miércoles, 6 de junio de 2012

ERNST LUDWIG KIRCHNER (1880-1938)








En 1901, con 21 años, Kirchner fue a estudiar arquitectura a Dresde. (Finalmente consiguió su diplomatura como ingeniero)

En 1903 se trasladó a Munich y se matriculó en pintura en la escuela de Bellas Artes. (Curiosamente él y sus críticos siempre destacaron en sus obras las huellas del autodidacta) 







En 1905 fundo el grupo “El Puente” junto con tres compañeros arquitectos, Fritz Bleyl, Erich Heckel y Karl Schmidt- Rottluff.

“Con la fe en la evolución, en una generación nueva tanto de creadores como de destinatarios de arte, convocamos a toda la juventud y, como juventud portadora de futuro, deseamos procurarnos libertad de movimientos y de vida frente a las fuerzas bien establecidas y más viejas. Está con nosotros todo el que refleja, directamente y sin falsearlo, aquello que le impulsa a crear,” (Fragmento del Programa del “Grupo de Artistas Puente”)







El grupo se inspiró, por un lado en el arte primitivo, el gótico tardío alemán y la estatuaria de las culturas no occidentales. (Hacía 1910 el estilo del grupo, muy vitalista y emparentado con las corrientes “naturistas” de la época, se radicaliza bajo el influjo de una pieza de arte primitivo, la llamada “Viga de Palau”: un gran leño procedente de una casa del archipiélago de las Palau exhibido en el Museo Etnográfico de Dresde. Este dato nos revela un curioso paralelismo con la exposición de las máscaras africanas en París y su influencia sobre Picasso y el cubismo)





Y por otro lado, resulta notoria la influencia de artistas que van desde Grünewald a Goya o Munch, también de Gauguin y van Gogh y por último Matisse y los “fauves” franceses. (Kirchner, no entiendo por qué razón, negó siempre haber sido influenciado por Matisse. Claro que sus obras y las del grupo le desmienten.)







“El Puente” se constituyó junto con el grupo “El Jinete Azul” (Kandinsky, Marc…), en la vanguardia del movimiento expresionista. Una de sus grandes aportaciones fue la recuperación y revitalización de la “xilografía” o grabado sobre madera. Técnica de origen medieval que llevaba siglos abandonada en occidente –no así en Japón o China- arrinconada por otras técnicas de grabado más modernas y versátiles como el aguafuerte, la litografía y en otro orden técnico, la serigrafía.
(Kirchner apreciaba especialmente las obras realizadas sobre madera por Munch, y fue él quien  introdujo la xilografía en el grupo. Sobre este asunto de las aportaciones “individuales” al colectivo, Kirchner siempre se arrogaba un protagonismo y una superioridad que acabó por exasperar a los demás miembros, provocando finalmente la disolución del grupo.)






La obra gráfica sobre madera se mostró como el medio ideal para ese estilo expresionista compuesto de líneas anchas y fondos planos de colores chillones y contrastados; extraños espacios de imposibles perspectivas y carencia casi absoluta de volúmenes. Y todo ella se ensamblaba a la perfección y potenciaba la “expresividad” de las turbadoras temáticas que predominaban en sus obras: los ambientes prostibularios y los tugurios de costumbres poco respetables, los bailes y las músicas más transgresoras, las provocativas escenificaciones teatrales, las mujeres solitarias, el alcohol, las drogas… pero también el retrato y el paisaje pasaron bajo el “filtro” formal y cromático del primer expresionismo alemán.  Kirchner vivió en Dresde hasta 1911 y luego se trasladó a Berlín, a la gran “Metrópolis”, donde se zambulló en la agitación de la vida urbana y en sus “locuras” modernas, mientras distraídamente iban estallando los peores augurios prebélicos.






Kirchner había adoptado las ideas de Maurice Denis, quien había afirmado que un cuadro, más allá de la anécdota representada, era esencialmente “una superficie plana recubierta de colores asociados según un orden determinado”.

