lunes, 4 de marzo de 2013

Apuntaciones sueltas






Casi ná. He podido comprobar que en los libros de filosofía “la nada” no es poca cosa y de ahí barrunto que, paradójicamente,  debe de dar de comer a “todo” unos cuantos.

Escritura musical. notas musicales que no han nacido para ser escuchadas, que solo aspiran, en sus flotantes territorios de ficción, a la aventura de mirarse y ser miradas con la punta de la lengua, con la yema de los dedos, con los ojos cerrados, con los oídos traspasados de inverosímiles silencios musicales. Ruidosamente.

Sometidos. Cuando, como en el caso de Rajoy, la imbecilidad es el rasgo dominante, que coño puedes esperar de los sumisos.

Ceguera militante. La llamada “Inmaculada Transición” fue una gran estafa, muñida entre muchos franquistas y antifranquistas “ilustres”, al pueblo español. Sus circunstancias y hechos son, hoy día  notorios y conocidos de todos menos de nuestros cegatos periodistas y novelistas “bien remunerados” metidos a “historiadores pasteleros”. Si desea “comprobarlo” vaya usted a las hemerotecas a saber por qué y sobre todo “por cuánto” se produce la ceguera militante.

En la diana. Fuera de lugar no es necesariamente dentro del tiesto.

¡Ojo! que todo lo ve. Miré por el ojo de la llave: Le colgaba un chisme de dimensiones corrientes escoltado por la usual guardia de corps. Lo habitual tirando a menos, el menos que no es más, el común.

De socrático sobrado. Qué sería de nosotros sin la televisión, sin la radio, sin la prensa digital…¿Cómo sabríamos, en medio de tanto vertiginoso cambio que nada cambia, cuál es la consigna vigente?

Desde el otro lado con los ojos abiertos. Uno va cumpliendo años y no le pasan más cosas salvo que no se da cuenta de lo frágil y fugaz que es todo y cuando te mueres continúas con los ojos abiertos: como esperando salir vivo…

ELOTRO

***

No hay comentarios:

Publicar un comentario