Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

sábado, 17 de noviembre de 2012

Por qué, no se sabe muy bien.






Me quieren quieto, luego existo.
ELOTRO

Pude observar un inconfundible brillo en su mirada. Lo más importante en los hombres son ojos y pies. Hay que saber ver el mundo y entrar, o salir, de él. Aquello bufaba por los cuatro costaos que no daba más de sí: las posturas, por abstrusas e incongruentes, no solo eran idénticas y opuestas sino también y por encima de todo, antagónicas. Le ofrecí pues dejarlo en tablas, de momento. “Perdone, le dije, ya lo retomaremos en otra oportunidad, ahora tengo que despedirme; vengan esos cinco.” La jeta se le arrugó, se le pobló de profundos pliegues petrificados y por las mismas le cambió la coló: de rosadito porcino a amarillo pálido de yeso salpicado de orines; la sangre había huido de su rostro y al botarate se le  ponía cara de belicoso impertinente. Así es, me dije, como se echa uno a perder. Por supuesto no me chocó la mano. Se me puso delante. Me gritó algunos improperios. Me levantó la mano. No me tocó, ni siquiera me rozó. Me injurió salpicándome de salivilla muchísimas veces. Esperé a que se vaciara de aquella basura, pacientemente –no es por nada pero mi trabajito me costó- con las manos, es decir los puños cargados, en los bolsillos, la cabeza gacha y la boca cerrada. Seguí esperando, cada vez más impaciente, a que me diera pie; al fin y al cabo estábamos en su casa. Cuando me cansé de esperar, le di en los morros. Cayó al suelo tan largo era. Quedó inconsciente, digo que aún más, y sangraba abundantemente, a chorros, por las fosas nasales y por la boca sobre la que era pulcra moqueta. La expresión del rostro, sin embargo, se había relajado, se había desplegado, alisado y ablandado: tenía una expresión, salvo por el exceso de rojo, como de serena beatitud; y, además, había recuperado la coló, el tonito rosáceo que se tiene por vital. ¡Lástima de inconsciencia!
Y cómo no, puse pies en polvorosa. Alguien tiene que cobrar, por qué, no se sabe muy bien.

ELOTRO

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