Kirchner negaba radicalmente la frontera entre el arte y la vida. Buscaba la fuente primigenia de ese “Grito original” creativo, en contraposición a la “pasividad” del movimiento impresionista. Él concebía el arte como “la naturaleza vista a través de un temperamento”.







Kirchner fue un artista muy versátil y muy prolífico. A lo largo de más de treinta años ejerció como pintor, dibujante, grabador, escultor, (Precisamente las esculturas son, lamentablemente, la parte de su obra menos representada en esta muestra) arquitecto, decorador de interiores (Este detalle también me resulta curioso. Coincide aquí en Madrid estos días una exposición del gran Piranesi, que, habiendo deseado ser por encima de todo arquitecto, tuvo que conformarse con ganarse la vida como grabador y sobre todo: decorador de interiores.) y fotógrafo (desde mi punto de vista sus fotos tienen más valor testimonial que artístico). Realizó más de 20.000 dibujos, 1400 óleos, más de 2000 grabados, 150 esculturas, miles de fotografías…






Es sin duda en los años que van de 1906 hasta la guerra del 14, cuando los componentes del grupo realizan sus grandes obras. Con más razón en el caso de Kirchner que en 1914 fue movilizado. Sufrió una gravísima crisis nerviosa (“Sus obras aparecen con frecuencia impregnadas por una marcada deformación y ansiedad, que revela una inquietud personal y psíquica que conducirá, al final de esta etapa, a una fuerte crisis nerviosa.”) que coincidió en el tiempo con el momento álgido de su consumo abusivo de alcohol y otras drogas, además de su extenuante dedicación al trabajo. En 1915 fue declarado inútil para la milicia. (quiero dejar aquí anotado aquella constatación que hizo Picasso, -al que por cierto Kirchner consideraba el más grande artista contemporáneo- al final de la guerra: “De los que volvieron, ninguno era ya el que había sido”)
A su deficiente salud mental se unió otra desgracia: sufrió un atropello.
Estuvo años deambulando por varios sanatorios. Por fin decidió trasladarse a Davos (Suiza)






En su refugio de Davos siguió pintando, fundamentalmente paisajes alpinos, de un nivel claramente inferior a sus obras anteriores.
Kirchner, y esto es algo que se aprecia con toda claridad en su obra, aunque bien es verdad que con algunas extraordinarias excepciones, nunca volvió a ser “Kirchner”, perdió su vigor, sus obras se hicieron repetitivas y en general se perdieron en un “decorativismo” banal.
En 1937 su obra fue declarada por los nazis “arte degenerado” y fue retirada de los museos. Y en muchos casos destruida.
Su precaria situación emocional empeoró, tras la anexión de Austria por los nazis, Kirchner creyó que ocurriría lo mismo con Suiza. No lo resistió, decidió destruir parte de su obra y se suicidó en 1938.





Para cualquier amante del arte será un auténtico lujo poder disfrutar de esta exposición. Kirchner es uno de los grandes artistas de la vanguardia europea de principios del siglo XX. La contemplación de su obra es una gozosa experiencia, además de turbadora y, en otro orden de cosas, muy  instructiva…

ELOTRO


(Ernst Ludwig Kirchner / En la Fundación Mapfre de Madrid del 26 de mayo al 2 de septiembre de 2012)

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2 comentarios:

  1. Efectivamente es un lujo de exposición, aunque hay una cosa que me dio rabia: Uno de los cuadros tiene un reverso que no se muestra....y lo pone en la cartela... ¿Lo harán por intrigar?

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  2. Parece ser que ante la escasez de material durante la guerra y su aislamiento en la montaña, Kirchner se vio obligado a pintar aprovechando ambos lados de los lienzos y resulta evidente que no siempre puso el cuidado de hacerlo “en el mismo sentido”. Aunque sería divertido ver en la sala a gente haciendo el pino…

    Un saludo.

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