por no decir imposible para los “más desfavorecidos”, ganarse la imprescindible, pobres míos, BECA -entre las pocas que vayan quedando, si quedan, en el presupuesto, ¡esa cruz, esa bendita cruz, marquen esa cruz, en la declaración de Hacienda!- sin el conocimiento divino de las trolas y atajos proporcionados a lo largo de la historia por la culta, sabia e infalible Iglesia Católica. 
¡Borrego de Dios que andas perdido en este mundo de perdición! ¡No te quedes sin Manual!
(Ahora también en formato: .pdf .epub… y punto la hostia consagrá!)
Último aviso para los más obtusos: Fuera de la Santa Hoja de Ruta, no hay becas… ni ná de ná… tinieblas exteriores, como mucho…

ELOTRO


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martes, 4 de junio de 2013

Camille Pissarro




Camille Pissarro

Camille Pissarro (1833-1903) el maestro brillante, el amigo paciente, el camarada solidario.
Era el de más edad, del grupo, de los sucesivos grupos, pero aprendió de todos, viejos y jóvenes, empezando por Corot y Turner, otros adelantados, y a su vez de él tomaron o chuparon  todos: Monet, Cézanne, Renoir, Seurat…

“Todos se dirigieron por lo que él hacía… Fue uno de mis maestros y no reniego de él” (Paul Gauguin).



¿Padre del impresionismo? Chorradas de los profesionales etiquetadores, Pisarro solo fue uno más -cierto que visto desde ahora de los mejores, precursor y aglutinante- pintando, atreviéndose a ir más allá de lo establecido, a cuestionar radicalmente la tradición en los campos del estilo y del asunto, a investigar nuevas vías, a experimentar nuevas maneras de entender el arte y ¡la vida!… ¡Humilde y colosal! Lo calificó Cézanne.

¿Por qué será que se habla tan poco, por no decir nada, de sus ideas socialistas coloreadas con pinceladas anarquistas? ¿Acaso no viene de ahí, de su punto de vista sobre la convulsa sociedad en la que le tocó vivir, “el asunto” principal de sus obras, el trabajo de los campesinos, la durísima vida en el “paradisíaco” mundo rural? Al menos  así fue hasta que ya mayor y enfermo de la vista se tuvo que marchar a vivir a la ciudad.



“Como usted es un artista, no necesita ningún consejo, excepto este: hay que estudiar los valores de los tonos. No todos vemos igual: usted ve verde y yo lo veo gris”. (Camille Corot)

De Camille a Camille, de verde a gris… nada que añadir.




“Usted es muy torpe, Monsieur Pissarro… usted es un artista según mi gusto” (Émile Zola).
En Zola tenemos el ejemplo del genial escritor que no es capaz de reconocer a un genial pintor aunque lo tenga delante de las narices durante años, desde su infancia. Pobre Cézanne. En fin, así son las cosas. ¿Qué tendrá que ver el arte de la pintura con el arte de la escritura? Bonito asunto a debatir, ¿no? Sobre todo ahora que vivimos en la grandiosa época de los “todólogos”, yo el primero.




A Pissarro lo tenían en gran estima sus compañeros, era eso que suele decirse, un pintor de pintores… pero la crítica y el público contemporáneo le daban la espalda o le atacaban con la mayor vileza. Pero no era hombre fácil de tumbar, sabía perfectamente que el núcleo de la sociedad conservadora y tradicional tardaría años en poder “digerir” su arte, y como se ha podido demostrar no andaba muy descaminado. En cualquier caso él no tiró nunca la toalla, un dato ilustrativo es que no faltó a ninguna de las grandes exposiciones “impresionistas” que se celebraron entre 1874 y 1886. Su lema no deja lugar a dudas: “Me aferro a mi deseo de seguir libremente mi camino”.

ELOTRO


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