Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

sábado, 30 de marzo de 2013

El gran Tete





Ciertos enamoramientos, según me cuentan, pueden solucionar ciertas crisis. El gran músico catalán, prestigioso, ciego, entrado en años… recalaba durante tres días, periodo habitual, en aquel local –café, restaurant, música en directo- conocido internacionalmente por los buenos aficionados y dedicado en exclusiva al jazz.
No corrían buenos tiempos para el negocio, mucho prestigio, mucho local de culto, algunos premios… pero las cuentas no salían. “Pagas a los músicos, a los camareros y los gastos del local y… o no llega o no queda un céntimo”. Se masca el cierre. Algún socio se pira. En los que se quedan cunde el desánimo. Y en esas surge la chispa. El gran Tete calienta el ambiente, completa el aforo durante sus tres actuaciones. Y lo mejor, se siente muy a gusto en la ciudad. Y sobre todo, dice, se encuentra, en el café, muy bien acompañado. Alega, por alegar, fundados e infundados motivos y sueños e ilusiones para hacer un alto en su intenso y permanente peregrinar. Propone generosamente prorrogar sus actuaciones por un tiempo… indefinido. Un nuevo contrato, entre amigos, para vivir y dejar vivir…
Y, claro, un innegociable enamoramiento…
y así, de crisis en crisis, hasta la nota final.

ELOTRO

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martes, 26 de marzo de 2013

Apuntaciones sueltas





“Desde una sensibilidad laica se puede
y se debe creer en los milagros… laicos”
(en colaboración con MVM)


Siempre en mayoría. Su gran afinidad electiva se da con las moscas, si verdes mejor.

Lo contrario también se da. Mi compromiso político en esta trágica época consiste en evitar absolutamente, en mi vida y en mi obra, cualquier tipo de implicación social.

Mira a ver. Bien mirado, el futuro que nos venden, es un antecedente. Recuerda, recuerda…

Espejismos hasta en los mejores espejos. El espejo, cuando se resiste a su función instrumental, es porque confía en poder mirarse a sí mismo.

Y lo contrario. Lo que son las cosas, de cualquier modo, soledad.

No escarmentamos. Te sientes como estafado, y lelo, cuando por fin desconoces a ras de tierra a alguien que conocías encima de un pedestal.

Pega pegas. El amor es agotador, además de dispendioso en todos sus sinsentidos… pero, ¡Qué coños!

¡Tajodio! “El jodido gatillazo, qué mala espalda las deja.”

El embuste no engaña. La impopularidad de la “realidad” está fomentada por el lobby de los “sueños” y las ventajas fiscales a la  industria de la ficción verosímil.

No sin tu colaboración. Hay muchas maneras de no decir nada y esta podría ser, o no, una de ellas.

El disfraz es transparente. Transparente: era el disfraz.
El disfraz era transparente. Transparente: es el disfraz.
El disfraz será transparente. Transparente: será el disfraz.

¡Qué mala condición! El público que no paga, aún cuando se le da gusto, no escatima el insulto sangriento, la adjetivación hiriente ni, en su caso, el descalabro por apedreamiento.

ELOTRO


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domingo, 24 de marzo de 2013

Ahora que casi no te pienso… / LLG






Ahora que casi no te pienso…
te imagino a veces
sí te imagino y allí mismo
espacio inventado
miro
te veo velada turbia nebulosa imprecisa
y quizás
digo quizás
al  fin ¿dichosa?
puede
puede
digo que puede
pero algo deshilachada
y en esas o por esas
algo digo algo no alguien
tira  da tirones
con inusitada fuerza
de mí hacia ti
no no hacia ti no
hacia tu sombra
desleída
me impulsa
me tira de la lengua
y me incita
a dibujar a dibujar encima
de los borrones
a redibujar
sobre aquellos  gastados trozos cachos fragmentos
no no ni amarillentos ni arrugados
sí ajados raídos
también debilitados
de olvidos
y minuciosamente
eso sí recordados
y ahora
con sumo cuidado reconstruidos
vueltos a colocar y acoplar
hebra a hebra
a capricho
cómo si no
cuando se inventa
sobre lo que me figuro
un curtido fogueado baqueteado
experimentado resistente
nuevo bastidor
que ya parece sí
que tensa...

