Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

lunes, 27 de febrero de 2012

(Dicho sea entre paréntesis)





Clávamela  hasta el fondo y sé riguroso por una vez, me espetó.
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EN EL LABERINTO:
-Por favor, ¿la puerta de salida?
-Al final del  pasadizo correspondiente.
-Muchas gracias, pero…
-No, no hay de qué, amigo, no se pierda en disquisiciones, de verdad,  no insista, no hay de qué. Estamos en un laberinto. Mi vida es un laberinto. Si anda usted por aquí no me equivoco mucho si pienso que  su vida es también un laberinto. Por eso lo deben de llamar así, laberinto. Así que, etimologías aparte, los dos sabemos qué es un laberinto. Que si Dédalo, el Minotauro, Teseo, que si Ariadna, que si el hilo, que si el ovillo… menuda madeja, no se enrede aún más, yo le aconsejo que deje de devanarse los sesos, de verdad, no insista. No hay de qué. Y no pise la madeja.
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En esencia todas las olas son la misma ola, en esencia. Pero, eso, en medio de la tormenta, ¿qué? Y las botellas con mensaje, ¿son los mismos mensajes en esencia? Las botellas no estoy diciendo, los mensajes, digo, y también las olas cuando hay tormenta. Y lo que puede significar un cacho de corcho, en esencia si se quiere, en medio de la tormenta. A eso me refiero. Porque lo de la esencia, no digo que no, pero… ¿importa eso?

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En la entrada de la muy “pija” caverna “Platón” siempre hay dos matones armados con garrotas vigilando que no salga nadie que lleve calcetines blancos.
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Y hablando de pensamientos imbéciles, en lo que se refiere a la pederastia, dentro, acoto, del recinto eclesiástico arbitrado por la Conferencia Episcopal Española, curiosamente no se conoce noticia, fuera de la secta, digo, de que haya habido, por parte de los individuos que tienen el pito en la boca, ninguna tarjeta roja (excomunión) ni amarilla (al banquillo). Yo me pregunto: o lo de la gandulería del gremio es más exagerada que lo que cuenta la leyenda, (claro que también existe la leyenda de lo falsos que son) o las víctimas cumplen condena de voto de silencio o les tapan, y les llenan y les silencian la boquita con el eufemismo de cierta hortaliza gazpachera. Otra no se me ocurre.

ELOTRO

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