Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

sábado, 22 de junio de 2013

Alberto Giacometti (y 5)




Alberto Giacometti (y 5)

Me gustaría destacar de esta expo el vídeo que proyectan en la última sala. Contiene interesantes imágenes de Giacometti en su taller, trabajando, hablando sobre su trabajo… aparecen también algunos de sus amigos y modelos, opinando o contando anécdotas vividas junto al artista, ¡aquél rocoso japonés capaz de aguantar horas y horas de posado sin mover un solo músculo!, el único modelo que le venció en el pulso retratador/retratado, se escucha comentar… a destacar la breve intervención de Balthus, (artista que compartía con Giacometti su admiración por los pintores italianos primitivos, Giotto, Cimabue…) con su sempiterno cigarrito en la mano, recordando una discusión de Alberto con Bretón ocurrida treinta y tantos años atrás…
El montaje cronológico nos ayuda a comprender la evolución del artista y su obra. Sus primeras obras de clara influencia cubista. Las huellas de su fascinación por el arte de África y Oceanía, y llegados a este punto, me extraña no encontrar ninguna referencia a su buen amigo André Derain, fue este quién introdujo a Picasso en el arte africano del mismo modo que años más tarde lo hizo con Alberto. Derain fue un gran artista, ¡uno de los salvajes!, que no se enteraba o no se quería enterar, lo más probable, de lo que estaba ocurriendo en la Europa de los años treinta… y no se le ocurrió otra cosa que encabezar una delegación de artistas y visitar y adular a ese otro “pintor de brocha gorda no degenerado” llamado Hitler… Picasso no se lo perdonó, Giacometti sí lo disculpó… tiempo después Alberto fue el único artista que hizo acto de presencia en el poco concurrido funeral de su amigo André.
Si se nos habla de las sucesivas fascinaciones de Giacometti, primero Rembrandt, luego Tintoretto, más tarde Giotto y Cimabue…y la evidente huella que dejaron en su obra en el periodo surrealista de entreguerras… pero el Giacometti que conoce y celebra la mayoría es el artista que a partir del año 1945 comienza a esculpir esos “Hombre que camina”, “Mujer grande” o esos “Torso con cabeza” que ¿conviven? en esas “Plazas”  en esos “Espacio / Tiempo” o que configuran esos “Bosques” humanos… el artista vuelve una y otra vez sobre la quietud de sus larguiruchas mujeres, sobre los pasos de los estilizados paseantes, sobre los torsos anclados en sólidas peanas… algún perro, algún gato, muchos árboles… todos agrupados sobre el mismo soporte, ¡o enjaulados!,  pero claramente ensimismados en su particular soledad… decía Giacometti que cambió su admiración por Rembrandt por la de Tintoretto al observar en sendos autorretratos que el holandés pintaba una mirada hacia fuera mientras que el veneciano nos golpeaba con una mirada interior… de nuevo aquí la influencia de su amigo Beckett… en fin, de qué estábamos hablando?

ELOTRO


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