LLG

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viernes, 22 de marzo de 2013

Apuntaciones sueltas



(Librería en Lavapiés)



“Entre las dos concertaron el hecho y
 lo consumaron sin auxilio de varón”. 
(Benito Pérez Galdós, “el garbancero”)

Saber no estar. Hay gente que se gana tus simpatías en cuanto la dejas de tratar.

No queremos ahondar este asunto, y nos parece poco delicado arrojar ciertos baldones sobre el legítimo presidente del gobierno de España, pero, tampoco podemos callar realidades tan palmarias: Señor Rajoy es usted  un  delincuente.

No digas ni CIA. Algunos siguen trabajando para la CIA y seguramente ni lo saben en la CIA. A Cospedal tampoco le consta. (Por lo del papeleo de los “Barcenosos” contratos “diferidos” y eso...) Y no te lo pierdas… a la Chacón tampoco, como lo de las torturas en las bases españolas en Iraq.

A cachos algo. La verdad completa no la encuentras en ningún sitio. Algunos de sus componentes, que ni tan siquiera han tenido el gusto de conocerse, no se pueden ni ver entre sí y, verdaderamente, no parece que lo deseen.

La gran marcha hacia atrás. Los límites de lo posible van ganando terreno arrastrados por los infames recortes y privatizaciones en la frontera de lo  imposible. Y el caso es que lo imposible, medio se defiende, ¿cómo?,  recula despavorido.

Sin tutela ninguna. Está más que probado que la vida entre libros embrutece. Entre llevar y traer se engolfa uno en la descansada y placentera faena de leer (fueraparte las vidas de santos) y, a renglón seguido, entiéndanme, ya se está como un poseso elaborando temerariamente un propio criterio sobre los más variados asuntos civiles y religiosos.

Nunca tan pocos sisaron tanto. La forma -y sobre todo el fondo- de legislar y gobernar por parte del señor presidente CARAPLASMARAJOY, indica un cerebro enfermo, una perturbación mental grave y una degeneración total indudable. Diagnóstico este que siembra a su vez numerosas dudas, ¿o confirma sospechas?, sobre la capacidad mental de la gente que lo aupó al poder. O no. (Porque los hay que nunca lo sisaron mejor).

Lo que no engorda… Sepa que hace años que dejé de frecuentar los espejos; cuentan cosas que no me favorecen. Y lo hacen sin argumentos, pura imagen.

¡Ñ! de ¡Coño! En España, el llamado lenguaje “políticamente correcto” revela mucha cultura…PPOPPULAR.

ELOTRO
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miércoles, 20 de marzo de 2013

Apuntaciones sueltas






Teatro Minimalista: Nada al principio, nudo anudado a la nada, desenlace en nada pero en medio de la nada. Aplausos en modo nada.

Desahucio. La innombrable cosa significa otra cosa. ¿Que “es” cosa de lo mismo? Puede, pero aunque compartan significado, aunque sean la misma cosa, no “sirven” para la misma cosa. Ni a la misma causa.

Dice el filósofo: (JLP hoy en el cada día mas hilarante diario “producto necesario” El País) que las “alternativas” revolucionarias a la crisis/estafa “suscitan más miedo que adhesión”… será entre su privilegiada y acomodada clase…me digo yo; porque él no lo dice. Es lo que tienen los filósofos… mucha filosofía y muy poca vergüenza “intelectual”… la mayoría de las veces. Es lo que tiene hablar, a la plebe iletrada, desde las alturas y utilizando el megáfono más potente y poderoso, el de la ideología dominante, el de la clase dominante. El chachi, el que mola, el que manda, el que paga. El del amo.

Tinieblas interiores. Si tu mirada se somete con docilidad a la orientación que le marca el foco de luz, nunca verá más sombra que la de su propia y luminosa ceguera.

A veces quedarse quieto… Huyendo (tontamente) del vértigo del alejamiento, cayó (tontamente) en el vértigo de la proximidad. 

La intermitencia de los nombres. Lo nombrable es lo que nos queda, de lo innombrable. Menos los desahucios, que ahora son innombrables por su propio nombre.

¿Triángulo? Tengo la certeza de que mi “YO” en connivencia con mi “ELOTRO”, me engaña. Sospecho con quién. Me falta saber a quién.

¿Indicio de quién? En un proceso con garantías, es un bobo decir, los indicios suelen ser PARTE, pequeña,  del TODO; pero cuando proceden de buena familia, son, sin discusión,  el TODO y por sus PARTES.

