Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

lunes, 4 de junio de 2012

Escritor, escribir…







Escribir no tiene nada que ver con escribir, pero da igual, es escribir…
Escribas lo que escribas y cómo lo escribas, tanto da; no haces otra cosa que escribir…
Lo que escribes es escritura, es escribir… el que escribe pasa a ser (auto)denominado escritor… el que escribe… empieza por escribir…

Una novela de mil páginas es escribir, un microrrelato de tres renglones es escribir, un adoquín de quince folios a doble espacio es escribir, un poemario inescrutable o un verso revelador, un aforismo en la pared es escribir… te escribes o escribes por o para… es igual, es escribir…

Escribir desde la periferia o desde el centro, o desde el punto medio, desde la cofa, desde el subsuelo, de rodillas o desde el lado del poder o frente a la pared, es escribir…

Irresponsablemente, a favor, responsablemente, irreverentemente, respetuosamente, a la contra, a la moda, a favor de (contra)corriente, en sintonía, sin brújula, con cencerro, adulando, insultando, arrullando, gritando, afirmando o negando, cuestionando o dudando, es escribir…

Escribir como mayorista, a granel a pequeña escala, a medida, según pedidos, desde el anonimato, desde el pequeño y selecto mostrador, desde la ignorancia insatisfecha, desde la certeza, desde la curiosidad, desde el hambre, para el espejo, contra el aburrimiento, contra el hígado o los pulmones, contra la ceguera o para tiznar la oscuridad, es escribir…

Escribir señales, signos insignificantes, jeroglíficos trucados, o falsos mapas de exactas cartografías, manuales de navegación para océanos de arena, antídotos para las buenas palabras, catecismos heterodoxos, rigurosos listados de humillaciones y desahucios, datos de gente obstinada en esperar, caminos atestados de deseos sedentarios, disparatados enigmas que se desvelan una y otra vez en calladas músicas tan indiferentes como  abnegadas…

Lo que se oculta bajo la cáscara es naranja, la naranja agria es naranja, el zumo es naranja, el escozor del ojo es naranja, el olor y los pellejos y la pulpa son naranja, al color se le otorga el tratamiento de naranja… las naranjas falsas son naranjas…
El vacío dejado por la naranja es naranja… escribir naranja es escribir… cada parte es naranja… el todo es naranja… una naranja hecha añicos es naranja… ¿se trata de la misma naranja?

¿Tú qué opinas, lector? De la naranja leída, digo, que viene a ser tu parte o tu todo naranja.


ELOTRO


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1 comentario:

  1. ¡Ay los que escriben!...quieren la respuesta/opinión de los lectores mientras piensan "¡Qué sea buena, por favor, que sea buena!" y si no es buena siempre se puede achacar a la inmadurez del lector ("maomenos" como la zorra y las uvas).
    ¿O es que de verdad interesa mi opinión?, ¡solo de pensarlo se me pone la piel de naranja!, porque mi naranja leída existe en mi de una manera exclusiva, como en cada ser humano, la mía la asocio a la Navidad, a las tardes de colegio, a personas, a placeres... y es mio, solo mio lo que evoco, son mías, solo mías las sensaciones que me produce sentir su dulzura agría invadiendo mi boca, al tiempo que su olor irrumpe evocador en mi cerebro, después su olor en mis manos, como recuerdo del placer sentido, a veces lamer alguna gota que ha quedado en ellas, con los ojos cerrados, suavemente, con delectación...
    ¡Ay que ver las palabras que provoca la palabra naranja!

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