lunes, 23 de abril de 2012

(Dicho sea entre paréntesis)








Y el caso es que nunca tuve, o eso creo, motivos para escribir versos. Motivos, digo.
***
No sabría decirles si me encontraba en medio de un sueño o inmerso en la realidad o en sus márgenes o más allá de la imaginaria línea fronteriza o en el otro lado del espejo que ni medianamente me refleja o en un mundo kafkiano o dantesco o borgiano o estaba borracho o embebido en la lectura, a oscuras, de la orden de desahucio que amablemente me alargó el funcionario… No, no sabría…
***
¿Se puede desenmascarar la ridícula y falaz palabrería utilizando palabrería falaz y ridícula?
***
En el tercer acto de las comedias de enredo “todo se explica”. (Benet)
Después, a la salida del teatro, “todo se complica”.
***
Antes de fabricar “verdades irrefutables”, producíamos “preguntas y respuestas”. El problema surgió cuando la productividad de la cadena de montaje de “respuestas” superó, cuantitativa y cualitativamente, la de las “preguntas”. Pequeño desajusta sistémico, hubo que argüir. Liquidamos el “sobrante” con una oferta de 2 x 1. Se vendieron las dobles respuestas como rosquillas. No hubo necesidad de fabricar más preguntas ni sus correspondientes respuestas. ¿…?
***
Corté mis contactos con el llamado mundo real… y todavía estoy cayendo.
***
Se trata de criaturas despreciables y odiosas que practican una violencia infundada y gratuita. Además tiran los precios y nos quitan el trabajo al “Crimen Organizado”. El capitalismo no respeta ni su propio submundo del hampa. ¿Acabaremos los matones del sistema como antisistemas?

ELOTRO

***

No hay comentarios:

Publicar un comentario