ELOTRO

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lunes, 18 de marzo de 2013

Apuntaciones sueltas





Vi a alguien jugar apostándolo todo, y pensé:
Sí, así se debe ser.
(Peter Handke)


¡Sus! Órdenes ejecutadas STOP. Espero nuevas órdenes STOP. 30 como mucho STOP No quedan más balas ¿STOP?

Si miras el Resultado. En ciertas operaciones matemáticas también pasa, llega un momento en que todo te da igual.

“La televisión es como tener al terrateniente en el salón de casa” ¿un aforismo de Macluhan, Chomsky, Cioran…? no, ya quisieran, su autor no posee ningún título universitario pero tiene toda la sabiduría que da la tierra al que la trabaja de sol a sol, se llama Diego Cañamero y es jornalero del SAT.

Redes en la Red. En Twitter y Facebook, abunda la reflexión sobre la falta de reflexión  en Twitter y Facebook. Y de forma desacostumbradamente gratuita.

Malo, malo, malo: Platón y su definición del mal absoluto: “sufrir la injusticia y no poder luchar contra ella” (República, Libro II, 367-368).

Una alegoría de la vida: …,………;………………:  .   .    .       .

 

En el gallinero parlamentario. Dar pábulo solo a la mentira es condenar al resto de puntos de vista a picotear en ella.


Los ceros a la izquierda. El componente matemático de la estructura musical no lo pone nadie en cuestión. El baile de cifras, “agarrado”,  ya es otro cantar.

Usa alzas. La mayoría de las veces el “valor” relacionado con el “precio” no suele estar a la altura, tira a cobardón.

Escondites. Si consigues olvidar todo lo memorable y aún queda algo… búscate por ahí…

Nostalgia ajena. Estoy procurando olvidar todos mis “recuerdos adquiridos”, sobre todo los imborrables: quiero comenzar a cultivar mi propia desmemoria.

ELOTRO

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sábado, 16 de marzo de 2013

Apuntaciones sueltas






Si no sabes hacia dónde vas, acuérdate de dónde vienes. (Proverbio romaní.)


En fin, comenzar al fin,  aunque sea por el fin.
En fin, comenzar al fin,  aunque sea desde el fin.
En fin, comenzar al fin,  aunque sea sin ningún fin.

Al correr del tiempo perfuma. Estamos tan familiarizados con la mierda que ni siquiera  nos olemos  dónde estamos rebozándonos.

Va a ser de la bobina. Circula una circular en los círculos habitualmente bien informados que afirma rotundamente que el lugar en el que estamos encerrados es un laberinto circular que en cada curva pierde hilos…

Una parte de otro todo. Una parte cuantitativamente amplia de lo extraordinario es y necesita de lo ordinario. Y no solo como extra.

Angosta razón. Las estrechas y coercitivas limitaciones de la racionalidad son las que paradójicamente te permiten delirar a tus anchas.

Plausible. No es poco mérito el haber conseguido que los “contenidos” más antipopulares sean aquellos que gozan de mayor popularidad entre el populacho consumidor.

El carisma es caro. No hay discurso que iguale la elocuencia y el poder de convicción que tiene la guita; ya se exprese en sobre o a pelo.

(En el laberinto) ¿Perdido? No, no estoy perdido, solo busco una papelera donde tirar este hilo.


¡Ay! Hay aforismos que los plagio al vuelo, de la manera más rastrera.

Hablando de asco, indecible es un decir. Cuando no se le hace ascos a método alguno de amasar dineros, se acaba placenteramente encenagado en el asco indecible.

¿Me copias? Te copio. Procedía aquella copia de un supuesto original que a su vez era una copia, de una copia, de una copia, de una copia, de una copia…

Certificado con resguardo. Es tal el asco que me inspira esta sociedad que cuando me escupe a la cara su certificado, que no diploma, de mi absoluto fracaso social, consigue despertar, nutrir y fortalecer mi olvidada y poco usada autoestima.

ELOTRO

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jueves, 14 de marzo de 2013

Apuntaciones sueltas






"Voy hacia la periferia para reencontrar mi centro".
Jean-Luc Godard

Destruir, reconstruir. Se acaba recayendo cuando la recuperación deja de ser una promesa borrosa y se cumple con nitidez el último plazo.

Juicio sin dolor. ¿Alguien, con experiencia “práctica” en la materia, puede asesorarme sobre cuál es la postura más adecuada para que te entre la cordura?

