Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

viernes, 15 de noviembre de 2013

De lo cual infiero que…




Ya vemos perfectamente, a través de vuestras falsas máximas de libertad
y de vuestras grandes palabras de igualdad, que, a vuestros ojos,
no somos sino la canalla.
(Marat, 1790)

Frente a  los deslumbrantes focos de  mi primer triunfo supe que nunca había tenido la menor idea de lo que es fracasar, de lo que significa y puede significar.

El deseo de total impunidad que les domina y que por su propia naturaleza patógena resulta perpetuamente “insatisfecho”, les espolea constantemente esa conducta ferozmente agresiva que, de forma mecánica,  alienta y alimenta y dispara su belicoso enardecimiento represivo. Pero bajo la coraza del inequívoco rol del imperturbable e infalible represor “público” que, en su abyecto interior, lo que sobre todo teme es ser finalmente descubierto y desenmascarado en el “escenario público y frente a su público” como el “sujeto débil y transgresor” que  realmente “es” cuando actúa sin público y  sin careta, en el llamado ámbito “privado”, o, más bien, escenario restringido y blindado como no-público.


El matrimonio de inconveniencia entre “Marx” y “ismo” le ha hecho mucho daño al marxismo. No hay más que ver cómo aplaude el patio de butacas. Sí, los del gallinero también pero esos no tienen idea del porqué.

La nada, se mire como se mire: nada que ver.

El pensamiento “lineal” es en realidad el más infructuoso de los atajos, pero en los “círculos” intelectuales, no se nota.

Se me revuelven los pensamientos sólo de entriparlos.

Un buen creyente, me dijo, no ignora que los textos sagrados están llenos de historias absolutamente increíbles… para las incrédulas mentes de los no-creyentes.

Dices tú de la ley Gallardón, dón, dón… ¿Injusticia=patodos? Por quemar 1 contenedor te pueden llegar a caer, Estrasburgo arriba, Estrasburgo abajo, varios años de cárcel; ahora bien, pongamos un ejemplo exagerado e improbable: un presidente de banco, bajo las leyes del  mismo Régimen, quema, papelillos comprometedores al viento, un edificio de 32 plantas y… le SALE GRATIS. (Parece ser que un tal Wert era por entonces su asesor contra incendios).
Nota exculpatoria si procede: La justicia y este post son, como decía aquél alcalde cabezón, un puro cachondeo de hilillos de mocos sobre la vertical del quinto pino. El culpable ya se sabe que siempre es el maquinista que pasaba por allí, o el mayordomo o los “paroterroristas” de Estrasburgo…


ELOTRO


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