Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

jueves, 19 de abril de 2012

Ojito con la dosis.





Me hinché a estibarlas, una tras otra, pero, -eso creía entonces- bien disimuladas. Con toda la sutileza de que soy capaz dejé el contenedor infladito. Por la noche me vino el colapso, me puse a morir. En “Urgencias” el doctor nada más verme me soltó, en un tono más angelical que diabólico: “No puede drenar bien amigo; menudo atracón, qué empacho. Sufre de retención ¡y de campeonato!, hágame caso y deje los excesos, no abuse de las metáforas, de los signos, de los símbolos, de las alegorías, de los sobrentendidos, de los entrelíneas... Me paso las guardias repitiendo lo mismo, ¡la dosis, hostias, cuídenme la dosis! No es tanto el “qué” como el “cuanto”, entiéndame, será por recetar... aunque le pueda parecer paradójico, una dosis de ese calibre no hay organismo literario que lo resista. En la ficción, contra lo que se suele creer, tampoco vale todo… ni que se vendiese al peso. No, no se le puede pedir al lector, a este paso especie en vías de extinción, que trague y suspenda sumisamente todas sus constantes vitales, ¡nos quedamos sin lectores inconscientes! Es de cajón. Déjese de meta-modas y singularícese hombre de Dios, deje a Kafka y a los otros tranquilos ¡carajo! y procure realizar algunos ejercicios de estilo… ya verá como  hace músculo y combate el mal aliento. Siga mi consejo y le quedará la obra dabute, más ligera –eso fijo-, flamante, ¡niquelada! Usted, como expendedor al mayor, quizá no lo disfrute tanto, pero los lectores ¡los lectores encantados!, ya verá. Y de camino colaborará con  nosotros en la “Urgente” tarea de acabar de una puta vez –una pequeña fechoría solidaria- con esta aburridísima meta-epidemia metafórica y las consiguientes listas de citas kafkianas  y esperas becketianas –a la plebe ilustrada no hay quien la entienda- en las bibliotecas semi-públicas de repago, sección: “Metaliteratura Metalúrgica del Periodo Carolingio Tardío (MMPCT)”.
Como me lo cuento.

ELOTRO

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2 comentarios:

  1. La verdad es que a mi "los entrelineas" también me caen fatal, tienen un nosequé que no acabo de entender y que me ponen a morir, pero las metáforas me sientan divinamente, así que creo que en "esas" Urgencias exageran un poco, ¿o a lo mejor quieren meter un poquitin de miedo para lograr banalizar el lenguaje? ¿Son tontos, listos o envidiosillos? ¿A lo mejor una mezcla?. Un atracón de vez en cuando no viene del todo mal, se va acostumbrando el organismo y al final asimila como debe asimilar.

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  2. Como decía una arcaica sentencia de Delfos: “De nada en demasía”, y bueno, es otra manera de avisar que cuidadito con la dosis.

    Un saludo, María.

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