Sobre el colapso “puntual” de las urgencias (Hoy, 08-03-2013 en el hospital de Vigo). Versión oficial: Lo que los médicos, enfermeras, pacientes y familiares llaman crónico, nosotros, los buenos burócratas del gobierno, afirmamos, y aquí se acabó la discusión, que es puntual. Que quede claro, no es crónico porque es puntual suspensivo. (Neolengua dixit).

¿Te suena? Lo contara uno o lo contara el otro. El cuento al contado sonaba a la misma mierda bipartidista. Si acaso le cambiaban la coló.

No me seas anacrónico… y déjate de anacronismos que lo decretado como anacrónico no da de comer… ni siquiera anacronicamente.
Al narrar no se debe, eso pregonan los “instalados”, intentar conocer y reproducir la realidad, analizar sus mimetismos funcionales, interrogarte sobre la apariencia desordenada de su ordenado caos, ni imitar traduciendo sobre el papel su compleja estructura, copiar juguetonamente su facha, su aspecto, su traza visible o la otra, tampoco mostrar sus bases, mirar sus cimientos, desvelar sus soportes, los elementos que la apuntalan, señalar sus asideros  o su falta, sus vínculos y desconexiones, ni hablar de los vientos que la atraviesan o rascar las humedades que la oxidan o la pudren, ni del contenido de sus vacíos o el baile que se traen el espacio y sus tiempos y contratiempos… no, lleves tu curiosidad más allá de la línea roja, no husmees donde nadie te llama, donde nadie te quiere, no seas anacrónico. Ese camino no te abre camino, no te ayuda a trepar en el escalafón; si acaso la cuesta abajo de la anacrónica bohemia, de la anacrónica miseria, de la anacrónica  marginalidad, de la anacrónica descatalogación, de la anacrónica fosa común literaria… de la no tan anacrónica muerte, profesional, en vida y de por vida…

ELOTRO

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martes, 12 de marzo de 2013

1 poema 1 / LLG






De un tiempo a esta parte
me da por arrojar
palabras
al agua
veo cómo se precipitan
unas tras otras
caen y rompen y salpican
la superficie
y ahí se desbocan
todas en todas direcciones
como ondas
oleadas de  ondas
y más ondas
salen a buscárselas
hacia los límites
o solo a husmear
no se sabe qué
otros centros
entrechocan
y algunas se hacen
trizas
otras sufren desencuentros
o algo más
que palabras
y hay roces
y también encuentros
y hay acoples
y hay desajustes
y apretadas cópulas
desinteresadas
pero productivas
y es a partir de ahí
que brotan surgen nacen
palabras
en principio eslabonadas
pero quita
que no tardan
en romper ataduras
y acaban en solitarias
palabras
que se despeñan
y caen
al agua…

LLG

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domingo, 10 de marzo de 2013

ELOTRO / Voyeur






Paráfrasis del mirón.

Es muy considerable la cantidad de obras de Degas, óleos, pasteles, dibujos y algunas esculturas, que nos ofrecen escenas protagonizadas por jovencitas bailarinas de ballet. El artista las retrata sobre las tablas del teatro en plena representación o en las escuelas de danza; dibujando poses con musicales nombres en francés, realizando estiramientos, ensayando imposibles torsiones sobre la barra bajo la atenta mirada del maestro o descansando después de los agotadores ejercicios.
Degas aprovecha el elenco de cuerpos rebosantes de juventud y elasticidad de las bailarinas, solas o en grupos, para experimentar con múltiples variantes de efectos cromáticos y lumínicos ya sea la fuente de procedencia natural (a través de los grandes ventanales de las escuelas) o artificial (la iluminación interior del teatro), y situando preferentemente las escenas entre tensos hilos de violentadas perspectivas.

Pero al margen de sus motivaciones estrictamente pictóricas, sabemos que el viejo Edgar era un gran observador, un voyeur, un impenitente mirón. Para el caso son muy ilustrativos su serie de monotipos (adquiridos por Picasso en 1958) realizados sobre apuntes del natural que fueron trazados en los burdeles parisinos (al igual que hizo Toulouse Lautrec) y que posteriormente “parafraseándolos” en parte, el propio Picasso grabó su conocida serie de aguafuertes “Suite 156”, incluyendo discretamente en algunas estampas al personaje “Degas” situado alternativamente en cualquiera de los extremos de la plancha, y ejerciendo, cómo no, de mirón.

