viernes, 5 de abril de 2013

Apuntaciones sueltas






“Nadie ama a otro, ama solamente
lo que de sí hay en él, o lo que supone.”
(Ricardo Reis)

¿Naturaleza humana? Un lucro por conseguir, el único afán que les guía. Hacer el mal de esta manera, práctica de una minoría que roba a una mayoría, es de lo más execrable que cabe en la naturaleza humana. Repito, humana.

Neutro no parece. El mal gusto, a resultas de lo que se ve, se escucha, se lee, se gasta o se lleva, ¿a quién agrede?
(Aviso a los paletos obtusos: No confundir con el  Kitsch, que también se las trae pero porque es lo mismo.)

Entre que vas y vienes. Unos dicen que el mundo viene de una cretinización colectiva y otros dicen que el mundo va hacia una cretinización colectiva. Barrunto que por ahí debemos de andar.

Cierto que solo a ciertos. Hay ciertos tipos de prestigio que desprestigian a ciertos tipos.

Triangulo excluyente. De otros dos depende ser un tercero en discordia. Dos en concordia.

Lo recto se vicia. El círculo vicioso no te permite ver las cosas desde ángulos distintos.

Infinito ya se verá. Lo único infinito que existe en este mundo es, aparte de la estupidez, el tiempo que se toma un manso en rebelarse.

Todo un hombrecito. Las cosas importantes de la vida se las dieron hechas. Las pequeñas fabricadas. Las corbatas y la marca de la gomina las elige él solito.

A su pesar. Reconozcámosle un mérito a Rajoy en su repugnante ejercicio de la hijoputez: Está acabando con el colchón protector de los odiosos indiferentes. Luego estamos más cerca de no se qué.

Temo temer. Si no temiera aburrir a mis lectores, dejaría en este preciso momento de escribir. Pero no lo temo, no teman.

ELOTRO


***

No hay comentarios:

Publicar un comentario