Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

sábado, 19 de enero de 2013

Apuntaciones sueltas




Una mirada vítrea. Lo cierto es que nadie se ve como en realidad es. Pero eso no es algo que se pueda curar visitando al oftalmólogo, no, para nada, todo apunta a que se trata más bien de una cuestión de óptica.

En la taberna del puerto. “Dame candela, guapo. Acércate, no tienes de qué preocuparte, mi marido hace mucho tiempo que se fue… a pique.”

Enmienda al protocolo. Habría que colgarles de sus medallas, que nunca se merecieron.

Faroles p’al camino. Un poeta alumbrado de “razones” acaba resultando más bien un poeta “antorcha”. (No confundir con poeta turiferario; esos tocan otros palos).

La norma: siempre dentro de la norma. ¿Los tiestos, por favor? Solía preguntar el sandunguero cuando le apretaban, o no, las ganas.

Racismos. No les suele gustar declarar el color de sus dineros. En eso, no son racistas. Antes de blanquearlo, claro.

Casa de citas. Dicen que exclamó, vaso en mano y a voz en grito: “No tengo motivos para tener que contemporizar con nadie de mi familia o cualesquiera otros hijos de puta”. Y claro, todos los presentes hicieron como que no habían oído nada, nadie se dio por aludido en aquel lupanar que, por cierto, regentaba, con mano ya no tan firme y desde los tiempos de Mesalina, su señora madre.

Ser o no. Sin antes ni después “todo” es “nada” vomitado sobre el ahora. Aunque vete a saber.

La desinformación silenciosa. Con el silencio siempre resulta difícil hablar, y ya no digamos entenderse. Pero la mayoría silenciosa entiende que hay que respetar el voto. Por muy ruidoso que sea el veredicto.

En la distancia está Olvido. Cariño, te has ido a vivir demasiado cerca, dicho sea de manera aproximativa y, por supuesto, desde el cariño.

Cuando se te abre de piernas, te das cuenta que la democracia no es más que otra tramposa ideología. En democracia puede darse el caso de que los deseos de la inmensa mayoría de la gente no valgan una mierda.

Al final. Lo único claro es que todo es turbio, desde el principio de todo.

ELOTRO

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