viernes, 22 de marzo de 2013

Apuntaciones sueltas



(Librería en Lavapiés)



“Entre las dos concertaron el hecho y
 lo consumaron sin auxilio de varón”. 
(Benito Pérez Galdós, “el garbancero”)

Saber no estar. Hay gente que se gana tus simpatías en cuanto la dejas de tratar.

No queremos ahondar este asunto, y nos parece poco delicado arrojar ciertos baldones sobre el legítimo presidente del gobierno de España, pero, tampoco podemos callar realidades tan palmarias: Señor Rajoy es usted  un  delincuente.

No digas ni CIA. Algunos siguen trabajando para la CIA y seguramente ni lo saben en la CIA. A Cospedal tampoco le consta. (Por lo del papeleo de los “Barcenosos” contratos “diferidos” y eso...) Y no te lo pierdas… a la Chacón tampoco, como lo de las torturas en las bases españolas en Iraq.

A cachos algo. La verdad completa no la encuentras en ningún sitio. Algunos de sus componentes, que ni tan siquiera han tenido el gusto de conocerse, no se pueden ni ver entre sí y, verdaderamente, no parece que lo deseen.

La gran marcha hacia atrás. Los límites de lo posible van ganando terreno arrastrados por los infames recortes y privatizaciones en la frontera de lo  imposible. Y el caso es que lo imposible, medio se defiende, ¿cómo?,  recula despavorido.

Sin tutela ninguna. Está más que probado que la vida entre libros embrutece. Entre llevar y traer se engolfa uno en la descansada y placentera faena de leer (fueraparte las vidas de santos) y, a renglón seguido, entiéndanme, ya se está como un poseso elaborando temerariamente un propio criterio sobre los más variados asuntos civiles y religiosos.

Nunca tan pocos sisaron tanto. La forma -y sobre todo el fondo- de legislar y gobernar por parte del señor presidente CARAPLASMARAJOY, indica un cerebro enfermo, una perturbación mental grave y una degeneración total indudable. Diagnóstico este que siembra a su vez numerosas dudas, ¿o confirma sospechas?, sobre la capacidad mental de la gente que lo aupó al poder. O no. (Porque los hay que nunca lo sisaron mejor).

Lo que no engorda… Sepa que hace años que dejé de frecuentar los espejos; cuentan cosas que no me favorecen. Y lo hacen sin argumentos, pura imagen.

¡Ñ! de ¡Coño! En España, el llamado lenguaje “políticamente correcto” revela mucha cultura…PPOPPULAR.

ELOTRO
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