Ocurre además, y a eso íbamos, que en estas obras de Degas, junto a las apetitosas bailarinas, aparecen algunos caballeros empurados y bigotudos , comiéndose literalmente con sus miradas procaces y hambrientas a esos gráciles y codiciados cuerpos juveniles, ágiles, sudorosos, tersos, expuestos en provocativas poses y delicado abandono. Y, ¡bendito sea dios!, escasamente cubiertos de vestido, desvelando a la mirada unas muy apetecibles zonas de la anatomía femenina, imposibles de observar, en aquel entonces, en cualquier otro ámbito social no descaradamente prostibulario.




Se podría presumir, que aquello que llevaba a estos señores burgueses, manifiestamente sobrealimentados y dotados de ese porte inconfundible de cateto potentado, y que se refocilan mirando a las “ninfas danzantes” en sus evoluciones sobre el parquet, es su amor por la danza. En algún improbable caso se podría conceder. En general, parece que no.

Figura documentado en la época, finales del XIX, que la cantera de bailarinas, mira tú que curioso, procedía en su aplastante mayoría de las clases más bajas, de la plebe, de la chusma. Y esto era así porque “el entorno del mundo del ballet” ofrecía a estas desdichadas adolescentes una posible vía de escape, una alternativa de salida del pozo de la miseria, el hambre y la enfermedad y una opción de esquivar la más que previsible carrera de criada y fregona o puta. Y no solo y tanto por las cualidades o vocación para la danza que pudieran atesorar las numerosas candidatas, sino más bien por el eficaz escaparate que suponían las tales escuelas, que eran diariamente visitadas por numerosos mirones, la mayoría de ellos pudientes vejestorios solitarios que se daban el festín escrutando ávidamente entre maillots y tutús, a las probables y asequibles amiguitas, amantes ocasionales e incluso esposas jóvenes y sumisas que les calentarían la sopa y la cama en el último tramo de su vida, a cambio de izarlas, dentro de un orden, fuera del arroyo.




De tal manera, así, como el que no quiere la cosa, las escuelas de ballet resultaban ser, además, estupendos “cotos” donde pasar el rato “calentitos” recreando la vista y del tirón, si se terciaba, practicar el muy noble arte de la caza o la pesca bajo techo. Por esa vía y de un sólo golpe, en el mejor de los casos, se podían satisfacer los intereses y la perspectiva de una agradable vejez para el burgués pudiente y la posibilidad de hacer realidad el sueño de una subsistencia “decorosa” de alguna zagala plebeya. El amor “desinteresado, puro y verdadero” quedaba para las “madames”; más o menos como ahora. No me cabe duda de que ustedes, perspicaces lectores, han adivinado que fue precisamente con estos ingredientes rezumantes de cualidades melodramáticas como se pusieron en pie ficciones folletinescas, a la manera de Eugéne Sue en Los misterios de París, con su poquito o su muchito de kitsh, principiando el despegue de la “literatura popular” y sentando las bases de los culebrones de hoy. Menudo “consuelo” para las clases humildes, y ¡oye! que el placebo lleva siglo y media haciendo caja.
Sí, sí, ya sé que “parecido no es lo mismo”, pues por eso, Faemino, por eso.

ELOTRO

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jueves, 7 de marzo de 2013

Apuntaciones sueltas






(Pintada) ¡Tolerancia plena, encefalograma plano!
Rafael Sánchez Ferlosio


Ciega pero no manca. La que se imparte por propia mano quizás sea la forma de impartir injusticia más ancestral.

Escape. Mi prolongada y extrema situación de soledad me ha obligado a volcarme en las manualidades. Al nivel oral no me llega.

Naufragios en secano. En medio del desierto bajo un sol de justicia; semanas sin comer y días sin beber; hacía agua por todas partes; el naufragio definitivo parecía inminente.

Espejismo de rebote. El espejo se delata a sí mismo cuando te enfrentas a él.

Verdad y verdades. La auténtica verdad factible es que la verdad no existe, y menos acompañada de su correspondiente  factura.

Verídico. Leo que la autenticidad es una de las señas de identidad de todo lo falso, adulterado, fingido, simulado, ficticio, inexacto, incorrecto o amañado. Así que ya me dirán.

Refríe que algo queda. Mis aforismos no son aforismos son refritos de aforismos o sea “refriaforismos”. Eso sí, rebosantes de autenticidad.

El Roto dice hoy en su viñeta que vivimos en la dictadura del "Monetariado"... otro que siempre apunta al mismo sitio... al Capital, ¿por qué será?

