martes, 20 de noviembre de 2012

A veces las cosas salen de otro modo.







“Orestes, mató ante el altar a Clitemnestra,
nombre difícil de pronunciar,
pero al fin y al cabo era su madre.”

Alfred Döblin



-¿Acaso se ha propuesto sacar los pies del tiesto?
-No, no puedo volver a separarme, de ella no…
 -¿Se pasa mucha gazuza?
-Antes, mientras tuvo dinero, hablo de pasta larga,  su mágica presencia –sí, no exagero, mágica- me iluminaba, me financiaba, me abría puertas y cuentas corrientes… me estremecía de gustirrinín… también de felicidad, de grandes y picantes placeres…
-A veces las cosas salen de otro modo.
-¿He tenido mucha potra entonces?
-Hombre, si vives solo, bebes solo; no tienes que escuchar a otra rajar; se está bien en tu propio, austero y solitario cuchitril…
-¿A usted le gusta el sexo?
-Si no hay más remedio.
-Ya.
-No, no soy un ejemplo, tampoco lo he pretendido nunca.
-De mujeres, a pesar de todas, no entiendo ni jota. Quizás por eso me siento irresistiblemente atraídos por ellas…
-¿Incorregible?
-Hasta ahora. Pero quién sabe…
- Ciertamente no es fácil rebelarse, no digo imposible, contra la propia constitución; está uno muy condicionado por las leyes del físico y de la física, y de la inercia y de la resistencia o su falta… y las de la barriga…
- Es la esclavitud más abominable e indigna que imaginarse pueda… hay días que, preso de la desesperación, solo aspiro a arrollarme al cuello la goma del gas y, muy despacio, aspirar por aquí, aspirar por allá, aspirar muy profundo y ya está…
- ¿Y no se estará usted arrullando con su propia y soporífera charlatanería? Le oigo hablar y desbarrar como un decimonónico mocoso romántico, y eso, a nuestra edad y a estas alturas del siglo resulta escandaloso y patético… no, sus lastimeros e interminables gimoteos no son de recibo… todo su discurso es una engañifa, no me apetece oír sus estomagantes cacareos lacrimosos… no pico… ya no pico más… es usted un pelma, un rollo, un…
Y tomando un doble y vigoroso impulso, puso en contacto el batidor de crema, con su espiral de alambre, con la caja torácica de su interlocutor. En cualquier caso, la caja torácica no estaba preparada para colisionar con batidores de nata… como posteriormente reconoció el kilométrico parte médico…
Alguien tiene que cobrar, por qué, no se sabe muy bien.

ELOTRO

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