Siempre olvidando lo mismo. Mi estado de ánimo habitual oscila entre la desazón, la  zozobra, el desasosiego, la pesadumbre, la contrariedad y el nerviosismo. Pero lo peor, con mucho, es que no follo.

Garito. Servían cócteles compuestos, a partes iguales, de  disparatadas ideas, sandeces comunes y garambainas tenidas por aportaciones descollantes e ingeniosas, todo muy cool; sin duda una mezcla sabrosa, nutritiva e  interesantes si tienes 12 años cumplidos  y ya te planteas buscar un atajo hacia una nueva vida llena de confort, seguridad y rutina civilizada. Y además ofrecían un precio imbatible a pagar en cómodos plazos.

ELOTRO

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lunes, 4 de marzo de 2013

Apuntaciones sueltas






Casi ná. He podido comprobar que en los libros de filosofía “la nada” no es poca cosa y de ahí barrunto que, paradójicamente,  debe de dar de comer a “todo” unos cuantos.

Escritura musical. notas musicales que no han nacido para ser escuchadas, que solo aspiran, en sus flotantes territorios de ficción, a la aventura de mirarse y ser miradas con la punta de la lengua, con la yema de los dedos, con los ojos cerrados, con los oídos traspasados de inverosímiles silencios musicales. Ruidosamente.

Sometidos. Cuando, como en el caso de Rajoy, la imbecilidad es el rasgo dominante, que coño puedes esperar de los sumisos.

Ceguera militante. La llamada “Inmaculada Transición” fue una gran estafa, muñida entre muchos franquistas y antifranquistas “ilustres”, al pueblo español. Sus circunstancias y hechos son, hoy día  notorios y conocidos de todos menos de nuestros cegatos periodistas y novelistas “bien remunerados” metidos a “historiadores pasteleros”. Si desea “comprobarlo” vaya usted a las hemerotecas a saber por qué y sobre todo “por cuánto” se produce la ceguera militante.

En la diana. Fuera de lugar no es necesariamente dentro del tiesto.

¡Ojo! que todo lo ve. Miré por el ojo de la llave: Le colgaba un chisme de dimensiones corrientes escoltado por la usual guardia de corps. Lo habitual tirando a menos, el menos que no es más, el común.

De socrático sobrado. Qué sería de nosotros sin la televisión, sin la radio, sin la prensa digital…¿Cómo sabríamos, en medio de tanto vertiginoso cambio que nada cambia, cuál es la consigna vigente?

Desde el otro lado con los ojos abiertos. Uno va cumpliendo años y no le pasan más cosas salvo que no se da cuenta de lo frágil y fugaz que es todo y cuando te mueres continúas con los ojos abiertos: como esperando salir vivo…

ELOTRO

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viernes, 1 de marzo de 2013

Apuntaciones sueltas






Todos los libros hieren. Los libros difíciles comienzan siendo prácticamente ilegibles; a la mitad ya se hacen del todo ilegibles, y, claro, del final no se conocen datos, ni legibles ni ilegibles, ni cifras fiables sobre víctimas y demás daños colaterales.

¿Pasado? ¿Futuro? ¿No deberíamos concentrarnos en el vertiginoso y oscuro abismo en el que “nos desaparecen” cada día?

UNA COSITA: Recuerdan aquel omnipresente oxímoron: “En cómodos plazos…” ¿estará de vacaciones en algún desconocido paraíso fiscal?

DEMOSTRADO: Los “significados” engordan a los chorizos, fíjate si no en esos políticos y empresarios que pasaban por “insignificantes”.

A falta de pan, chorizo. “En el bipartidismo “democrático”, los debates parlamentarios  son obras literarias en prosa, mejor o peor escritas y leídas,  en que se narran sucesos imaginarios (el chato realismo no resulta de buen gusto en el “reino de la ficción humanista”) pero verosímiles, enlazados con abundantes promesas de más que imposible cumplimiento, en una acción única, pero presentada en dos versiones astuta, es un decir, pero falsamente enfrentadas (Ejemplo: Rubalcaba se queja de que Rajoy privatiza hospitales y parece olvidar que la ley que lo permite la aprobó él y su propio partido en la anterior legislatura), que se desarrolla, entre el habitual jolgorio de sus señorías, desde el principio de la legislatura  hasta el fin de la misma y la convocatoria de nuevas elecciones “democráticas” avalada por la misma y tramposa ley electoral.

ELOTRO

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